-Espero que le guste a tu amada...
-Si, gracias...
-¿Vamos a ver a los chicos?- propuso mientras caminaban a la casa de Impa acompañado del rubio.
Al llegar los malhechores aún estaban amarrados al árbol medio muertos, Seth se había levantado y les había dado agua, Zack seguía adentro pero ahora estaba sentado mientras tallaba un trozo de madera con un cuchillo.
-¡Hey Cloud! Has vuelto- le saludó el castaño al verle llegar con José.
-Seth, ya ambos saben. Puedes llamarme como tal.- le respondió tranquilo entrecerrando los ojos. -¿Qué tal está Zack?- preguntó mientras el chico se levantaba sigilosamente y se colgaba de su cuello tratando de hacerle caer. -Veo que estás muy bien- dijo suspirando mientras se lo quitaba de encima.
-Oh vamos... si fuera la princesa Zelda no me rechazarías ¿Eh?- susurró en tono burlón haciendo que el rubio se colorara un poco. -Los he visto Link, cuando recién entrenabas hace años- continuó en el mismo tono sonriéndole. -Hizo lo mismo y besó tu mejilla- dijo al tiempo que su respiración chocaba contra su nuca.
-¡Quítate de encima Zack!- le apartó bruscamente haciéndole caer donde desde el suelo el chico se desternilló de la risa mientras el rubio estaba tan rojo como un tomate.
-Y bien, ¿Cuando nos iremos?- interrumpió Seth que apenas había hablado. -Tenemos que llevarnos a estos dos tipos a la cárcel de la ciudadela y no estamos tan bien como para escoltarles hasta allí- continuó mientras pateaba al aire con frustración.
-Tienes razón Seth. Es un hecho que son inofensivos, pero no estamos bien como para eso.- dijo preocupado mientras la mano de Malon se posaba en su hombro queriendo reconfortarlo.
-Link...- interrumpió con timidez. -Si necesitas ayuda con eso... puedo llevarlos en mi carrito, caben al menos unas 4 personas más el chófer.- explicó algo temerosa.
-¿Harías eso por mí? ¡Gracias Malon!- agradeció al tiempo que la abrazaba con energía y la chica se sonrojaba.
-Perfecto. Partimos hoy mismo ¿No?- preguntó el castaño.
-Como Malon lo disponga.- contestó Link con seguridad.
-¿Y-yo?
-Si Malon. Tú nos llevarás y dirás cuando nos vamos para que te sea cómodo.- le respondió sonriendo.
-Ya veo... si quieren nos podemos ir ahora mismo.- propuso de repente.
-Malon, estás algo cansada, además si milagrosamente llegamos a la ciudadela seguro que la han cerrado.- explicó Link. -Si lo deseas partimos mañana luego de desayunar.- propuso mientras la pelirroja sonreía.
-Perfecto para mí.- dijeron Zack y Seth al unísono.
-Para mí igual- dijo la pelirroja. -Aunque no tengo donde quedarme- dijo recordando aquel pequeñísimo detalle. -Y no tengo suficiente dinero para pagar una habitación en la posada.- se lamentó mientras al rubio se le ocurría una idea.
-Eso es lo de menos.- dijo con naturalidad. -Yo pago la habitación- dijo el rubio tranquilo reconfortando a la pelirroja.
Luego del plan ya establecido fueron a la posada donde se hospedaban, dejaron a los prisioneros en una especie de calabozo que había en el pueblo. Zack y Seth se adelantaron a la habitación que compartían y Link se quedó en la recepción con Malon donde pagaría la otra habitación.
-Bueno, mi habitación es para 2 personas, normalmente no era un problema porque alguien siempre hacía guardia.- mencionó el rubio mientras buscaba otra bolsa con rupias para pagar una habitación para Malon y otra para él.
-Lo lamento señor, pero sólo nos quedan habitaciones matrimoniales- dijo aquel sujeto mientras examinaba las llaves de las habitaciones -Si, solo quedan matrimoniales. 40 rupias la noche.- anunció luego que rectificaba que no habían habitaciones comunes.
-Oh, bueno. La pagaré- respondió seguro al tiempo que pagaba la cantidad y recogía la llave.
Luego fue con la pelirroja a la habitación que se notaba que era bastante cómoda; estaba equipada con una cama grande con sábanas y almohadas suaves, un velador y un baño con una tina.
-Bueno Malon, dormiré en el suelo. Si deseas bañarte saldré y entro al rato- dijo mientras tomaba una almohada y una sábana para colocarla en el piso.
-No, no Link. La cama es demasiado grande y cómoda. Si quieres duerme tú.- le interrumpió la pelirroja inmediatamente. -Tú pagaste la habitación.
-Si, pero si mis "compañeros" se hubiesen organizado mejor no tendríamos porque dormir ninguno en el suelo- dijo con fastidio. -Y si duermes conmigo sin estar casados se considera poco... ya sabes- dijo mientras le miraba serio. -No es muy correcto que una doncella como tú comparta la cama con alguien como yo.- continuó mientras se acomodaba en el suelo.
-Link...- dijo impresionada. -Ciertamente tienes razón. Es algo indecoroso que duerma así, pero no puedo permitir que luego de haberme salvado y todo lo que hiciste por Kakariko duermas en el suelo.
-Ya veo...
-¿Por qué no dormimos juntos esta noche?- le propuso mientras sus mejillas adquirían una tonalidad rosa. -Digo, ya lo indecoroso no se puede arreglar, entramos juntos a una habitación matrimonial, si van a hablar hablarán igualmente.- le dijo al tiempo que el rubio asentía y se levantaba.
-Vale, está bien. Tienes razón- aceptó al tiempo que colocaba la sábana junto a la almohada.
-Además Link... no es la primera vez que dormimos juntos ¿No recuerdas?- dijo mientras dibujaba una sonrisa recordando la vez donde durmió con el héroe antes que partiera a Termina.
-Sí.- afirmó sonriendo. -Además, tú padre dice que debemos casarnos ¿No? Técnicamente no hay nada malo- bromeó mientras soltaba una carcajada haciendo que la chica desviara el rostro porque estaba completamente colorado.
-Link...- respondió entrecortada por la situación. -Tienes razón- continuó riendo de igual manera mientras le daba un ligero golpe en el hombro.
-Me iré a bañar, salgo en un rato- notificó al tiempo que ingresaba a la habitación y cerraba la puerta con cerrojo y tomaba el baño.
-Link... tú no cambias nunca- dijo a sí misma mientras sonreía -Todos estos años y nunca te he dicho que estoy enamorada de tí- pensó con tristeza al tiempo que el sonido del agua cayendo en el cuerpo de Link invadía sus oídos. -Ojalá y hablaras en serio y nos casáramos Link- pensó mientras se imaginaba la figura de Link bañándose mientras ella le acompañab... -¡Cielos Malon! ¿Por qué piensas en esas cosas?- se regañó mientras las palpitaciones de su corazón eran escuchadas en toda la estancia.
Luego de bañarse por unos 15 minutos el rubio salió completamente empapado vestido únicamente con su camisa blanca con sus mallas del mismo color, sus ropajes estaban algo mojados, aquella imagen del rubio le pareció de los más atractivo a la pelirroja que al verle solo atinó a suspirar.
-Malon ¿No te bañarás?- preguntó al tiempo que le miraba fijamente haciendo que la chica se sonrojara.
-Emmm no. Paso- dijo algo nerviosa. -Seguro que luego me da frío.- dijo mientras se acurrucaba entre las sábanas dejando únicamente su rostro al descubierto.
-Oh, bueno.- dijo relajando mientras se acostaba al costado opuesto y se acurrucaba a un lado y se arropaba igualmente. -Tengo un poco de sueño y tengo frío a la vez- se quejó de repente sintiendo espasmos en su cuerpo.
-¿Ves? Por eso no me bañé- se burló al tiempo que se acomodaba más cerca de él. -Ven aquí, tal vez no haga mucho pero podría funcionar- dijo al tiempo que le estrechaba y acomodaba las sábanas entre ambos acaparando un poco el calor entre sus cuerpos.
-Tal vez no es mucho pero algo hará...- aquella frase la había oído antes. Cremia le había dicho algo similar. Aquello le había sacudido los recuerdos. -Gracias Malon...- suspiró al tiempo que le respondía luego de salir de su estado reflexivo. -Esto ayuda mucho...- continuó al tiempo que los espasmos cesaban y la chica le estrechaba con más energía y el rubio regulaba su respiración hasta que finalmente cayó rendido ante el sueño.
-Oh, te has dormido... mi caballero- dijo al notar que yacía dormido -¿Quién lo diría? Estoy durmiendo junto a mi caballero con el que siempre he soñado- suspiró mientras apartaba un mechón de cabello, luego de uno instantes la chica bostezó y también se acomodó en una almohada mientras el rubio le buscaba para mantenerle cerca y el calor continuara.
-Estamos aquí reunidos bajo la bendición de las Diosas Doradas, para unir a este hombre y esta mujer en sagrado matrimonio.- anunció un clérigo mientras la pareja se plantaba en el altar, la novia no se le distinguía la cara por el velo. Mientras que el novio tenía el cabello recogido en una coleta y un flequillo cubría parte de su rostro.
-Yo acepto a mi caballero y me uno a él en sagrado matrimonio bajo la autoridad de las Diosas- dijo la novia citando los votos nupciales.
-Y yo acepto a mi hermosa novia y me uno a ella en sagrado matrimonio.- le siguió él mientras tomaba su mano.
-Ahora puedes besar a la novia- anunció el clérigo mientras la pareja acercaba su rostro para besarse lentamente consumando la unión del matrimonio.
-¡Demonios!- quejó la pelirroja mientras se levantaba sobresaltada -sólo ha sido un sueño... ojalá y fuera real- dijo por lo bajo mientras el brazo de Link la obligaba a volver a recostarse. -¡Link esta...!- exclamó notando que el rubio se había despojado en algún momento de la noche de su camisa quedando sin prenda más que sus mallas.
Todo es oscuro, la lluvia arrecia, una mujer cabalga a como si su vida dependiera de ello, su andar era algo torpe, como si estuviese algo herida, sin embargo está decidida a escapar con un paquete grande envuelto en sus brazos.
-Ya casi llegamos hijo... falta poco- dijo con algo de esperanza mientras bajaba el ritmo de la cabalgada al tiempo que miraba con dulzura al paquete, que no era nada más que un niño envuelto.
-¡Hiyah! ¡Hiyah! ¡Hiyah! La mujer está adelante- gruñeron las criaturas que le perseguían mientras su andar se acrecentaba.
-Aguanta un poco más mi amor... solo un poco más...- dijo casi sin aliento mientras la lluvia no daba clemencia alguna, y el caballo estaba al límite de sus fuerzas. -Aguanta un poco más Maximus, por favor...- le rogó a su equino mientras relinchaba y aceleraba su andar y finalmente perdían a sus perseguidores y la moribunda mujer se internaba a los bosques con su bebe en brazos.
-¿Quién... Quién anda allí?- preguntó una chica peliverde mientras buscaba el origen del ruido de unas ramas, encontrándose con una mujer con un bebé que tenía acurrucado en su seno mientras un charco de sangre manchaba el pasto verde. -¡Por las fuerzas de Din! ¡Señora! ¿Se... se encuentra bien?- exclamó horrorizada mientras tomaba su rostro buscando algún signo vital latente.
-Ni... niña...- dijo con dificultad mientras tosía sangre.
-Saria... mi nombre es Saria... no se preocupe estará bien.- le trató de calmar al tiempo que la mujer sujetaba su pequeña mano.
-Sa... Saria... lo lamento, sé que no debemos invadir sus dominos... pero no podía dejar... a mí niño... con esas bestias...- dijo con dificultad mientras tosía nuevamente.
-No se preocupe...- le calmó mientras apretaba su mano. -Buscaré ayuda. ¡Mido! ¡Mido! ¡Ven rápido! ¡Trae ayuda!- llamó a gritos mientras el chico buscaba a los demás Kokiris para ayudar.
-Déjalo Saria...- interrumpió casi sin aliento. -Cuida de mi hijo... por favor...ya estoy perdida... te ruego que cuides de él... ¿Lo harás?- le rogó mientras las lágrimas salían de sus ojos.
-Lo haré- le respondió segura mientras de sus lágrimas eran más evidentes y se acercaba más. -Lo acogeré y lo criaré como uno de los nuestros- la mujer al oír las palabras de la peliverde se sintió reconfortada mientras se dibujaba con dificultad una sonrisa.
-Cuanto lo siento... Mi Link...- dijo mientras veía a su retoño y besaba prolongadamente su mejilla. -Te amo Link... mami siempre te amó- dijo con su último aliento mientras le entregaba a Saria que lo recibió con gusto en su seno.
-Link...- le arrullaba la peliverde mientras Mido llegaba con otros Kokiris.
-Lo siento Link... Lo siento Ralek...- pensó mientras su último aliento se extinguía nublando toda la visión.
-¡Arghhh! ¡Noooo!- se levantó sobresaltado el soldado mientras sus ojos estaban llenos de lágrimas.
-Link, ha sido solo un mal sueño- trató de calmarle la pelirroja mientras le estrechaba, pero el rubio seguía consternado por la visión. -Calma, todo está bien. Ya pasó- continuó mientras acariciaba su pecho y le acogía en su brazos. -Calma Link, ya todo pasó... estamos juntos y el mal sueño paso.
-Muy bien, tienes razón solo ha sido eso.- afirmó mientras se acomodaba para colocarse la camisa.
-Cálmate Link, no sé que has soñado pero no fue bonito ¿Eh? Estabas llorando- dijo con dulzura mientras besaba su mejilla y limpiaba el rastro de las lágrimas del rubio.
Luego de que todos despertaran alistaron el carrito de Malon que estaba totalmente vacío, allí metieron a Radd y el otro sujeto y sería acompañado por Zack que conduciría y Seth los vigilaría de cerca. Link cabalgaba a un costado junto con Malon, ambos llevarían a los caballos que los jinetes no usarían.
-Genial, está idea ha salido perfecta, pues con el carrito los transportamos y no gastamos muchas energías- dijo Zack mientras bajaba el ritmo del carrito y Link le daba alcance mientras Malon guiaba al caballo que quedó solo. -Esa chica Link, veo que es muy buena cabalgando- observó mientras la pelirroja guiaba al equino acercándose de a poco.
-Lo reconozco Zack, pero no pienses mucho en eso, pues ella es propiedad de Link- interrumpió por lo bajo Seth haciendo que Zack le clavara inmediatamente la mirada al rubio que se sonrojó al ser el centro de atención.
-Tienes razón Seth, nuestro muchacho ha pasado la noche con Malon ¿Eh?- le insinuó haciendo que se colorara aún más -tenemos que celebrar que ya eres un hombre muchacho, te invitaré a beber en el bar cuando estemos libres- dijo mientras le daba un codazo y Seth se reía a carcajadas y la pelirroja se acercaba cada vez más. -¿Qué tal ha sido dormir con tal presiosura?- le preguntó mirándole gracioso. Sin embargo el rubio no le contestó y desvió la mirada para luego encontrarse con Malon que les dió alcance y aceptaba las riendas del caballo que venía arrastrando.
-Falta ya muy poco para llegar Link.- dijo entusiasmada. -En unos 15 minutos llegaremos a las puertas de la ciudadela.- dijo sonriendo. -Para Epona no será mayor problema la distancia.
-Y dígame señorita Malon.- interrumpió Zack. -¿De dónde conoce a nuestro buen amigo Link?- preguntó mientras posaba la mirada en el abochornado rubio, él sabía lo indiscreto que podía llegar a ser a veces.
-Desde que somos niños.- contestó sonriendo mientras acercaba su caballo al del rubio.
-Y... entonces sabrías definir si él sabe aprovechar la...
-¡La ciudadela! ¡Llegamos al fin!- interrumpió Link sabiendo perfectamente lo que insinuaría el de cabello oscuro.
-¡Genial!- celebró Malon.
-La única mala noticia de la misión es que, en el asalto de Kakariko la supuesta bruja no apareció.- dijo de repente el rubio. -Seth, ¿Pudiste ver algo desde la torre?- preguntó dirigiéndose al castaño que estaba aún en silencio.
-No Link. Aunque, partimos con ventaja.- insinuó mientras miraba de mala forma a Radd y su subordinado. -Ellos podrían proveernos información especial ¿No crees?- preguntó en tono sádico.
-Puede ser.- contestó mientras ingresaban a la ciudadela en dirección a la cárcel donde posteriormente serían juzgados por el Rey Daphness en persona. -Bueno muchachos, aún tengo algo por hacer. Iré a revisar la guardia de los muros para luego relevarles.- continuó recordando aún la última parte de su misión, para luego revisar que todo estuviese en orden y todas las defensas estuvieran perfectas. Luego volvió a donde estaban.
-Has tardado un poco. Hemos hablado un poquitín con Malon- comentó el de cabello oscuro mientras le miraba con burla. -Eras una... ¿Ternurita Malon?- preguntó a la pelirroja.
-Si, era muy tierno- afirmó mientras le sonreía a Link.
-Genial... Malon no debiste comentarles esto- bufó mientras sus amigos se burlaban de él. -Ahora me molestarán por el resto del día y seguramente para la próxima misión.- se quejó mientras la chica soltaba una carcajada enorme.
-¿Y bien Link?- interrumpió Seth recobrando su semblante serio. -Ya los metimos en una celda, vayamos al castillo cuanto antes para dar reporte. Supongo que volverás a hacer el cambio de guardia y para despedir a tu "amiguita"- comentó haciendo que Zack soltara una carcajada enorme.
-Bueno vámonos ya.- sugirió al tiempo que ensillaba a Epona y se dirigía al castillo con los chicos, Malon le acompañó montada sobre la yegua, luego de unos 10 minutos de trote a caballo llegaron por fin a la entrada del castillo, allí Sir Jagen estaba regañando a los que parecían ser, nuevos reclutas.
-¿Eh? ¡Vaya, miren quién llegó!- les saludó mientras los soldados desmontaban. -¿Qué tal esa misión?- les preguntó ansioso.
-Muy bien Sir Jagen. Aunque hirieron a Zack en el torso y a Seth pues tiene una herida en su hombro y seguramente un esguince. En mi opinión deberían ir a la enfermería de una buena vez.- notificó el rubio al experimentado espadachín, que les dedicó una mirada seria mientras que a sus espaldas se aproximaban el Rey Daphness y la Princesa Zelda.
-¡Pero esto ha ocurrido por un descuido!- interrumpió Zack en aire infantil.
-¡Sí! ¡Y a mí pues, un Bokoblin gigante me golpeó! ¡Tenemos méritos!- afirmó Seth en un aire similar mientras el rubio suspiraba resignado.
-¿Y el muchacho qué?- interrogó el hombre. -Seguro que hizo su parte más que bien, pues no parece tener un rasguño.- dijo en tono de burla.
-Si de hecho. Él me salvó la vida- dijeron entre dientes.
-¿Qué han dicho?
-Que el nos salvó la vida.- dijo de mala gana Zack.
-¿Perdón?
-¡Qué nos salvó la vida!- gritó hastiado sin percatarse que el Rey estaba a un lado de su comandante.
-No hace falta gritar tanto muchacho- interrumpió el rey.
-Lo siento majestad.- se disculpó al tiempo que se hincaba en forma de reverencia y los presentes le imitaban.
-Vale, no te preocupes.- dijo agitando su mano. -Dime, ¿Cómo les salvó la vida?- preguntó con curiosidad.
-A mí me iba a decapitar uno de los hombres del malhechor que atacó el pueblo, Link le hirió la mano con una flecha y me salvó.- explicó brevemente.
-Fantástico.-
-Y a Seth lo salvó del líder de los Bokoblins que era enorme. Además de pelear contra el líder de la banda.- continuó haciendo que el rey dibujara una sonrisa.
-¡Es increíble muchacho!- reconoció mientras el rubio se mantenía al margen, no le gustaba ser el centro de atención.
-Yo... gracias majestad.- agradeció con timidez.
-Bueno, seguro que están cansados. Entren, luego hablaremos del informe.- les ofreció mientras los soldados a excepción de Link entraban.
-Hola Link.- le saludó Zelda.
-Hola Zelda.- le saludó con timidez.
-Link, ¿Quién es esa chica?- preguntó con curiosidad.
-Ella es Malon Zelda. Es mi amiga del Rancho Lon Lon- la presentó mientras la pelirroja daba una reverencia.
-Malon, por favor. No es necesario- dijo mientras le tendía su mano. -Si eres amiga de Link, también eres amiga mía.- dijo mientras esbozaba una sonrisa y la pelirroja correspondía.
-Bueno, vuelvo en un momento Malon, buscaré a los soldados que harán la guardia y partimos nuevamente a la ciudadela.- anunció mientras iba en dirección a las barracas a traer a la nueva guardia.
-Esta bien- respondió con timidez al tiempo que la princesa Zelda le miraba atentamente.
-¿Dime Malon, qué tal todo?- preguntó sonriendo. -¿Cómo te topaste con Link en la misión?
-Oh, bueno. Fue una coincidencia- dijo nerviosamente. Ella estaba frente a Zelda, la chica de la que Link siempre se preocupaba y pensaba. Antes de partir a Termina él pensaba en si lo extrañaría, ahora estaba frente a ella, era algo incómodo. ¿Qué habrá visto Link en ella? Se preguntaba. Luego de una pausa procedió a explicarle toda la situación vivida en la misión y estancia en Kakariko haciendo que la princesa se sorprendiera un poco.
-Entonces Link... ¿Asumió otra identidad?- preguntó perpleja.
-Sí- dijo casi en un suspiro.
-Ya veo- dijo algo incómoda, por lo que podía ver a ella le gustaba Link. -Y dime, ¿Link no se lastimó?- preguntó con preocupación.
-No que yo haya visto.- respondió mientras el rubio llegaba con los soldados ya equipados.
-Malon nos vamos. Te veo luego Zelda- se despidió al tiempo que se subía en Epona junto a Malon y abandonaban la estancia.
-Te veo luego Link.- se despidió mientras los veía partir. Así que esa era Malon... esa chica que se iba junto a Link mientras cabalgaba, aquello que provocaba una sensación desagradable en su estómago, como si se encogiera. No le prestó mucha atención a la sensación y se fue al patio donde despejaba su mente.
Link llegó rápidamente a la entrada de la ciudadela donde relevó a la guardia que custodiaba las puertas y ya se encontraban listos, él se encontraba fuera de la ciudadela en la Campiña de Hyrule.
-Fue divertido reencontrarme contigo... Cloud- le dijo en tono coqueto. -Espero que la próxima vez me visites y que no te encuentre en plena misión- dijo sonriendo.
-Y tú procura que no te secuestren- dijo en tono burlón mientras la pelirroja le abrazaba para despedirse y subirse al carrito y reanudar su andar al rancho que a lo lejos se lograba divisar.
Luego se subió a Epona y se dirigió al castillo donde le daría su reporte al rey y le informaría de todos los pormenores del asunto.
-Hola muchacho. Un gusto que estés aquí. Dime, ¿Qué tal la misión? ¿Todo bien?- le preguntó con curiosidad.
-Justo de eso quería hablar majestad.- contestó serio.
-Bueno, no sé porque tan serio. Pero vamos, te escucho. ¿Quieres tomar algo?- le ofreció mientras volteaba a buscar vino.
-No gracias majestad.- rechazó amablemente. -Sinceramente no estoy muy animado a tomar algo.
-Bien.
-Bueno, le cuento. La misión fue un éxito. Resultó ser una jauría de Bokoblins que atacaban Kakariko y a su vez parece que saqueaban minerales de la Ciudad Goron y trataban con un Hyliano cuyo nombre es Radd, quién tiene una banda de ladrones y al parecer está con una bruja.- explicó la situación mientras cambiaba a una expresión de preocupación. -Según lo que me ha dicho Seth, lograron escapar dos de los hombres de Radd y además, la supuesta bruja nunca fue divisada.
-Bueno, no importa Link. Lo importante es que pudiste con la misión- le felicitó. -Aunque debemos estar al pendiente de esa bruja, seguro los hombre que huyeron fueron a verle.- razonó mientras le miraba serio. -Supongo que es todo. Sir Jagen esperará el informe escrito. Por cierto Link, tú y tus compañeros tienen tres días libres.- el chico asintió y luego de una reverencia abandonó la estancia, necesitaba despejar su mente. A pesar de haber completado con éxito la misión el no encontrar a la bruja y no tener pista de ella le frustraba, así que para relajarse fue directamente al jardín donde Zelda se encontraba.
La rubia se encontraba contemplando el jardín en silencio mientras estaba sentada en un escalón, hasta que la presencia de Link le sorprendió.
-Lo siento. No sabía que estabas aquí, me retiro- se disculpó mientras trataba de abandonar el lugar, sin embargo fue detenido por el guante de Zelda.
-Link, espera. Puedes quedarte, no me pertenece. Además si deseas estar aquí, adelante- le retuvo un momento hasta que el rubio accedió y se sentó a su lado en un escalón.
-Ha sido un día bastante largo- dijo suspirando.
-Ya veo.- respondió ella mirándole atentamente. -¿Fue difícil?- preguntó con curiosidad.
-Un poco. Pero mi equipo me fue eficiente.- dijo mientras se acomodaba. -Pero un poco frustrante.
-¿Por qué frustrante?- preguntó sin comprender sin dejar de mirarle.
-Porque a pesar de haber capturado a Radd y matar a los monstruos que atormentaban Kakariko, oí de una bruja, según Darmani y el alcalde de Kakariko.- confesó mientras sentía que una carga enorme era liberada. -Perdona, he soltado eso de repente y seguro que no sabes de qué hablo.
-No Link. Habla de lo que quieras.- dijo posando una mano en su hombro. -Y de hecho sí sé quién es Radd. Malon me comentado algo, y también que la salvaste-
-Sí, debía hacerlo. Ese imbécil debía pagar.- dijo con resentimiento.
-¿En serio? ¿Por qué?- preguntó en tono algo fastidioso. -Malon me comentó otra cosa.- dijo con un tono algo ¿Celoso? Seguramente.
-Pues desconozco que haya dicho, pero lo que sucedió es que el sujeto quería tomarla como su esposa por la fuerza y la acosaba desde hace tiempo- le explicó con seguridad.
-Ya veo...- dijo apaciguando su expresión a una de preocupación. -Me alegra que la hayas salvado y a Kakariko.
-Si.- dijo mientras entrecerró sus ojos y suspiraba.
-Link, no es tú culpa que uno o dos de esos hombres hayan huido. Más bien tienes méritos por salvar a Kakariko. Y a tus amigos, pudieron morir.- dijo mientras le sonreía. -Eres todo un héroe Link.- le felicitó aliviando al rubio.
-Gracias Zel- agradeció dedicándole una sonrisa.
-Te extrañé Link- dijo repentinamente mientras posaba su mejilla en su hombro.
-Yo también te extrañé mucho Zel- reconoció mientras apoyaba su cabeza en la de la chica, sin embargo esto no pasó, pues una punzada desagradable en su hombro le hizo apartarse bruscamente de la chica sobresaltandola un poco. -¡Auch!
-¡Link! ¿Estás bien?- preguntó con preocupación.
-Si, no te preocupes. Estoy bien.- mintió mientras aquella punzada se hacía más intensa.
-Mientes Link...- le recriminó con frialdad. -Malon dijo que no te lastimaste pero...-
-¿Ves? Malon dijo que estoy bien, entonces...
-Cállate Link- le silenció al tiempo que que miraba atentamente la zona donde antes se había quejado -Si no tuvieras nada, no te debería doler si apretó aquí- continuó mientras apretaba con suavidad el hombro que había sido alcanzado con la flecha y el rubio se retorcía por el dolor. -Eres demasiado testarudo Link.- le recriminó mientras bajaba un poco la camisa del héroe notando una herida bastante fea que parecía estar infectada, eso pasaba con las heridas de flechas no tratadas. -No que digas a nadie de esto ¿Okey?- dijo en tono amenazador.
-Vale.- aceptó mirándole con terror.
-No me ocultes estas cosas de nuevo Link, somos amigos.- le dijo en tono suave mientras se despojaba de su guante y tocaba con cuidado la herida haciéndole estremecer. -Lo siento Link.- se disculpó al tiempo que invocaba un hechizo y pasaba lentamente su mano por la herida.
-Siento algo muy frío y que me quema- se quejó al sentir la magia en él.
-Bueno, lo siento mucho. Pero tendrás que aguantar hasta que logre sanar y limpiar tu herida.- continuó seria mientras pasaba su dedo en la superficie de aquel agujero sangrante en su hombro. -Ya está listo- anunció luego de terminar.
-Gracias Zel- le agradeció cuando el dolor cesó.
-No seas tan cabezota la próxima.- le aconsejó golpeando su hombro.
-Auch.
-Esto es por ser tan cabezota.- le indicó mientras se acomodaba para luego besar su mejilla con dulzura. -Y eso es una compensación por lo otro- dijo sonriéndole pícaramente.
-Zelda no ha cambiado nada...- pensó suspirando.
-Me he dado cuenta Link...- dijo suspirando. -Que desde que somos niños hasta ahora, hemos dejado de hablar un poco, espero que eso cambie ahora.- dijo algo triste.
-También espero eso Zel.- dijo sonriéndole. -Yo prometo que cambiará- dijo seguro dedicándole una sonrisa.
-¿Lo prometes Link?- preguntó mirándole con inocencia.
-Lo prometo Zelda.- dijo seguro.
-Muy bien. Esto es un promesa tuya como caballero, no la puedes romper- dijo mirándole seria.
-Lo sé.
-Esto de aquí, sella nuestra promesa.- dijo en tono sensual mientras sujetaba su rostro y apartaba su cabello para luego besarlo en un contacto efímero pero que mostraba amor y deseo por parte de ambos.
Notas: Ya terminé un capítulo más :D por suerte aún no me han mandado tareas y así. Veamos hasta cuando tendré libertad.
Y por fin, luego de seis años el Zelink volvió XD seguro que ambos lo necesitaban, ¿Será? Bueno ya veremos que pasa en el siguiente capítulo. Solo espero que yo no me haga sufrir a mí mismo. XD
Hasta la próxima!
