El rubio se encontraba dentro de la prisión para hablar con los guardias y asegurarse que el criminal estuviera en condiciones óptimas para luego tener un juicio justo. El asesino estaba en una celda junto a Radd el líder de los bandidos que asaltaron Kakariko.

-¡Mire quién es!- saludó Radd con ironía dedicándole una mirada a Link de desprecio. -Es el sujeto que evito que me casara con la chica Lon Lon- resopló de mala gana mientras el soldado se paraba frente a la celda.

-¡Claro, casarse! Tenemos unas ideologías diferentes del matrimonio- replicó inmediatamente resoplando.

-¡Bah! Da igual, ella iba a ser mía. Y no dudes en que saldré de aquí e iré por ella...- luego le dedicó una mirada enfermiza mientras se lamía los labios. -O mejor aún... he oído que la Princesa de Hyrule es toda una joya- dijo a unos de sus compañeros haciendo que el héroe entrara en cólera y metiera sus manos por la celda para atraerle sí por el cuello de la camisa.

-¡Maldito infeliz! ¡No te lo permitiré jamás!- le amenazó mientras el sujeto de golpeaba con los barrotes de la prisión. -A la Princesa no la tocarás, ni la verás en tú miserable vida de ladrón- luego le dió otra sacudida contra los barrotes haciendo que sangrara un poco por la nariz, pero el ladrón ni se inmutó, solo atinó a burlarse de la ira del chico.

-¡Ja! Solo tienes envidia que yo sí la haría una mujer- dijo arrogante mientras el chico, encolerizado abría la celda y se metía para golpearle en el rostro donde le descargó la furia con un vigoroso ataque que le rompió el tabique de la nariz dejándola empapada en sangre. Aprovechando aquel impulso le tumbó en el suelo con otro derechazo potente donde asestó otro y otro más, dejándolo apenas con tiempo de reaccionar.

-¡Maldito! ¡Maldito! ¡Maldito!- los guardias que custodiaban entraron al oír aquel escándalo, al ver al chico sentado sobre el prisionero golpeándole sin cesar entraron a tratar de quitárselo de encima.

-¡Link déjalo! ¡No vale la pena!- trataban de calmarle jalando de su cuerpo, pero él no era ya Link, la furia lo había cegado y seguía dándole golpe tras golpe, ya a esas alturas Radd apenas y podía ver y tenía el rostro empapado en sangre, para quitárselo de encima tuvieron que intervenir 3 guardias.

-¡Déjenme! ¡Mataré a ese infeliz! ¡Aquí y ahora! ¡Va a pagar!- gritaba mientras era arrastrado hasta la entrada donde un amigo suyo le esperaba con una taza con una bebida humeante.

-Link... déjalo... es cierto que merece pagar, pero primero debe ser sometido a juicio.- le calmó el guardia dándole una palmada en la espalda mientras el chico resoplaba. -Es lo que él quiere, provocarte con cosas que te duelan. No cedas tan fácilmente. Luego, si lo deseas. Tú llevarás a cabo la ejecución.- le reconfortó mientras tomaba asiento en un pequeño muro de la fortaleza donde Shad le acompañó y le ofreció la taza.

-Link... ¿Estás bien?- preguntó el pelirrojo al ver que el chico tenía la mirada fija en la taza de té.

-No realmente Shad...- suspiró mientras le daba un sorbo a su té.

-Ya veo...- dijo mientras limpiaba sus gafas. -Dime, sé que no eres violento. Pero ¿Por qué atacarlo súbitamente?- preguntó con curiosidad mientras el chico fruncía el ceño.

-Porque se metió con la Princesa Zelda.- dijo mientras le daba un sorbo a la taza y suspiraba aliviado.

-Claro... Pero ella no está aquí... ¿No crees que te pasaste un poquitín?- le preguntó mirándole serio.

-Es que dijo, que tomaría a Malon "O mejor aún, a la Princesa de Hyrule"- explicó mientras sorbió nuevamente la taza con té y sentía menos estrés. -Y no permitiré que insulte así a su majestad- continuó mientras se relajaba más.

-Ya veo Link... eso seguro que te molestó mucho- dijo suspirando. -Sin embargo estás herido de una pierna, no deberías forzarte mucho.

-Da igual, he estado peor- luego se colocó en pie y acabó con su té, tenía planeado ir al castillo inmediatamente.

-Por cierto Link...- le alcanzó el pelirrojo. -Pensé que te llamabas Cloud. ¿Por qué Link ahora?- preguntó alzando la ceja.

-Verás, tuve que venir de encubierto Shad. Lamento haberte mentido, pasar desapecercibido era lo mejor. Lo siento, eres un buen amigo- le sonrió mientras se apartaba un poco. -Comprendo si me odias o algo...

-¿Odiarte? Para nada Link. Me salvaste la vida, poco me importa tu nombre real- le replicó mientras le dedicaba una sonrisa amable. -¿A dónde irás ahora Link?- preguntó mientras el rubio abandonaba la estancia lentamente.

-Al castillo, debo dar mi informe y los resultados de la misión a su majestad. Te veré luego Shad.- se despidió con su mano mientras el pelirrojo imitaba su gesto y sin darse cuenta se tropezó con una chica conocida para él. -Sophie...

-¿Te irías sin despedirte? ¡Que poco caballeroso!- bromeó mientras el paladín sonreía y se disponía a despedirse de su amiga, quien le estrechó en un abrazo fuerte.

-Gracias por salvarnos de ese tipo Link... y por vengar a mi padre... te estaré agradecida siempre- dijo mientras se separaba de aquel contacto y dedicaba una sonrisa tierna mientras el chico se iba del lugar.


Luego de acabar con aquella misión, se marchó en dirección al castillo donde la princesa Zelda estaba leyendo desde su habitación y de a ratos miraba por la ventana.

"Y ahí estaba, mi héroe en su corcel cabalgaba en dirección a mi castillo. Allí baje corriendo desesperada. Nos habíamos reencontrado, ya en la noche seríamos uno, nos daríamos entrega a nuestras emociones y sentimientos. Te amo más que a cualquiera mi héroe"

Al leer aquel fragmento la chica recordó a Link, por alguna extraña razón se le hacía muy parecido por como se le describía y mayor fue su sorpresa al ver que a lo lejos él se aproximaba, montando en Epona, estaba un poco sucio y mantenía la mirada fija en dirección al castillo. La rubia al verlo inmediatamente se asomó y le saludó con la mano con una enorme sonrisa de par en par.

-Es Zelda...- se alegró mientras la chica desaparecía con prisa de la ventana. -Me pregunto a dónde irá...- luego desmontó y dejó a Epona en lo establos y caminaba en dirección a los pasillos, donde repentinamente una persona se le abalanzó derribándole a causa de su herida.

-¡Link! ¡Volviste!- le saludó desde el suelo. -¡Te extrañé!- reconoció mientras el chico trataba de incorporarse.

-¿Me ayudarías a levantarme?- la chica al verle así inmediatamente se apartó y extendió su mano para ayudarle a incorporarse para luego quedar sorprendida notando que sus piernas tenían un vendaje en los muslos.

-Demonios Link... ¿Qué te ocurrió? Bueno, ya me explicarás luego. Vamos, déjame revisar eso- le indicó al tiempo que lo guiaba a una habitación cercana donde estarían solos. Al llegar la princesa sin perder un segundo más le ordeno sentarse en un banco cercano donde luego sacó un pequeño puñal. -Bueno, veamos eso... ¡Demonios! Esta de aquí es muy profunda- exclamó sorprendida. -Bueno, solo tardaré unos segundos- luego colocó sus manos en el área afectada y comenzó a dejar fluir magia para sanarle haciéndolo estremecer un poco, pues la sensación era un poco fría, eso hacía que el se tensara un poco pero luego de un rato el dolor y la picazón cesaron. -Perfecto...- suspiró aliviada mientras rasgaba la tela de su otro muslo y repetía el proceso.

-Auch...

-No seas llorón. Ahora te aguantas- le recriminó mientras fruncía el ceño y acababa con el malestar del chico. -¿Mejor ahora?- le preguntó mientras el chico sacudía la cabeza afirmativamente. -Si te cuidaras más y no fueras tan cabezota no estarías en esta posición- luego jaló de sus orejas con ternura para luego darle un besito en la mejilla.

-Gracias Zel...- el chico se tomaba la mejilla completamente sonrojado mientras la chica soltaba una pequeña risilla.

-Ahora podremos vernos en la biblioteca... digo, así lees tu libro y yo el mío y hablamos de cualquier cosa- le sonrió tiernamente mientras abandonaba la estancia acompañada de él.

-Entonces, allá te veré esta noche Zel- se despidió mientras se dirigía al despacho del rey donde el señor le esperaba al parecer.

-Link... saludos, ¿Qué tal la misión que te he encomendado?- le preguntó mientras el chico tomaba asiento. -Cielos niño, te ves terrible tienes ojeras, tus vestimentas son un desastre y cojeas un poco.- suspiró al ver el estado en que se encontraba el chico.

-Estoy bien, estoy bien. Atrapé al asesino. Solo falta que se proceda a hacerles un juicio público y ya.- explicó suspirando mientras sacaba un pergamino de su alforja. -Aquí tiene. Es un informe donde explicó a detalle la situación y los afectados. Lamentablemente hubieron muchas víctimas...

-Y eso era debido a...

-A que el asesino quería verme, por eso asesinaba a gran escala. Para enviar a un soldado fuerte y darle el mensaje al rey.

-Ya veo...- dijo con preocupación. -Bueno, al menos ya lo has atrapado. En dos días se hará el juicio.- decretó mientras el chico asentía y abandonaba la estancia. -¿Una bruja eh...? Interesante...

El chico se dirigía a su habitación donde al llegar inmediatamente se despojó de su túnica, cota de malla y camisa interior para dejarse caer en la cama y suspirar.

-Demonios... ¡Qué cansancio!- suspiró mientras salía al balcón de la misma. -Hyrule siempre ha sido hermoso...- dijo sin percatarse que en el jardín una conocida chica le observaba.

-Es Link... Y está... ¡Oh Diosas! ¡Está sin camisa! Se ve tan gua... ¡Zelda contrólate!- se regañó tratando de apartar la mirada del rubio que resultaba ser hechizante. -¡Hola Link! ¿Qué tal tu día?- preguntó de repente mientras el chico finalmente reparaba en ella y tomaba una coloración tan roja como la de un tomate.

-¡Zelda! ¡Perdón no quería...!- se disculpó inmediatamente al tiempo que se metía a su cuarto avergonzado. -Demonios, estoy semidesnudo y Zelda me ha visto- dijo sintiendo como el corazón se le podría salir en cualquier momento. -Me bañaré, sí. Eso iba a hacer antes de salir a ver no sé qué- luego de aquello llenó la bañera y se despojó de su pantalón para luego sumergirse en el agua que estaba bastante fría, pero él estaba tan avergonzado que ni siquiera lo notó. De su mente no salía la princesa, por alguna razón pensaba en ella a cada segundo ¿Por qué sería? Solo la imaginaba a ella sonriéndole para que luego comenzara a despojarse de sus vestimentas y luego sumergirse con él y... -¡Cielos Link! ¿Qué cosas piensas?- se regañó mientras se echaba agua helada en el rostro. -Aunque no suena tan mal... pues... ¡Ya! No puedo pensar así- era inútil, ella no salía de su mente, cada que cerraba los ojos la situación empeoraba. Tal vez pensaba en ella porque... estaba leyendo un libro donde a se mencionaba una princesa como ella. Sí era eso, era lo más lógico ¿Verdad?

Luego de acabar aquel baño que resultó ser un poco más relajante salió de allí con la toalla amarrada a la cintura para ir a buscar ropa limpia para colocarla en su cama, luego se asomó por la ventana un poco para ver si la princesa seguía allí, pero no estaba, era algo bueno, seguramente...

-¡Hey Link! ¡Qué buen traje! ¡Muy aguerrido!- gritó Zack que estaba haciendo guardia al ver a chico en paño por la ventana haciendo que se sonrojara notablemente.

-¡Shhhhhh Cállate!- trató de silenciarle haciendo una señal de silencio con las manos, sin embargo el chico rió a carcajadas al oírlo.

-¡LINK TE VES GENIAL!- gritó con más fuerza. -¡No te preocupes, la princesa se fue y no te va a ver y...!- no alcanzó a concluir su frase porque una mano se colocó en su hombro con firmeza sobresaltándolo -¡AHHH! Señor Jagen... lo siento.- al ver que se trataba del experimentado espadachín el paladín entró rápidamente a su habitación donde su sorpresa no menor a la de Zack...

-¡Señor Link! Cuánto lo siento, no lo ví- exclamó avergonzada una criada que venía a recoger la ropa sucia.

-Yo... Yo disculpe.- la joven chica aún seguía viendo pasmada al chico al ver su cuerpo empapado marcando su cuerpo y algunos raspones que se había hecho.

-N-No se preocupe, me voy ya solo venía a buscar... emmm... ¡Esto!- dijo mientras tomaba la ropa del chico y abandonaba la estancia apurada.

-Demonios, literalmente hoy no es mi día- suspiró mientras comenzaba a vestirse con ropa limpia mientras el ocaso llegaba rápidamente al castillo, realmente el día se había pasado muy rápido.

Tenía pensado ir a la biblioteca a tal vez. Allí leería en paz sin ningún contratiempo. O eso creía él. Estaba caminando por los pasillos en busca de la biblioteca hasta que una mano le sujetó con fuerza frenándolo en seco.

-¡Hola! ¿Cómo estás?- saludó con ironía.

-Señor Jagen, estoy muy bien.- saludó sonriéndole un poco mientras el hombre fruncía el ceño.

-Ajá. Claro, en fin. Te vi en la tarde.- dijo mientras el chico se colocaba nervioso. -El exhibicionismo no es algo bien visto muchacho. Piénsalo dos veces antes de salir así de tú habitación. Ahora tendrás que soportar las bromas de Zack y de Seth, los demás soldados podrían perderte respeto. Créeme, lo digo porque me agradas niño.- dijo dándole una palmada en la espalda.

-Está bien. Gracias por el consejo señor. Iré a la biblioteca a leer un poco.- se despidió mientras avanzaba hasta la puerta de aquel lugar que estaba completamente abandonado como la última vez. -Eso estuvo cerca...- suspiró mientras tomaba asiento y sacaba el libro que tomó prestado para dedicarse a leerlo.

Desde el piso de arriba una chica le observaba con gracia, sobretodo esa actitud que tenía de alivio al llegar para luego sentarse junto a la ventana y leer, era extraño que Link leyera ¿Verdad? No parecía que tuviera gustos por la lectura o al menos eso creía la chica.

"Allí estábamos nuevamente, mi héroe y yo. Ese a quien conocí desde niños y que ahora era mi amante, mi confidente, ese con quien sudaba las sábanas cada noche hasta caer extenuados y rendidos ante el sueño en los brazos del otro. Él está vez había tomado la decisión de comandar la situación, era un poco extraño... aunque se sentía bien. Me tomó de la cintura y me atrajo a su cuerpo en la cama luego me tomó con la firmeza y fiereza de un animal... donde luego gemimos y suspiramos hasta caer rendidos ante el sueño..."

-Oh Diosas... soy una perversa leyendo esta clase de cosas- se reprendió mientras reparaba en el chico que parecía decir algo entre dientes.

-Ti li digi pir qui mi igridis- mofaba mientras colocaba todo tipo de expresiones. -Viejo que solo molesta- continuó replicando mientras la princesa bajaba con cautela a donde se encontraba el chico. -¡Qué demonios! Además, si soy exhibicionista es mi problema.- maldijo mientras la chica se colocaba detrás de él para luego hablarle.

-Oye Link... que tanto maldices- preguntó soltando una pequeña carcajada.

-¡Zelda! Qué sorpre...

-¿Sorpresa?- preguntó extrañada al tiempo que se volvía a reír. -Técnicamente está es mi segunda habitación.- bromeó haciéndolo sonreír un poco.

-Bueno, perdona. Ya me voy- trató de huir pero el firme agarre de la princesa le retuvo.

-¿A dónde crees que vas?- le interrogó atrayéndolo a sí. -Pensé que habías olvidado nuestra reunión. Eres un mal amigo- le recriminó fingiendo indignación.

-Lo siento Zel...- se disculpó mientras la chica suspiraba.

-Bueno está bien Link... te perdono, con una condición- dijo dibujando una sonrisa pícara.

-¿A ver?

-Dame un besito en la mejilla- dijo mientras sus mejillas se tornaban de rosa.

-¿U-Un besito? E-Está bien Zelda...- dijo tartamudeando mientras se acercaba a besar la mejilla que la chica había señalado. Y en un movimiento inesperado volteó su rostro para que "accidentalmente" sus labios chocaran en un beso torpe sobresaltado al rubio. -¡Lo siento!- se disculpó agachando la mirada.

-Ash, Link... no te preocupes- dijo dándole un pequeño codazo. -Además no es la primera vez que me besas así ¿No recuerdas acaso?- un pequeño recuerdo de la chica besándole cuando recién volvía del futuro invadía su mente.

-S-Si... ya me acuerdo...

-Entonces, no hay problema Link...- dijo abrazándole con cariño y el chico correspondía avergonzado. -Dime... ¿Cómo va tú libro?- preguntó despegándose del abrazo.

-Pues, va muy bien... pronto lo terminaré. ¿Y el tuyo?

-Emm... sí, va bien...- dijo algo nerviosa recordando aquellas escenas que narraban. -Claro... bien pervertido querrás decir Zelda...-

-Me alegra- dijo sonriéndole.

-Dime, ¿Cómo fue tu misión?- le preguntó con curiosidad.

-Pues bien... la misión era atrapar a un asesino- explicó brevemente.

-¿Un asesino? ¡Qué horror!- exclamó mientras se tapaba la boca con terror. -Cuéntame todo los detalles- el rubio que contó cada detalle de la misión, incluyendo la vieja mansión donde peleó con el sujeto y las heridas en los muslos.

-Y eso fue lo que sucedió...- la rubia al terminar el cuento estrechó al rubio con fuerza en tono maternal demostrando su preocupación por él.

-Pudo asesinarte...- suspiró mientras colocaba una de sus manos en su cabello y lo acariciaba. -Te hirió... me preocupas mucho... Link- continuó con sus caricias para luego besar su frente y continuaran hablando de trivialidades. -Al menos habrá juicio en unos días... solo espero que atrapemos a esa bruja pronto...

-Eso espero...- dijo suspirando.

-Te quiero Link...- le confesó de repente.

-Yo también te quiero...- le respondió sonriendo.

Sin embargo la princesa quería decir algo más refiriéndose a "Te quiero" tal vez un "¿Te deseo?" Seguramente, realmente sus hormonas trabajaban tiempo extra y le jugaban malas pasadas de vez en cuando. Aunque encontraba atractiva la idea que él la tratara como el chico de la novela que leía.

-¡Diosas! Esto es demasiado... creo que dejaré de leer este tipo de cosas por un tiempo...- se regañó mientras reflexionaba en un detalle bastante peculiar. -Oye Link... has hecho todas esas misiones... ¿Y aún no te han asendido a Caballero?- dijo con molestia.

-Emmm bueno, por algo ha de ser... aún no estaré listo o no lo merezco.- dijo encogiéndose de hombros.

-No digas tonterías. Orquestar una defensa exitosa en Kakariko donde los superaban en número, salvar a tus compañeros, atrapar a un asesino, salvar a Malon. Eso te hace más que digno.- replicó frunciendo el ceño. -Deberías ascenderte pero ya- dijo suspirando.

-Bueno, ahí veremos que pasa- dijo relajado. -¿Dime, de qué trata tu libro?- le preguntó de repente.

-Emmm, nada interesante. Solo es romance- mintió sonriéndole.

-Ya veo...- respondió no muy convencido. -El mío es un poco extraño, creo que es de fantasía. Habla de un héroe que podía ver criaturas que solo veían los niños- explicó mientras guardaba su libro.

-Suena interesante.- luego la chica soltó un pequeño bostezo. -Buenas noches Link, me ha dado algo de sueño- se despidió mientras se acercaba para darle un pequeño abrazo y besar su mejilla.

-Buenas noches Zel...- se despidió mientras besaba su mejilla y la chica se volvía a mover para reencontrarse con sus labios, esta vez si había sido accidental.

-Ese apodo... me gusta- dijo sonriendo. -Y ese besito también- dijo mirándole pícara. -Zel... ¡Me gusta mucho!- el rubio le miraba avergonzado otra vez mientras la chica se relamía los labios. -Si me dices así... entonces también mereces un apodo...

-Malon me dice Chico Hada- sugirió mientras la chica fruncía el ceño. ¿Serían celos tal vez?

-No, no, no. Ese es el apodo de Malon a ti... quiero uno solo mío- dijo mientras buscaba en su mente por el apodo ideal. -¡Ya sé! Linky. ¿Qué te parece?- preguntó mientras que brillaban los ojos.

-¿Bromeas? ¡Me encanta!- dijo sonriéndole mientras la abrazaba con fuerza. -Perdon, creo que me excedí un poco- la rubia hizo un puchero y le atrajo a su cuerpo.

-No te preocupes Link... somos amigos, no hay problema.- dijo sonriéndole y luego besar su mejilla con cariño. -Hasta mañana Linky- se despidió mientras era acompañada por el chico

-Hasta mañana Zel- se despidió mientras ponía rumbo a su habitación con el libro en su poder. Al llegar se quitó la botas y se arropó hasta la cabeza luego de encender una lámpara de aceite para ponerse a leer. -El héroe Minish... finalmente luego de buscar cada objeto para debilitar al malvado Hechicero del Viento fue en dirección a su guarida. Una vez que llegó se libró un combate a muerte entre ambos...- aquel libro era algo fascinante, su historia era interesante, la motivación del héroe comprensible, después de todo era su amiga a quien había perdido. -Amiga perdida... como Navi...- suspiró con tristeza. Su hada hace ya más de siete años que lo había abandonado y jamás volvió, ni siquiera sabía si vivía o si había muerto.

Había dejado de leer de repente porque sentía que algo le observaba desde un rincón. Aquello le hizo levantarse y buscar por toda la habitación, buscó y buscó hasta que se encontró con una conocida máscara. -Solo eres tú... ¿Por qué siento que me mira de forma penetrante? solo es una máscara- suspiró mientras tomaba y encerraba en un baúl para luego volver a su cama para dormir, ya era demasiada lectura por un día.


La princesa Zelda por su parte sentía que el corazón se le saldría de un momento a otro, había besado a Link dos veces en el día. Eso tenía a sus hormonas con un alboroto enorme mezclándose con una sensación en su estómago y cada que pensaba en el rubio su mente divagaba.

-Creo que es obra de ese libro que leo- suspiró de repente. -Aunque desde siempre pienso en Link... ¿Será...? ¡No! Solo es preocupación mía como su amiga... eso creo...- suspiró mientras leía más párrafos de aquella novela. -Diosas... ¡Esto se pone cada vez mejor!- exclamó mientras leía cada detalle mientras las emociones se le subían a la cabeza y se imaginaba al paladín tomándola igual que el héroe a la chica en su historia, para luego huir al campo y hacer sus vidas lejos de todo. -Suena genial...- pensó sonrojada mientras se imaginaba el cuerpo desnudo del paladín entre sus brazos retozando juntos. -¡Qué sucio! Es impuro este pensamiento. Ya está bueno, debería irme a dormir.- se regañó mientras se arropaba para luego caer dormida.


-Hyrule... asqueroso lugar...- dijo una figura encapuchada mientras escupía en la pradera. -Sobretodo ese sucio castillo. Pero pronto. Pronto caerán... solo deben esperar por mí...- dijo con arrogancia mientras caminaba en dirección opuesta a la ciudadela y se perdía en la lejanía.


Notas del autor: Pffff no sé que rayos me pasó. Bueno, sinceramente no pensé que podría actualizar XD

Ejem. Ayer pasaron cosas feas en mi comunidad .-. A lo mejor en las noticias leen algo similar.

Bueno el buen humor por delante, así que... respecto al fic... pues, no sé que rayos hice. Pero ahí va... esa Zelda es una pervertida jajaja

Otra cosa así que no sea importante pero que vaya a decir por qué sí... hmmm no sé :P ¿Les gusta el pan? Nah mentira. Actualizaré Desde las Sombras en unos días. La idea está más que clara pero... necesito plasmarla y tiempo es algo que tengo recortado. Cuando me libré de mi proyecto de investigación me podré dedicar más. Oh, estoy pensando seriamente en hacer un Lemon (Y tal vez otro fanfic) pero ambientado en Twilight Princess (Eso de los Lemon's me dejo mal XD) quedé con ganas de seguirlos haciendo. Soy tremendo pervertido .-.

Saludos y un abrazo. Nos estamos leyendo :3

Att: Link.