La mañana había llegado al castillo y a Hyrule, las aves cantaban junto a los cuccos el cambio de estación se podía oler en el ambiente, las plantas comenzaban a florecer y todos hacían sus tareas, a excepción del castillo que aún nadie estaba despierto, nadie a excepción de Link que se acababa de vestir y de la Princesa Zelda que estaba despierta desde hace horas, pues seguía leyendo aquel relato que ella misma consideraba "sucio" pero no se despegaba de él.
-Buenos días para mí...- suspiró el rubio mientras observaba a su alrededor y su vista se fijaba en un curioso objeto. -A ti no te dejé ayer aquí...- se trataba de la máscara que había metido en el baúl estaba sobre la cama a un costado donde él no le pudo ver, luego la tomó en sus manos y volvió a suspirar para colocarla de vuelta al baúl.
El chico luego de ajustar su cinturón y guantes salió de su habitación junto con la princesa que le imitó desde el lado posterior del castillo, ambos deambulaban por los pasillos que estaban desolados por la falta de actividad, el chico estaba por las cercanías del pasillo principal que daba al salón del trono, mientras que la chica caminaba por las cercanías de una de las terrazas. Luego colocó reanudó aquella caminata sin rumbo fijo hasta que llegó al lugar donde se encontraba el rubio que caminaba en dirección contraria.
-Auch... fíjate por donde... ¡Zelda! ¡Que sorpresa!- le saludó mientras la rubia le sonreía, estaba completamente despeinada y con su pijama aún puesto, no parecía ni la sombra de la princesa de Hyrule.
-Hola Link...- saludó para luego dar un bostezo prolongado. -¿Cómo amaneces?- preguntó dedicándole una pequeña sonrisa mientras bostezaba nuevamente.
-Bien, aunque me he levanto unas horas antes que comiencen las actividades aquí...
-Sí... yo igual...- dijo mientras se tallaba los ojos y tomaba un poco más de conciencia. -¡Demonios! ¡Soy un desastre! Ni siquiera me he cambiado...
-Para nada Zelda... aún así te ves hermosa- dijo embobado por la figura de la chica mientras esta se sonrojaba. -Perdón, digo. Aún así te ves bien, no hace falta que te arregles mucho... como sabrás...- la chica le silenció para luego esbozar una pequeña sonrisa y luego besar su mejilla.
-Gracias Link... también te ves bastante guapo...- dijo por lo bajo mientras el chico se sonrojaba por el cumplido.
-¿Qué piensas hacer hoy Link?- preguntó de repente mientras el chico se encogía de hombros. -Ya veo... si tienes el día libre me pregunto si... ya sabes... tal vez podríamos pasarlo juntos...- propuso mientras desviaba la mirada.
-Suena bien... aunque no creo que podamos, digo, tienes tareas o algo...
-¡Bah! Pierde cuidado. No tengo nada por ahora...- dijo restándole importancia. -Acompáñame.- dijo mientras caminaba y era seguida por el rubio hasta su habitación.
-Ze...Zelda estamos en tu habitación...- dijo nervioso mientras la chica volteaba y notaba que guió al rubio a su cuarto.
-Diablos...- maldijo mientras le daba la espalda para luego ir al velador para buscar un cepillo y peinarse el cabello. -Emmm, bueno... dejarte esperando afuera no hubiese sido una buena idea...- mintió mientras buscaba un vestido más cómodo en su armario. Luego salió y se apartó al baño para cambiarse mientras el chico esperaba sentado en un banco.
-Estoy en la habitación de Zelda... y estamos solos...- comentaba mientras sentía que los nervios lo comenzaban a carcomer. -No es muy correcto que un caballero esté en el cuarto de una dama así. Digo sólo entran cuando van a... ¿Verdad?- se preguntó mientras la chica salía vistiendo una prenda sencilla en rosado claro junto con unos zapatos color blanco con el cabello recogido en una trenza dejando parte del mismo caer portando una pequeña tiara con un zafiro incrustado.
-Estoy lista Link...- dijo mientras el chico quedaba boquiabierto por el aspecto de la chica. Estaba consciente que era hermosa, pero con esa sencillez que estaba vestida su belleza natural resaltaba mucho más. -¿Qué pasa? ¿Me veo mal?- preguntó con preocupación mientras se miraba al espejo desesperada.
-No... para nada... te ves... te ves más hermosa que nunca Zelda...- reconoció mientras sus mejillas se coloraban de rojo.
-Me alegra que te guste...- dijo sonriéndole. -¿Nos vamos ya?- preguntó mientras le tendía la mano para abandonar la estancia en dirección a los jardines.
-¿Qué planeas hacer?- preguntó impaciente mientras la chica tomaba asiento en un banco e invitaba al rubio a sentarse.
-¿Querrías tocar música? ¿Conmigo...?- le propuso mientras sacaba un par de ocarinas de su bolsillo.
-Me encantaría...- respondió sonriéndole mientras la chica le daba una color rojo y ella usaba una color azul oscuro.
-¿Conoces alguna canción linda?- preguntó mientras esperaba una respuesta del chico que frunció el ceño pensando para luego proponer una que había llegado a su mente.
-Sí. Conozco una que personalmente me encanta desde que la aprendí- dijo mientras se llevaba el instrumento a la boca para entonar aquella alegre melodía. (Si-Re'-La, Si-Re'-La) -Así suena...
-Es mi Nana...
-Sí... desde que Impa me la enseñó... me ha cautivado...- reconoció mientras la chica le observaba enternecida.
-Toquemos esa entonces...- dijo sonriendo mientras esperaba a que el chico comenzara el ritmo para seguirle y luego ambos instrumentos sonarán al unísono haciendo aquella mañana aún más perfecta, solo ellos dos solos... tocando música, hicieron aquella actividad hasta que sus pulmones se los permitieron y se vieron obligados a parar.
-Sin dudas amo esta canción...- suspiró mientras la chica sonreía.
-Tocas muy lindo Link...- le felicitó mientras el chico agradecía sonrojado. -¿Conoces otra canción?- preguntó mientras el rubio pensaba en otra canción.
-Conozco esta- dijo para luego entonar aquella melodía pegadiza y alegre que aliviaba el espíritu (Fa-La-Si, Fa-La-Si) y la princesa quedara maravillada al oír aquella melodía. -La Canción de Saria...
-Ya veo... suena linda... ¡Vamos a tocarla!- le ánimo dejando que el chico fuera quien guiase para que luego ella completase alguna que otras parte de la canción. -Es muy bonita la canción...- reconoció al acabar con la misma mientras el chico sonreía. -No sabía que te gustara tanto la música... Cloud.- dijo en tono burlón.
-Hey... es Link- le reclamó en aire infantil.
-Pero tu identidad dice Cloud...- replicó en el mismo tono mientras sonreía de forma pícara. -Además Cloud parece un chico malo...- dijo golpeando su brazo con suavidad.
-Cualquiera pensaría que estás enamorada de Cloud.- dijo con ironía cortando de raíz las palabras de la princesa que se sonrojó y guardó silencio. -Perdona Zelda... no quería...
-Eres un tonto ¿Lo sabes?- dijo mientras le miraba frunciendo el ceño.
-Lo sé. Perdón... hablo sin pensar a veces...
-Tal vez seas un tonto... pero eres un tonto que me agrada...- dijo acercándose peligrosamente a su rostro haciéndole cosquillas con su respiración.
-Ella está muy cerca...- dijo mientras no se decidía en acercarse a ella o alejarse, sin embargo fue la chica quien continuó la acción empujándome con fuerza para que cayera contra el suelo y comenzara a desternillarse de risa.
-¡No es justo! ¿Por qué tumbarme así?- le reclamó frunciendo el ceño con molestia. -Ya me había disculpado...- resopló mientras la rubia le ofrecía una mano para incorporarse.
-¿Aún estás molesto Link?- preguntó mientras juntaba sus dedos índices.
-Tal vez. Aún no me decido...- dijo en tono frío mientras se cruzaba de brazos y le daba la espalda. La chica al ver que su amigo aparentemente seguía molesto se acercó con cautela y le dió un beso en la mejilla para luego abrazarle por la espalda.
-¿Me perdonas Link?- preguntó en tono suave mientras el chico suspiraba al sentir a la princesa tan cerca de sí.
-Cla-Claro... te perdono- dijo nervioso mientras se separaba de la chica para encararle mientras ella le dedicaba una sonrisa amigable.
-Ha sido una linda mañana Link...- dijo mientras observaba las aves volando por el jardín.
-Lo ha sido...- dijo mientras posaba ma vista en una de las aves que se había detenido en una fuente a tomar agua. -Ten... la ocarina...- dijo entregándole el instrumento a la chica mientras esta lo guardaba en su bolsillo.
-Alteza... la he estado buscando...- suspiró desde las sombras su tutora haciendo acto de presencia. -Hola Link... tenía unos cuantos días sin verte...- saludó mientras el chico se ponía un poco nervioso por la presencia autoritaria de la Sheikah.
-Hola Impa... un gusto volver a verte...- saludó algo nervioso mientras la princesa saludaba con la mano.
-¿Qué ocurre Impa?- preguntó suspirando con algo de fastidio.
-Pues sucede que tiene unas tareas pendientes por ahí...- dijo mientras le miraba con desaprobación.
-Bueno... vamos...- dijo fastidiada mientras la Sheikah se adelantaba y ella le seguía el paso.
-Espero verte otro día Link...- se despidió la Sheikah mientras desaparecía de la estancia.
-Te veo luego Link... espero que hoy vayas a leer... o seguramente te buscó antes... prometo deshacerme de estos deberes cuanto antes para seguir jugando- dijo por la bajo mientras abrazaba al rubio y besaba su mejilla para despedirse.
Ahora el chico estaba solo, lo mejor sería ir a entrenar un poco. Siempre era buena idea entrenar, así que se dirigió al campo de entrenamiento donde tomó una espada y escudo hecho de madera, en aquellos campos estaban dos personajes conocidos para él.
-¡Hey! ¡Es el capitán exhibicionista!- saludó Zack mientras Seth y otros soldados reían a carcajadas.
-Fabuloso...- suspiró mientras les daba la espalda al de cabello oscuro y el castaño se plantaba cerca de él.
-¡Mira nada más Zack! ¿Creyó que no nos burlaríamos de él? Pobre iluso...- dijo en tono gracioso mientras el chico resoplaba con fastidio y asestaba un espadazo vigoroso en un objetivo logrando empujarle.
-Bueno... veamos, Link, enfréntame cuerpo a cuerpo. Verás que te gano- dijo arrogante mientras tomaba una espada y escudo y se colocaba en guardia.
-Yo moderaré el combate y cuidaré que no se vayan a matar- propuso Seth mientras se colocaba al frente. -¡Comiencen!- luego el de cabello oscuro atacó con furia al rubio que interpuso su escudo para luego responder con un espadazo firme que se encontró con la madera de Zack.
El combate se había librado de forma épica, de ida y vuelta. Link atacaba, Zack defendía y respondía. Él atacaba y el rubio repelía y contraatacaba. En un movimiento inesperado el rubio atacó con su escudo embistiéndole con fuerza dejándolo un poco desarmado para luego clavarle una estocada feroz en el cuerpo que le hizo retroceder, el chico como respuesta atacó con un tajo descendente provocando que al cubrirlo el chico comenzara a ejercer menor presión en la espada, luego ambos atacaron colisionando sus espadas al mismo tiempo, pero para marcar diferencias Zack le asestó una patada que le derribó dejándolo son posibilidades de defenderse.
-¡Oh sí! ¡Yo gané!- celebró arrogante mientras el chico se levantaba.
-Mi turno Zack, no cantes victoria aún...- dijo Seth mientras tomaba las armas de Link. -Link, tú moderarás el combate. ¡En guardia!- dijo para que luego ambos colisionaran sus espadas en lo que sería un combate frenético de ida por vuelta.
-¡Punto para Seth! La victoria es tuya.- anunció el rubio mientras el castaño derribaba con un estoque a Zack.
-Diablos... ganaste... pero al menos el señor exhibicionismo perdió- dijo soltando una risilla provocando un enfado de Link quien descargó un golpe en su hombro.
-Tienes pájaros en la cabeza Zack...- le reclamó el chico mientras fruncía el ceño con molestia.
-Si claro... pájaros... eres un exhibicionista... que además estaba presumiendo de su cuerpo frente a la princesa Zelda...- dijo soltando una risilla acompañada por Seth.
-Demonios Link... tú sí que aprovechas- bromeó el castaño mientras el rubio se sonrojaba por la vergüenza.
-Ya cierren la boca...- les regañó mientras Seth sacaba un papel de su bolsillo.
-Bueno, bueno. Dejando de lado el exhibicionismo, tienes el día libre junto a Zack. El Señor Jagen me dió esto- dijo mostrando un papel firmado por el experimentado espadachín. -Entrenaré a las tropas y algunos soldados nuevos. Así que pueden descansar...- sugirió mientras Zack le brillaban los ojos de alegría.
-¡Genial!- celebró mientras Link buscaba un arco y acomodaba una diana y se apartaba al campo de tiro con arco. -¿A dónde vas Link? Podemos ir a la ciudadela si quieres. Tal vez tomar un trago o conocer chicas... no todo es entrenar- dijo haciendo un puchero.
-Me da igual.- respondió frío.
-Oh, ¿En serio?- preguntó acercándose un poco al paladín que mantenía una expresión fría. -¿Sabes qué? Te derrotaré en este tonto juego.- dijo arrogante mientras buscaba otro arco y arreglaba la diana para colocarla a la misma altura que la de Link. -Dejaré que dispares primero. Los exhibicionistas primero.- dijo fingiendo falsa cortesía.
El rubio resopló y acomodó su arco para luego tensarlo con fuerza y apuntar dejando que su cuerpo se serenara para aliviar cualquier presión, luego suspiró y liberó la presión del arco haciendo que se clavara a unos centímetros del centro.
-No lo haces mal. Pero yo lo haré mejor- dijo arrogante mientras le miraba con picardía y le lanzaba un beso haciendo que el chico colocara una expresión de desagrado. Luego tensó el arco y liberó de la presión el mismo haciendo que la flecha se clavara más o menos a la misma altura que la de Link.
-Replicaste mi disparo...
-Por supuesto, para darle más drama a la situación.- dijo fingiendo seguridad, aunque la verdad se le dificultaba un poco disparar flechas.
-Claro... allí va otra- dijo mientras tensaba el arco y dispara otra flecha que está vez se clavó en el centro de la diana dejando boquiabierto a Zack.
-Diablos...- maldijo al ver la puntería casi perfecta que tenía el paladín.
-¿Qué?
-Nada. Que lo haré mejor- resopló mientras tensaba el arco y liberaba de la presión la flecha clavándose a unos centímetros del centro.
Luego el chico tensó su arco y apuntó a la diana más alejada y generó un poco más de tensión al arco dejándolo más duro en la cuerda. Aquello le exigiría más tensión a la hora de disparar y por lo tanto el disparo sería potente. Al liberarlo de la presión la flecha salió a gran velocidad, tan rápido que el sonido de ella cortando el aire fue escuchado por los chicos, luego la flecha se clavó en el centro de la diana entenrrándose hasta la mitad.
-Oh no...- dijo Zack al ver la precisión del disparo. Luego tensó su arco con la intensión de replicar la acción pero fue detenido por el rubio.
-Espera, necesitarás tensarlo como yo.- dijo mientras ajustaba la cuerda del arco dejándola igual de tensa que la suya. El chico resopló y aceptó, al intentar tensarlo le costó mucho más que la ves anterior. -¿Qué ocurre?
-Nada.- negó frunciendo el ceño. Luego tensó como pudo la cuerda hasta la mitad de lo que normalmente la tensaba y liberó el disparo. -¡Demonios!- se quejó al ver que la flecha se clavó a una distancia más alejada que la de Link del centro.
-Dijiste que me derrotarías Zack... pero te daré la revancha.- dijo mientras salía a recoger las flechas y colocaba las dianas más lejos. -A 25 metros serán ahora los disparos- dijo mientras volvía y tensaba su arco. Para luego disparar una flecha que casi se clava en el blanco.
-Como quieras- bufó mientras tensaba el arma con fastidio y disparaba, aquella flecha se había clavado en el blanco milagrosamente. -¡Ja! ¡En el blanco!- celebró mientras el rubio ajustaba aún más el arco dejándolo con más tensión aún.
-Aquí voy- se dijo a sí mismo mientras una figura le observaba desde la distancia. Luego tensó con mayor fuerza el arco y liberó con poca delicadeza la cuerda haciendo que la flecha se clavara en el blanco.
-Eres un demonio con las flechas Link- se quejó mientras tensaba el arco y dispara y el proyectil se clavaba a pocos centímetros del blanco, aquel disparo había cansado notablemente su brazo, estaba seguro que el siguiente disparo no saldría tan preciso.
El rubio no le prestó atención a su comentario y ajustó más todavía el arco, pues la última diana estaba aún más alejada que las primeras tres y que las otras dos. Luego ejerció tensión y despejó la mente, luego de soltar un suspiró soltó la flecha que cortó el aire y que el viento modificó un poco la trayectoria, sin embargo Link sospechó esto y la había disparado apuntando un poco más arriba del blanco, aquella lectura del viento fue exitosa, pues la flecha se incrustó en el blanco traspasando hasta el otro lado dejando únicamente un pequeño trozo de la misma visible en la diana. Aquello dejó a Zack aún más sorprendido que no se dejó intimidar y tensó como pudo el arco tratando de imitar a Link pero su brazo estaba tan cansado que este cedió y el disparo salió defectuoso clavándose muy alejado del blanco.
-Eres un demonio Link...- dijo sintiendo que su brazo se le desprendería al realizar aquel disparo. Mientras que la figura salía de las sombras y se aproximaba a donde ellos estaban.
-Buenas tardes caballeros.- saludó una voz femenina haciendo que Zack se junto a Link se hincaran.
-Buenas tardes princesa Zelda.- saludaron al unísono.
-Señor Zack, debería aprender del Señor Link. Ser humilde no está mal. Aprenda a reconocer que él lo superó. La humildad es una gran lección y un valor que todo caballero debe tener. Felicidades Link- dijo en tono frío manteniendo formalidades mientras el chico asentía avergonzado que le regañaran.
-¿Cómo podemos ayudarle?- interrumpió Link colocándose en pie.
-De hecho. Tengo una conversación pendiente contigo. Te veré adentro, por eso he venido- dijo mientras abandonaba la estancia. -Buenas tardes.
-Estás en problemas Link...- se burló Zack mientras el chico se levantaba nervioso y tenía intenciones de seguirla. -Te tocará un "Regaño Real" y de la persona más fría de todo el reino- rió mientras el chico abandonaba la estancia para darle alcance a la chica.
-¿Y bien? ¿Cómo te puedo ayudar alteza?- preguntó una vez que llegaron a la biblioteca donde le chica le había guiado.
-Nada de alteza Link. Solo Zelda.- dijo con molestia.
-Claro, lo siento. ¿Cómo puedo ayudarte Zelda?
-Con nada realmente, solamente que quería informarte que estoy libre oficialmente- dijo triunfante. -Eres muy bueno con el arco. Le diste una lección a ese patán.- dijo mientras el chico suspiraba. -Si no lo hacías, igual planeaba ponerlo en su lugar. Me molestan las personas así... siempre arrogantes...- dijo resoplando mientras escribía algo en una hoja, o eso parecía.
-Gracias Zelda... a veces practico en mi tiempo libre con el arco... no es la gran cosa- agradeció encogiéndose de hombros.
-¿Qué te gustaría hacer Link?- preguntó mientras el chico miraba por la ventana.
-No lo sé.- dijo suspirando mientras la chica hacía unos trazos horizontales en la hoja que tenía en el escritorio.
-¿Te gusta dibujar?- preguntó sin despegar la mirada de su hoja.
-A veces... aunque casi nunca me da tiempo...- luego el chico tomó asiento y la rubia seguía trazando una que otra línea en la hoja mientras borraba algunas cosas y limpiaba la hoja.
-Ya veo... Me gustaría ver que tal dibujas- dijo mientras el chico buscaba un libro que leer.
-Bueno, tal vez haga uno... luego te lo daré cuando lo haga- dijo mientras tomaba un libro de uno de los estantes.
-Me encantaría. ¿Lo prometes?- le miró con inocencia mientras sus ojos tomaban brillo, como si le suplicara con la mirada.
-Claro que sí, solo pido tiempo.- dijo sonriendo.
-Todo el tiempo del mundo si así lo quieres...
-¿Y cómo va tu libro?- dijo de repente mientras la chica se ponía nerviosa.
-Va bien... el protagonista ya se ha quedado con la chica y la ha salvado. Son muy felices y viven en el campo- explicó omitiendo cada detalle que ella leía. -Suena muy bien la idea ¿No? Vivir en el campo... sin mayor preocupaciones, lejos de esta jaula de oro.- suspiró con tristeza.
-Suena linda la historia.- reconoció mientras cerraba aquel libro, la verdad no le llamó mucho la atención.
-Si... lo es... ¿Cómo va la tuya?- preguntó tratando de evadir el tema.
-Va bien, el héroe de quién hablan encontró cada objeto para debilitar al Mago del Viento que secuestró a su amiga y a la vez amada a quien convirtió en piedra.- explicó mientras recordaba que dejó aquel libro inconcluso.
-¿Y cómo termina?- preguntó maravillada de oír aquel relato.
-No lo sé. Debo terminarla- dijo encogiéndose de hombros.
-Ya veo...
-Sí. ¿Cuándo volveremos a tocar música Zel?- preguntó de repente.
-Cuando quieras Link. Si quieres ahora mismo- propuso mientras el chico colocaba una expresión de confusión. -Aquí tengo una lira y una ocarina, si quieres podemos hacer un dueto.- le propuso mientras el chico dibujaba una sonrisa y asentía. La chica inmediatamente busco los instrumentos y tomo asiento junto al rubio quien tomó la ocarina.
-¿Tocamos la Canción de Saria?- propuso mientras la chica asentía y comenzaba a tocar con delicadeza las cuerdas del instrumento, como si se tratara de un ángel enviado por las Diosas. El rubio seguía las notas de la chica haciendo que se mezclaran en una melodía bastante alegre y a la vez algo diferente de la versión original.
-Toquemos el Bolero del Fuego- propuso mientras la chica indicaba las notas de la canción y el rubio las seguía para luego entonarlas al unísono. -¡Tenemos una gran sincronización Link!- reconoció al finalizar la pieza.
-Ahora toquemos...
-La Serenata al Agua.- dijeron al unísono.
-Perfecto para mí.- dijo Link mientras entonaba junto a la chica la progresión de las notas que se ordenaban en una melodía bastante feliz y a la vez mística.
-Hacemos un gran equipo Link.- dijo la rubia al acabar con ese mini-concierto.
-Tienes razón Zel... un gran equipo- dijo sonriendo.
-Bueno Link, ¿Qué hacemos ahora?- preguntó mientras el chico se rascaba la nuca.
-No lo sé. Creo que me iré a mi habitación... necesito bañarme ¿Te veo en la noche...?
-Mismo lugar, diferente hora- completó su frase haciendo que el rubio sonriera para luego salir de la biblioteca. -¡Espera Link!- le detuvo mientras sostenía la hoja que tanto rayaba con el lápiz minutos antes, ahora estaba doblada en cuatro pedazos iguales. -Quiero que tengas esto... lo he hecho con mucho cariño.- dijo sonrojándose un poco mientras que entregaba el papel en su mano. -Ábrelo en tu cuarto por favor...- le pidió mientras sus mejillas ardían.
-Muchas gracias Zelda- le agradeció estrechándole en un abrazo cálido para que luego la chica besara su mejilla.
-Te veo en unas horas Link- se despidió mientras el chico abandonaba la estancia. -Ojalá te guste lo que te hice...- suspiró mientras cruzaba los dedos.
El chico había llegado a su habitación algo apurado, pues se moría de ganas por saber que le había hecho la princesa y necesitaba un baño con urgencia. Al abrir aquel papel descubrió algo bastante curioso y que al verlo sintió como su corazón se aceleró y de sus ojos bajaron un par de lágrimas. Se trataba de un dibujo de él y la princesa cuando eran niños, ella lo abrazaba a él mientras él estaba algo sonrojado.
-Gracias Zelda...- dijo a sus adentros mientras una lágrima bajaba de sus ojos. -Parece que fue ayer cuando éramos unos niños...años...- suspiró mientras se dirigía al baño para quitarse el sudor del entrenamiento y para quitarse algún mal olor corporal. Luego de tomar aquella ducha salió y dejó la ropa sucia en un baúl donde la dejaba y sacó de otro una camisa blanca con unos pantalones casuales color marrón, ropa máscómoda, de hecho ni siquiera se puso cota de malla y no se puso el sombrero que le caracterizaba. Se colocó unos zapatos más cómodos y se dispuso a buscar una hoja en blanco y un lápiz luego una superficie para apoyarse lo suficientemente dura. Al tener aquello se acostó en la cama y comenzó a trazar líneas que unió con otras para formar un dibujo bastante elaborado, aquello le ayudaría a matar el tiempo hasta la noche.
La noche estaba ya presente en el castillo de Hyrule y el chico había finalizado su actividad con la hoja y el lápiz, mientras la princesa le esperaba para su reunión en la biblioteca.
-¡Estás listo!- celebró mientras doblaba la hoja en dos y la guardaba en su bolsillo. Luego partió en dirección al cuarto donde reposaban los libros, no sin antes llevar su libro para terminarlo de leer allá si el tiempo lo disponía. Al caminar por aquellos pasillos finalmente llegó a la puerta de la misma, estaba entrecerrada así que simplemente la empujó y se adentró allí Zelda le esperaba sentada en una de las mesas.
-¡Hey Link!- saludó sonriente mientras el chico se sentaba a su lado. -¿Cómo fue tu día?- preguntó sonriendo.
-Estuvo bueno. Aproveché para bañarme cuando me fui y pasé el resto de la tarde con un pequeño asunto.- respondió sonriendo mientras buscaba algo en su bolsillo para luego alejar su mano al rectificar que seguía ahí.
-¿Y qué es?- preguntó curiosa mientras el chico se comportaba de forma evasiva.
-Por ahora no deberías saber- dijo en aire infantil.
-Eso no es justo Link.- replicó frunciendo un poco el ceño mientras el chico soltaba una pequeña risa. -¿Cómo osas desobedecer a tú princesa?- le recriminó mirándole con desaprobación.
-Yo sí.- dijo arrogante mientras la chica se volteaba. -Eres malo Link...- le recriminó fingiendo estar dolida.
-Zelda... yo...
-No... eres malo...- le recriminó mientras el chico colocaba su mano en su hombro. Luego la encaró volteando su cuerpo.
-Lo siento...- dijo por lo bajo mientras le sujetaba el rostro. -En serio perdóname...- luego sacó con delicadeza el dibujo de su bolsillo y lo colocó en su mano sin que la chica despegara la mirada de él.
-No... déjalo. Soy una dramática- dijo mientras le dedicaba una pequeña sonrisa y una lágrima se escurría de sus ojos. -Hmmm ¿Qué es?
-Ábrelo y verás...- dijo en tono dulce mientras acariciaba su barbilla con cariño.
-Link...- suspiró mientras acercaba su rostro mientras el rubio suspiraba.
Luego la chica concretó el contacto sujetando su cabello mientras proporcionaba caricias a su rostro luego de haber colocado el papel de Link en el escritorio, el chico estaba algo sorprendido por aquel contacto, pero luego correspondió moviendo sus labios al compás de ella, luego la chica profundizó el contacto apoyándose con su mano siendo acompañada por el rubio que arrugaba su vestido para luego introducir su lengua y entrejuntarla con la de ella que se movían de un lado al otro, siguieron en ese plan por un buen rato se vieron obligados a separarse por la falta de oxígeno siendo unidos aún por un hilo de saliva. Luego la chica abrió lentamente el papel de Link encontrándose con un dibujo que el chico había hecho a mano por toda la tarde, dejándola enternecida.
-Link... te amo...- dijo sonriéndole con ternura para luego abrazarlo con cariño siendo correspondido por el paladín.
Continuará...
Notas del Autor: Bueno, actualice hoy y fue chevere, me gustó este capítulo :) necesitaban estar juntos y que mejor que se confiesen... ejem será en el próximo capítulo XD
Saludos y un abrazo.
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