Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to Alyscia. We just translate with her permission.

Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de Alyscia, solo nos adjudicamos la traducción.


Driving Forces

Autora: Alyscia

Traducción: Yanina Barboza

Corrección: Melina Aragón


Capítulo 20

BPOV

La última vez que me casé, el tamaño fue un dolor de cabeza. Lo haría todo de nuevo si es lo que Edward quiere, pero jura que quiere una ceremonia y una recepción en el patio trasero solo con la familia y algunos amigos. Cada uno de nosotros eligió a una persona para que estuviera a nuestro lado; Alistair estará con Edward, y elegí a Rose para que estuviera conmigo. Emma será nuestra niña de las flores y Ollie será quien lleve los anillos. Elegimos un día en octubre así podía usar colores otoñales. Planear esta boda con Edward ha sido humilde y perfecto, y siento que es una representación perfecta de nosotros.

Edward actualmente está haciendo un trabajo para su clase mientras yo leo el archivo de un caso. Siento su mirada en mí más que en su computadora. Se ha vuelto insaciable en el dormitorio. Casi cada centímetro de nuestra casa ha sido bautizado. Edward se ha vuelto más seguro y me encanta cada minuto de ello.

—Edward, mañana tenemos que madrugar —le advierto desde atrás de mis archivos.

Él se ríe y lo escucho dejar su laptop a un lado y siento sus manos en mis piernas. Se mueven hacia arriba y hacia abajo, subiendo más y más alto con cada pasada.

—Edward —gimo, tratando de darle una mirada severa.

Su sonrisa torcida es demasiado linda.

—De hecho, quiero hablar contigo sobre algo. —Edward suavemente me quita el archivo de la mano y no puedo evitar sonreír mientras él maniobra sobre mí, ganando toda mi atención.

—¿Qué sería eso? —murmuro mientras se inclina y me besa los labios.

—Me preguntaba qué piensas sobre los cambios de nombre. —Desliza una mano entre mis piernas.

Mis ojos se cierran mientras su mano se acerca a donde la necesito.

—Mm, ¿qué pasa con eso?

Empieza a besar mi cuello, bajando hasta mi clavícula; mi excitación se acumula entre mis piernas.

—Quiero que Emma y yo adoptemos el apellido Cullen.

Mis ojos se abren de golpe, a pesar de que sus manos mantienen el movimiento en mis piernas. Él deja de besarme, y yo me incorporo un poco más para mirar a mi prometido. Su labio inferior está atrapado entre sus dientes, su mirada se posa en su regazo.

Tomo su mano, acercándolo a mí.

—¿Puedes decirme por qué? —Un pensamiento persistente en el fondo de mi mente me dice que sé por qué, pero quiero escucharlo de él. Me acomodo, y él hace lo mismo, sentándose a mi lado y haciendo patrones en mi piel.

—No recuerdo a mi familia, así que el apellido Swan no significa nada para mí. Siento que es una maldición; Edward Swan, víctima de violencia doméstica. Edward Swan, un niño adoptado que nadie quería conservar —gruñe, dejando caer la cabeza sobre la cabecera con brusquedad—. Ya no quiero ser Edward Swan. Quiero ser Edward Cullen, el esposo de Bella Cullen y un futuro abogado. —Finalmente encuentra mi mirada—. Los Cullen son una familia, la primera familia que me ha querido.

Me atraviesan muchos sentimientos encontrados mientras miro a mi futuro esposo. Mi corazón se rompe un poco, pensando que nunca conoció el amor hasta mi familia y yo. Estoy orgullosa de que esté pidiendo lo que quiere. Sé lo difícil que todavía es para él. Sé que esto es algo que no puedo negarle.

—Vamos a romper la tradición. Me encantaría que seas el señor Edward Cullen y nuestra hija Emma Cullen.

Sus ojos se oscurecen con lujuria mientras sus labios chocan contra los míos.

No quiero comparar mis experiencias, pero las diferencias son asombrosas. Con Jake, todo era clínico; no era que nunca hubiera tenido un orgasmo, simplemente no era tan satisfactorio como cuando Edward y yo estábamos juntos. En esa época todo era blanco y negro, y ahora son colores vibrantes. Así es cada aspecto de mi vida ahora que Edward y Emma están en ella.

*Driving Forces*

El baile de padre e hija se llevará a cabo en dos semanas, y todavía estamos tratando de encontrar el vestido perfecto para Emma. Después de esta experiencia con mi hija, solo puedo imaginar cómo será cuando empecemos a buscar su vestido de niña de las flores. Edward no es diferente; hizo todo lo posible con Emmett para encontrar el atuendo perfecto para usar en su primer baile.

Rose, Emma y yo estamos caminando por el centro comercial. A esta altura, estoy medio tentada de llevarla a una boutique y que le diga a un diseñador lo que quiere. Valdría la pena el precio. No soy una persona sociable por naturaleza, y no puedo soportar a los vendedores revoloteando. La última le dijo algo grosero a mi hija porque quiere parecer una princesa para su primer baile con su papá.

Rose tuvo que alejarme de esa.

La siguiente tienda a la que entramos es oscura y casi parece fuera de lugar con todos los lugares modernos. Tiene la sensación de una boutique familiar que se encontraría en el centro, no aquí en el centro comercial. Entramos y observo a Emma y sus reacciones. Sus ojos se iluminan mientras suelta mi mano para dirigirse a un perchero de vestidos que parece que le quedan bien. En unos minutos, elige un vestido celeste con un hermoso patrón de encaje. No puedo creer lo rápido que lo encontró. Ninguna de las otras tiendas tenía algo tan hermoso que le quedara bien.

Nos dirigimos a la caja, y una mujer mayor nos sonríe y completa la transacción, interactuando con Emma tan bien que sé a dónde vendremos en los próximos meses por nuestros vestidos para la boda.

Todo ha sido increíble últimamente. Jake se mudó a Forks, donde vive Sam, para poder estar más cerca para las visitas con Sarah. No hemos tenido contacto desde que se mudó, pero mamá se ha mantenido en contacto con Jake y Sam para poder tener una relación con sus nietos.

Edward se ha estado superando en sus clases y en el trabajo. Hemos contratado a dos personas más para la oficina, para ayudar a equilibrar la carga de trabajo conmigo dividiendo mi tiempo entre allí y el refugio con Alistair. Trabajan más para Edward que para mí, considerando que él está en la oficina más a menudo.

Todo eso para decir que debería haber sabido que las cosas iban demasiado bien para nosotros. Cuando salimos de la pequeña tienda, casi me choco con Tanya. Ha aumentado de peso, por lo que parece, y lleva demasiado maquillaje. Su rostro se transforma en una mueca de desprecio cuando nos echa un vistazo. Rose inmediatamente toma a Emma de la mano y se aleja con ella.

Carraspear llama la atención de Tanya, que estaba centrada en Emma mientras ella y Rose desaparecen de nuestra vista.

tienes una orden de restricción. Debiste darte la vuelta y caminar en la otra dirección tan pronto como nos viste.

Sus ojos parpadean hacia mí; están oscuros, su postura rígida mientras sus manos se aprietan en puños a los costados.

—Esa es mi hija —masculla entre dientes Tanya mientras se inclina hacia mí.

Lucho contra el impulso de poner los ojos en blanco.

—Ya no. El juez puso fin a eso. Ella es mía y de Edward, y será legal en octubre. —Quiero restregar lo felices que son Edward y Emma conmigo. Quiero que sepa que han prosperado sin ella. No es que alguien como Tanya pueda captar el concepto de lo que estoy tratando de hacer, pero me hace sentir bien.

Lo que debería haber adivinado es que decirle que Emma estaba a punto de ser legalmente mía la enfadaría. Su puño se conecta con mi mejilla, haciéndome balancear un poco antes de contraatacar con mi propio golpe sin pensar dos veces en lo que estoy haciendo. Como abogada, sé que esto es defensa propia. Sé que no estaré en problemas porque ella me golpeó primero y violó la orden de restricción. Pero me preocupa cómo actuarán Edward y Emma cuando tengan que lidiar con todo esto.

Tanya intenta golpearme de nuevo, pero me agacho y la empujo al suelo. La seguridad aparece unos momentos después, alejándola en la dirección opuesta mientras grita a lo loco. Sigo a uno de los guardias a su oficina donde toma mi declaración.

—¿Quiere que me ponga en contacto con las autoridades para presentar cargos contra ella?

Realmente quiero porque Tanya volvería a la cárcel, pero por otro lado, no quiero lidiar con arrastrar a Edward y Emma a través de esa mierda de nuevo. Niego con la cabeza.

—No, señor, solo quiero buscar a mi hija y llevarla a casa.

Él me deja ir, asegurándose de que deje mi información en caso de que necesiten contactarme.

De camino a casa, Emma no dice nada sobre Tanya. Rose, por otro lado, se ríe.

—¿Qué tan bien se sintió?

Miro a Emma; sus ojos están cerrados, así que le sonrío a Rose.

—Se sintió jodidamente increíble.

Rose suelta una carcajada.

—Hombre, desearía haber dado un golpe.

Pongo los ojos en blanco.

—Solo espero que no intente nada porque la golpeé.

Rose se burla.

—Esa perra no va a hacer nada porque sabe que volverá a la cárcel.

Espero que tenga razón.

Cuando llegamos a casa, Emma inmediatamente le muestra su vestido a Edward y él le ofrece todos los cumplidos adecuados. Y luego ella le dice a quién vimos hoy.

—Papi, mami le pegó a ya-sabes-quién. Pero la tía Rose dice que estuvo bien porque fue en defensa propia. Pero por si acaso, ¿ya eres abogado?

Edward se ríe.

—Osita Emma, ve a guardar tu vestido y déjame hablar con tu mamá.

Ella se encoge de hombros y hace lo que le dicen.

—¿Estás en problemas? —pregunta, acercándome a su pecho.

Niego con la cabeza y le cuento toda la historia.

—Honestamente, no lo creo. No creo que tenga las agallas sabiendo que iría a la cárcel.

Él asiente.

—Está bien. Ahora, ¿se sintió bien?

Me río del hecho de que hizo la misma pregunta que Rose. No puedo creer lo perfectos que somos el uno para el otro.

Una semana después me enteré por un amigo que Tanya está de vuelta en prisión por volverse loca en la reunión familiar de su novio. Se siente como si esa puerta estuviera cerrada, y tiré la llave como hice con Leah cuando llamó y pidió verme para poder disculparse. Le dije que no sabía si alguna vez estaría lista y colgué. No era solo ella, sino que planeó alterar mi vida incluso si hubiera tenido a Clara. El hecho de que ella viniera a verme justo después de mi aborto espontáneo me dolió aún más. No creo que pueda volver a mirarla. Sue me pidió permiso para ver a Leah. Me reí y le dije que no necesitaba mi permiso para ver a su hija. Papá no quería tener nada que ver con ella después de todo lo que había hecho. Me dijo que no podía mirarla sabiendo el dolor que me causó.

Niego con la cabeza y me concentro en la alegría del momento porque Edward y Emma están a punto de ir a su noche de padre e hija.

Todo es como debe ser, y no puedo esperar por el resto de mi vida y nuestras nuevas fuerzas impulsoras.


¡Hola!

¿Nos cuentan qué les pareció el capítulo?

Muchas gracias por los comentarios en el capítulo anterior: Sther Evans, EmilyChase, kotoko haruno, Lady Grigori, solecitopucheta, Pameva, Leah De Call, gesykag, Lizdayanna, Aidee Bells, PanchiiM, rosy canul 10, Tata XOXO, saraipineda44, aliceforever85, calia19, Karen CullenPattz, Isis Janet, Adriu, tulgarita, Sully YM, NarMaVeg, phoenix1993, bbluelilas, kaja0507, Car Cullen Stewart Pattinson, Maryluna, alejandra1987, Elmi, LadyRedScarlet, Mapi, Jade HSos, BereB y los anónimos.

¡Hasta el próximo capítulo!