DISCLAIMER: los personajes usados pertenecen a Masashi Kishimoto, autor de Naruto.

La historia es de mi autoría, pertenece a UA y esta inspirada en la canción Pock Soda de Glass Animals, que desde que la he escuchado siempre he sentido que esa canción era para Shikamaru, aunque se me venía muchas ideas en la cabeza, decidí por este.

Este segundo fic participa en el reto #voiceforyou# organizado por la pagina de Facebook Shikatema: Hojas de Arena.

Espero que lo disfruten, y sus comentarios son bienvenidos, me alegra el día.


Sabía que algo había cambiado entre ellos, su relación ya no era la misma, ya no se miraban de la misma forma, con ese brillo que delataba un sentimiento tan fuerte que ni la tijera más filosa podía cortarla, o eso creí, ya que de un tiempo para otro todo había cambiado. La sonría y las risas de ella que eran para él, ya no le pertenecía, las dulce caricias y tímidas ya no eran de él, el estremecimiento de un sutil toque o un beso caliente sobre su desnuda piel ya no tenía el mismo efecto, era como si la monotonía había tocado la puerta de su relación e ingenuos los dos lo habían dejado entrar para quedarse, ingenuos sí, porque ninguno de los dos quería dar el punto final, era como necesitarán aferrarse a la sobra que quedo de su hermosa y lo que alguna vez fue de su relación. Sin duda era un recuerdo hermoso, pero quedaba en el pasado y el presente era para marcar otros recuerdos y trazar el futuro, y no había un mañana más para su muerta relación. Tal vez semi muerta, ya que debajo de las sábanas arrugadas y sudorosa, aún encontraban placer, un placer que le permitía volver a ver la sonrisa satisfecha de ella. Aunque este punto no sabía si lo que tenía sobre la cama; cuando sus desnudos cuerpos se encontraban, cuando sus labios se encontraban con desesperación y sus manos abarcaban hasta el rincón más oculto de su cuerpo, a este punto no sabía si lo que tenía era solo sexo, un placer ajeno al amor que alguna vez se sintieron, allá afuera quedaron los tímidos toques, el corazón latiendo a mil por hora por una sutil caricia, la respiración acelerarse por un beso dulce, eso solo formaba parte del recuerdo.

Sabía que el culpable de que su relación este media muerta era también de él, sin querer había descuidado a su novia, la había dejado de lado solo para atender a una nueva muchacha que entro a su vida, a principios fue por pura cortesía, ya que todos sus amigos y amigas la dejaron aun lado, sintiendo lastima ajena, se acercó para hacerle compañía, pero nunca supo que ella formaría parte de su sueños más perverso y lujurioso. El rostro de su musa ya no era de su novia, sino de su antigua amiga de la infancia, sí, cuando eran un par de niños se conocieron, ella muy diferentes a todas las niñas, sin duda parecía más a un niño o alguien tan aterrador que tan sólo con una mirada bastaba saber porque todos huían de ella. Pero así como se acercó cuando se volvieron a ver, se hicieron amigo de niños hasta que su familia de ella tuvo que trasladarse a otro país, no supo nada más de ella, solo la promesa de que volverían a verse y serían novios. Una promesa que le había hecho porque ella le había exigido sin decir ni una palabra, solo era el temor de volver a estar sola. Pero los años pasaron y la promesa quedo en el olvido como la amistad que tuvo con ella.

La sorpresa fue tan grande cuando la volvió a ver, sin duda no había quedado nada de aquella desgarbada niña de mirada perdida y fruncida. Aunque seguía siendo bastante extraña, no parecía una refinada niña ni era divertida según Ino que la encontraba bastante molesta por su arrogante aptitud. Pero para él no es molesto su arrogancia, le parecía bastante exquisito, los dos eran arrogantes y querían salir victorioso por cualquier debate que se le ocurría en su mente, era bastante excitante hablar con ella, no recordaba si en su niñez su amistad se basaba en debates o juegos de mesa como una partida de ajedrez o de shogi; con su novia no podía hacer eso, ya que a ella le aburría y le molestaba mucho cuando él salía ganador de todas las partidas. Ni hablar de la conversaciones, ya que cuando pasaba tiempo con su novia, las conversaciones pasaban hacer monótonas, era como si la cuerda se había quedado corta o se averió, supuso que estar tanto años, había acortado cualquier tema, y solo se veían para tener un fogoso encuentro y luego compartir un cigarro si ella estaba de humor, o verla sonreír y reír mientras atendía una llamada o contestaba el último chat que le llego.

Decía que en una relación no tenía que haber celos, pero lo correcto era tener celos, un celos no enfermizo, celar a tu novia significaba que la amabas, no era una muestra de propiedad, sino de afecto y que el otro tipo entienda que él no dejaría que su chica se fuese de su mano, y ese sentimiento ya no había en ellos, a él ya le daba igual quien era el dueño de la sonrisa y suspiro de su novia, desde que su amiga de la infancia volvió, ya no discutía con su novia de con quién se veía, con quién tanto hablaba. Ya no había discusión y ciertamente eso indicaba que las cosas no estaban yendo bien.

Aplastó la cola del cigarro en el cenicero y soltó el aire que había encerrado en su boca, el humo salio de su boca y nariz disparado.

-Pareces una chimenea.-Había pensado que estaba solo, al girar se encontró con la cara molesto de su rubio amigo. Naruto no le gustaba que fume, bueno, para ser justo, ninguno de sus amigos le gustaba que fume.

-Naruto.-Soltó con desgano sin mucho interés en comenzar una charla, pero Naruto guardaba una característica similar con su íntima amiga que parecía más una hermana, los dos eran parlachines.

-Mueve el culo.-Ordenó el rubio con exigencia, sorprendiendo a Shikamaru.-Tienes que quitar esa porquería que consume de tu cuerpo, y sé cuál es el método perfecto. ¡Vamos a jugar un partido!-Indicó con emoción.

-Que fastidio.-Soltó desplomandose en el asiento que estaba, el cual no era muy cómodo, era una banca pública de la parada de algún transporte público.-No tengo ganas de hacer nada.

-Siempre dices eso, de veras.-Se quejo Naruto.-Y eso es porque siempre esta consumiendo esa porquería que te desgasta.

Shikamaru no dijo nada, si supiera que su desgaste era más bien de tema de corazón, para muchos pensaba que los temas de corazón no estaba para nada relacionado con los hombres, que ellos lo tenían más sencillo, pero la verdad es que era un problema para todos. Un problema muy fastidioso.

-No tengo ganas.-Dijo Shikamaru.

-Oh, no.-Dijo Naruto.-Te vienes a la buena o te arrastró hasta la cancha.-Amenazó el rubio.

Shikamaru sabia que Naruto cumpliría con su sentencia, y si no quería una humillación en público, más le valía mover su culo, pero a la vez sentía tan tentador que lo arrastre, ya le dolía la retaguardia pero no tenia ganas de caminar. Se encogió de hombros y estaba listo par ser arrastrado.

Naruto sin falta de tacto, lo agarra del brazo y con toda su fuerza lo jala hasta que esté lejos del asiento y camina jalando del brazo hasta la cancha donde el resto les esperaba. Shikamaru intentaba mover su pies al ritmo del rubio pero era imposible cuando el otro caminaba como si estuviera sobre hora, logrando que más de una se tropiece con sus propios pies y bese el suelo, sino fuera por que aun lo agarraba del brazo.

...

Al final su participación en el juego de baloncesto simplemente fue de cuidar las cosas del resto, algo que siempre agradecía.

Sentado en el tercer asiento, apoyando sus codos detrás del otro banquillo que estaba arriba de donde estaba sentado, su rostro estaba mirando hacia el cielo, miraba el pasar suave de las nubes mientras que tenía su mente en el recuerdo, intentaba recordar como es que llegaron hacer novios, sus recuerdos se enredaba con otros y ya no sabia si fue por una carta o simplemente una confesión directa de ella o de él. Lo único que recordaba eran los momentos más emocionante de su relación, y los más peligroso también, como la vez en que le incitó a robar un coche en la noche de algún funcionario público, recorrieron toda la ciudad hasta llegar a la costanera, salieron del auto, aun tenían el corazon palpitando por la adrenalina y la emoción, por lo que le tomo de sorpesa que ella haya tomodo su mano y le hiciera correr hasta el acantilado más alto donde salto, aun con la mano unida se sumergieron en la profundidad, oscura y a ciegas en el mar, el agua fría les hizo temblar pero la risa de ella era el mejor calentador en ese entonces. Sin duda era una mujer temeraria, después de todo era la única hija de una familia de cuatro hijos varones y todos eran más loco que el otro.

-Ya decía yo que los deportes no es para ti.-Tan solo con oír su voz le saco una sonrisa suave, giro a verla. Ella también le sonríe mientras toma asiento a su lado.-¿Las nubes son más entretenida que el partido de tus amigos?

-Juegan fatal.-Tan solo dijo, ambos dieron una mirada y justo Naruto estaba discutiendo con Sasuke.

-Tienes razón.-Soltó resignada. Ella se acomodo justo como él, acostando su espalda en el otro banquillo y alzó el rostro para mirar las nubes.-Espero que a Gaara no se pegue lo chillón de Naruto.

Shikamaru soltó una risa, sin duda su rubio amigo había nacido con unos pulmones fuertes y saludables.

A Shikamaru le gustaba el silencio que se mantenía entre ellos dos, y sin poder evitarlo lo comparo con el que mantenía con su novia, era un silencio intenso como si fuese que ambos tenían algo que decir pero no tenían esa confianza y por lo tanto mantenía silencio, en su caso miraba las nubes intentando ignorar la velocidad en que su novia escribía en su celular. Mientras con ella podía mantener un silencio cómodo.

Sin evitarlo suelta un suspiro, llamando la atención de la rubia que gira a verlo.

-¿Qué te sucede?-Le pregunta directa. Algo más que le gustaba, por alguna razón su falta de tacto o de dar vueltas.-Sigues dando vuelta a tu fatal relación con esa pelirroja.-Y algo que temía era su velocidad de análisis y su observación sin fallas.-Ya no tiene caso, esa relación esta más muerta.-También detestaba su falta de tacto en temas delicados.

Frunció el ceño.

-Yo no digo nada de tu relación con Itachi.-Soltó para picarle, aunque al recordar como Itachi siempre estaba a lado de ella, le ponía de mal humor. Ella explotó en una carcajada que posiblemente dejaría atrás a Naruto.

-¿Acaso estas celoso?-Pregunta divertida mientras acerca su rostro a él, con una sonrisa divertida.-Shikamaru.-Insiste.

-Claro que no.-Intenta que su cercanía no lo ponga nervioso y evita mirarla, pero como un objeto metálico atraído por el imán, sus ojos no pueden evitar girar a verla, mira su cabello rubio sujeto en dos coletas que le hacía ver adorable, sus ojos verdes azul que le invitaba a nadar hasta perderse, bajo hasta sus labios que estaban ligeramente pintados de un tono rosa que le abrió el apetito de comerlo en un suave y delicado beso, quería adueñarse de sus labios, devorarlo en un profundo beso y luego pasar su lengua por su cuello, recorriendo la cobertura hasta perderse en el inicio de su pecho que la blusa dejaba ver, la cual deseaba arrancarlo de un tirón para devorar y chupar aquellos senos que se alzaban con orgullo y seguiría el recorrido hasta el sur donde se hundiría en sus piernas... Y mejor debería dejar de pensar en cosas tan problemática al menos que quiera tener un problema delante de la rubia que no se guardaría ni una para burlarse de él.-Puedes hacer lo que quiera, disfruta de tu soltería que luego la vas a extrañar.-Dijo volteando a ver el partido que había reiniciado para apagar la disputas de Naruto y Sasuke.

El silencio duro poco, Temari siendo ella misma, no dejo el tema atrás y por primera vez acató el consejo de Shikamaru.

-Tienes razón, debería hacer lo que yo quiera y dejar de dar vuelta en lo que es correcto o no.

Ni le dio tiempo de decir algo o de quejarse al sentir como Temari le agarro del cuello de su camiseta y lo halo hacia ella, donde sus labios se tocaron con los esponjosos y cálidos de ella, al principio el estupor se adueñó de él pero luego de recuperar la sorpesa, pudo saborear el lápiz labial de Temari, sentir la suavidad de sus labios, pudo alcanzar el sutil perfume y el aroma de su piel. Y antes de poder corresponder el beso, así como lo acerco lo alejo. Por suerte sus amigos estaban muy entretenido jugando, o todo sería más pesado de digerir.

Shikamaru aún podía sentir el tacto de sus labios sobre el suyo y su fragancia tan embriagante, si antes pensaba en ella por su cercanía y por las charlas o tiempo que pasaban juntos, ahora que sintió sus labios, sabía que la tenía muy difícil.

Temari tenía el rostro apenado, las mejillas teñidas de un precioso rojo que enterneció a Shikamaru.

-Deberías dejar de dar tantas vueltas.-Dijo Temari levantándose.-Ella no te merece.-Susurro en un tono bajo que Shikamaru pudo oír.

No dijo nada y la vio irse. Debía pensar con la cabeza, aunque hacer eso simplemente le daba vueltas a las cosas, se estruja el rostro, desesperado se levanta y corre hacia la dirección que vio irse a Temari.

-¡Temari!-Grita al ver su espalda al salir del pasillo que llevaba al sanitario, ella se detuvo pero no giro a verlo. Podía intuir que había salido del baño y por sus manos mojadas, supuso que intento enfriarse. Se acercó a ella, solo un paso lo alejaban uno del otro.-Solo dame tiempo para terminar correctamente con Tayuya.-Continuo antes que proteste.-Se que es egoísta de mi parte, pero mañana mismo hablaré con ella.

-¿Y por qué no hoy?-Pregunta ella en un tono suave.-¿Por qué no la llamas y le pregunta donde esta? o mejor aún porque no ir a su departamento que te gustará ver la sorpesa que te tiene.

Shikamaru no dijo nada, algo dentro de suyo sabía lo que estaba intentando decirle pero su otro yo deseaba ignorarlo, y siempre ganaba el último.

-Por fav-

-¡No!-Temari voltea verlo, Shikamaru sintió una punzada en el corazón al notar que en sus hermosos ojos intentaba aguantar las lágrimas que duramente los mantenía.-Estoy cansada de ver como te hace daño a ti mismo, como dejas que los otros te dañen. Estoy cansada de ver como esa zorra juega contigo, ¡Y tu se lo permite!-Grito molesta, tomó un respiro para tranquilizarse.-Shikamaru, por favor, abre los ojos. Si no me amas, esta bien, no te obligare a que me corresponda, podemos ser amigos pero no dejes que otros jueguen contigo, no es justo.

Shikamaru no sabia que decir, sabía que Temari tenía razón pero no sabia como se había metido en una fuerte adición en la que Tayuya era su droga, le excitaba sobre manera pero le hacía tanto daño. Lo sabía my bien pero prefería vivir en la ignorancia, como cualquier otro drogadicto.

Sintió un suave tacto cálido en su mejilla que lo obligó a que levante el rostro y que la vea. Su preciosa sonrisa fue como un pequeño sol personal. Ambos sabían que él necesitaba tiempo para deja todo terminado, para dar un punto final y comenzar en otra hoja.

Y esta vez no estaría solo ni mal acompañado.

...

Un caos se desató desde que abrió la boca y soltó la primera palabra que su cabeza proceso mientras su corazón martillaba con fuerza.

Ella al fin había dejado el celular de lado, incrédula volteo a verlo y para luego su rostro convertirse en el mismísimo demonio. Furiosa le lanzó lo primero que tenía, el celular. Sabía que tenía un mal carácter y era bastante temperamental. Pero se había equivocado en darle un límite.

-¡Es por esa maldita zorra!-Grito Tayuya mientras no dejaba de lanzar objeto que apenas y pudo esquivar.-¡Me dijeron que te vieron besarte con esa puta! ¡Maldito!

-¡No la llames así!-Levanto la voz enojado.-¡Y deja de lanzar cosas!-Ordenó.

-No puedo creer que seas tan idiota.-Soltó ella agitada y deteniendo en lanzar las cosas, ya que no había nada más a su alrededor, más que la mesa baja y el sillón de la sala.-¡Ella solo quiere competir conmigo! ¡Siempre fue así!

-Por favor, Tayuya. Conozco mucho mejor a Temari, sí, es competitiva pero no compite por tonterías, sino por algo que avala su inteligencia.-Defendió Shikamaru.

-¡Ja!-Soltó con ironía y continuó.-Claro, como la conoce desde niños ya sabes como es ella ¿verdad? Una buena chica, competitiva, inteligente, observadora, intuitiva, ágil, ¿qué más me dijiste?-Pregunta con sarcasmo y hace chasquear su dedos.-¡Ah! Sí, una gran amiga como tus mantecados amigos que no estuvieron ahí cuando más lo necesitabas, ¿quién te prestó un hombro para que llorarás? ¿quién te animo a salir adelante cuando lo único que deseabas era encerrarte en ti mismo? ¡¿Quién te limpio tus heridas y estuvo día y noche a tu lado?!-Soltó enojadaTayuya aguantando sus lágrimas y rabia.-¡Ella no! Yo tuve que aguantarme y hacer un gran esfuerzo para que sigas adelante. ¡Estuve a tu lado cuando más lo necesitaba!

-Pero esto no hay retorno.-Shikamaru tuvo que hacer un gran esfuerzo para no retroceder.-Hasta tu misma sabe que lo nuestro ya no es lo mismo. Nos tratamos como extraños.

-Shikamaru.-Llamo Tayuya con un tono calmo.-Deja de pensar las cosas, nuestra relación tiene arreglo, sabes bien que yo nunca te dejaría solo, te lo he demostrado, ella tal vez volvió pero ¿cuándo volverá a su tierra natal? ¿en dos meses, cinco meses, en un año? ¿Quién te asegura que estará a tu lado cuando más lo necesita? Por tu bien piénsalo, eres una persona con episodio depresivo.-Tayuya se acerca a él y entrelaza sus manos con los de ella.-Se que nos alejamos, y por temor no hablamos, pero deja que yo me haga cargo y veraz que todo será como antes. Y notarás que nada en nosotros cambio, sigue siendo igual, el amor que nos sentimos es igual. Nada cambio.

-Pero-sus labios fueron sellados por un beso fugaz de Tayuya.

-Shikamaru le prometí a la tumba de tus padres, que paz descanse, que te cuidaría, que no te dejaría solo, no permitiría que te hicieras daño a ti mismo ni menos que te sumérja en otro cuadro depresivo.-Le dio otro beso y el agarre de su mano se sintió un apretón suave y de apoyo de parte de Tayuya para Shikamaru.-Acaso ella sabía del accidente de tus padres que le costo la vida y que te marco de por vida, no, ni siquiera mantuvo contacto contigo cuando te prometió hacerlo. Yo nunca te deje solo ni lo haré, siempre estaré para ti.

Shikamaru cerro los ojos y se dejó sumergir en el fogoso y hambriento beso de Tayuya, y en las palabras sofocante que golpeaba con insistencia en su cabeza apagando aquella voz que intentaba revelarse y acabar con la relación que tenía con ella. Y como siempre, ella volvió a ganar.

...

En otra parte de la ciudad, en un departamento, una muchacha se encontraba sentada en su cama abrazada a sus piernas mientras miraba la suave lluvia que cayó a pesar que había amanecido con el sol radiante. Sabía que era un mal presagio, la abuela Chiyo siempre lo había dicho.

Su ensimismamiento fue interrumpido al sentir la vibración de su celular que descansaba a su lado. Una llamada entrante, la que estaba esperando por horas.

-Hola.-Contesto la llamada y volvió a mirar a la ventana dándose cuenta que empezaba a ponerse más oscuro.

-Lo siento por la demora.-Dijo al otro lado de la llamada.-Pero.

-Al grano.-Interrumpió ella. El sujeto soltó un suspiro.

-Tan encantadora como tu primo dijo.-Soltó.-Tenías razón, Shikamaru tiene cuadros depresivos desde que sus padres fallecieron por un accidente en la autopista, un trailer perdió el control en la autopista y.-Hizo un sonido sutil dando a entender lo que paso.-Eso no es todo, Tayuya fue, se podría decir su ángel para sacarlo del hoyo, aunque esté ángel tiene mil demonios, y no de los buenos. Según su histórico clínico, sufre de cuadros de ira, y posiblemente psicopatía o locura.-Guardo silencio para escuchar alguna protesta o pregunta, pero el silencio se alargó.-¿Temari?

-Gracias, Itachi.-Quiso colgar pero él hablo.

-No te culpes, tu no lo sabía, en realidad nadie lo sabía, la familia solo aviso a familiares y amigos cercanos.-Dijo Itachi y para animarla soltó.-Y me debes una salida, créeme entrar en una clínica es bastante difícil. Más de lo que pensaba.

-Quieres que Izumi se entere de la salida que tu y tus amigos hicieron, mira que tengo hermosas evidencias que mi primo guardaba en su celular.-Amenazó con una sonrisa diabólica.

-Bien, quedas disuelta de cualquier cargo.-Y colgó.

Temari borro su sonrisa al recordar lo que le contó Itachi, ahora se daba cuenta porque todos le decían que Shikamaru estaba cambiado, cuando lo volvió a ver después de años, supo que no era aquel niño que mantenía una sonrisa relajante y con la mirada hacia el cielo o que siempre tenía algo ingenioso que decir para levantarte el ánimo.

No, ya no era esa imagen, lejos había quedado y de seguro había sido enterrado. Tan sólo estaba un alma muerta en vida. Solo era la sombra de lo que había sido alguna vez aquel niño seguro que tendía la mano a aquellos que necesitaba y los empujaba a seguir adelante.

Temari oculto su rostro en sus rodillas y brazos, apretó su celular en la mano.

-Esto no termina aquí.-Dijo con un tono muy seguro, levantó su cabeza y miro al mal tiempo.-Ahora es mi turno de tender mi mano y darte un empujón para que camines adelante. No estas solo, Shikamaru, esta vez me tendrás a tu lado, seré el caballero que te despertará de tu pesadilla.-Juro con seriedad.

Fin.