Hey hey, esta será mi primera vez escribiendo un Fanfic de este tipo, cabe destacar que puede haber errores los cuales arreglare en la medida de lo posible. También, aunque he visto Naruto, hace un tiempo que no le sigo la pista, así que puede haber algún que otro fallo en la línea cronología, aunque tratare de que la trama corresponda con la cronología en la medida de lo posible.

Descargo de responsabilidad: como es obvio no me pertenecen ni los personajes ni su cronología, todo eso pertenece a Masashi Kishimoto, lo único que me pertenece son los OC's

¡Empecemos!


¿Alguna vez has pensado en lo que hay más allá de la muerte? Bueno, eso es una pregunta un tanto estúpida, todo el mundo ha de alguna manera, pensado en lo que habría más allá de esta vida y quien diga lo contrario ciertamente sería un gran mentiroso.

Morí el 2 de enero sino mal recuerdo, afortunadamente no fue una muerte cliché relacionado con un camión que sale de la nada para aplastarme con sus brutales ruedas, en cambio, en cambio morí de un simple ataque al corazón.

No soy alguien viejo por supuesto, sin embargo, tuve la mala suerte de poseer una enfermedad cardiaca que, aunque estaba en tratamiento termino por matarme a la edad de 19 años durante la madrugada. Por entonces estaba despierto, revisando mi celular mientras hablaba con mis colegas por las redes sociales, la última charla que debería tener antes de que una presión se sintiera en mi pecho, la falta de aire gobernando mi ser poco después, la angustia me había inundado , los pensamientos que corrían a través de mi mente no fueron lo suficientemente razonables como para tranquilizar mi aterrorizado ser ante lo que podía significar esta serie de sensaciones.

El sudor frio me había recorrido por toda mi piel, ni si quiera pude pararme correctamente antes de regresar al suelo, mi corazón dejando de latir en un instante y es entonces que, con una última red de pensamientos, "¡No quiero morir!" .

Para cuando me había aferrado a esas simples palabras, yo ya estaba rodeado por la oscuridad de la inconsciencia.


Para cuando fui consciente de mí mismo nuevamente, solo pude ver oscuridad, no sabiendo siquiera lo que me rodeaba, lo que me sucedía, lo que estaba pasando ... No sabía nada, por supuesto, los recuerdos de los sucesos ocurridos anteriormente como un fuerte tren de imágenes que solo me causaron un sentimiento similar al dolor de cabeza.

Había muerto, eso estaba claro, por lo que bien podría estar en el limbo, el cielo o el infierno. No me consideraba una persona religiosa, pero al menos estaba al tanto de lo obvio

Sabía que no había hecho algo moralmente malo, por lo que dudaba que fuera al infierno, pero tampoco era un pan de Dios, a fin de cuentas, ayudar a toda persona que se me pase por enfrente era un trabajo demasiado problemático para alguien como yo , además dudaba de que alguien con una cordura debatible como la suya fuera algo positivo estando en el cielo. Por supuesto, seguía la opción de ir allá, pero lo dudaba bastante

El limbo por otra parte era algo que ni siquiera sabría lo que fue en realidad, después de todo, hay tanta teoría por ahí que no se sabría siquiera una de esas tomadas como verdad absoluta, pero, de cualquier manera, nadie había visto nada de esos 3 lugares, así que solo se podía intuir que esto era el… ¿Limbo? ... Como sea, lo que se, es que llevo un buen rato flotando aquí, ni siquiera siento mi cuerpo para empezar, así que no puedo moverme a ningún otro lado y sinceramente, preferiría no pensar en la vida que acaba de terminar, me pondría depresivo de tan solo recordar todo lo que perdí.

Solo queda pensar, ¿en qué? Ni idea, solo puedo intuir que me quedare aquí un tiempo, hasta que un demonio me arrastre al infierno o un ángel me lleve al cielo ... Ni siquiera quiero pensar en quedarme flotando aquí por siempre, eso sería simplemente aterrador


-Algún tiempo después-

Bueno, ahora tengo miedo, por lo pronto nadie ha llegado siquiera a hablarme y ni siquiera quiero recordar el tiempo que ha transcurrido porque me volvería loco, más de lo que ya estoy, llevar tanto tiempo hablando contigo mismo y pensando de lo que se trata la vida por tanto tiempo te termina perturbando la cabeza, mas sino puedes hacer nada.

Claro podría seguir hablando, pensando y hasta empezar con la filosofía de lo existente, sin embargo, que mis plegarias por fin fueron escuchadas y algo sucederá, pues como si la luz al final del túnel se tratase, algo tiro de mi hacia dicho lugar con firmeza y antes de que me dé cuenta de lo que sucede, mis ojos fueron atacados por luces y colores por todos lados, solo pude cerrar mis ojos para evitar que tal cosa me destruya la vista. Por supuesto, eso no fue el único problema, pues también el ruido fue algo que me perturbo, sonidos diferentes provinieron desde todas partes y antes que me dé cuenta, el sonido indistinguible del llanto de un bebe se alzó sobre cualquier otro sonido que hubiera anteriormente en dicho lugar, pareciendo causar que todo se callara ... Y por alguna razón,

La confusión inundo mi mente, sin embargo, cualquier movimiento o acción que quisiera hacer para evitar que dicho llanto siguiese fue inútil, como si este cuerpo ni siquiera escuchase ordenes mías.

Abriendo nuevamente los ojos, la vista se aclaró ligeramente, pareciendo adaptarse a lo que me rodeaba, aunque claro, todo parecía borroso. La sensación de ser agarrado finalmente llego a mi confundido ser, sintiendo como me pasaban a otra persona, presumiblemente, una mujer por cómo se veía la silueta en general, siendo que, por arte de magia, mi cuerpo pareció calmarse dejando de llorar luego de pocos segundos de ser agarrado por esta mujer quien presumiblemente puede ser mi madre

Si, aparentemente, había nacido de nuevo y por extraño que parezca mantengo mis recuerdos prácticamente intactos… "Oh esto será un martirio, lo puedo intuir" fue lo que pensé antes de que un tirón en mi consciencia me enviara a la oscuridad nuevamente.

Los tiempos en los que me podía mantener consciente eran pocos, dormía la mayor parte del tiempo, además de comer que, siendo sinceros, no quiero siquiera pensar en eso, y hacer mis necesidades otra cosa de la cual no quiero siquiera pensar.

La vida como un bebe solo lo podría traducir como aburrida, no podía hacer prácticamente nada, mi cuerpo pareciendo hacer exactamente lo contrario, lo cual era estresante y agotador, enviándome directamente a dormir en minutos.

De lo que pude sacar de todo esto, es que país ciertamente, no estaba en mi o cualquier otro que hablara español o inglés, en cambio, parecía estar en algún lugar asiático, tanto por los ropajes tradicionales bastante comunes en aquellos lugares, como por el dialecto. Quizás era japonés, aunque no podía estar del todo seguro, lo máximo que sabía de ello provenía de los muchos mangas y animes que había leído y visto a lo largo de su vida, que no fueron pocos. Sin embargo, aunque sonaba como el japonés, había alguna diferencia aquí y allá, pero de nuevo, no estaba seguro de que fuera esa lengua.

También, a medida que pasaron los días, pudo ver más claramente ciertas cosas, entre ellas, la apariencia de su madre que era la única persona que había visto, lo que le hacía preguntar varias veces en su mente, el paradero de su "padre ". En cualquier caso, su madre era una mujer bella de facciones suaves, cuyo cabello era de un tono azul oscuro que caía como cascada por su espalda, llegando hasta su cintura. Sus ojos eran de color negro, como la noche, lo que hizo que la observara a los ojos durante mucho tiempo, pues eran tan oscuros y en cierto punto, vacíos, que parecían como si te tragaran, en general, le hizo desear heredar esos ojos.

Su madre, era alguien tranquila, en general pareciendo expresar pocas de sus emociones, pero las suficientes para él, dándole ese tipo de cariño maternal que solo una madre podría dar a su hijo, lo que al final causo que un lazo de cariño se estableciera con esta mujer.

Dejando de lado el cariño familiar, finalmente el mundo le dio una pista del lugar donde estaba, tras varios meses después de su nacimiento. La primera pista que le dio este lugar para armar este rompecabezas, fue una sensación extraña que sintió dentro de sí mismo prácticamente todo el tiempo, se sintió extraño, como una corriente de agua que se dividía en varios caminos por dentro de él, aunque sabía que se sintió así, no pudo llegar a sentir los lugares exactos donde esta corriente estaba, sabía que estaba allí, mas no sabía dónde estaba exactamente, lo que fue un tanto frustrante.

La siguiente pista que se le dio, fue al observar un mapa que estaba puesto sobre una de las paredes del salón de su casa, mapa que le mostraba perfectamente las aldeas elementales, la cual no encontró relación en su momento, pero una vez la última pista se le fue dada, quiso estampar su cabeza contra la pared, pero debería que conformarse con chocar su cara contra la cuna, lo que causo que, vergonzosamente, se pusiera a llorar, haciendo que su actual madre tuviera que arrullarlo y calmarlo.

La ultima pista dada, fue algo obvio que solo pudo ver por unos pocos momentos mientras su madre limpiaba la casa. Mientras organizaba uno de los cajones de la habitación donde estaba, que era también donde dormía su madre, de allí saco un protector de frente que para muchos es reconocido en prácticamente cualquier lado. La realización había golpeado su cabeza como un rayo y pronto se dio cuenta, que, en realidad, no había nacido en un mundo cualquiera

De alguna manera, él había reencarnado en un anime que solo había visto pocas veces y que ciertamente no había terminado de verse, también se dio cuenta que estaba en Konohagakure No Sato, una de las aldeas Ninja más importantes ... Él estaba en el mundo de Naruto, lo que significa: guerra, muerte y destrucción

"Oh, voy a estar tan jodido ..."

Pensó con horror, llorando nuevamente en los brazos de su madre, no sabiendo que hacer a partir de ahora.