Después de que me diera cuenta de lo cruel que parecía el destino con mi pobre ser, pude empezar a pensar en mis acciones futuras, después de todo, antes de preocuparme por exactamente todo lo demás, tenía que pensar en qué lugar de la línea de tiempo estaba. Ese simple pensamiento es difícil, después de todo, no sabía nada de japonés además de las palabras obvias, así que no me quedaba de otra que quedarme allí como un bebe intranquilo.
Por lo pronto, sabía que tenía chakra, si la sensación extraña que tenía dentro de sí mismo era una pista, por lo que solo tenía que pensar en las cosas a partir de allí por el momento. Es entonces que planeo dentro de su cabeza su propio curso de acción, tomando como primer paso coordinar su cuerpo con su mente, lo cual era más fácil decirlo que hacerlo.
Nuevamente el tiempo paso más rápido, pareciendo como si para un simple bebe, el tiempo pasara tan rápido como un parpadeo. Aunque fue aburrido como el infierno, su cabeza se centró en dos frentes, el de aprender a mover su cuerpo como deseaba y el de aprender el idioma que utilizaban. En lo primero, había obtenido resultados gracias a su constancia, logrando al menos voltearse a sí mismo con éxito en toda regla para sus planos. Por otro lado, el idioma fue bastante más complicado, siendo que su madre que aparentemente era o sigue siendo un Shinobi, comenzó a enseñarle ciertas palabras con la tranquilidad que solo ella exudaba.
El lenguaje fue difícil, pero aparentemente, la capacidad de aprendizaje que un niño de su edad podía tener, multiplicaba su propia capacidad de entendimiento, por lo que solo era cuestión de tiempo que lograra dominar el idioma.
Finalmente, cuando pasaron 8 meses tras mi nacimiento, pude conocer a quien sería mi padre en esta vida
Era una fría mañana de otoño, cuando escuche desde mi lugar como la puerta principal sonaba. Yo quien a duras penas logré sentarme en mi lugar en la cuna actualmente en el salón de la casa, solo pude quedarme mirando al pasillo, la curiosidad bailando sobre mi cabeza. Mi madre, que estaba sentada en el sofá cerca mío, se levantó y con aparente calma fue a abrir la puerta
Desde mi posición, era obvio que no podía ver nada, pero por lo que podía escuchar, mi madre estaba contenta de ver a quien sea a quien haya visto. Solo pude esperar y mirar a que las cosas pasaran a estar en el salón, que no tardó en ser así.
La persona en cuestión, se revelo como un hombre bastante más alto que mi madre, de piel blanca y bronceada, cuyo cabello ligeramente corto era de hecho un azul bastante más claro que el de mi madre, sus ojos siendo de unos curiosos tonos grises, sus facciones duras solo parecían suavizarse al verme, y antes de que me dé cuenta, ya estaba siendo cargado por este hombre, mencionando mi nombre seguido de otras palabras que no pude comprender del todo pero pareció confirmar el hecho de que era mi padre.
Por cierto, fui llamado como Yoshida Isao, nombre interesante, aunque no sepa lo que significa.
En cualquier, este hombre fornido era un Ninja, el olor a sudor, acompañado por las manchas de sangre que acompañaban su chaleco verde y su protector de frente. Por lo que podía dejar más que claro que llegaba de una misión, además, el cansancio era algo que se presentaba bastante claro en el rostro de este hombre, que pronto me dejo en las manos de mi madre, dándole un beso a su esposa antes de meterse al baño.
A partir de este punto, de vez en cuando, mi madre y mi padre se turnarían para salir de misión, being que uno de los dos se quedaría conmigo para cuidarme. Mis padres llegarían con aparente agotamiento, tras varias semanas o incluso meses después de irse lo que a su vez los dejaba durmiendo durante horas enteras y yo, como persona comprensiva, los dejaría dormir el tiempo suficiente para que se recuperen.
Finalmente, el año había culminado con relativa tranquilidad, sin que nada interesante pasase y con él, finalmente las barreras del idioma parecían bien superado, al menos ahora, podría entender lo que mis propios padres decían, e incluso leer ciertos libros simples, claro todavía no poseía la fluidez como para leer ya había palabras que se perdían en ciertas conversaciones, pero era un logro en sí mismo haber aprendido un idioma tan rápido.
Por otra parte, aunque comprendía lo que decían e incluso podía leer, había preferido el no hablar por el momento, decidiendo esperar un tiempo antes de hacerlo.
Mi cuerpo por otro lado, parece responderme cada vez mejor, siendo que ahora el moverme no era difícil, ahora podría gatear por ahí, incluso pararme por unos momentos si estoy lo suficientemente motivado, pero una vez lo conseguí y me dieron cierta libertad para gatear por ahí, me concentre principalmente en una cosa… Los libros. La principal fuente de información en un lugar como este, donde el internet no existía, solo podía fiarme de los libros y los pergaminos como medio para aprender más sobre el lugar donde estaba.
Por supuesto, para mis padres seguro sería raro ver a su hijo de 1 año leyendo la historia de las naciones elementales entre otras cosas más, sin embargo, estamos en Naruto, donde los genios aparecen cada tanto para luego ser enviados de cabeza a cualquier guerra que se haya puesto por el frente, si lo pienso fríamente, ser catalogado como genio y ser enviado al combate bastante joven parecía ser una mala idea, pero era un riesgo que quizás pueda tomar dependiendo de lo que haga para aprovechar las oportunidades que se me dan, hay que visualizar siempre las cartas antes de tomar una decisión en este juego.
En cualquier caso, pude sacar varias conclusiones luego de leer unos pocos libros de historia y esa conclusión era algo que no me agradaba para nada ...
En los libros leídos hasta ahora, todos se encuentran en algún punto después de la primera guerra mundial Shinobi, no habiendo información alguna sobre la segunda o la tercera guerra, lo que a su vez dejaba varias conclusiones, siendo que o estos libros eran demasiado viejos y por ello no hay información actualizada o realmente me ubico en algún momento antes o durante la Segunda guerra mundial Shinobi
La primera opción fue confirmada como incorrecta al verificar los años en que fueron escritos, que fue hace20 años aproximadamente, lo que me ubica entre la segunda y la tercera guerra sino mal recuerdo. De ser así, estoy en ventaja y desventaja, la ventaja es que poseo la posibilidad de detener los planes de Madara antes de que siquiera empiecen, la desventaja es que tengo mayores probabilidades de morir en la guerra y en las situaciones importantes posteriores.
Estaba claro que no era de ningún clan, por lo que las ventajas además de mis conocimientos previos, eran del 0%. Lo único positivo era que al menos vengo de padres que son ninjas, lo que al menos me da la posibilidad de tener una buena cantidad de Chakra y aprender de su parte, técnicas ninja.
Mi mente al saber esto, fue trazando su próximo curso de acción, siendo que lo importante actualmente era la supervivencia. Tenía que aprender muchas cosas para volverse fuerte y utilizar sus conocimientos sobre este mundo, para impulsarse hacia adelante, si perdía el ritmo moriría sin reconocimientos en algún lugar de la guerra.
Con eso en mente, leyó más, absorbiendo como una esponja todo lo que los libros tenían para ofrecerle. Desde Historia hasta los procedimientos del uso correcto del Chakra, toda esa información fue absorbida y administrada en su cerebro con una eficiencia mayor a la que tenía en su mundo anterior.
Para cuando ya no había información que absorber, se concentró en otros dos aspectos base, su físico y su Chakra
Desde que era un ser consciente, podía sentir el Chakra fluyendo por su ser, así que procedió a manipularlo. Sabia de varios ejercicios de control de esta energía, sin embargo, o eran imposibles para un niño tan joven como él o no podía por no tener la libertad de salir de casa. Por lo que solo pudo hacer el ejercicio más simple, utilizando las hojas de los libros para lograr este método
Todos sabían que el ejercicio de pegar una hoja a alguna parte de tu cuerpo, generalmente la frente, con Chakra era un buen ejercicio para controlar mejor esta energía. Usando la teoría de lo que sabía del Chakra, en conjunto con los libros y lo que sintió, realiza este ejercicio al meno horas diarias, con tal de mejorar mi propia manipulación de la misma.
No hubo muchos resultados en esta área
Por otro lado, el físico solo lo podía desarrollar mejor de una forma sin llegar a causar problemas con mi salud ... Y esa forma era de hecho, moviéndome mucho
Todos los días, mis padres tendrían que perseguirme por todos lados mientras me movía, llegando al punto de hasta esconderme, lo que resulto en un juego bastante divertido, aunque mis padres seguían siendo Shinobis por lo que por mucho que me moviera, ellos estarían cerca para evitar que me dañara de alguna manera.
A mediados de este año, finalmente sucedió algo interesante y fue ... ¡Salir de esta casa!
Nunca antes había salido de este lugar, lo que ciertamente me limitaba y me aburría pues pronto me había caído en una rutina monótona que era desesperante.
Después de almorzar ese día, mi madre quien era la que cuidaba de mí en ese momento, puesto que mi padre había ido a otra misión por varias semanas, me vistió, preparando una bolsa donde llevaba varias cosas consigo. Cuando todo estuvo listo, me cargo y ambos salimos al exterior en un instante.
Solo pude decir que respirar el aire de afuera luego de mucho tiempo, es simplemente increíble.
Konoha es un lugar bastante interesante, desde los brazos de mi madre pude observar las diferentes tiendas, las personas caminando de un lado a otro con un aire animado, las risas de los niños, los gritos de los vendedores promocionando sus productos, incluso podías observar a los verdaderos ninjas pasar de vez en cuando por los tejados de los hogares y edificios. Ante tantas cosas por ver, solo pude girar la cabeza hacia todos lados, captando todo lo que podía con mis jóvenes ojos, lo que causo que mi madre se riere ligeramente ante mi reacción
"¿Te gusta lo que ves Isao? Esto es Konoha, la aldea que tanto Tou-chan como Kaa-san luchan por proteger"
Fueron las solemnes palabras de mi madre, lo que me hizo mirarla durante unos momentos, ella sonriéndome con suavidad, no pude evitar la sonrisa que se formó en mi tras eso.
El paseo fue corto y pronto nos detuvimos en un claro con algunos árboles, la hierba cubriendo el suelo. Mi madre en unos segundos había puesto un mantel en el suelo justo bajo la sombra de un árbol, dejando esa mochila a un lado y sentándose con su cuerpo apoyado en el tronco, dejándome la libertad de moverme por los alrededores, con la advertencia de no alejarme mucho.
Tengo la leve sospecha de que ya saben que puedo comprender todo lo que dicen.
En cualquier caso, esa misma tarde me la pase moviéndome por ahí, usando las hojas de los árboles para practicar mi control del Chakra, que, para entonces, podía al menos dejarla pegada a mi mano por unos segundos, lo cual era un logro.
Sin darme cuenta, esa tarde me había olvidado de muchas cosas, concentrándome solo en mi disfrute, mi libertad
Aquel día, fue uno que quizás siempre atesoraría en mi mente, ya que, sin esperarlo, fue uno de los pocos momentos de alegría que mi familia lograría tener.
Y hasta aquí el segundo capítulo de esta historia, puede que no hayan sucedido cosas tan interesantes o de relevancia, pero este capítulo marca las base de todo lo que vendrá
A partir de aquí, las cosas se pondrán interesantes; D
