El último primer encuentro
Edificio Norton
(Blüdhaven)
19 de Septiembre, 03:37 EDT
—Tengo que colgar —murmuró, procurando que ninguno de los héroes que se acercaban a él lo escuchasen.
La sombra que proporcionaba la caseta del agua del edificio apenas era suficiente como para ocultarlo, pero nadie parecía haberlo descubierto aún.
—Juraría que lo vi aquí.
Distinguió la voz de Superman casi de inmediato. La había escuchado el día anterior en televisión, pero habían pasado muchos años desde la última vez que habló con él en persona. Y habían pasado aún más desde que habló con el resto.
—He inspeccionado toda la zona, —anunció Flash, cuando llegó a la azotea del edificio, dejando una estela amarilla detrás de él—, no hay rastros del chico.
—¿Podéis explicarme nuevamente porque estamos aquí? —Hal parecía molesto, por otra parte, Hal siempre estaba molesto.
Superman y él flotaban a escasos centímetros del suelo, a solo un par de metros de dónde se ocultaba, y Nightwing se preguntó cómo era posible que no lo vieran.
—Creo —dijo, saliendo finalmente de las sombras—, que es por mí.
Los cuatro miembros presentes de la Liga se volvieron hacia él de golpe. El único que no parecía sorprendido por su presencia era Batman, aunque eso, no le extraño.
Ninguno había cambiado mucho desde la última vez que los había visto.
—Tú... Debes de ser Nightwing.
—No, soy un mono en un monociclo.
Barry se tapó la boca con la mano, intentando no reírse y Nightwing sonrió divertido, al mismo tiempo que Hal se llevaba una mano a la frente, regañando mentalmente a Superman por la estúpida pregunta.
Batman seguía tan inexpresivo como recordaba.
—Me disculpo por el chiste malo. —Nightwing se llevó una mano a la cabeza y se echó el pelo hacia atrás. Estaba nervioso—. ¿Qué hacéis aquí? —preguntó finalmente.
—Oh, sí, queremos pedirte algo.
Superman se acercó a él hasta quedar frente a frente, y Nightwing se preguntó momentáneamente si lo reconocerían, si Batman lo haría.
La última vez que había visto a alguno de ellos en persona había tenido 16 años, y era consciente de que había cambiado mucho desde entonces, pero la duda seguía en su mente.
—Queremos que entrenes al Equipo de Young Justice
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—¿Perdón?
—Hemos visto tus habilidades —informó Batman, acercándose despacio, tirando la capa sobre sus hombros para dejar ver el símbolo del murciélago. —son... extraordinarias.
—Serías de gran ayuda. —Terminó Barry.
Parecían inquietos, sin saber qué respondería.
Pero Nightwing temblaba de miedo por dentro. No podía, no debía, si lo encontraban… si ponía en peligro al Equipo o a la Liga… No, no podía.
Nightwing negó con la cabeza gacha y luego los encaró de frente, fingiendo una determinación que no sentía.
—Yo... gracias... pero no estoy interesado… Y vosotros deberíais marcharos antes de que alguien os vea.
El sonido del gancho contra la pared de hormigón del edificio continuo fue la única advertencia que tuvieron antes de que Nightwing saltará del edificio y se perdiera en la noche.
—Seguidlo.
El gruñido de Batman los alentó a todos.
Port Authority Railhead
(Blüdhaven)
19 de Septiembre, 03:55 EDT.
De alguna manera, Barry se encontraba con las manos y los pies atados, rodeado de un centenar de canicas. Clark estaba tirado en el suelo. Un trozo de kryptonita yacía a escasos centímetros de él y un rastro de sudor caía por su frente. Hal había perdido su anillo y estaba esposado al lado de Flash. Y Batman no estaba por ninguna parte.
Nightwing lanzaba al aire el anillo verde de Hal, apoyando contra una de las puertas rojas de los almacenes.
—¡OYE, TÚ! Eso no es un juguete. —gritó Hal.
Nightwing volvió a lanzar el anillo al aire, ignorándolo.
—Sé que estás ahí. —dijo de pronto, hacía la oscuridad.
Batman saltó desde el techo del almacén continuo sin ni siquiera hacer ruido. Nightwing lanzó el anillo hacía Hal y se agachó entonces con cuidado para recoger la kryptonita y volver a guardarla en una caja que después guardó en uno de los bolsillos de su cinturón. Cuando volvió a alzar la vista los cuatro superhéroes de la Liga se encontraban frente a él.
—Eres bueno. —anunció Clark, frotándose el cuello con vergüenza.
—... Os dije que os marchaseis.
—Sí, bueno...
—Realmente queremos que trabajes con el Equipo. —dijo Barry, interrumpiendo a Clark.
—... ¿Por qué?
—¿Por qué...? —repitió Clark, confundido.
—Sí, "por qué". —dijo Nightwing, recostándose contra la pared con un aspecto relajado cuando en realidad no se sentía así—. O, espera, déjame adivinar... queréis tenerme vigilado ¿verdad?
—¿¡Qué!? —preguntó Green Lantern, sorprendido y espantado—. ¡No!
Nightwing dejó escapar un bufido que se parecía más a una risa antes de erguirse.
—Seguro... —dijo y miró de reojo a Batman. Un pensamiento, una certeza, atravesó de pronto su mente. No sabía quién era, de lo contrario habría venido él solo… o no hubiese venido en absoluto. Si conseguía ocultarse él tiempo suficiente… Si conseguía mantener a los pájaros alejados de los búhos, tal vez...—. Está bien.
—¿Lo harás? —preguntó Flash, reticente y sorprendido.
Nightwing se detuvo frente a ellos de nuevo y soltó una carcajada, limpia y clara, que envolvió todo.
—Sí, sí, lo haré... Con una condición.
—¿Cuál?
—Mi identidad. —respondió.
—¿Eh...? —preguntó nuevamente Hal.
—Mi identidad es mía... y me gustaría que siguiera siendo así.
—Siento decírtelo chico, pero Batman probablemente ya sabe quién eres.
—No, no lo sabe. —Nightwing sonreía, suave y fácilmente, pero parecía triste y Batman dejó escapar un gruñido.
Había intentado descubrir la identidad de Nightwing en cuanto escuchó hablar de él. Ni siquiera se había enterado de su existencia hasta hacía tan solo unas semanas. Eso era quizás lo que más le molestaba. Se había enterado de la existencia del héroe de Blüdhaven a través de Flash en una de las reuniones de la Liga, cuando habían empezado a buscar a un nuevo mentor para el Equipo de Young Justice. Y después de eso, nada.
La única información valiosa que había conseguido obtener era su presencia en Europa del Este hacía tres años, y después de eso en algunos puntos de Asia y Oceanía. Su presencia en la ciudad hermana de Gotham se remontaba a tan solo un par de meses después de su vuelta de la 'muerte'.
El chico, fuera quién fuese, sabía cómo esconderse de él... y eso le inquietaba
—Dadme vuestra palabra y entrenaré al Equipo.
Superman los miró a todos y uno por uno, todos asintieron en confirmación.
—La tienes.
Nightwing sonrió de nuevo, asintió y sacó el gancho de uno de los bolsillos traseros de su cinturón.
—Bien entonces. Clark, Barry, Hal... Bats. —dijo, a modo de despedida y luego desapareció.
Los cuatro superhéroes permanecieron viendo el cielo oscuro y contaminado de Blüdhaven un momento, hasta que Flash se decidió a hablar.
—Él sabe...
Hace un tiempo no podía dormir, así que empecé a modificar la historia. Para seros sincera, se me había olvidado. (Creo que debería dejar de escribir a las 4 de la mañana, pero ya veremos cómo va eso.)
Supongo que si os gusta seguiré subiendo esta historia, poco a poco, tampoco os entusiasméis, que no prometo nada.
Y supongo que, si no os gusta, hasta aquí hemos llegado ¿no?
Nadie.
