®Shingeki no Kyojin le pertenece a Hajime Isayama

IX

Su carácter


La pila de cartas comenzaba a disminuir considerablemente. Era toda una noticia, había estado respondiendo tanto como podía, apenas dejando tiempo libre para descansar. L. Ackerman era un hombre disciplinado, odiaba incumplir con sus obligaciones y parte de ellas era interactuar con los fans, aunque no fuera su parte favorita del trabajo. Desde niño había sido alguien reservado y callado, incluso tímido, por lo que había reducido al mínimo su relación con el público. No tenía redes sociales (encontraba ridículo tener un montón de aplicaciones destinadas a presumir y luego fingir cortesía cuando los demás eran quienes presumían), su correo electrónico era del conocimiento de muy poca gente, lo mismo con su número de teléfono y fax, así como su dirección. Había creado un blog que rara vez actualizaba, y como consideraba innecesario pasar más tiempo frente a la pantalla respondiendo emails de fans, había habilitado un apartado postal para recibir sus cartas. Su editor seguía sin estar de acuerdo con ello, Erwin creía que las redes sociales le darían publicidad extra, pero se había negado. Nada de Twitter, Facebook, Tumblr, Instagram, Snapchat o lo que estuviera de moda. Con las cartas ya tenía más que suficiente, y solo había accedido porque el contrato establecía que debía mantener contacto con los lectores de algún modo.

Sin embargo la experiencia no había sido tan mala después de todo. Los fans solían enviarle té de todo el mundo, y de vez en cuando le llegaba un paquete de Colombia con el mejor café que jamás había probado. Una vez inclusive recibió una botella de un costoso vino, y una espada forjada en titanio como las que describía en su libro. Los regalos que los fans le enviaban eran de los más variopintos, era común recibir felicitaciones por su libro, notas de agradecimiento, postales desde donde lo leían, fan arts, y hasta figuras de los personajes. Lo más tedioso del asunto era tener que responderles a todos, pero se las había arreglado imprimiendo montones de notas de agradecimiento que enviaba en respuesta a casi todas las cartas. Sin embargo, había ocasiones en las que debía responder personalmente, como por ejemplo, a la Srta. Disidente.

No había vuelto a recibir más cartas de Petra Ral desde su última contestación. Apenas reparó en ello, estaba muy ocupado con el resto del correo como para notar la ausencia de sus protestas. Pasaron las semanas y no volvió a pensar en el asunto. En lugar de ello, se dedicó a su historia, pues el plazo se acercaba peligrosamente y debía entregar el manuscrito si quería que el libro se publicara el siguiente invierno, como los otros dos.

Había quedado en medio de una escena muy importante, y debía prestar mucha atención a los detalles, a esas "pistolas de Chéjov" que dejaría para disparar después. La escena se centraba en Mark, un personaje secundario pero que se había ganado el cariño de todo el fandom, de la misma manera que lo había hecho Rosalie en su tiempo. De hecho, se había enterado por Hanji que los fans habían popularizado en Twitter la etiqueta #PrayForMark para que no muriera en este libro. Alejó el recuerdo de su mente (prefería no saber lo que pensaban los lectores en este tipo de asuntos) y se dispuso a seguir.

Entonces, tomándolo por la cintura, la criatura se dispuso a devo

Se detuvo a mitad de palabra, recordando de pronto algo que había leído en una de las cartas que había recibido días atrás. No recordaba las palabras exactas, sólo que hablaban sobre que los personajes deberían tener un final mejor.

Retiró las manos del teclado.

—Maldición.


Si Cersei muere, lo celebraré subiendo doble capítulo.

PD: DRACARYS! ›:(

Ah no, fandom equivocado jaja

—Fanfiction, 13 de mayo de 2019.