® Shingeki no Kyojin le pertenece a Hajime Isayama.
XIX
A Levi no le tomó mucho tiempo darle una respuesta a su agente.
No le importaba demasiado las ventas, a decir verdad. Cuando publicó la primera entrega de Guerra de Titanes se dijo que se conformaba solo con eso. Ciertamente servía para pagar las cuentas y llevar un estilo de vida holgado, pero no le motivaba el dinero o la fama. De hecho, encontró la fama bastante abrumadora. Dicho esto, a Levi no le quitaba el sueño si hacía más dinero o no con sus historias. Con lo que tenía le era suficiente para vivir los próximos 20 años o más sin tener que volver a trabajar.
Lo que a Levi le motivaba era poder contar una historia y representarla apropiadamente. Si alguien tenía que morir, pues que así sea. L. Ackerman no se caracterizaba por power ups, héroes que salían a salvarlo todo al último momento, villanos que se arrepentían de la nada, o personajes que sobrevivían a una lluvia de balas así como así. De hecho, era tan brutalmente realista que su editor le había dicho en más de una ocasión que le preocupaba que se quedara sin personajes para seguir llevando la historia. Levi le había respondido entonces que si eso pasaba, entonces sería el fin de la misma y que no había nada que hacer. Toda su vida había criticado los errores de otros autores, y no se podía permitir a sí mismo caer en el mismo barranco. Un lema personal que tenía era «si vas a hacer algo, hazlo bien o no hagas nada», y su propia carrera como escritor no se escapaba de ello.
A Levi, escribir le proporcionaba paz. El papel le permitía plasmar sus ideas sin sentirse abrumado, le daban un sentido de calma y armonía. Ver una hoja escrita con los márgenes perfectamente ajustados le producía una sensación de tranquilidad y satisfacción que pocos entenderían. Era como llevar el orden a otro nivel. Levi amaba jugar con las palabras, sacarle todo el provecho posible. De hecho, se las había arreglado para dejar pistas sobre la historia, ocultas entre las palabras, y había hecho cálculos precisos para que sus publicaciones abarcaran la misma cantidad de tiempo que transcurría en su historia.
Hasta ahora, todo marchaba bien, con su libro más nuevo pautado para el invierno, y un contrato por dos tomos más con opción a renovarse para un sexto más si hacía falta. La idea de una película nunca había cruzado su mente, pero ahora era una posibilidad bastante sólida. Solo tenía que lograr que este libro tuviera buenas ventas como para que el estudio se arriesgara a hacerlo. Tener una película tenía sus pro y sus contra, por un lado podría alcanzar nuevos fans a los que no podría llegar con los libros, por el otro podría ser un auténtico desastre si el director tomaba malas decisiones que enfurecieran al fandom, o a él. Si había algo que Levi no estaba dispuesto a tolerar, era una mala representación de su mundo para que encajara mejor en los estándares de la mercadotecnia.
Había pensado largo y tendido en todas las opciones que tendría frente a sí, y entonces tomó una decisión. Tal como había prometido, al día siguiente de su reunión con Erwin, marcó el número del agente.
—Erwin. Iré a la condenada feria. Con algunas condiciones.
Al otro lado de la línea, el agente sonrió y se preparó para discutir los términos de su cliente.
No sé por qué me tomó tanto continuar esta historia…
—Fanfiction, 09 de enero de 2021.
