Anastasia se despertó y miró a su lado sin poder evitar sonreír, Christian todavía estaba dormido decidió despertarlo de una manera agradable. Puso sus labios sobre el cuello de su esposo dándoles pequeños beso y algún que otro lametón travieso, no tardo mucho tiempo en que unos brazos la rodearan.

—¿Vas a continuar o me vas a hacer sufrir señora Grey?—

Ana vio los ojos grises y la sonrisa de Christian, ambos se besaron de forma urgente y ardiente y estuvieron un buen rato pasándolo bien hasta que el móvil de Christian sonó. Maldiciendo Christian se apartó a regañadientes de su esposa y miró la pantalla.

—Me temo que tendremos que continuar luego, me ha llamado Ros, hay unos inversionistas que van a venir—

Ana suspiró—Entiendo ¿pero luego vendrás al partido de Caroline? Lleva emocionada desde hace semanas—

Christian suspiró—Intentaré llegar lo prometo—termino de vestirse y se fue.

Ana bajó la cabeza, desde el nacimiento de Phoebe las cosas cambiaron. El trabajo y los viajes de negocios fueron una carga sin mencionar que Christian estuvo a punto de perder un importante negocio y tuvo que ir a San Francisco para resolverlo. Se quedó allí durante semanas y los niños preguntaban por él cuando volvió ya apenas tenía tiempo y hasta ignoraba a los niños y a Ana.

Ana se levantó y fue a preparar el desayuno.

—Buenos días Ana—la saludó Gail con una sonrisa.

Ana sonrió—Hola buenos días ¿y mis pequeños?—Antes de que Gail pudiera responder una voz sonó.

—Ya estamos despiertos mamá—una chica de once u doce años se encontraba ya vestida y con la maleta preparada, sostenía de la mano estaba Teddy que aún estaba frotándose los ojos y Phoebe con dos años cogía la otra mano de su hermana mayor.

Gail se rió—A Teddy y Phoebe me costó despertarlos pero Caroline ya ves ya llevaba una hora vestida y esperando a que la buscara—

Las mejillas de la chica se sonrojaron—¡Por supuesto! ¡hoy es la final del partido de baloncesto!—

Ana sonrió, Caroline a pesar de que era increíblemente madura para su edad y muchas veces se comportaba de forma más adulta y responsable que la mayoría de los adultos aún era una niña.

Ana y Christian la tuvieron de forma inesperada y sorprendente cuando ella tenía diecinueve y él veinticinco debido a una noche de borrachera y que se le olvidó tomar la píldora. Al principio estaba nerviosa y asustada pero era su hijo y lo criaría, Christian fue harina de otro costal estuvo furioso y tuvieron un punto de inflexión en su relación pero luego Christian la ayudó en el embarazo.

Nunca olvidaría la expresión en el rostro de Christian cuando vio a su hija en la ecografía, Ana no pudo evitar que sus ojos se llenaran de lágrimas de alegría y Christian tenía una sonrisa genuina.

Cuando nació estaba preocupado, era una niña y la perspectiva de que tuviera novios lo ponía paranoico, en una ocasión se vino con un compañero de clases para hacer un proyecto y Christian lo fulminó con la mirada como si le clavara puñales. Y eso que allí tenían diez años, pero hizo que Taylor los vigilara.

Después vinieron Teddy y Phoebe que era igual de protector que con Caroline y decía que ninguna de los dos tendría novios hasta dentro de muchas décadas. Teddy amaba a su padre y lo seguía a todas partes tomándolo como un modelo a seguir. Caroline preparó entusiasmada su maleta y su equipación para el partido, deseando ganarles a los del otro colegio.

—Vamos a patearles el trasero—

—Caroline ¿donde has aprendido esa lengua?—Ana miraba a su hija, si Christian la oía montaría una buena.

Gail le sonrió con disculpa—Seguramente de Taylor y Luke—

Ambos hombres eran los guardaespaldas de los tres y seguramente lo habría escuchado de ellos, los dos eran como padres o hermanos mayores para los niños.

—Lo siento mamá—dijo avergonzada por ese arrebato.

Caroline era una niña de doce años muy guapa, tenía la cara de su madre y el pelo y los ojos de su padre además era muy inteligente con tres años ya ordenaba sus cuentos por colores y hablaba con más fluidez que un niño de su edad. De hecho estaba dos cursos adelantada y sus hermanos menores tampoco se quedaban atrás. Teddy era uno de los más listos de su clase y Phoebe se adelantaba.

—Bueno eso en los partidos es normal pero procura no decirlo delante de tu padre.

Al mencionar su padre Caroline se animó—¿Vendrá?—llevaba mucho tiempo esperando que viniera, hacía tiempo no salía con ellos y sus hermanos y se había perdido varios partidos y funciones de colegio.

Ana miró abatida a Caroline—Hará lo que pueda por venir le ha llamado Ros y se ha tenido que ir deprisa—

Al oír eso la niña se desinfló—Entiendo—

—No te preocupes vendrás los demás tus tíos, primos y abuelos—

Al instante se animó—¿Vendrá también el abuelo Ray?—los tres adoraban a su familia pero en especial a su abuelo Ray, los llevaba de camping y hacía acampadas en el ático usando una sabana como tienda de campaña.

—Si cielo—

Los tres niños se pusieron a gritar Teddy se puso a corretear por la casa impaciente.

Gail y Ana prepararon las cosas, Ana esperaba que Christian pudiera asistir. Miró su reloj ya casi era la hora menos mal que pudo hacer tiempo hoy después de trabajar como loca en Gray Publising.

Si supieran que esa calma no duraría para siempre...