Ninguno decía nada no se atrevían sabiendo una vez que comenzara ya no habría vuelta atrás y Ana decidió tener suficiente, harta de las mentiras y el dolor y la decepción.
Sus hijos no necesitaban una familia que se desmoronaba.
—Bueno Christian vamos a resolver esto de forma rápida y no quiero ninguna excusa barata, de no es lo que parece, o tiene una explicación porque si oigo cualquiera de esas cosas me voy inmediatamente—
El hombre se sorprendió, su esposa actuaba de forma calmada y fría como si estuviera en una reunión de negocios y no discutiendo su infidelidad.
Ella lo sabía desde hacía tiempo.
Ana le frunció el ceño—¿Por qué esa cara cariño? Supongo que no te esperabas que lo supiera supongo que tú y Briana pensabais que era más tonta y que no me enteraría—
Christian suspiró derrotado el momento que había temido había llegado—Nunca te subestimé Ana pero pensé que no lo descubrirías no quería que sufrieras tú y los niños—
—Ya sufríamos de todas formas Christian con tus ausencias y mentiras no estando con tu familia, deberías haberlo dicho tal vez no habría habido tanto dolor—
Se contuvo las lágrimas, no lloraría delante de él se acabó sufrir por alguien que no tuvo consideración.
Christian sintió culpa y el arrepentimiento, debería habérselo dicho desde el principio tal vez podrían haber resuelto todo y que no hubiera tantas heridas. Pero no se atrevía e hizo sufrir a su familia y en ese momento se odió a si mismo y el momento que conoció a Briana.
—Tienes razón no lo negaré, Briana y yo estamos juntos, tendría que habértelo dicho hace mucho...
—Si deberías—lo interrumpió Ana—Sabes podría haberte perdonado la infidelidad pero no lo que no perdono es como dejaste descuidados a nuestros hijos ¡por una puta!—Ana no pudo contener más su rabia en ese punto Christian podía iniciar su vida con alguien aunque eso la destrozara pero no perdonaba que les pasara a sus hijos.
Christian tuvo que calmarse por el insulto hacía Briana sabía que Ana tenía derecho a estar furiosa e indignada y tenía razón en su tratamiento hacia sus hijos algo que se odiaba por ello pero no toleraría que insultara a Bree.
—Puedes insultarme Ana pero no a Briana, ella no lo es—
Ana lo miró desconcertada y dolida, defendía a esa mujer que había sido en parte la causa de todo esto.
—Lo hago si me da la gana Christian esa mujer sabía que estabas casado y con hijos y aun así decidió hacerlo, para mí lo es y Taylor también es culpable por ayudarte ¿no te das cuenta de que ambos también habéis destruido otra familia? si Gail se entera ten por seguro que no perdonará fácilmente a Jason—
Christian lo sabía, Jason los había estado ocultando pero se sentía horrible por Ana y sus hijos a quienes quería como propios y sin mencionar por Gail.
Ante la respuesta muda de su marido Ana sacó otras fotografías y una hoja con unas transacciones a una determinada persona.
A Christian se le heló la sangre y la piel la sintió de hielo.
Fotos de Christian con Elena Lincoln almorzando juntos o en su negocio de peluquería y el dinero que Christian le dio a lo largo de los años ayudándola financieramente. Y otra foto de él con Briana y Elena los tres cenando en un lujoso restaurante de Dinamarca.
—Pero lo que definitivamente no te voy a perdonar es esto, que aún tuvieras contacto con esa vieja bruja ¡¿TE HAS VUELTO LOCO?!—
Christian sabía que estaba sin escapatoria.
—Ana solo eran negocios—
—No me tomes por idiota Christian no solo tu novia tiene una cuenta con una gran suma de dinero y el apartamento de lujo que has conseguido sino que también has estado ayudando a esa pedófila ¡me dijiste que dejaste de hablarte con ella y cortaste vuestros lazos! ¿y si nuestros hijos estaban?—si esa perra estaba a menos de diez metros de sus hijos le sacaría el plástico que tuviera en sus feas arrugas a golpes y arañazos.
—Ana ella me ayudó—intentó calmarla, pero sabía que no lo conseguiría—No puedes entenderlo cuando estaba en mimás bajo momento ella me salvó—
Ana lo observó incrédula no solo le fue infiel sino que también le mintió durante años sobre lo de Elena reuniéndose con ella y ayudándola, pensó que se había dado cuenta de la verdadera naturaleza de su supuesta amiga hace años y la había echado de su vida.
Que equivocada estaba y tonta.
—Soy una ingenua Christian por confiar en ti y creerte pensando que habías escapado de sus garras pero tú también eres un ingenuo ¿crees que es tu amiga? Te equivocas y algún día te darás cuenta—
Se levantó no queriendo discutir más, necesitaba descansar.
—Por cierto ya están en trámite los papeles del divorcio quería hacer esto lo más cordial posible pero después de descubrir esto no me dejas opción. Estoy solicitando la custodia total de nuestros hijos—
Christian pensó que no había oído bien ¿como?
—¡NO PUEDES HACER ESO SON TAMBIÉN MIS HIJOS!—Rugió, su temperamento finalmente estallando.
Ana lo fulminó con la mirada—¡Me los voy a llevar te guste o no, no pienso dejarlos cerca de esa bruja!—
Se calmóy tomo aire antes de responder.
—No quiero hacerlo Christian a pesar de todo los amas y ellos a ti y no quiero separaros pero no permitiré que estén cerca de ella ahora me doy cuenta de que no eres de confianza—
Christian no podía creer lo que le decía Ana su Ana, la mujer que el tanto amó ahora quería no solo dejarlo sino también arrebatarle a sus hijos.
—No te lo permitiré no me alejarás de ellos—dijo cegado por la ira dirigiéndole una mirada acerada a su esposa quien la hirió pero lo ocultó.
—No tienes otra opción si quieres verlos no volverás a tener ningún contacto con Elena y cortarás tu apoyo a ella y esta vez no me ocultarás nada—lo miró furiosa—Si no me llevaré la mitad de la industria Grey y el juez estará a mi favor, tengo pruebas suficientes de ti y Briana para que me lo conceda y no creo que quiera que unos niños estén con un padre que tenga contacto con su abusador infantil.
Christian se congeló ante esa clara amenaza. ¿ella no sería capaz? Si Ana se lo contaba al juez los medios se cebarían en ély su reputación se iríaal traste.
—Tu no eres la Ana que conozco, nunca acerqué a los niños a Elena lo juro—era cierto jamás los acercó aunque aún tuviera su amistad con Elena.
Ana le dirigió una mirada triste.
—Esa Ana se fue, la enterraste con tus mentiras y traiciones lo siento Christian pero esto es por el bien de todos—se dio la vuelta para marcharse pero antes se volvió—Piénsalo muy bien Christian—
Después se fue dejando a un Christian totalmente devastado que sintió su ira estallar repentinamente destruyendo toda la habitación Taylor tuvo que ir a detenerlo antes de que se hiciera daño a sí mismo.
Todo había acabado.
