Hola quiero aprovechar para agradeceros vuestro apoyo con el fanfic, me alegro de que os guste. Ahora en España estamos en cuarentena por lo del coronavirus y doy animo a todos para superar esto.

A los pocos días Ana se encontraba despidiéndose de su hija Caroline en la parada del autobús escolar, llovía a cántaros.

Después iba a ir a la oficina de su abogado a pedir la demanda de divorcio una parte de ella no quería. Recordaba los buenos momentos con Christian y las chispas que saltaron la primera vez que se vieron, pero no podía seguir así él tenía que pensar en sus acciones y tomar una decisión.

Se despidió de Caroline mientras ella agitaba la mano desde el autobús, el automóvil ya empezaba a irse.

Pero en ese momento cuando Ana se iba a ir sintió un empujón y como sus pies resbalaban por el suelo húmedo de la lluvia e iba a la carretera donde en ese momento un coche chocaba con ella, el conductor no tuvo tiempo de frenar a tiempo.

Todos los transeúntes incluida Caroline desde el autobús eran testigos de como Ana era arroyada por el coche y rodaba en el suelo hasta quedar inmóvil.

La gente empezó a gritar mientras la sangre se acumulaba debajo de Ana.

—¡Ayuda!—

—¡Que alguien lame a una ambulancia!—

Mientras esperaban a la llegada intentaban detener las hemorragias de la mujer, Caroline miraba completamente horrorizada a su madre debatiéndose entre la vida y la muerte.

—¡MAMA!—gritó.

Christian se tiraba de los pelos en la sala de espera mientras esperaba noticias de su esposa que estaba siendo operada. Cuando lo llamaron del hospital diciéndole que Ana había sufrido un accidente, se quedó blanco por un momento pensó que se ahogaría y las lágrimas salían sin parar en cuanto tuviera en sus manos a ese conductor le destruiría.

En ese momento apareció Grace que abrazó a su hijo destrozado.

—Tranquilo Christian Ana es una mujer fuerte y está en las mejores manos—

En ese momento las puertas de los ascensores se abrieron rebelando a Mía, Elliot, Carrick y Ray llegaron.

—¿Como...? ¿como esta mi hija?—Ray era un hombre que rara vez mostraba nerviosismo o miedo pero con la situación de ahora apenas podía mantener algo de control.

Grace miró con pena a Ray si estuviera en su situación estaría igual aunque Ana era como una hija para ella y cuando descubrió lo que le había sucedido pensó que era una broma sin querer creérselo. Y todos estaban así.

—Por ahora estable pero ha sufrido muchas lesiones, un brazo roto, tres costillas rotas y una severa lesión en la cabeza. Solo podemos esperar y rezar—

Todos se quedaron callados impactados por las noticias.
—¿Y los niños?—preguntó Mía con voz temblorosa apenas conteniendo las lágrimas.

—Están con Gail pero Caroline...acaba de hablar con la policía junto a otros testigos pero no creo que ahora ella esté en condiciones—

Después del atropello Caroline intentó llegar frenéticamente a su madre y su profesor tuvo que retenerla hasta que vinieron Gail y Jason a llevársela. La pobre niña había tenido un ataque de histeria y lloraba pidiendo ver a su madre Gail destrozada la calmó lo mejor que pudo y la llevó a casa. La niña se encontraba en un estado semicatatónico y apenas hablaba, los policías recomendaron llevarla a Flynn.

En ese momento apareció Luke y Kate ambos pálidos y con el semblante serio. Caroline solo había podido tranquilizarse un poco cuando vio a Luke y la calmó a ella y a sus hermanos. Luke no solo era un buen amigo de Ana sino que amaba a esos niños como si fueran suyos.

El hombre la verdad pasaba más tiempo con ellos que el propio Christian.

Cuando vio a Grey la mirada de Sawyer se oscureció y apretó los puños, conteniéndose de golpear hasta la muerte a ese hijo de puta por todo el dolor que había ocasionado a Ana y los niños. Hacía tiempo que quería dimitir pero se quedó por ellos.

Si algo le pasaba a Ana no respondía de sí.

En ese momento apareció el cirujano con el rostro cansado y ojeras debido a las horas de cirugía.

—Tom ¿como se encuentra?—preguntó Grace, los demás en la sala esperaban también ansiosos por noticias.

—Hemos conseguido estabilizarla, hubo un tiempo en que la perdimos pero conseguimos traerla—Todos se quedaron aún más pálidos de lo cerca que estuvieron de perderla, el doctor prosiguió sabiendo que las próximas noticias no serían buenas—Lamento decir esto pero está en coma—

Ray se adelantó al hombre—¿Que?—

—Las lesiones que tiene en el cuerpo son diversas y graves pero no preocupantes, pero el golpe que tuvo en la cabeza fue fuerte y ahora solo podemos esperar para que se despierte, lo lamento mucho.

El médico se fue dejando a la familia en shock y dolor, hubo un silencio aturdido hasta que se vio interrumpido por un fuerte golpe que le propinó Luke a su jefe.

—¡MALDITO BASTARDO ESTO ES TU CULPA!— Sawyer no dejaba de golpear a Christian mientras Taylor, Elliot y Carrick intentaban separarlos.

—¡Luke para! ¿es que te has vuelto loco?—Jason lo separó de Christian quien no se defendió en absoluto.

Pero para sorpresa de todos Luke se volvió hacia Taylor y le propinó un fuerte puñetazo justo entre los ojos cogiéndolo desprevenido.

—¡Y TÚ ERES IGUAL QUE ÉL!—gritó.

Consiguieron separarlos, pero Christian tenía el labio partido y mucha sangre saliendo y la cara de Taylor empezó a ponerse morada.

—¿Luke que te ocurre?—Ray calmó al hombre, su yerno era de carácter fuerte y normalmente se habría defendido pero esta vez no y lo mismo con Taylor que estaba igual de callado.

—¡Pasa que este bastardo ha estado engañando a tu hija durante años!—

Hubo un silencio ensordecedor en la sala de espera.

Ray se acercó a Luke aturdido—¿Que?—

Luke fulminó con la mirada a ambos hombres pero continuó—Ana me lo confió, ese bastardo ha tenido una amante desde hace tiempo—se rió amargamente—Por eso la dejaba de lado a ella y a sus hijos para ir a ver a esa prostituta que además le compro un apartamento aquí y mucho dinero en una cuenta—señaló a continuación a Taylor—Y ese idiota lo ha estado encubriendo—

Ambos hombres se sorprendieron ¿como lo habían sabido? Pero en ese momento no les importaba, la tristeza, el remordimiento y el odio hacía si mismos que tenían contenido todo este tiempo cayó sobre ellos como una tonelada, sobre todo en Christian.

Christian cayo de rodillas y lloró ¿como pudo? ¿como pudo hacerle esto al amor de su vida a sus hijos? Se dio cuenta pero demasiado tarde. Taylor soltaba lágrimas en silencio, quería a Anastasia y a sus hijos y se culpaba por ello cada día pero debió intentar hacer entrar en razón a Christian pero se cayó y era demasiado tarde.

En ese momento apareció Ray con odio en sus ojos y le propino un buen golpe en la cara lo separaron de él pero con quien no contaban era con que Kate con los ojos llenos de rabia contenida por años se abalanzó sobre él.

—¡MALDITO CABRÓN! ¡LO SABÍA, SABIA QUE NO PODÍAS MANTENERLO EN TUS PANTALONES! ¿COMO HAS PODIDO?—gritó.

Elliot la separó de su hermano aunque también estaba furioso y decepcionado con Christian no quería que su esposa se alterara más y el ya tenía bastante con lo que estaba ocurriendo.

Pero todo se vino abajo cuando vieron sangre salir de entre las piernas de Kate.

—Mi amor...—dijo lleno de espanto Elliot.

Kate miraba, aterrada la sangre y su vientre, pálida como la cal miró a su esposo y se desplomó inconsciente.