Elliot fumaba viendo el paisaje de Seattle desde una ventana, no fumaba desde la universidad pero ahora lo necesitaba.
Su esposa estaba en cuidados intensivos los médicos habían conseguido estabilizarla pero había perdido sangre, y su bebé por suerte estaba bien pero estuvieron a punto de perderlo.
En ese momento odiaba a Christian, engañó a Ana a quien quería como una hermana e hizo sufrir al resto de la familia y ahora el colmo esto.
No sabía si algún día lo perdonaría pero Christian ya tenía bastante su esposa en coma y ahora tenía que cuidar de sus hijos los cuales había descuidado durante mucho tiempo.
Christian estaba sentado afuera de la habitación de Ana. Lágrimas silenciosas resbalaban de sus ojos, ojalá no hubiera conocido jamás a Briana y que no hubiera cometido semejante estupidez.
En realidad nunca dejó de amar a Ana ni a sus hijos los quería con toda su alma. Pero se dejo engañar y pensó que ya no la amaba, se distrajo con los placeres de la vida cuando lo más importante eran sus seres queridos.
En el fondo añoraba su anterior estilo de vida, tener el control total y sus sumisas, durante bastante tiempo fue feliz con Ana pero tras conocer a Briana empezó a desesperarse de su vida monótona y pensó que nada malo pasaría, que jamás se enteraría.
Que estúpido fue.
Ana no era tonta y ahora se daba cuenta de que lo sabía desde hace tiempo recordando como ella actuaba con él últimamente.
—Christian—
Levantó la vista hacia su madre, Grace no sabía cómo actuar ahora con su hijo después de todo lo ocurrido. Christian había cometido errores imperdonables como cuando descubrieron que la amante de Christian trabajaba en el mismo hospital que ella trabajaba y en el que estaba ingresada su nuera.
Inmediatamente pidió que el traslado de esa mujer, no la quería allí ¿cómo podían tener ese descaro? Esa mujer no tenia vergüenza si además estaba con un hombre casado y con hijos además trabajaba en el mismo recinto que ella, no podía entender a Christian.
Christian regresó a casa después de que su padre tomara el relevo, ni siquiera lo miró a los ojos no solo estaba perdiendo a su esposa e hijos sino al resto de su familia, Mía no le había dirigido la palabra desde que lo abofeteó y luego pasó el incidente con Briana.
Flashback
—¿Así que tu eres la puta de mi hermano idiota?—
Briana se volvió de unos informes médicos y miró hacia la mujer que despedía fuego en sus ojos.
—Mire señora debe haberme confundido con alguien y no tolero que me hable así—dijo conteniéndose de golpear a esa pequeña morena.
Pero Mía no sintió ningún esfuerzo por lo mismo.
Agarró del pelo a esa mujer y empezó a atizarla Briana por su parte se defendió también pero poco podía hacer con la rabia de esa mujer.
—¡PARAD DETENEOS! ¡ESTO ES UN HOSPITAL!—
Ambas mujeres fueron separadas por guardias de seguridad Grace irrumpió allí intentando calmar esa pelea mientras los pacientes y visitantes los miraban con curiosidad.
Christian llegó en ese momento con Taylor y palideció cuando vio lo que pasaba.
—¡Solo quería darle una lección mamá esta es la amante de Christian—
Grace apretó los labios y miró con tal furia a esa mujer que asustó a los presentes, a Christian le recordó cuando golpeó a Elena.
—Pero no se puede formar un escándalo Mía, esto es un hospital y hay gente aquí descansando y no necesitan este espectáculo de boxeo—se volvió hacia Briana—Y tú...hablaré con el director no puedo creer el descaro de mi hijo y tuyo de trabajar aquí.
Después se fue a una sala de descanso para intentar serenarse.
Mía los fulminó con la mirada mientras Taylor le daba un pañuelo a Briana. La mujer furiosa no podía creer esas humillaciones y en el futuro quería conocer a la familia de Christian pero se llevó una sorpresa desagradable al conocerlas.
Tanto él y Taylor no sabían que decir.
Fin del flashback
Bebió un vaso de whisky, necesitaba algo más fuerte después del horrible día que tuvo y no era el único, al fondo se podía oír la discusión de Gail y Jason Gail no tardo en enterarse de todo y la normalmente amable y tranquila mujer mostró una decepción y disgusto hacia ellos.
Poco después apareció Taylor, el ex soldado era bueno ocultando sus emociones pero Christian en la distancia podía ver su agitación interna.
Taylor se odiaba en esos momentos, Ana estaba en coma, Kate había estado a punto de perder a su bebé. Y sabía que esto era culpa suya nunca debió ayudar a Christian y ahora personas que le importaban mucho estaban pagando el precio.
¿Qué más podría empeorar?
Mientras no muy lejos de allí Briana iba hacia su apartamento, estaba tan apurada y centrada en el móvil que no se dio cuenta de una sombra que la espiaba.
—¡Te lo juro que voy a...!—no tuvo tiempo de terminar la frase cuando sintió un dolor fuerte en las piernas, cayo al suelo de rodillas soltando el móvil y quedó inconsciente cuando recibió un nuevo golpe esta vez en la cabeza, dejándola fuera de combate.
