Christian se pasó las manos por el pelo por millonésima vez, estaba en la sala de espera del hospital después de pasar la noche velando a Ana, ahora le tocaba a su madre quedarse con Ana.
Kate por suerte se había estabilizado (para gran alivio de todos) y ella y el bebé se encontraban fuera de peligro Elliot tampoco se había separado de ella excepto para cuidar a Ava.
Un rato más tarde se fue en dirección a casa, Taylor conducía pero ninguno de los dos hombres estaba con ánimos para hablar, ambos se encontraban ahora mismo en las peores situaciones de sus vidas.
Cuando llegaron Gail estaba con los niños entreteniéndolos en cuanto entró Ted y Poephe lo abrazaron excepto Caroline, lo cual lo extraño ella siempre iba a abrazarlo cuando venía y al igual que sus hermanos intentaba que pasara tiempo con ellos.
Pero ahora se encontraba jugando con sus fichas de dominó, le encantaba formar grandes hileras con las formas más increíbles para luego hacerlas caer. En una ocasión hizo una de Mario Card y otra de la torre de Seattle.
En esta formaba un curioso patrón en blanco y negro que no reconoció, cuando ella tiró de la ficha las demás le siguieron y formaron otro, el de una noche de tormenta.
Gail miraba preocupada a la niña, después de lo que pasó Caroline apenas dijo nada según el psicólogo estaba en un estado semi catatónico y que lo mejor era llevarla a casa.
Lo bueno es que empezó a reaccionar y empezó a interactuar más con ella y sus hermanos pero aún había falta de reacción, Gail esperaba que pudiera superarlo.
—Ahora está un poco mejor pero Flynn nos ha recomendado que no la presionemos y que se distraiga con otras cosas que le gustan, le he traído su juego de dominó para que se distraiga. Le he dicho a Poebhe y Ted que su madre esta mala pero vendrá mas tarde—
Al decir eso último se cortó como si intentara tragarse las lágrimas, luego miro a Christian con frialdad y furia algo que el hombre jamás vio en la mujer gentil y amable.
—Una cosa señor Grey, no sé si Taylor le informó pero ahora me trasladaré a las habitaciones que hay al otro lado más cerca de los niños. Él se quedara en la antigua habitación—
Si había una razón por la que no había dejado Christian y dimitido y dejado a Jason fue por Ana y los niños pero su relación con esos dos ya se podía dar más que cortada y sería solo profesional con Jason.
Cuando se enteró de todo Gail no lo podía creer ella sabía que las cosas en el matrimonio Grey no estaban bien y más de una vez tuvo que contenerse de darle un capón a Christian por como estaba actuando.
Pero nunca imaginó que las cosas al final irían tan mal.
En ese momento sonó el móvil de Christian no tenía ganas de responder pero podían ser noticias de Ana así que lo cogió, las siguientes palabras que escuchó lo dejaron helado por un momento estuvo procesando lo que había escuchado sin oír al del teléfono.
Cuando colgó se volvió hacia los presentes por su cara algo había pasado, se temían que estuviera relacionado con Ana.
—Me han llamado del hospital, han atacado a Brianna y ahora está operándola, está grave—
—Entonces ¿cómo está?—
Christian se encontraba en la comisaría de policía, después de recibir la llamada fue al hospital, que por suerte no era el mismo donde estaba Ana, y allí lo recibió la policía pidiendo hablar con él.
Uno de los agentes lo miró con la ceja arqueada.
—La señorita Morris recibió dos golpes, uno en las piernas y otro en la cabeza. El peroné de la pierna izquierda está fracturado pero lo que nos preocupa más fue el golpe que recibió en la cabeza—
Christian sintió una gran opresión en el pecho.
—¿Es grave?—
—Todavía no lo sabemos están aún operándola, pero al registrar sus cosas descubrimos que su móvil está desaparecido alguien llamó a una ambulancia y por la hora debió de ser un transeúnte o el atacante que se arrepintió y fue llevado por un arranque emocional al agredirla—
Christian entrecerró los ojos en ese detective de cuarta, no le gustaba por donde iba.
—¿Y eso que quiere decir? Vaya al grano y déjese de rodeos—dijo intentando contener su temperamento bajo control.
El hombre lo miró con sorna y sacó unos papeles.
—Verá sabemos que usted y la victima tenían una relación más que de amistad y por ahora esta bajo sospecha. Yo que usted me buscaría un buen abogado—
