Caroline escuchaba desde arriba de las escaleras con lágrimas en sus ojos, se los limpió y se dirigió al baño.
Aunque era muy inteligente Caroline seguía siendo una niña que veía a su padre como un héroe y modelo a seguir, pero luego empezó a ausentarse de sus vidas, Teddy y Phoebe crecían sin su padre y su madre lloraba aunque intentaba ocultarlo pero la escuchaba por la noche.
Luego un día la imagen que tenía de su padre definitivamente se rompió en pedazos.
Fue cuando volvía a casa de una excursión en un museo cuando vio a su padre allí ella quiso ir a abrazarlo pero se paró cuando vio a una mujer morena que se acercaba a él y se besaban. La mujer obviamente no era su madre ¿acaso su padre engañaba a su madre?
Flashback
Caroline miraba incrédula lo que veía delante, pensó que sus ojos la estaban engañando pero tras comprobarlo varias veces se dio cuenta de que no era más que la dura realidad.
Su padre se besaba con una mujer y le sostenía la mejilla tiernamente como lo hacía con su madre, la incredulidad dio paso a la ira y la tristeza. Disgustada Caroline se alejó de esa escena con náuseas.
Como le gustaría decirle a su madre, pero nadie la creería, era solo una niña y su padre era un hombre muy cuidadoso no dejaría pruebas.
Pero Caroline no podía soportar ver el sufrimiento de su madre y sus hermanos que sufrieran la ausencia de su padre y todos vivieran una gran mentira, por eso decidió descubrirlo. Por suerte había pasado mucho tiempo con Welch, Barney y varios miembros del personal y había aprendido varios trucos, cuando veia una cosa se le quedaba gavada en la mente.
De este modo sin que su padre se diera cuenta fue colocando un sistema de rastreo y un audio para enterarse de todo, construía estas cosas de lo que el personal descartaba y encontraba en la basura o compraba a nombre de una empresa.
Se las colocó en el reloj de su padre su móvil y un llavero que le regaló.
Descubrió que la amante de su padre se llamaba Briana Morris y por lo que descubrió llevaban un tiempo juntos, también oyó cosas que la quisieron hacer vomitar y llorar, la llenaban de ira y resentimiento ¿¡cómo pudo hacerles esto a su familia!?
Entonces con curiosidad investigó a esta mujer si algo había heredado Caroline de su padre era su manía de paranoia con los desconocidos e investigarlos, no se fiaba ¿y si esa mujer solo buscaba su dinero?
Así que después de un tiempo consiguió su dirección un apartamento lujoso que habían terminado de reformar y faltaba para que se mudara, colocó un audio y cámara que fabricó en el ventilador y otro en su reloj de pared.
La espió durante días sobre su vida cotidiana y su padre visitándola lo que la destrozaba pero hubo una conversación que la sorprendió.
—Bree querida ¿cómo te va todo?—una mujer de negro saludó a Briana, debía tener más o menos la misma edad que su abuela.
—Fantástico Elena—
Caroline Frunció el ceño ¿Elena? ¿quién era?
La mujer rio con gracia, ambas se sentaron en la sala de estar la mujer rubia observando con admiración la lujosa sala de estar.
—Ya lo veo, viendo el apartamento que te consiguió Christian veo que lo tienes bien envuelto alrededor de tu dedo—
Briana se rio pero a diferencia de las otras veces esta era fría y hueca, Caroline se estremeció.
—Me tomó un buen tiempo conseguirlo pero gracias a tus consejos y a mis encantos finalmente cayó por mí hasta el punto de que se olvidó de la estúpida de su esposa y sus mocosos—
Las dos mujeres se rieron mientras Caroline horrorizada veía y escuchaba todo, sus sospechas se confirmaron sobre Briana pero parecía que ella era peor de lo que pensaba.
—Por supuesto que sí, conozco a Christian mejor que él mismo en el fondo sigue siendo ese mismo niño roto y furioso que domestique como mi mascota y tú me ayudaste a hacerlo—
Briana con un frío brillo en sus ojos miel sonrió de forma desagradable a Caroline le recordó al payaso malvado de batman.
—Cuando trabajo para mí en el jardín fue una oportunidad única para engatusarlo y que fuera mi sumiso y más con el dinero que sacamos a su costa drogándolo y prostituyéndolo—
Briana suspiro como si recordara algo particularmente agradable.
—Sí en aquel entonces yo empezaba con la facultad de medicina y pude hacerme con los antibióticos para drogarlo y que no recordara nada, mientras tu traías a los clientes para él ¡y ese bobo no se enteraba de nada!—
Caroline no pudo más se fue al baño a vomitar horrorizada y asqueada de lo que escuchó, ojalá que esa bruja de Briana solo fuera una cazafortunas.
Era un monstruo como esa vieja y se aprovecharon de su padre, la rabia y la tristeza la embargaron.
Caroline ya no estaba furiosa con su padre, ahora lo que sentía era pena y rabia por lo que le hicieron.
