Hola a todos nuevamente, solo vengo a agradecerles que siguieran leyendo mi historia y que les gustara. Lo que mas me emociono es saber que llegue a las 1000 lecturas cuando creia que nadie le gustaria. bueno sin mas que decir los dejo con el capitulo.

Acto-1: Segundo giro

Narra Lincoln

Comencé a abrir mis ojos sintiendo que aún me encontraba en ese oscuro lugar de mi mente, aunque sinceramente no me importaría quedarme en ese lugar un poco más recordando a las personas que de verdad me importa… claro que eso incluye a papa, Lyra y Kross.

Lincoln: *coff* *coff* al parecer terminé cayendo en un lugar con mucha agua- dije mientras sacaba lo que al parecer quedaba de ese líquido de mis pulmones.

Con las pocas fuerzas que al parecer aun corseaba quise primero tantear la superficie en la que me encontraba ya que al parecer mis ojos aún no se adaptaban a ver más que manchas borrosas. A primera instancia parecía ser alguna clase de superficie suave, tal vez alguna clase de cama o mueble; por lo que pude sentir estaba cubierta por una tela que con solo entrar en contacto con mis dedos pude saber que era liza y delgada por lo cual asumí que debía ser alguna clase de manta o incluso una sábana.

¿?: Veo que ya te has levantado- dije una voz femenina que era totalmente desconocida para mí.

Quería ponerme en posición de defensa, pero mi cuerpo estaba tan tenso que cuando mucho pude recostarme en el respaldar de la cama para en cualquier instancia dejarme caer en los lados si un ataque fuera dirigido hacia mi persona.

¿?: No tienes que tener miedo joven amigo- dijo con tranquilidad la voz- mi objetivo al traerte a mi hogar es cuidarte y no el lastimarte.

Aun sin poder ver tantee mi cuerpo para sentir si realmente me encontraba con vendas o alguna clase de parches y para mi sorpresa así era, mis brazos tenían unas vendas que llegaban hasta mis hombros, mi pecho por alguna extraña razón además de tener vendas sentía una sensación húmeda que mantenía esos trozos de tela pegada a mi pecho.

Lincoln: Si es así entonces gracias-dije sin poder fijarme hacia donde esta ella- quisiera preguntar dos cosas si no le es mucha molestia.

¿?: si tuviese que adivinar diría que quieres preguntar dónde estás y porque no puedes ver, ¿No es así? – una cara de asombro se dibujó en mi rostro y una risilla salía de sus labios- Tus ojos están así debido a que estuvimos que curarlos con una pomada especial, pero no te preocupes en unos momentos debería hacer efecto nuestra medicina y podrás ver.

Eso me alivio al saber que no era algo permanente, por lo que antes de continuar le pedí que dejase que mis ojos se curaran para poder agradecerle correctamente por tomarse tantas molestias. Al cabo de unos minutos y un silencio más amistoso sentí como aquellas manchas comenzaban a aclararse para dejarme ver de mejor manera donde me encontraba; fue entonces que pude verla, era una especie de humanoide acuático que se asemejaba demasiado a un ¿delfín? Su piel era de un color azulado con la diferencia que su cola posaba en su cabeza y esta misma era de un color ¿morado? ¿azul oscuro?

¿?: jeje, por tu mirada parece que estas sorprendido por mi apariencia-dijo con una sonrisa- deja que me presente mi tierno paciente, mi nombre es Samira Shary Paru sirvienta de la princesa Mipha.

Lincoln: Vaya…-fue lo único que salió de mi boca- es la primera vez que veo a un Zora.

Samira: espera… ¿Sabes que es un Zora? - dijo sorprendida.

Lincoln: Algo -dije mientras intentaba acomodarme aun con el dolor presente- me gusta leer y en uno de los libros hablaban de como antes ustedes salieron de los mares buscando un lugar en el cual llamar hogar, según se pidieron ayuda a los humanos por las criaturas que los atacaban y devoraban a cada lugar que iba; al final decía que ustedes lograron unir fuerzas con ello y lograron formar un lugar el cual llamaron un hogar y donde fortalecieron sus lazos… bueno hasta que tuvieron que irse por nuestra culpa- dije de con cierta culpa.

Samira: En realidad esa parte de la historia está mal- dijo mientras se acercaba a tomar mi mano- nosotros no nos fuimos por su culpa… la verdadera razón se debió a una enfermedad que azoto a nuestra gente.

Pude ver como su agarre tomo un poco de fuerza, por suerte no era lo suficiente como para generarme alguna clase de dolor.

Samira: Muchos de los nuestros murieron y al parecer parte de esa mismo mal los afectaba a ustedes y aun cuando se enteraron que era por nosotros quisieron ayudarnos a encontrar alguna solución… como ya habíamos perdido a demasiados no queríamos perder también a quienes fueron nuestro apoyo cuando más los necesitábamos. Fuer por esa razón que nos fuimos para que no corrieran nuestro mismo destino- dijo con una mirada de melancolía.

Con que eso fue lo que realmente paso… todo este tiempo el mundo pensaba que nuestros antepasados tuvieron la culpa de alguna manera, incluso en algunos escritos se encontraban algunos mensajes que expresaban un increíble arrepentimiento por algunas cosas como: ¨No prestarles más atención¨ ¨El haber podido disfrutar otro trago con ello¨ entre otras cosas. Tal vez si ellos hubiesen sabido eso, la historia vería a nuestras generaciones con otros ojos.

Lincoln: Pudieron decírselos…- dije viéndola con tristeza- ellos se culparon por creer que les habían fallado.

Samira: …

Lincoln: Pero sabes…-dije sujetando su mejilla, la cual para mi sorpresa era muy suave- creo que ellos siempre estuvieron esperando volver a ver a sus buenos amigos. Es por ello que en su nombre y también en el mío les digo… Gracias, gracias por ser nuestros amigos y por salvarme- le dije con la sonrisa más grande que pude dar.

Cuando terminé de decir eso pude sentir como ella me abrazaba con fuerza y unas cuantas gotas de agua manchaban las vendas que cubrían mis hombros. Si, definitivamente se encontraba llorando…

Lincoln: Desahoga todo lo que necesitas Sam, digo Samira.

Samira: Puedes llamarme Sam- dijo sin soltarme- y yo ¿cómo debo llamarte mi joven amigo?

Lincoln: Hace mucho fui conocido como Lincoln Loud- le dije con un poco de melancolía y odio hacia mi apellido- sin embargo, ahora y para siempre quiero que me recuerdes como Lincoln…Lincoln Duol.

….

Los días fueron pasando y mi cuerpo comenzaba a recuperar sus fuerzas, en todo el tiempo que me mantuve en esta habitación pude conocer más de Sam. Ella desde joven fue amiga de la princesa de este lugar y fue debido a ello que cuando creció pidió a sus padres la oportunidad de trabajar para la casa de Mipha; según entendí sus padres no estaban en una buena situación económica por lo que ella juro lealtad de por vida a la corona con tal de que su familia jamás pasara por necesidades.

Sam me conto que gran parte de los Zoras son de clase guerrera, pero prefieres concentrarse en la caza y en la agricultura para subsistir. La excepción a esa regla era la familia real de este reino pues el Rey tiene como tiene como clase rara llamada Monarca que le permite dirigir tropas con eficacia, en cambio la Reina según palabras de Sam tiene la clase de Chaman, una clase que permite el comunicarse con los espíritus y saber lo que el futuro te depara… lo que me llamo más la atención es que esta clase únicamente las mujeres de la familia pueden heredarla.

Lincoln: Entonces si entendí bien- dije mientras terminaba de colocarme una muda de ropa que me había dado Sam. Esta consistía en una camiseta de color naranja, una chaqueta blanca y unos pantalones de color gris. – ¿eres una de las pocas que tiene la habilidad de transformarte en humano?

Sam: Si, al parecer tiene algo que ver con la habilidad que tanto la princesa como yo poseemos- dijo mientras buscaba algo entre los cajones de la habitación- por cierto, no te he dicho que clase poseo, nuestra madre del mar me bendijo con la clase de Interprete.

Lincoln: Si no estoy equivocado me imagino que tiene que ver con la música, pero ¿qué tiene que ver eso con transformarse en humano? - dije mientras me daba estiramientos para reactivar los músculos de mi cuerpo.

Sam: Veras- dijo mientras volteaba a verme- un Intérprete no solamente es una clase que se relaciona con la música, es aquel que tiene la potestad de interpretar su entorno como él lo desee sin romper las reglas básicas de los dioses. Por ejemplo, nosotros podemos hacer que una rama tenga tanto filo como lo tendría una espada de hierro, pero eso no significa que tenga la misma resistencia.

Lincoln: Siempre pensé que las clases que estaban relacionadas con la música eran más debufos o incluso para el entretenimiento- dije mientras recordaba que en muchos libros de Lisa solo decía que las clases de tipo melódica eran para estas únicas dos especificaciones.

Sam: Es entendible, hasta ahora los únicos que he visto que pueden utilizar este tipo de habilidades son los Zoras y los Bewolf.

Al parecer los libros no siempre me darán todas las respuestas, supongo que por eso Lisa me había dicho que el conocimiento muchas veces no se encontraba en la tinta sino en los ojos que presenciaron primero lo escrito. Esto solo hace preguntarme si hay algo que todas las demás clases esconden…

¿?: Veo que se están preparando- dijo una voz femenina mientras abrían la puerta- espero no haber interrumpido su charla.

En cuanto esa voz se escucho pude ver como Sam se arrodillaba, si tuviera que suponer que está pasando diría que ella es de la princesa que tanto hablaban. Al verla atentamente pude ver que ella era igual a Sam solo que en un color rojizo, pero lo que más llamó mi atención era que sus ojos eran de un color lila, los cuales eran adornados por unos largas pero finas pestañas; lo que más llamaba mi atención era que sus labios eran de un color rojo sangre.

Sam: Linc… debes arrodillarte cuando estés en presencia de su majestad Mipha- me dijo con cierto toque de molestia.

Mipha: No es necesario- dijo mientras tomaba la mano de Sam para que esta se pusiese de pie- Sabes que las formalidades no van conmigo y menos cuando estamos solos.

Lincoln: No señorita Mipha, Sam tiene toda la razón- dije mientras me inclinaba sobre mi rodilla- es un honor conocerla su majestad, permítame agradecerle desde lo mas profundo de mi corazón el haberme salvado la vida.

Sam parecía confirme con lo que había hecho pues mientras la señorita Mipha no miraba esta me mostro el pulgar arriba en señal de aprobación. Mipha en cambio solo un pequeño suspiro acompañado de una sonrisa.

Mipha: No era necesario, pero aun así tus agradecimientos son bien recibidos emmm ¿Link? -dijo mientras trataba de recordar mi nombre.

Lincoln: En realidad es Lincoln su majestad, pero puede llamarme así si le es mas sencillo- dije ya un poco más confiado.

Sam: Princesa disculpe si interrumpo, pero quería pedir permiso para llevarme a Lincoln a conocer los alrededores del Reino de los Zoras.

Mipha: Sam, sabes que no necesitas pedirme permiso- dijo poniendo su brazo en el hombro- eres mi amiga y acompañante, mas no mi guarda espaldas.

Sam: Pero…

Mipha: Nada de peros- dijo viéndola a los ojos- te lo he dicho muchas veces, no necesito mas guardianes o personas que me vigilen cada día… solo quiero una amiga que con la cual conversar y divertirme.

La verdad no sabia como sentirme en una interacción como esa… yo nunca he pertenecido a un linaje noble, aunque si admito que se lo que se siente no tener amigos con los cuales hablar o salir a explorar los bosques para divertirte. Mi vida siempre estaba entorno a ayudar a mis hermanas y ex-hermanas, entrenar en solitario para en un futuro poder valerme por mi mismo y no fue hasta hace relativamente poco que esa rutina solitaria comenzó a cambiar con la llegada de Lori, Lana, Lola y Lisa.

Sam: Linc…Linc…¡LINCOLN!- grito Sam para sacarme de mis pensamientos, lo cual logro con un sobresalto de mi parte- ¿Dónde te habías ido?

Lincoln: Lo siento-dije mientras rascaba mi nuca- estaba recordando el cómo llegué aquí- dije para intentar evitar que me preguntaba el tema relacionado a mi pasado.

Mipha: Me gustaría escucharlo- dijo sonriéndome- desafortunadamente tienes una salida pendiente con Sam para explorar los al rededor, si te parece bien ¿podrías contarnos cuando vuelvas? - pregunto sosteniendo mi mano.

No entendía porque me sentía que cuando toco mi mano mi corazón se acelero e incluso me sentí un poco mareado. ¿Sera que aun no me recupero del todo de las lesiones? Pero eso no explicaría porque el corazón este latiendo como loco… ¡Nah! A lo mejor es simplemente que me emociona volver a recibir muestras de afecto, aunque sea de una raza diferente.

Lincoln: Claro que si señorita Mipha- momento, Lola siempre me había dicho que los caballeros al hablar con una dama ya sea de estatus o no siempre seguir unas reglas… si ella supiera que lo olvide seguramente me hubiese dado un golpe en la cabeza.

Aclarando mi garganta tome la misma mano con la cual la princesa me estaba sosteniendo, pose mis labios de forma delicada en el dorso de la misma. Al hacer dicha acción pude ver como tanto Sam como la princesa mostraban un ligero sonrojo… ¿es acaso posible que la princesa teniendo piel roja se sonroje? Pero lo que mas me tenia con las dudas el saber porque se habían sonrojado ambas.

Sam: B-bueno, creo que es hora de irnos- dijo mientras me jalaba del brazo con fuerza- ¡Hasta luego princesa!

….

Después de lo ocurrido en esa habitación el silencio reino hasta llegar a lo que parecía una plaza. Dentro de la misma se podían ver muchos puestos, algunos vendiendo pescados o productos marinos, otros que vendían frutas o legumbres; pero lo que mas me llamaba la atención eran puestos que al parecer vendían armas hechas de huesos de criaturas marinas y armaduras de unas escamas que parecían ser muy duras.

Sam: Esta es la plaza central, es el lugar donde todos vienen a vender e intercambiar materiales por conchas marinas- dijo mientras me mostraba varias de diferentes colores- aquí puedes ver que hay rosada, azul, verde y amarillas. La rosada tiene el valor de uno, la azul equivale a diez rosadas, la verde son cinco azules y la amarilla son exactamente dos verdes.

Lincoln: entonces si entiendo, el cambio serie Rosado=1, Azul=10, Verde=50 y Amarillo=100 ¿no? -se que esa es la conversión correcta, pero antes de afirmar algo Lori siempre decía que ¨un guerrero nunca debe dar nada por sentado, hasta el más mínimo error puede generar desconfianza o la muerte¨ es por ello que ya sea en batalla o cuando no se algo es mejor asegurarse.

Sam: Exactamente- dijo asintiendo con la cabeza- ahora si vamos cruzando el puesto de armas encontraremos las cascadas de Sorel, la cual sirve como academia para los Zoras que aun no llegan a la edad adulta.

Lincoln: ¿Academia? - dije ligeramente confundido.

Sam: ¿eh? ¿Acaso los humanos nunca implementaron alguna clase de institución o establecimiento para enseñar a los jóvenes a como defenderse? – tras lo que dijo simplemente quede callado por lo cual ella entendió que no y coloco sus manos en su rostro, seguramente evitando gritar de frustración. - ¡Dios! ¡¿Es que acaso los humanos mandan a los suyos a ser carnada para los mas fuertes?!

…Si supiera que realmente así son las cosas… al menos del lugar donde yo vengo, en Royald Wood hay una regla no establecida, si tu clase no es guerrera, paladín, valquiria o alguna variante estas por tu cuenta en el aprendizaje de tu clase. Lo peor no es que no existan personas que te enseñen o libros con los cuales guiarte, sino que muchos al no tener conocimiento sobre las ventajas y desventajas que posee su clase, termina entrando en las fauces de una criatura muy por encima de sus capacidades y eso como saben solo termina en un resultado… la muerte.

Lincoln: No puedo hablar por todos los humanos Sam- dije mirando hacia la academia- pero al menos de donde provengo se cree mucho en la idea del autoaprendizaje.

Sam: Pero no siempre es el método correcto Link…-dijo mientras miraba sus palmas- puede que físicamente podemos las razas solo algunas nos parecemos, pero si hay algo que todas compartimos es la capacidad de quedarnos estancados en un punto o ser capaces de romper esa barrera con la ayuda adecuada.

Lincoln: Lo se Sam- fue lo único que dije mientras caminaba hacia el lado contrario donde se encontraba la academia.

Pude ver que Sam me siguió en cuanto comencé a caminar, al cabo de unos minutos logré visualizar lo que parecía un campo con unas extrañas flores de color morado que curiosamente parecían crecer en el agua sin necesidad de echar raíces. No sabía el porqué, pero el estar ahí me traía el solo verlo me traía una increíble sensación de paz.

Sam: Veo que te gusta el Jardín de los Ancestros- dijo con una voz suave- es un lugar donde todos los Zoras vienen cuando se sienten atormentados y necesitan escuchar de la madre del mar.

Es un hermoso lugar eso no había duda, pero creer que una diosa tan siquiera tuviese la intención de escuchar a sus hijos me pareció algo cómico, para mi solo demostraba el favoritismo de los dioses y como estos necesitan de la adoración de los humanos para sentir que su inmunda existencia realmente vale para algo.

Lincoln: Si, este lugar me trae mucha paz.

Sam: …Linc, ¿puedo preguntar algo? - pregunto temerosa.

Lincoln: Supongo que si- dije mientras seguía viendo ese hermoso estanque.

Sam: … ¿A qué clase perteneces?

No sabia si era por la tranquilidad del lugar o el hecho de que ya no me importase si llegase a tener alguna clase o no, pero realmente no sentía la necesidad de evadir el tema o incluso inventar alguna clase de escusa.

Lincoln: La verdad es que no tengo clase- dije de forma tranquila- puede que mas adelante la despierte o puede que no.

Sam: Yo… lo siento Linc-dijo Sam con una mirada triste.

Lincoln: ¿Por qué te disculpas? -dije extrañado- no es como si fuera tu culpa que lo sea, además realmente si no llego a ser por siempre un ¨No querido¨ siempre está la opción de ser el representante o compañero de una linda Bailarina, el asistente de una gran Alquimista, el escudero de una increíble Valquiria e incluso el ayudante de una domadora- dije riendo mientras recordaba a mis hermosas e increíbles hermanas.

Sam en cambio pareció algo molesta por mis comentarios, seguramente se deba a que ella cree que me estoy conformando con ser tan poca cosa. Sin darme cuenta el sol comenzó a ocultarse lo cual indicaba que pronto deberíamos volver al castillo para supongo hablar con la princesa y seguramente con sus padres.

Lincoln: Supongo que ya es hora de irnos- dije mirando el cielo- ¿quieres pasar a algún lugar antes de irnos o nos vamos directo?

Sam: ¡Hum! - dijo mientras volteaba la cara- intenta volver tu solo- posteriormente se fue a pasos pesados del lugar.

Lincoln: … ¿Qué acaba de pasar?

….

Lugo de perderme por algunos callejones y tiendas de la ciudad, pedir indicaciones e incluso terminar aceptando ir mañana a la academia para entrenar, termine por al fin encontrar el castillo donde en el cual estaba alojado temporalmente. En cuanto estuve en la puerta los guardias me reconocieron como el que había salido con Sam y me dejaron pasar.

Lincoln: Es increíble que siendo un lugar con pocas calles sea tan difícil orientarse- dije con cansancio en mi voz.

Luego de caminar un poco termine en la sala principal donde me esperaba Mipha y los que al parecer eran sus padres. El padre de Mipha era un Zora musculoso que dejaba ver fácilmente sus colmillos al sonreír, sus ojos de color amarillo eran capaces de imponer el orden y respeto con solo entrar en contacto con ellos; su madre en cambio poseía una buena figura incluso mejor que la de Mipha o Sam, sus ojos eran igual a los de su hija con la diferencia que los de ella eran un poco mas oscuro… Con solo estar cerca de ellos podía ver como la mujer transmitía un aura de tranquilidad mientras el hombre una de autoridad.

Rey: Puedes acercarte joven humano- dijo con una voz grave que logro erizarme la piel.

Lincoln: Con su permiso su majestad- dije con una ligera reverencia- antes de comenzar nuestra charle me gustaría agradecerles el haberme permitido estar en sus dominios hasta recuperarme, lamentablemente no tengo como pagar su buena voluntad…

Reina: Tu gratitud es mas que suficiente mi pequeño- dijo con una suave voz que logro tocar fácilmente mi corazón- aunque me imagino que no estarás en paz contigo mismo sino contribuyes en nada ¿cierto? - simplemente asentí, si hay algo que Lana me dijo es que la buena voluntad debe pagarse sin importante de quien venga- ¿qué te parece si hasta que estés totalmente recuperado te encargas de vigilar que nuestra pequeña no se meta en problemas?

Mipha: Mama, sabes que no nece…

Lincoln: Sera un honor cumplir con esa tarea su majestad- dije sin siquiera dudar un segundo, el que la reina misma sin conocerme me este dando tal responsabilidad seguramente era porque veía algo en mí y no podía decepcionar su esperanza y su confianza.

Reina: Muy bien con eso decidido, ¿serias tan amable Joven de relatarnos como terminaste en tal estado en el que te encontró nuestra hija? - pregunto con genuina curiosidad.

Lincoln: Antes de contarle eso madama, podría pedirle una cosa…-dije con un poco de inseguridad.

Reina: ¿Que sería?

Lincoln: Podría omitir hablar sobre mi familia…-dije con un poco de melancolía- es un tema muy delicado para mi y la verdad… no me siento con la fuerza necesaria para contar de ello por ahora…

Rey: Comprendo que debió ser algo malo-dijo sin cambiar el tono de su voz- te daremos tiempo, pero sin importar que deberás contarnos de ello- menciono con firmeza.

Lincoln: … entiendo su majestad-dije tragando mis ganas de reclamar.

Reina: Dejando eso claro entonces me gustaría que procedieras a contarnos tu historia joven…

Lincoln: Lincoln, Lincoln Duol… Verán todo comenzó…

Y Fue así como decidí contarles el como termine ahí… pero eso será para el próximo capitulo…

Continuara…

Datos de la historia.

La madre del mar es otro nombre de una de las deidades que veneran las razas, como saben decidí algunas de estas tengan su propia forma de nombrar a estos dioses y que otros compartan la forma en que los llaman.

Los Zoras como saben son una raza de los juegos de The Legend Of Zelda los cuales algunos se dedicaban a ser guerreros y otros podían curar las heridas como lo hacia la Plegaria de Mipha. Sin embargo, decidí que ella fuese una Chaman para que fuera mas de acuerdo a las habilidades que tengo pensado con respecto al juego.

La razón por la cual Lincoln y los Zoras pueden comunicarse de forma fluida es porque al pasar tanto tiempo con los humanos en la antigüedad ambos terminaron creando una lengua con la cual poder comunicarse entre ellos, la cual termino siendo la lengua materna de sus cogeneraciones.