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Caroline ahora estaba más decidida que nunca a destapar tanto a Briana como a Elena, después de lo que había descubierto sabía que no la creerían sin pruebas y su padre por desgracia parecía tener un síndrome de Estocolmo con Elena.
Briana además era amiga de Taylor y la conocía de niña el la quería como una hermana pequeña y era amigo de su padre yendo tan lejos como para encubrir la aventura, jugandose no solo su amistad con Ana sino también su matrimonio con Gail.
Caroline estaba furiosa con ambos pero también entendía que Briana lo había manipulado tanto a él como a papá del mismo modo que Elena, tendría que colarse en la casa de esa mujer para averiguar que había.
Por lo que descubrió estaba divorciada, fue amiga de su abuela gracias a que pudo meterse en el móvil de su padre descubrió donde vivía y decidió ir.
Vigiló los horarios de esa mujer y sabía que era dueña de una cadena de peluquería por lo que no tardó en averiguar cuando la casa estaría libre. Tenía alarmas de seguridad pero Caroline había podido manipularlas y hacerse con el código entrando en la casa.
Era ostentosa de alguien con mucha mentalidad materialista y además con decoración un tanto siniestra, con tonos oscuros y demasiado elegante. Buscó en cada rincón del lugar pero no había nada hasta en su ordenador, pero solo finanzas y cosas de esclava y citas para eventos, nada fuera de lo común.
Pero sin ninguna foto de familia nada, solo de ella en la inauguración de su local y para su sorpresa de su padre cuando era mucho más joven.
Parece que ella no lo había superado del todo.
Fue al sótano pero no encontró nada pero Caroline era muy minuciosa y le gustaba revisarlo todo a conciencia miró palmo a palmo del suelo o las paredes como hizo en otras habitaciones hasta que encontró algo curioso.
Había un retrato un tanto oscuro en la pared pero ¿que hacia un retrato colgado en la pared de un sótano? Eso no era normal. Levantó el retrato y detrás de él vio un picaporte lo agarró y una puerta que se camuflaba perfectamente con la pared se abrió, curiosa y con aprensión entró.
Para su horror parecía una mazmorra medieval todo tipo de instrumentos que parecían de tortura estaban colgados de las paredes y en un estante había gasas manchadas de sangre, jeringas y en una mini nevera con más jeringas. Había estanterías con carpetas y vídeos Caroline cogió uno y lo leyó.
Trevor holson, 14 años.
Lo que vio a continuación la dejó horrorizada, había fotos del chico can contusiones por todo el cuerpo y en situaciones comprometedoras entre ellas laceraciones graves en su espalda. En las hojas se detallan el estado de (la mascota) como lo apodaba Elena, sus avances lo que le hizo su aguante al dolor.
Sin poder soportar ver más Caroline cerró esa horrible carpeta.
Los tratan como animales no como humanos ¿como pueden? Caroline sentía una profunda repugnancia por Elena y Briana que también aparecía en los archivos como la que los droga y amansa y Elena los domestica.
—Sun unos monstruos—murmuró para sí misma.
Siguió registrando y cogiendo archivos entre ellos el de su padre y otros más cuando los leyó estaba a punto de derrumbarse pero tenía que seguir para detener a esas dos miserables. Fue cuando oyó un ruido y provenía de una parte de la habitación donde no había mirado antes, provenía detrás de una cortina.
Con la respiración agitada agarró una lámpara de lugar, preparándose para lo peor se acercó con cautela y retiró de golpe la cortina oscura de terciopelo.
Caroline contuvo un grito, allí metido en una jaula como si de un animal se tratara había un joven, no niño tumbado en posición fetal estaba desnudo excepto por un bozal que llevaba en la boca, tenía heridas y contusiones por todas partes pero los habían curado y viejas cicatrices. Estaba claro que lo habían herido y curado varias veces.
El chico despertó y aterrado se encogió contra la esquina de su celda pero se quedó desconcertado cuando vio a una niña mirándolo con suavidad y compasión.
—Tranquilo no te haré nada ¿ves?—soltó su mochila y la lámpara la colocó en su sitio luego agarró una botella de agua y se la alcanzó—Toma debes estar sediento ¿como te llamas?—
El chico asintió y dio un gracias apenas distinguible por culpa de su bozal pero pudo beber y debía tener mucha sed por que se la bebió toda.
—Me llamo Tim—
—Mira te voy a sacar de aquí, estoy reuniendo pruebas para que los monstruos que te hicieron esto y a otros paguen ¿vale?—
Intentó abrir la jaula pero no tenía llave, Elena debió de llevárselas, buscó en toda la habitación pero nada.
—Escucha...la ama no tardara en venir tienes que irte si te atrapa...—ambos sabían lo que le pasaría a Caroline pero ella no estaba dispuesta a dejarlo allí en ese infierno—Tienes las pruebas avisa a la policía y por favor diles a mis padres que lo siento—soltó llorando.
—No te preocupes avisaré a las autoridades y ella pagará y no la llames ama no eres su posesión te prometo que me dejaré la piel hasta que seas libre—
Con gran dificultad y bajo las súplicas de Tim se fue juró que lo salvaría y detendría a Elena y Briana.
