Briana estaba a punto de apuñalar a Christian cuando un ruido la interrumpió.

Sorprendida el ruido provenía de la máquina que mostraba los signos vitales de Ana, la mujer empezó a moverse y a abrir los ojos.

—Vaya mira quién decidió despertarse en el momento oportuno—sonrió poniendo los pelos de punta a ambos hombres—Mejor pensado la mataré a ella y así tu cargarás para siempre con eso, no hay mejor sufrimiento que ese—

—¡NO!—Christian se abalanzó sobre Briana quien ya lo esperaba y le apuñaló en un costado.

—No tan rápido cariño, no pienso matarte pero ahora que esta zorra está despertando no pienso desaprovechar la oportunidad—con el bisturí hizo una larga incisión sobre la cara de Christian.

—Briana...por favor detén esta locura—Taylor intentó arrastrarse hacía ellos.

—¿Sabes qué Taylor? Voy a detenerlo pero para ti, no pienso matar a tu jefe pero a ti es otra historia. Estaba harta de ti siempre vigilándome como si tuviera dos años—hizo una mueca desagradable como si tuviera un limón y pasta dentífrica en la misma boca—Me recuerdas demasiado a mi padre, un militar amargado y aferrado a esos códigos de honor—

Se acercó a Taylor con el bisturí en alto, el hombre puso las manos en posición defensiva.

—¡Briana tu padre te ama y está orgulloso de ti! ¡el solo quería que te cuidara desde que murió tu madre y siempre te consideré de mi familia!—suplicó en un intento más por hacerla entrar en razón y que recapacitara.

Pero lo único que recibió fue un tajo en el cuello del bisturí, sorprendido cayó al suelo mientras se sujetaba el cuello intentando parar la hemorragia. Briana con el rostro y las manos manchadas de sangre lo miró serena e indiferente.

—Nunca me importó lo que ese viejo senil sentía para mí siempre fuisteis dos lapas, si lo hubiera sabido jamás habría matado a mi madre—

A pesar de su herida Jason la miró con horror ¿ella la mató?

Christian se precipitó hacia su empleado y le apretó la herida mirando con profundo odio a Briana, era un monstruo y Briana estaba más allá de la redención bajo la cabeza hacía Taylor triste mientras intentaba desesperadamente salvarle la vida.

Briana se adelantó furiosa, dispuesta a patear a Grey para que dejara morir desangrado a Taylor, cuando sintió que alguien la agarraba de la pierna con fuerza y caía al suelo.

Para sorpresa de todos Ana estaba en el suelo con una mirada llena de ira y determinación.

—No tan rápido perra barata, no volverás a hacer daño a nadie—

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Cuando Ana despertó al principio no entendía nada, estaba en una habitación desconocida y unas voces airadas. Cuando estuvo lo suficientemente lúcida y escuchó la rabia la llenó, ¿como podía hacer algo así esa Briana?

Entonces para su horror vio como esa zorra a sangre fría degollaba a Taylor y se burlaba de él fue tanta su ira que con cuidado y sin que ninguno se diera cuenta se arrastró hasta estar cerca de Briana y cuando la mujer avanzo hacía Taylor y Christian la agarró de la pierna haciéndola caer.

Tenía que hacer algo estaba en desventaja y débil aún mientras que esa loca estaba armada.

Briana la miró con odio y se abalanzo sobre ella pero Ana agarró un jarrón y se lo estampó en la cabeza.

Rápido, rápido algo. Y vio un desfribilador con dificultad se aproximó hacía él.

—¡Maldita! ¡ta vas a pudrir en el infierno!—con la cabeza ensangrentada fue a por Ana. Pero le lanzaron otro jarrón esta vez provenía de Christian.

—¡Aléjate de ella!—

—Ya me encargaré de ti pero primero voy a hacer que veas como muere tu esposa...

En ese momento Ana apareció con el desfribilador y puso las planchas justo en su cara.

—Aquí la que se va a pudrir en el infierno eres tú chiflada—dijo Ana con las palas aún en la cara de Briana, se convulsionó hasta que cayó al suelo mientras salía humo y unas horribles quemaduras.

En ese momento los médicos y guardias de seguridad entraron.