Ladies and Gentlemen!
Si pudiera echarle la culpa a algo o alguien, creo que sería a la serie de Vrains que se estreno en PlutoTV (no voy hacer publicidad solo les quiero mencionar lo que me paso) ¡Me la pase viendo desde ayer en la noche hasta las 5:30 de la tarde (hora México) que termino y solo fue la primer temporada! Ese sentimiento de volver a ver Vrains, fue completamente hermoso que no pude evitar emocionarme y suspirar. Es una serie tan hermosa que vale la pena volver a ver y emocionarme por los mismos capítulos. Incluso con esta historia que ya tenía ganas de escribir y que solo se había quedado guardada, al fin podrá conocer la luz del sol. ¡Es pero que les guste porque sin duda, les llegara al corazón!
It's time to read!
It's showtime!
Aclaración: Yu-Gi-Oh! VRAINS no me pertenece. Es propiedad de Kazuki Takahashi. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias que se podrán leer a continuación.
Aclaración: Con estas historias no estoy cobrando por ninguna ganancia o regalía. Solo escribo para el entretenimiento de todo público pidiendo permisos al autor. Cualquier aclaración, pueden escribir en los comentarios su opinión al respecto.
Aoi Zaizen no puede evitar soltar una pequeña risita mientras recarga sus manos en su mentón y ve con aquellos tiernos y cariñosos ojos a la persona que se encuentra frente a ella. Aprecia con atención aquellos rasgos tan varoniles como también, delicados que nunca dejaría de observarlos cada que tiene la oportunidad de hacerlo y sentir como sus mejillas se sienten un tanto calientes porque donde quiera ver, es que Fujiki Yusaku se veía tan genial y tan guapo que no sabía cómo esconder su mirada cuando solo se le queda viendo, con aquellos grandes y misteriosos ojos esmeraldas que son capaces de alegrarse en el momento que sus miradas chocan. No puede evitar suspirar un poco y seguir viendo con amor a ese joven de hermosos ojos como de una gran sonrisa que se esforzaba por hacer un trabajo en aquella laptop que estaba en la mesa, a pesar de que se encontraba en su día de descanso, había algunas cosas que tuvo que arreglar por una llamada de emergencia que recibió de su hermano Akira para que le ayudara, aunque al principio se disculpo porque se supone, que ese día iba a salir con su hermana menor.
-No te preocupes por ello, es normal que se encuentren estos errores en una programación como esta, es nueva para todos incluso para mí -Fue lo que le dijo Yusaku en aquella llamada que la puso en altavoz para poder tener sus manos libres.- Terminare rápido -Miro a la de cabello castaño.- Espero que no te moleste pero es trabajo
-Tranquilo -Sonrió Aoi mientras posaba su mano en el hombro contrario.- Puedo esperar, se que puedes terminar el trabajo rápido
-Gracias por entenderlo -Agradeció con una pequeña sonrisa para después volver su vista a la laptop.- Espero no tardar de más
-No te preocupes por ello -Le dio un suave beso en la mejilla que Yusaku agradeció y pareciera que le daba más ánimo para escribir más rápido.- Anda, que aún es temprano y podemos hacer más cosas por la tarde
-Te lo compensare, lo prometo
La usuaria de Blue Angel no pudo evitar pensar que había cosas que nunca cambiarían y que siempre es capaz de cumplir con sus promesas. Se levanto de su asiento para poder ir por un vaso de agua, era una suerte de que se encontraban en la casa de los hermanos Zaizen, así podía entretenerse con algunas cosas mientras este se encuentra ocupado, así podría esperar pacientemente con el único sonido de las teclas siendo presionadas a alta velocidad, era lo que se podía escuchar por la casa. Empezó a tararear una pequeña melodía al mismo tiempo que se le había ocurrido una idea más y empezaba a preparar algo en su cocina, se movía de un lado a otro mientras sus manos cargaban algunas cosas que se encontraban en su refrigerador. Y aunque la asistente de la casa quería ayudar a la misma, fueron unas simples palabras que ella le dirigió porque ella quería hacer todo con sus manos.
Miro a sus espaldas cuando el usuario de Playmaker soltó un gruñido un tanto frustrado, revolvía un poco su cabello azul, tomaba entre sus manos aquella larga coleta baja de su cabello para poder jugar un poco con la misma y una vez que encontró las respuestas, sus manos volvieron a moverse con rapidez en el teclado, sabía que había encontrado la solución a los problemas que tenía con el programa. Aoi no pudo evitar soltar una pequeña risita y pensar en ese momento que había cosas que nunca cambiarían aunque había otras cosas nuevas que por primera vez ve y se alegra de que sea la única que es capaz de apreciar cada uno de ellos.
Aquella mirada concentrada en su trabajo, era tan típica en él, la manera en que se frustraba un poco porque no podía encontrar una respuesta y como después de despeinar un poco su cabello, es que encontraba las respuestas. Yusaku podía mirar a un lado y luego a otro en completo silencio, como si a su alrededor tuviera las respuestas del mundo, aquella mirada tan intensa que se podía sentir a largas distancias concentrándose en un punto en especifico. Movía su cuello de un lado a otro para poder sentir como aquel hueso de su cuello tronaba un poco para poder relajarse, al igual que se estiraba un poco ante lo adolorido que podía terminar sus brazos de estar encogidos por mucho tiempo en el teclado. Eso siempre lo hacía incluso en la escuela, Aoi podía recordar cuando lo veía entrar en aquel laboratorio de computación cuando creía que nadie lo veía pero era ella quien observaba con atención por tanto misticismo lo que hacía en aquellas computadoras y era al día siguiente que los chicos de laboratorio agradecían de que sus proyectos se encontraban bien y aunque nadie sabía de quien se trataba, podía ver aquella sonrisa tranquila en el rostro de Playmaker mientras pasaba por aquel salón.
Era esa pequeña sonrisa sincera que no dudo en llamarle la atención y querer saber un poco más de ello.
Incluso cuando lo veía en las clases y no es como si se pasara la mayoría del tiempo observando al mismo, solo era pura casualidad que de un momento a otro su mirada se encontraba con el duelista más fuerte de Vrains, el ver como recargaba su mano en su mejilla cuando el tema se le hacia un poco aburrido, porque ya lo sabía o porque no estaba interesado, al final soltaba un pequeño bostezo y se ponía a dormir en la parte de su escritorio. No podía evitar soltar una pequeña risita en el momento que hacia esto. Lo veía cabecear un tanto somnoliento, apurarse en los trabajos que les dejaban en la escuela y mirar sin ningún interés por la ventana en lo que pasaban las horas. Siempre jugaba con la pluma de su mano, golpeaba el piso con su pie derecho y no esperaba la hora en la que podía salir de la escuela para poder hacer aquellas misiones como Playmaker, aunque en ese entonces aun desconocía que su compañero silencioso se trataba de aquel héroe de Vrains.
Ver aquella concentración con la que intentaba cocinar perritos calientes sin que estos se le quemaran, era un tanto divertido cuando iba a verlo trabajar con Kusanagi Shoichi, hacia pequeños gestos, se mordía un poco los labios o incluso la lengua por la increíble concentración que cuando salía bien, no podía evitar inflar su pecho orgulloso de su obra maestra. Sabía que había arruinado algunos antes de entregarlos pero solo era cuestión de entrenarse para lo mismo.
Y ahora que lo veía una vez más, sentía que nada había cambiado o eso era lo que pensaba.
Ya que las personas suelen cambiar cuando se van por un tiempo y eso fue lo que paso con Fujiki Yusaku cuando regreso de aquella arriesgada misión donde pudo restaurar el equilibrio del mundo cibernético como que los Ignis regresaran con la condición de que ayudarían en lo que fuera necesario, había sido ese pacto que la mayoría acepto y aunque Lightning solo resoplaba molesto, se le podía apreciar en su cuerpo SOLtis un tanto tranquilo conviviendo con su mismo origen, aunque un tanto molesto de tener que soportar a Ai porque pareciera una mosca pegado a él. Todos tenían entendido que el recuperar a los mismos, tendría un increíble desgasto en sus cerebros pero ver que este había regresado sin estar afectado, fue algo que solamente él sabía hacer.
En el momento que Fujiki Yusaku regreso, no dudo en ver que algo había cambiado dentro de él. Quizá era aquella tierna sonrisa que es capaz de hacer aparecer en su rostro en todo momento y que es capaz de que esta se haga más grande cuando la ve. Aquellos maduros ojos esmeraldas que brillaban con intensidad, aquel rostro maduro con los usuales caracteres masculinos aunque un tanto frágiles que podía llamar la atención de todos y mencionar que el diseño de Ai como SOLtis, no había estado tan alejado de la realidad de ese usuario de Playmaker mayor.
Incluso agregando algunos pequeños accesorios, aquellos curiosos aretes que adornaban sus orejas para darle un aspecto un poco más juvenil y juguetón, todo lo que era Ai, se podía ver reflejado en Yusaku sin dejar de ser aquel mismo chico serio que han conocido. Dejo a un lado utilizar los uniformes de la escuela como la usual playera negra con pantalón de mezclilla para poder combinar mejor sus atuendos que sin duda, le quedaban bien, era capaz de llamar la atención de todas las personas y más del género femenino que solo lo miraban pasar con aquella figura delgada pero que era capaz de mostrar un poco más de musculo en sus brazos como en su abdomen. Se vestía un poco más formal en clara evidencia de que había dejado ir al joven despreocupado por su aspecto. Incluso aquella coleta larga que dejo crecer en la parte baja de su cabello, no podía decirlo pero realmente le quedaba bien y que varias veces, le daba curiosidad al momento de tocarla para poder peinarlo, para hacerle una pequeña trenza del que Yusaku no podía evitar sonrojarse y agradecerle por dicho gesto, jugar con aquella misma coleta y solo sonreír porque para él, es como si fuera algo más que especial.
Si.
En el momento que él regreso, se dio cuenta que era diferente, quizá fue porque al fin se había dado un respiro, es que arreglo las cosas dentro de sí para poder cambiar. Y una vez que regreso a su lado, no dudo en hacérselo mostrar a todo el mundo que una vez que las cosas terminaron, es que él podía ser como realmente era. Algo que Aoi aprecio en ese momento y que pensó que serían muchas cosas nuevas las que aprendería de él otra vez.
Y que sin duda. Si lo llegara a conocer una segunda vez, sin duda se enamoraría de él aun más de lo que ya estaba.
Despertó en el momento adecuado cuando escucho el sonido del timbre en la estufa. Sonrió en el momento que lo que había preparado estaba listo, aunque simplemente se trataban de unos refrigerios, estaban adecuados para ese momento. Volteo a sus espaldas cuando escucho como el usuario de Playmaker hablaba por teléfono mientras decía que había terminado el programa. Volvió a decirle a Akira que no se preocupara por tomar un poco de su día libre y que lo vería hasta el próximo lunes después de sus clases en la universidad.
Una vez que apago la laptop y se levanto de aquel lugar, no dudo en abrir los ojos sorprendido al ver que Aoi había preparado la comida en ese momento. Ver aquel tierno sonrojo en el rostro de la chica como que le pidiera que se sentara para poder comer juntos lo que había preparado, fue aquello lo que provoco que una gran sonrisa apareciera en su rostro para poder acercarse a la misma, darle un tierno y pequeño beso en los labios mientras agradecía por todo, no solo por ser tan linda con él como siempre ha sido, también por ser paciente y poder esperar un poco a su muy rebelde trabajo. Siendo aquel caballero que ayuda a su compañera empujando su silla cerca de la mesa y así poder sentarse junto con ella para poder degustar aquella comida.
-Huele delicioso -Alago el usuario de Playmaker.- Lamento que mi día libre sea de esta manera cuando prometí que íbamos a salir
-Tranquilo, no me molesta -Aoi soltó un pequeño suspiro mientras mordía su refrigerio.- Aunque espero que para la próxima podamos salir a un lado ¿No te gustaría ver una película después de comer? Creo que tener una cita con comida chatarra y noche de películas, no suena nada mal
-Bien, me gusta la idea -Yusaku junto sus manos.- Buen provecho
Yusaku no dudo en apreciar en ese momento a Aoi. La manera en que era capaz de sonreír más a cuando eran simplemente unos jóvenes donde ella siempre se mostraba un poco indiferente a su alrededor y como fue poco a poco que se gano el corazón de la chica para que al fin, ella le mostrara una sonrisa diferente y sincera, únicamente a él, quizá fue en ese momento que empezó a sentir algo más por ella, en que su mirada fuera solo y únicamente a ella. La manera en que sus hombros se relajaban al saber que se podía relajar estando a su lado y que no debía cargar con tanto peso cuando sabía que podía confiar en alguien más sin el temor de que saliera herida en el proceso. Ese momento de la comida empezaron hablar sobre algunas cosas, sobre la escuela, sobre el trabajo, sobre sus amigos y cosas extrañas o divertidas que vieron en la semana antes de verse.
¿Siempre fue así de animada su vida? Yusaku puede recordar que nunca fue así por que antes no se trataban de esa manera, eran cerrados con el otro por aquella inseguridad que compartían pero una vez que trataron de ser abiertos con el otro, se sintieron bien por primera vez en sus vidas que ya no dudaron más y poco a poco es que su relación empezó a crecer, es que algo entre ellos cambio y con aquella vez que se tomaron de las manos como que sus ojos se miraran con atención, comprendió que estaba bien sentir algo como eso. Realmente agradecía que así fuera en ese preciso momento que tomo su mano, se decidió a no soltarla nunca más, se dio cuenta que era la chica perfecta, aquella que respeto su espacio como que le brindo el tiempo necesario para que una vez más, pudiera regresar a su lado como siempre se lo ha jurado. A confiar en las promesas como en las personas, aprendieron todo eso estando juntos. Aprender y admirar todo de ella, de eso se trataba el amar a la otra persona. ¿No es así?
Ella era más abierta con todos, no solo con Miyu y con él, también era capaz de decirle a su hermano con las cosas que estaba de acuerdo como los asuntos que realmente le molestaban. En ese tiempo que él se fue, ella aprendió a ser amiga de todos ellos, a llevarse bien con Jin como con Spectre aunque le molestaba aun aquellas palabras venenosas que es capaz de sacar la mano derecha de Revolver. Ser aquella amiga confidente cuando se trata de Shoichi como con Emma, hablar un poco más con Takeru como ser buena amiga con Kiku, hablar un poco más con Kogami Ryoken y de vez en cuando hablar con Onizuka. Ella había madurado al igual que él lo hizo. Ella se había transformado en una hermosa mujer y no dudo en apreciarlo en el momento que la vio por primera vez después de aquel largo viaje que tuvo para traer a los Ignis de vuelta, estaba cansado, estaba agotado y todo había servido al final, incluso el verla en ese momento que le llamo.
En el momento que vio aquellos ojos castaños, su corazón no dudo en golpear con fuerza su pecho para que corriera a donde ella estaba y envolverla entre sus brazos. Observo con atención aquellos ojos castaños, se veían más hermosos al igual que su apariencia más femenina y de alguna manera, un tanto delicada que sentía que si la tocaba, era capaz de romperse. Aquel largo cabello castaño que le llegaba a los hombros y que amarraba con ligas de colores o broches y hacia que luciera aun más hermosa de lo que puede recordar. Aquellos tiernos sonrojos que son capaces de apreciar en su rostro y esas suaves manos que extraña con tomar, con enlazar sus dedos y poder besar sus labios para robarle aquellos suspiros con los que hace mucho tiempo, lo tenía entre las nubes y contando los días para poder estar a su lado una vez más. En ese momento que regreso, no dudo que ahora habría muchos cambios entre ellos y que sin duda, se esforzaría por aprender de ellos una vez más, poder darle un poco de tiempo para que los dos pudieran recuperar lo perdido.
Yusaku la aprecia en todo el momento que la ve, ignora a todas las chicas porque para él, la chica más hermosa está caminando a su lado y no puede evitar sentirse feliz por ello. Sentir su pecho inflarse de orgullo porque estaba al lado de la chica más hermosa y los hombres que pasaban a su lado nunca prestaría atención a ellos cuando él se encontraba a su lado. Tomarse de las manos dejando a una lado todos aquellos miedos que tuvo desde un principio, todos aquellos horribles recuerdos fueron desapareciendo con el tiempo, aunque las marcas permanecieran en su cuerpo, simplemente serían eso, ya no tenía el porqué preocuparse por el mismo cuando había alguien que lo amaba por quién era. Ansiando aquel contacto humano del que tantos años se prohibió que al momento que Aoi está cerca de él, no puede evitar sentir aquella seguridad, aquel confort como ese cariño que siempre estuvo buscando.
Aunque, siendo sincero nunca llego a imaginar que la encontraría tan temprano, no puede evitar agradecer de que así sea. Es por eso que no puede dejar de mirarla, no puede dejar de apreciarla en todo el momento, ver aquellos tiernos sonrojos cuando ella se siente observada, jugando con su cabello castaño para poder ignorarlo. Escuchar aquellas cantarinas sonrisas como el coqueteo que apareció en ella después de un tiempo y con el que él suele jugar con ella aunque era ella quien perdía y no sabía qué hacer por la vergüenza que era capaz de sentir en ese momento. Los paseos que quería que se hicieran eternos porque no quería soltar su mano, aquellos tiernos besos que le roba cada vez que puede como las largas despedidas que suelen hacer porque no quieren separarse. Incluso, aquellos tiernos mensajes que se escriben, aquello emoticones tan lindos y divertidos que de vez en cuando se mandaban, Yusaku no podía evitar sonreír en el momento que miraba su celular y teclear una respuesta.
Quiza.
Era Yusaku quien se emocionaba más para poder ver a Aoi cada que podía, en sus días de descanso, incluso cuando ella llega de sorpresa a la empresa SOL solo para saludar a su hermano y que se encuentren en el pasillo. Era él quien más se emocionaba y aunque sus mejillas no se pintaban de aquel adorable rojo con el que ha visto pintada la cara de la usuaria de Blue Angel, era su corazón el que no podía evitar golpear su pecho con rapidez hasta querer quitarle al aire cuando la ve, cuando aspira aquel delicioso aroma que desprende el cuello de la misma. Era su mismo corazón el que se emocionaba y del que sus ojos no lo podían ocultar.
-Te quiero, Aoi
Aquellos "Te quiero" que Yusaku soltaba como una bomba que caía justamente en el corazón de Aoi, que provocara que sus mejillas se pintaran de rojo y se pusiera más nerviosa de lo que ya está. Eran minutos de silencio donde ella trataba de guardar la compostura, tomar las manos del usuario de Playmaker para poder enlazar sus dedos. Es que ella soltaba un pequeño suspiro para poder detener a su acelerado corazón y mirar a su héroe, a Playmaker aunque en realidad es Fujiki Yusaku, es que se pudo enamorar de los dos.
-Te amo, Yusaku
Aquellos "Te amo" que Aoi mencionaba. Eran aquellas palabras las que tanto les agradaba escuchar que no podían parar de sonreír y querer juntar sus labios en aquel tierno beso mientras sus ojos se cierran al mismo tiempo como sus corazones y sus respiraciones eran capaces de sincronizarse.
Quizá, los cambios no eran tan malos como pueden llegar a imaginar. Porque mientras se mantengan juntos, es que podrían descubrir, aceptarlos y amarlos tal como son. De eso se trataba aquel tierno amor que se han tenido y que siempre lo tendrán.
-Te amo, Aoi Zaizen…
Fueron unas horas después cuando Zaizen Akira llego a casa después de un día cansado. Eso de ser director de la empresa, era un tanto difícil y cansado pero estaba dichoso de que podía hacer más por las personas por la red. En fin. Se sentía un tanto culpable por utilizar al novio de su hermana para que le ayudara con algunos programas que lograba entender con facilidad, se sentía fatal por quitarle aquel tiempo de pasar juntos en aquel día de descanso tan importante para los mismos.
Sabía que se tenía que disculpar con ambos.
Se quito los zapatos en la entrada mientras soltaba un pequeño bostezo y rascaba un poco su nuca, estaba seguro que después de comer lo que Aoi, de seguro le dejo en el refrigerador, se quedaría dormido en su cama. Pero fue el ruido de la pantalla que escucho en ese momento que un tanto extrañado, se dirigió a la sala donde se escuchaba el ruido de la misma. Lo que se encontró en ese momento, fue aquello que le causo una gran sonrisa en su rostro. Veía a Fujiki Yusaku abrazar por la cintura a Aoi mientras ella se recargaba en su hombro, eso no era lo único que veía pues ambos se encontraban profundamente dormidos mientras una pequeña sonrisa parecía en el rostro de ambos jóvenes. Con mucho cuidado, es que apago la pantalla y caminando en puntitas ante tanta comida chatarra que se podía encontrar en el piso como con la mesita del centro de la sala, fue por una manta que se guardaba en el cuarto de Aoi y con cuidado la puso sobre los jóvenes que no dudaron en acurrucarse un poco más.
Soltó una risita silenciosa para caminar a la cocina y calentar su comida en el refrigerador antes de despertar a los jóvenes y mandar a Aoi a dormir a su cuarto como a Yusaku que se quedara en el cuarto de invitados ante lo tarde que ya era.
-Supongo que es el amor mismo el que hace cambiar a las personas para bien -Sonrió.- Aquel amor que les permite ser felices con aquella persona que les hace sentir miles de emociones desconocidas y aceptarse como amarse tal como sus ojos se ven, ambos son demasiado afortunados de encontrarse y regresar al otro las veces que sean necesarias, por su amor es demasiado grande
Fue aquella conclusión en la que quedo Akira. Soltaba una pequeña risita. Quizá, los cambios no eran tan malos como las personas suelen verlos, solo hay que darles una oportunidad, solo hay que aprender una vez más sobre ellos y enamorarse las veces que sean necesarias ante un nuevo descubrimiento.
Si, era eso.
¡Muchas gracias por leer!
¡Puedo suspirar! Creo que fue demasiada azúcar pero no importa o eso creo, mientras más hermosa sea, más me enamorare de ellos dos y pediré que faltaba más interacción en los mismos, por eso estoy aquí, para poder darles todo el amor que le negaron.
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¡Nos vemos a la próxima!
Atte.: AnZuZu Dragneel
Fecha: Miércoles 3 de Febrero de 2021
