Fate/stay night y sus personajes no me pertenecen.
Notas muy importantes al final del capitulo.
Capitulo 2: Leyendas Del Mundo.
La Guerra del Santo Grial, una competencia que tiene lugar una vez cada sesenta años en diferentes partes del mundo. Normalmente seria una competencia entre Siete Masters y sus Servants para determinar quien es digno de portar el Santo Grial y pedir cualquier deseo, incluso aquellos que están mas allá de la misma realidad.
En cualquier otro lugar paralelo dentro del Árbol del Tiempo, este ritual siempre estará destinado a fracasar, incluso cuando se supone que la capacidad de creación de mundos paralelos es infinita, y aunque hasta cierto punto es así, la realidad era diferente, ningún ser humano o apóstol muerto podía soportar tanto conocimiento como para entender la complejidad del funcionamiento de todos los otros mundos.
Gaia y Alaya siempre estarían alerta para detectar y destruir la anomalía sin darle una oportunidad para si quiera formarse, el poder de la protección del mundo era muy grande, casi infinito, por lo que nada se les escapaba de las manos, actuaban de diferentes formas dependiendo del mundo que vigilaran, e incluso podían llegar a tales extremos como para convocar cosas de otros mundos o lineas temporales distintas solo para erradicar la amenaza por completo.
Por lo que no importaba que pasara, la Guerra del Santo Grial estaba destinada a fracasar desde un inicio.
Pero incluso si había anomalías presentes siendo tratadas en este mismo instante, hubo algo que nunca fue tratado.
Esta anomalía era algo que nunca había sucedido en ningún mundo paralelo ni en ninguna linea del tiempo, Gaia y Alaya habían subestimado las capacidades de creación de los propios mundos groseramente y por eso fue posible para el portador de la segunda magia verdadera desviar este mundo del Árbol del Tiempo y dejarlo mas allá de su alcance.
Costo muchos sacrificios e incluso muchas variables especificas juntadas en un solo lugar solo para mover el mundo del Árbol del Tiempo, ni se diga para poder descubrir como suprimir a los dos entes protectores del mundo, y por si fuera poco, evadirlos en el proceso.
No mentiría si decía que todo esto se desprendió por su curiosidad, por una simple coincidencia de ver el divino artefacto del Santo Grial en toda su gloria, con poder infinito a su disposición y robando la consciencia a la Gaia y a la Alaya de su mundo en el proceso.
Todo eso, mas la ligera recuperación de unas cuantas emociones que pensó que había perdido antes fue lo que desencadeno todo este sistema y por eso le estaba ofreciendo un pequeño trato a cierta persona.
No podía intervenir o adelantarse a los hechos por obvios motivos, ni podía ver los resultados de ese mundo porque sabia que si lo hacia, todo lo que vio se convertiría en realidad, el Kaleidoscope era un arma de doble filo en diversos sentidos, y si bien ayudaba en muchas cosas, también tenia demasiadas desventajas.
Ademas, tenia que preocuparse de que la protección de la humanidad, mas específicamente, Alaya, no lo descubriera, y esconderse de Alaya y la Fuerza Contraria siempre fue complicado.
Mas le valía a ese maldito Contra Guardián cumplir su tarea, no había gastado el valioso tiempo de múltiples Zelretchs por nada.
Pero alguien como el siempre estaba preparado para todo, por lo que esta vez no seria la excepción.
"Jamas pensé que involucrarme en algo de este tipo seria tan problemático" Kairi Sisigou reflexiono en voz alta mientras caminaba por un cementerio a altas horas de la noche.
Ser arrastrado a una Guerra del Santo Grial era algo único para el, incluso si era un nigromante, y si bien al principio quería negarse al final del día había aceptado el trabajo.
En realidad hubo dos principales razones por la que se había involucrado en todo este conflicto.
La primera era la capacidad del Santo Grial de conceder absolutamente cualquier deseo.
Y la segunda, el Grial lo había elegido, por lo que no había marcha atrás independientemente de lo que hiciera.
Le había pedido al decano del Departamento de Investigación, que si iba a tomar este trabajo, le diera algo de calidad para usar como catalizador.
El hombre le había dicho casi con vergüenza que no tenían un catalizador para este tipo de cosas, por lo que le había mencionado al viejo que iba a probar suerte si es que encontraba alguna reliquia útil para el ritual.
Con el circulo ya dibujado y el catalizador improvisado ya listo, se puso manos a la obra, lo que sea que fuera su Servant, al menos esperaba que fuera poderoso para poder dar la cara en esta Guerra.
"¡Si respondes a mi llamado, ven a mi!"
Y con esas palabras, una luz resplandeciente brillo en todo el cementerio.
Feend Vor Sembren era una persona patética, en mas de un sentido.
El considerado un mago de élite por la misma Asociación de Magos, alabado y envidiado por muchos, en realidad no era mas que un hombre patético y triste.
Un hombre que era un instructor de primera clase reducido a... esto...
¡Simplemente hacia que su sangre hirviera con furia!
Habia pensado varias veces en jubilarse vergonzosamente por todo lo que su familia estaba pasando ahora mismo.
Los Sembren eran una familia con algo de renombre, por lo que ver con sus ojos lo que con orgullo portaba, desmoronándose lentamente en las profundidades del mundo de los magos simplemente fue... indignante.
El simple pensamiento lo hizo pisar la tierra en la que caminaba con mas fuerza.
Fue horrible ver como su familia caía en la ruina poco a poco sin poder hacer nada para evitarlo, todos estos años luchando, enseñando el arte de la magia para poder levantarlos se habían ido al diablo, por lo que haría lo que fuera necesario para recuperar el honor y orgullo que se había perdido hace un buen tiempo.
El Grial lo había elegido para levantar a su familia de las ruinas y eso era lo que iba a hacer, no hacerlo seria una vergüenza total para sus registros, y el tenia confianza de que podía, era un mago de élite, al menos, no caería fácilmente.
Pero eso no era todo, por si fuera poco, muchos de sus "alumnos" se habían burlado de su forma de dar las lecciones de magia...
¡Malditos mocosos! ¿Que demonios se creían? ¿Pensaban que podían venir y darle una conferencia sobre como dar lecciones a el? ¿a un mago de élite como el de todas las personas?
Feend hizo una mueca y apretó sus dientes con furia, jugaría esta guerra sin honor y sin orgullo, todo sea para levantar a su familia del pozo mas profundo en el que habían caído, no es como si le quedara algo de eso de todas formas, ya lo había perdido hace un tiempo, incluso sabia que había personas en la misma Torre del Reloj que lo consideraban un mago ordinario...
¡Se darían cuenta del error que habían cometido al no tomarlo en serio!, ¡levantaría a su familia de las ruinas incluso si era lo ultimo que haga!
El sótano empezó a temblar mientras una presión llenaba el aire, el invocaría algo impresionante, algo poderoso con el que podría destrozar a cualquier persona y a cualquier otro Servant que se atreva a ponerse en medio.
"¡Tus ojos, nublados por el caos... ! Atrapados en una jaula con locura... ¡Sostendré tus cadenas!"
Con un grito de lo mas profundo de su alma, el circulo brilla con fiereza mientras su sótano se azota de forma brusca.
Feend sonrió, incluso si perdía esta guerra, se aseguraría de caer llevándose a los demás consigo a la tumba.
Los Yggdmillenia eran un clan de magos algo difíciles de tratar y Fiore Forvedge era la mas consciente de eso.
Un clan orgulloso y ambicioso, como todos los demás, pero estos tenían... ciertas formas de hacer las cosas...
La actual cabeza del clan no era agradable en lo absoluto, era arrogante y si bien era un mago de renombre y considerado de élite dentro del clan, para ella simplemente era su superior y eso era todo.
Fiore no le agradaba la nueva cabeza del clan y eso era un hecho.
Pero eso no era motivos suficientes para detener su mala suerte, independientemente de lo que quisiera, el Grial la había elegido a ella, de todas las personas posibles, para participar en la guerra del Santo Grial.
Por supuesto, inmediatamente después de que la nueva cabeza del clan se entero de todo este asunto le habían mencionado que si fallaba en su tarea de ganar el Santo Grial, no volviera a pisar un territorio tan sagrado o seria masacrada.
Y con esto había hecho prácticamente un enemigo mas y por si fuera poco había recibido una amenaza de muerte, pero le importaba poco lo que la cabeza del clan tuviera que decir, de hecho, estaba empezando a pensar en renunciar a ese clan de magos para no tener que servir a una persona como esa nunca mas.
Pero eso no era lo raro, lo raro era que el Santo Grial la había elegido a ella...
¿Por que? sus pensamientos eran variados, no tenia un sueño que cumplir, no tenia a nadie a quien querer ver, y no deseaba ser la cabeza del clan, por lo que realmente la desconcertó de una forma nunca antes vista.
¿Tal vez ella deseaba algo mas..?
Sin importar cual sea el motivo por el que el Grial la había elegido a ella, tenia que prepararse con algunos meses de antelación y viajar a Fuyuki, el lugar donde se llevaría a cabo la guerra seria una buena idea para comenzar sus planes.
De hecho, en cuanto llegara a Fuyuki, invocaría a su Servant para obtener un ligero vistazo de algunos lugares estratégicos.
Solo esperaba convocar a un arquero griego de renombre, como a la Cazadora Casta de Artemisa o al hijo del titan Crono.
Realmente no importaba mucho, siempre y cuando fuera algo griego, ya que esos héroes son las figuras mas conocidas en el mundo y los que tenían la leyenda mas fuerte, por lo tanto, eran los que tendrían mas fuerza al ser convocados.
Eso y por que la mitología griega era algo que le fascinaba desde muy pequeña, a tal punto de que a veces que leía libros sobre sus leyendas y hazañas sacaba chillidos emocionados de su boca sin querer.
Fiore dio un suave suspiro para alejar sus pensamientos, ya pensaría en eso cuando el avión en el que esta viajando aterrizara en Japón, quien sabe, tal vez la suerte esta de su lado y convoca algo realmente agradable.
Los pasos lentos y tranquilos resonaron por la enorme casa lujosa en Londres, decir que la casa era de una persona cualquiera era una aberración, la casa por si misma era impresionante, te sentías miserables tan solo de dirigirle una mirada y no era para menos para alguien de su posición.
Bram Nuada-Re Sophia-Ri era considerado por muchos en la Torre del Reloj como el mejor instructor de primera clase y no era para menos, un mago de élite, viniendo directamente de una familia rica, y siendo el heredero de la cresta mágica de su familia, era realmente una persona digna de admiración y por lo menos respeto dentro de la Torre del Reloj.
Por si fuera poco, era un hombre altamente atractivo que vestía siempre de forma formal y con orden, tenia una mirada fuerte, de mente alta y rasgos altamente refinados.
Sumado a todo esto su fuerte sentido del deber, termino siendo considerado un miembro de la élite, recibiendo muchas ofertas de matrimonios de familias de magos prestigiosas, y aunque muchas veces Bram se sintió tentado a tomarlas, siempre puso su sentido del deber primero y las rechazo.
¿Por que rechazaría ofertas de matrimonio que fortalecerían su linea de sangre como mago de la familia Sophia-Ri?
Era simple en realidad, porque tenia muchos proyectos y trabajos que quería realizar, a diferencia de su hermana que tenia mucho mas tiempo libre.
Caminando solo por los pasillos decorados y brillantes de la gran mansión, se paro en frente de una puerta algo sucia, a decir verdad, este lugar no era uno que visitara muy a menudo, no le desagradaba en particular la suciedad, pero prefería siempre estar lo mas limpio posible.
"Un catalizador que me de altas probabilidades de ganar..."
No era para nadie una sorpresa que alguien como el tuviera tantas cosas a su disposición, estaba limitado, por supuesto, pero al menos tenia catalizadores para por lo menos elegir a 3 héroes distintos.
Una parte de el quería convocar a la clase Archer, por lo que su tarea primordial debería ser convocar alguien así, pero sabia que había limites en lo que podía hacer, y si su actitud no era compatible con el Servant, tenia todas las de perder en esta guerra.
Los Servants no solo eran herramientas incluso si lo parecían, tenia que tratarlos bien al menos todo el tiempo que duraran junto a el, no solo era una batalla por el Santo Grial, también era una batalla por sobrevivir.
Apartando su mano del pedazo de arco, reflexiona un poco sobre su decisión aquí y ahora, es verdad que todavía hay tiempo, pero quería empezar desde antes, sabia de antemano que ya había muchos Servants convocados, y aunque no sabia el nombre de sus Masters ni sus clases, conocía que estaba limitado en cuanto a lo que podía invocar.
El Santo Grial era un premio jugoso, probablemente intentaría llegar a la Raíz si ganara todo esto, así que al menos para descubrir los secretos del mundo, debía esforzarse.
Paso su mano por un mueble, abriendo un cajón cercano con dos piezas sagradas delante de el.
"Si... yo creo que esto servirá mucho mejor..."
Con pensamientos optimistas, saca un pedazo de metal rasgado, casi indetectable, para cualquier persona seria un pedazo de metal sin valor, pero esto era lo mas importante que tenia a su disposicion.
Ya tenia todo listo, sabia que el Servant que iba a convocar era de gran valor por su gran leyenda, por lo que algo como esto debería servir.
Realmente... un celta parecía ser una muy buena decisión...
Gordes Musik se encontraba en una pequeña cabaña a las afueras de Noruega sudando profundamente mientras sus dientes rechinaban con furia.
¿Te preguntaras porque alguien como el se encuentra en este lugar?
¡Por que había sido humillado de la peor forma posible!
No era para nadie una sorpresa que Gordes era una persona orgullosa, se enorgullecía de todo lo que había hecho como mago, y sabia que a veces alardearía de mas, pero gracias su actitud de superioridad nunca lo admitiría en voz alta.
¡Pero que esos bastardos de Yggdmillenia lo traicionaran de esta forma era lo mas bajo que un clan de magos de su tipo podía hacer!
Al principio todo marchaba a la perfección, Fiore había sido llamada para ir a luchar por el Santo Grial y si no regresaba victoriosa entonces no tendría permitido entrar al territorio de los Ygdmillenia nunca mas.
Se burlo de esto porque sabia que esa mujer no ganaría ni en un millón de años, era demasiado joven como para pensar con la cabeza, en cambio el, un mago tan superior, si tenia probabilidades de ganar, por lo que fue a mencionarle que quería participar en la guerra por el Santo Grial a la cabeza del clan Yggdmillenia.
¡El maldito bastardo había dicho que se fuera a la mierda e inmediatamente después empezó a atacarlo!
Todavía se preguntaba hasta el día de hoy como demonios había hecho para sobrevivir, tuvo heridas graves, demasiado graves, un dolor que nunca antes había sentido en toda su vida, pero logro escapar a duras penas de todo ese problema.
Mientras escapaba por varios países europeos y justo después de ser elegido por el Santo Grial con los sellos de comando en su mano, logro dar con la noticia de que los Yggdmillenia lo estaban buscando para matarlo...
¡Solamente por decir que quería participar en la guerra por el Santo Grial!
Golpeo con un puño la mesa con mucha fuerza, estaba seguro que el golpe había sido escuchado hasta la parte de abajo de la posada pero no le importo, estaba perdido, por supuesto que tenia contactos y estaba dispuesto a prepararse, pero su orgullo ya estaba por lo suelos.
¡Todo por que la maldita nueva cabeza del clan no se lo había tomado bien!
"¡Te maldigo con todas mis fuerzas bastardo! ¡Ganare este maldito Grial y te haré pagar por tus crímenes!"
Sus dientes se apretaron con furia, estaba seguro que si pudiera ya los hubiera roto hace un buen tiempo, ahora entendía porque Fiore siempre veía con mala cara a ese malnacido.
Pero Gordes suspiro para tranquilizarse, tenia que mantenerse con la cabeza calmada, estar alterado no le vendría nada bien, si, es verdad, estaba prácticamente actuando como un niño en esta Guerra por el Grial, y sabia de algunos rumores que había oponentes fuertes, pero debía mantener siempre la calma en todo este problema.
Invocaría a su Servant hoy durante la noche, su poder mágico estaría en su apogeo y no tenia un catalizador, solamente esperaba que le saliera algo que siguiera sus ordenes, invocarlo ahora no era una buena idea, pero a este ritmo, probablemente aparecería muerto por alguna jugada de los Yggdmillenia y no quería morir antes de empezar la guerra.
Gordes asintió para sus adentros, si, hoy era un excelente día para convocar a su Servant, y cuando lo haga, ganara la Guerra y se vengara de todos esos bastardos que se atrevieron a subestimar a un mago como el.
¡Gordes Musik no se rendiría fácilmente!
Lorelei Barthomeloi era lo que llamarían "La perfección encarnada"
Viniendo directamente de una familia de magos tan notable, sus títulos no eran solo adornos, después de todo, su familia era una de las Tres Grandes de la Torre del Reloj.
Ella era joven, tal vez demasiado joven para el gusto de muchos, pero era la siguiente heredera de la familia Barthomeloi, y tenia que demostrarlo sin importar el costo.
El nombre de "Lorelei" para ella era completamente insignificante al lado del "Barthomeloi", ella debía ser perfecta en todos los sentidos sin importar lo que tuviera que hacer.
Era su forma de percibir las cosas y no le importaban las opiniones de los demás, porque la suya era la que importaba, y la suya era perfecta.
Un día, unos raros sellos se presentaron en su mano con un gran ardor, no tardo mucho en adivinar de que se trataba.
La Guerra del Santo Grial.
No tuvo temor al momento de que esto se presento, tampoco se molesto, o se sorprendió, para ella, esta Guerra solo era una piedra en su camino, su plan era simple, ve y gana el Santo Grial sin problema alguno y haz que la familia Barthomeloi gane mas prestigio en la torre del reloj.
Esto aumentaría mucho su poder, y aceleraría de gran medida su ascenso a la cabeza de la familia, por lo que estaba determinada a ganar.
Ella no tenia que dudar de todas formas.
Estaba a las afueras de Londres, donde nadie mas podía observarla, admirando los hermosos campo de la planicie nocturna.
Todo estaba preparado, el circulo de la convocatoria estaba listo y dibujado perfectamente.
No necesitaba un catalizador, alguien tan perfecta como ella no lo necesitaba, invocaría lo mejor de lo mejor, no importaba la clase, porque lo que sea que ella hiciera seria perfecto.
"Tu cuerpo, nacido de mi voluntad. ¡Si me sirves, responde mi llamado!"
No había necesidad de decir un juramento mas poderoso o menos poderoso, porque todo lo que ella hiciera seria la cúspide del talento.
Una luz cegadora lleno el paisaje, el poder condensado podría alertar a las personas a millas de distancia de que algo sobre natural se estaba llevando a cabo.
Pero Lorelei no se inmuto.
Por que no importaba lo que pasara en esta guerra.
Ella seria la ganadora del Santo Grial.
Porque ella era perfecta.
Ocho piezas ya estaban en el tablero de juego listas para la batalla, todas las leyendas que han vivido a través de los mitos, de las hazañas, de las personas, de las generaciones, están siendo arrastradas a un mismo lugar, por un mismo objetivo, y por solo un evento verdadero y unico.
Esta vez no luchan por un objetivo falso.
Esta vez, lucharan con todas sus fuerzas para obtener el artefacto sagrado, incluso si su cuerpo sangra, incluso si su cuerpo se rompe, incluso si los parten en pedazos, ellos seguirán peleando, por que ese es su propósito.
"¡Si respondes a mi llamado, ven a mi... !"
Un buen hombre que acepto miles de trabajos, pero que nunca se canso de ellos.
"¡Tus ojos, nublados por el caos... ! Atrapados en una jaula con locura... ¡Sostendré tus cadenas... !"
Un hombre desesperado en su propia burbuja de problemas, pero con un motivo noble para sacar a flote.
"Me convertiré en todo lo que es bueno en el mundo, y erradicare todo lo que es malo..."
Una mujer aprisionada y amenazada, con mas preguntas que respuestas.
"Vendrás ante mi... ¡tu Lanza decidirá mi destino... !"
Un hombre que nunca quiso participar, que nunca tuvo un sueño por su propio beneficio, pero que asumiría la responsabilidad de ser uno de los elegidos.
"Mi cuerpo sera tu propulsor, y tu voluntad sera mi arma... !
Un hombre traicionado, al que se le fue arrebatado su orgullo por las personas en las que confiaba.
"Tu cuerpo, nacido de mi voluntad. ¡Si me sirves, responde mi llamado... !"
Una mujer nacida para ser la perfección, viviendo una vida de mentiras y falacias sin saberlo, criada con el único propósito de ser perfecta en todos lo sentidos.
Pero todos ellos tenían una cosa en común.
Nadie retrocedió.
... Y así es como ellos gritaron ...
"¡Adelante!"
Estaban listos.
Los Servants que necesitaban fueron convocados.
Kairi miro con asombro e incredulidad la figura delante suya después de que la luz brillante había desaparecido.
Una figura joven, alta, con el cabello rubio como el sol, ojos azules brillantes que rozaban el verde, una armadura plateada con motivos florales sobre su cota de malla negra y azul oscuro estaba a su disposición.
"El Servant Saber ha respondido a tu convocatoria, mi espada te protegerá Master, estoy ansioso de pelear a tu lado."
Voz serena pero seria, con gran orgullo y convicción en su ser.
Kairi no sabia el nombre del Servant que había convocado, pero si había algo que podía identificar
El Servant desprendía un aura muy fuerte a su alrededor.
El nigromante sonrió para sus adentros, este trabajo iba a ser mas interesante de lo esperado.
Feend miro al gigante que había convocado, con su cuerpo temblando por el dolor inconscientemente.
El Servant estaba sin camisa y con varios accesorios dorados colocados en todo su cuerpo, su armadura se podía confundir con sus adornos de oro que portaba, y con solo una mirada a su figura podía decir que el Servant en frente suyo era de la realeza.
Era muy intimidante, tenia una mirada serena en su rostro, pero su tez negra contrastando con el dorado y su gran altura lo hacia parecer una hormiga al lado suyo.
El dolor que le atravesaba el cuerpo era muy fuerte, no era porque no pudiera soportarlo, si no porque había llegado a el con sorpresa.
Pero Feend sonrió con confianza.
Porque ganaría esta Guerra por el Santo Grial a toda costa.
Un gruñido salio de los labios de su Servant mientras lo miraba con esa expresión serena sus ojos estaban mirándolos fijamente, como si estuviera revisando su alma y evaluando su valor.
"Yo, Feend Vor Sembren, seré tu Master en esta Guerra por el Santo Grial, te encargo mi protección, Berserker."
El hombre amenazante lo miro y asintió ante sus palabras antes de desvanecerse como si nunca hubiera estado ahí
Habia invocado a Berserker.
Esto era un desarrollo bastante interesante...
Solo esperaba poder tener las aptitudes necesarias para poder controlarlo.
Fiore estaba en su sótano, en una de las casas mas alejadas que podía conseguir para usar como base de operaciones durante esta Guerra por el Santo Grial.
La Casa casi situada a las afueras de Fuyuki, pero este era un buen lugar para poder iniciar sus planes sin levantar sospechas.
Su circulo fue perfecto, y la luz brillante baño la habitación, esperando con gran entusiasmo el Servant que seria su compañero en esta Guerra.
Después de que la luz se disperso, abrió sus ojos y vio al Servant que acababa de convocar.
Una figura femenina alta con un cuerpo sensual, tal vez demasiado sensual para sus gustos, hermoso cabello purpura cayendo por sus espaldas, casi llegando a tocar el piso.
Su ropa era de una sola pieza que le cubría desde el torso hasta una parte de sus muslos, también llevaba largas medias negras que acentuaban sus hermosas piernas y en sus brazos llevaban una especie de tela negra con adornos morados.
Sus ojos estaban sellados completamente ante ella, sin alguna posibilidad de poder visualizarlos.
"Servant Rider, úsame como lo desees Master."
Fiore trago profundamente con algo de nervios ante el tono de voz sin emociones, lo que sea que había convocado era algo poderoso de eso no había dudas, por lo que ya no había nada por que temer a partir de ahora, pero eso no quería decir que no se sintiera un poco... incomoda...
Sus planes empezarían pronto, y cuando lo hiciera, se aseguraría de poder enfrentar a los demás Masters en las mejores condiciones.
Una mirada de seriedad reemplazo su rostro después de reflexionar, no había nada por que temer, ella ganaría el Santo Grial, incluso si no tenia un sueño que deseara con mucha ambición.
Ya no había vuelta atrás de todas formas.
Bram le dirigió una mirada de asombro y curiosidad a su Servant convocado.
El catalizador había funcionado a la perfección y había obtenido al Servant que quería a su disposición.
Su aura brillaba como si fuera un caballero, rebosante de elegancia y encanto, como si estuviera brillando con fiereza.
El hombre tenia una camisa negra ajustada a su cuerpo con una especie de armadura en su cintura que terminaba en varios pedazos de tela en su parte inferior, algo parecido a unos cinturones de cuero en la cintura y botas y pantalones blancos cubriendo por completo el interior de su cuerpo inferior por adentro de sus pedazos de tela.
"El Servant Lancer acepta tu convocatoria, cuento contigo Master"
Su voz resonaba con elegancia y tranquilidad, como si pudiera pelear junto a el sin importar las circunstancias, como si fuera su igual.
Bram sonrió brillantemente, casi como un niño que le acababa de regalar un juguete nuevo..
"Espero trabajar contigo también Lancer"
Bram le extendió la mano a su Servant, el la acepto firmemente con una sonrisa, y así, el pacto estaba completo.
Habia hecho una buena elección después de todo.
Gordes cayo hacia atrás mientras abría los ojos después de que la luz cegadora se fuera de su vista.
Estaba en un lago cercano de la posada, donde nadie se atrevería a molestarlo por tonterías insignificantes, el era un participante en la Guerra por el Santo Grial y lo iba a demostrar incluso si era lo ultimo que haga.
Fijando su vista en el Servant delante de el, solo pudo ampliar los ojos por la vista que estaba teniendo.
Era una vista magnifica y brillante, no sabia a quien demonios había convocado, pero definitivamente tenia un aura demasiado cegadora y brillante.
Pero todo se vino abajo cuando su Servant dijo las siguientes palabras
"Oops, ¿Fui convocado como Caster? Menuda mierda."
¡Ni siquiera lo había notado a el, y eso que era el Master!
Gordes se puso de pie después de recibir esas palabras con algo de disgusto en su rostro.
"¿Tu eres mi Servant?" le pregunto con algo de decepción.
Caster desvió su vista hacia el hombre "Parece ser que si, Caster a tu disposición, es una lastima que las demás clases estén ocupadas, me gustaría haber tenido un arma mucho mejor"
Ni siquiera sabia como el hombre en frente suya actuaba tan... relajado...
¡Eso lo hacia molestarse aun mas!
Su capucha azul no dejaba de ver el rostro de su Servant claramente, y eso era muy tedioso.
"¡Hey! ¡No actúes de esa forma!" Gordes le grito hacia su Servant en voz alta.
Caster lo miro con algo de indiferencia "¿De que estas hablando? ¿no vamos a buscar a los otros para pelear?"
Gordes rechino los dientes y soltó un suspiro de resignación para calmarse.
Definitivamente esto no estaba en sus planes.
¡Maldecía a los Yggdmillenia por todo esto!
Lorelei miro al Servant en frente suyo con un poco de respeto y algo de incomodidad, lo que sea que acababa de invocar era muy poderoso, y por lo tanto, la describía a ella a la perfección.
Al principio no pensó que fuera la gran cosa, pero rápidamente cambio de opinión al ver el poder que desprendía la mujer enfrente suya.
Su figura era pequeña, pero todos sus rasgos eran elegantes, su atuendo era un vestido blanco con algunos toques de negro en el, su cabello purpura estaba amarrado en dos coletas perfectas que fluían libremente por el aire, y tenia un adorno colocado encima de sus mechones de cabello del mismo color que su vestido.
"Ufufu~, para poder convocarme a mi, que persona mas interesante, Servant Assassin a tu disposición, ¿Cual es tu nombre?"
"Lorelei Barthomeloi" Ella contesto sin dudar.
"Un nombre hermoso para una persona como tu, te brindo mi protección, Master~"
Y con eso, Assassin desapareció en partículas brillantes, igual de brillantes que la luz que iluminaba el paisaje antes.
Lorelei regreso por donde había venido con solo un pensamiento.
Ganar esta guerra del Santo Grial.
Y así, poder estar mas cerca de la perfección absoluta.
El Santo Grial estaba satisfecho con este resultado. Seis Servants convocados para terminar con las preparaciones, sin embargo, todavía faltaba reunir mas poder para empezar todo el ritual sagrado de forma justa.
Pero toda la batalla comenzaría muy pronto... y cuando eso pasase... vería quien es digno de portar su voluntad y pedir un deseo, después de todo, el Santo Grial tenia poder infinito y consciencia sorpresiva a su disposición.
El Rey Dorado se recostó en el sofá con una sonrisa en su rostro ante el conflicto.
El Rey de la Conquista se rió en voz alta por el desafió que se aproximaba.
El Caballero del Amor torció su sonrisa de tranquilidad en una de seriedad.
Al Barón de Rais no le importo en lo absoluto.
El Rey de los Caballeros estaba determinado a ganar, sin importar a cuantas personas tuviera que derrotar.
Y El desconocido Guardián de la Humanidad miraba con seriedad el paisaje pintado de blanco, con su objetivo en juego.
Y mediante unas simples palabras pronunciadas por el artefacto divino, la batalla acechaba a la vuelta de la esquina
"¡ Todos los Masters han convocado a sus Servants... ! ¡La Guerra por el Santo Grial empezara en sesenta días ... ! "
Todos los Masters y Servants recibieron la información al mismo tiempo, la voluntad del Santo Grial había acudido hacia ellos para dar solo el primer aviso, muchos se sorprendieron, otros ni se inmutaron, y otros se preocuparon.
Pero a el Guardián de la Humanidad no le importo en lo absoluto..
Ganaría esta Guerra por el Santo Grial, incluso si tenia que pisotear a Aliados, Enemigos, y Masters por igual.
Su libertad estaba cerca, y el haría todo para conseguirlo, no importaban los medios, solo importaban los resultados, y el estaba dispuesto a cumplir su objetivo destruyendo a los demás.
La nieve helada cayo por su piel, seguida de una brisa agradable que lo hizo sentirse vivo de nuevo.
Las campanadas de muerte habían sonado con fuerza, el inicio del fin había comenzado.
Pero el Espíritu "sin nombre" no se inmuto.
El honor y el orgullo se lo podías dar de comer a los perros de todas formas.
5265k de palabras
Vayamos al grano, este capitulo tiene notas algo importantes, este capitulo es la convocatoria de los nuevos Servants y los nuevos Masters, estoy seguro que muchos ya identificaron algunos o a todos.
*Fiore en esta linea del tiempo tiene sus dos piernas normales y no sufrio ningun accidente.
*Lorelei todavia no es la subdirectora de la Torre del Reloj y por tanto todavia no es la lider de su familia.
*En esta linea del tiempo la familia Sembren cayo mucho antes de tiempo que en Apocrypha.
*Maiya no conocio a Kiritsugu en esta linea del tiempo (Perdon si les gusta el personaje, pero para mi historia no me aportaba en nada en absoluto.
*El Grial no necesita un recipiente para recibir el deseo.
*Todos los Masters que salieron aqui son personajes Canon de Nasu, por lo que si no les suenan de nada simplemente googleenlo.
y empezamos con las hojas de informacion de los Servants:
Servant: Espíritu Heroico EMIYA.
Clase: Archer.
Master: Irisviel Von Einzbern.
ESTADÍSTICAS:
Fuerza: B
Agilidad: B
Suerte: D
Resistencia: C
Mana: A
HABILIDADES PERSONALES:
Acción Independiente: C+
Resistencia Mágica: B
Clarividencia: C+
Proyección Mágica: A
Ojo de la Mente: B++
Noble Phantasm: ?
N/A: Gracias a su Master, y que es convocado en su Cuerpo Original, este sufre unos cambios gracias a los residuos de poder de Alaya, con esto, sus estadísticas aumentan de forma considerable.
DESCRIPCIÓN:
El Héroe sin nombre, el guardián de la humanidad conocido por nadie, convocado siempre con el único propósito de limpiar las estupideces que hacen los mismos humanos, a pesar de todo lo que ha pasado, todavía una pequeña parte de su ser, sabe que sus ideales son correctos.
A pesar de que diga que no le importan los demás, todavía mantiene algo de respeto por las vidas humanas, aunque lo niegue, todavía no le gusta ver a las personas llorar y sufrir en frente suyo.
Espera algún día poder superar a ese Rey inalcanzable que tantos buenos recuerdos le trajo.
-ESTO ES TODO POR AHORA AMIGOS MÍOS, COMO SIEMPRE VOTEN Y COMENTEN LO QUE LES PARECIÓ, SIEMPRE LOS LEO, TENGO OTRA HISTORIA LLAMADA: FATE: CABALLERO POR SI SE QUIEREN PASAR EN CASO DE QUE NO LA HAYAN VISTO, MUY PRONTO SALDRE DE VACACIONES, EN MENOS DE 5 DÍAS PODRE ACTUALIZAR MAS SEGUIDO. ¡NOS VEMOS HASTA LA PRÓXIMA LECTORES Y ESCRITORES!-
-LVM
