Inazuma Eleven no me pertenece, son propiedad del Level-5
Así mismo como que algunas frases usadas en parte de la historia no me pertenecen. Adaptación al esp. de la canción Rumor de K.A.R.D por Ana González.
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¿Qué pasó con nuestra historia de amor? parte 2
Previamente
Ella se acerca y le da un beso en la mejilla, para posteriormente darle un abrazo y que él correspondiera, solo escuchan el sonido de unas rosas cayendo al suelo, ellos miraron en dirección de donde provenía y ahí estaba Kidou enojado, sentía rabia y decepción de lo que acababa de ver con sus ojos.
Rápidamente ambos se apartaron. - Así que era cierto lo que decían, no lo quería creer, es que tu no has sufrido por todo lo que me hiciste, hoy me sorprende lo tonto que he llegado a ser. – Kidou sonrió dolido. – Creí que después de un tiempo estaría bien, pero te miro y estoy fuera de mi otra vez, esto es absurdo, me engañaste, tú no eres tal y como yo te pensé.
- Yuuto… no es así.
- Si Kidou, no malinterpretes las cosas.
- Vaya, pues parece que la pasaste muy bien, te divertiste ¿verdad? ¿no es eso lo que querías? Por eso me rechazaste… Yo te amé como a nadie en este mundo.
- Hablen las cosas, yo los dejo. - Tsunami se fue a otro sitio.
- Yo te sigo amando y mucho.
- No lo parece, sabes qué, supongo que tomarnos este tiempo hizo que aclaráramos las cosas, estaré bien, no era secreto de que tú gustabas de Tsunami.
- Pero Yuuto yo aún te amo, pero si eso deseas está bien, será bueno para los dos, supongo… pero si encuentras a alguien yo rezaré para que les vaya bien y su relación dure más que la nuestra.
- Disfruta tu libertad, es lo que querías ¿no es así?
- Si, pero de otra manera. Lamento hacer que vinieras hasta acá, me quedaré aquí, espero que el tiempo sane tu corazón.
- Hasta pronto.
Kidou se despidió no quiso mirarla más pues ella notaría sus lágrimas, además Touko lo estaba dejando ir, sería difícil comenzar nuevamente y tratar de conocer a mujeres, ya que a Touko la conocía a la perfección, habían pasado momentos difíciles y otros alegres juntos.
Touko no lloró, tal vez esto era lo que necesitaba, lo amaba, pero ya había dado ese torpe paso en su vida, romperle por un capricho de querer disfrutar antes de atarse con alguien. Tsunami llegó y puso una mano en el hombro de ella.
- ¿Estás bien?
Ella apoyó su mano sobre la de él. – No, no lo estoy, pero espero estar bien, pero me preocupa él ¿Qué tal si intenta quitarse la vida? No lo conoces… sería capaz.
- Esperemos que no.
Kidou estaba destrozado nuevamente, sus últimas esperanzas se esfumaron, en el ferry unas horas más tarde solo pensó. - Mujeres en este mundo hay, pero ninguna como ella, con ese carácter único, hermosa, con talento para el futbol, enérgica, amable, dulce. Solo el tiempo dirá si hice lo correcto.
Touko había tomado las rosas, estaban casi intactas, quería estar a solas así que caminó hasta llegar a un acantilado y tomó asiento en el borde, Tsunami venía con regularidad a ese sitio a pensar y era perfecto para encontrar la paz, dejó escapar lágrimas que volaban con el viento y brillaban como pequeños diamantes por la luz del sol.
Abrazó aquellas rosas y desató aquel moño de color rojo que las mantenía unidas, una a una dejó caer, con eso esperaba que la tranquilidad llegara, lo extrañaría demasiado. Y esperaba que encontrara a otra que por lo menos lo llegara a amar como ella lo hizo todos estos años.
Con el pasar de los días, por lo menos se mantenía distraída mientras sucedían las remodelaciones ya que ella se había dado con la labor de conseguir los muebles de la línea sirenas y la construcción de nuevas habitaciones de lujo para el lugar, para pasar el tiempo ella y Tsunami iban a cierta hora a surfear las grandes olas, había aprendido a dominarlas.
Ambos descansaban en la arena con las toallas tendidas. – Vaya, has aprendido muy rápido.
- No te niego que al principio iba a darme por vencida, pero pronto descubrí que era fantástico esa sensación, estar parada sobre la tabla y deslizarme de esa forma sobre el agua.
- Además luces muy bien en bañador. - eso lo dijo sin pensar y fue algo incómodo para él, tomó su bebida para tratar de cambiar de tema de algún modo.
- Pues gracias, me sienta muy bien este ambiente, he disfrutado mucho este tiempo estando acá.
Los dos tenían muy claro que una ruptura tardaba en sanar y ser superado, pero Touko por lo menos quería darle una oportunidad a Tsunami.
Pasó un tiempo ella aún seguía ahí, las puertas del nuevo Hotel fueron reabiertas al público, ya para la semana estaban recibiendo a huéspedes que quedaron fascinados con el nuevo lugar, los muebles, el servicio ya que tanto como el personal que estuvo desde antes y los que contrató Touko atendían muy amablemente y hacían muy bien la labor.
En cuanto a las habitaciones Touko tenía nuevas cosas en la suya, una cama digna de una princesa y Tsunami también cambió un poco la suya, él volvía a ofrecer sus clases de surf.
Touko aquella mañana bajó las escaleras y mientras Tsunami estaba sirviendo unas bebidas a unas personas ella toma las llaves del jeep que colgaban cerca de la puerta de cocina.
- Buenos días… tomaré esto prestado. ¿Sí? Nos vemos más tarde.
- Bueno que te vaya bien. Ten cuidado.
- De acuerdo, bye.
Tsunami solo negó con la cabeza. – Esta chica siempre anda con prisas.
Touko recorrió las calles hasta llegar a las tiendas más importantes de la isla, se bajó y fue con calma a la primera tienda, se midió mucha ropa con la ayuda de una asesora de moda del lugar, luego pagó con su tarjeta y así fue de tienda en tienda y pasando sus tarjetas.
Mucho rato después volvió al hotel y tuvieron que ayudarla a bajar todas sus bolsas. Tsunami se acercó. – Vaya te has traído todo el centro comercial.
- Ja ja, pues sí, era necesario, he visto tantas cosas muy lindas y no me he resistido.
Touko subió con todas sus cosas y los ayudantes para dicha tarea, se pasó un montón de tiempo ordenando su nuevo guardarropa, tan amplio que solo tenía lo que había empacado de su casa y ahora lo estaba llenando, al rato bajó hambrienta y que por hacer eso no comió horas antes, Tsunami y el chef le hicieron su comida, ella mientras esperaba se puso a ver la tele del restaurante, justo pasaban un video que era uno de sus favoritos ella sonrió al ver a las cinco Idols cantando y bailando con un dulce, pegajoso y refrescante tema llamado Power up!
- ¡Seulgi unnie! dijo Touko al verla ya que la admiraba mucho.
Para la tarde ella se había puesto un hermoso vestido de color violeta claro, con una cinta color amarillo pastel que adornaba su cintura, pidió a Tsunami recorrer la playa.
Él accedió además el atardecer en Okinawa era muy hermoso, un paradisiaco lugar, caminaron por la playa, ella se quitó sus sandalias y fue a sentir como el agua acariciaba sus pies, respiró profundo. – El aire de este lugar es puro.
- Tienes razón, muy diferente a la ciudad.
- Tsunami… yo. – Ella se voltea y acerca a él.
- ¿Qué ocurre?
- Pues yo hace rato que terminé con Kidou, lo estuve pensando un largo tiempo y pues quiero intentarlo contigo, aunque yo sé que tu quizás no sientas nada por mi yo entenderé si no quieres; pero es que cuando te conocí me pareciste un chico increíble, pero siempre fuiste un tarado y no me hiciste caso. – esto último ya lo dijo con algo de disgusto, él sonrió.
- Está bien, aunque creo que tu no podrás olvidar a Kidou. Estoy dispuesto a intentarlo, me pareces una chica divertida y muy linda.
- ¿Te parezco linda?
- Pues sí, no estoy ciego. - dijo mientras miraba a otro sitio y rascaba su mejilla.
- Se hace ya de noche y estamos lejos del hotel, regresemos.
Ambos se dirigieron al hotel, a medio camino Touko aprovechando lo distraído que estaba gritó y saltó a su espalda para que él la cargara lo que quedaba del camino.
- Que caprichosa.
- Lo sé.
Él la cargó hasta la entrada. – Llegamos mi princesa de las sirenas, a su castillo.
- ¡Que bueno! Estoy muerta.
- Si, yo más. – dijo Tsunami mientras se abanicaba con la mano.
- No seas tonto, no peso tanto.
- Yo no dije eso.
- Lo insinuaste.
Tiempo después ella publicó su nueva relación con Tsunami, así Kidou entendió que ella y él no podrían tener la vida que siempre soñaron juntos, solo guardaría los buenos momentos en su corazón, estaba seguro de que otra chica no ocuparía ese lugar muy pronto.
Los meses pasaron, las cosas en el mundo del futbol habían estado controladas por el sector v desde hace mucho ya, estuvo todo ese tiempo jugando en la selección italiana jugando después que terminó con Touko cambia sus planes ya que Endou en ese momento es nombrado el nuevo entrenador del Raimon. – ¿Por qué no? - Sonrió. – Cambio de planes.
Había pasado mucho tiempo, Touko viajaba siempre para visitar a su padre y quedarse una semana o dos por lo mucho, ahora él tenía que aceptar que su hija ya estaba volando lejos de su lado.
Meses después de que todo estuviese en calma Tsunami recibe una llamada de Endou ya que quería alquilar el lugar para todos los que irían, de inmediato se hizo una lista con todos los nombres de los que se alojarían, había personas a las que no conocía del todo. Subió para ir con Touko que estaba en la cama viendo la posibilidad de construir un lugar más grande.
- ¡Touko! – entró asustándola.
- ¡¿Qué pasa?! ¡¿Por qué entras, así como si hubieras visto algo?!
- Es que dentro de poco vendrán nuestros amigos con los chicos del Raimon.
- Y ¿qué con eso?
- Mira la lista.
Touko empezó a leer, paró en cuanto vio su nombre anotado. – Kidou Yuuto ¿pero es que pensé que no quería volver después de lo que pasó acá? O tal vez ya lo ha superado.
- Ha pasado un año, Touko.
- Tienes razón, así que supongo que ya tendrá a alguien.
- No lo sé.
- Bueno dejando eso de lado, estuve pensando en una nueva ampliación del sitio.
- Está bien, tal vez nos pongamos a ello luego.
Touko se puso en pie y fue a cambiarse de atuendo ya que habría mucho que hacer antes de que ellos llegaran, además no quería que ninguno de sus amigos la viera. Abrazó a Tsunami.
- Para cuando ellos lleguen no menciones mi nombre o que yo estoy aquí.
- Pensé que querías ser la anfitriona.
- Es un honor cariño, pero por esta vez paso seré invisible, pensé un momento en irme a casa, pero sé que no estarán mucho tiempo acá.
- Todo puede pasar. ¿no lo crees?
- Tomaré el riesgo. - Ella sonrió y lo besó.
Trabajaron mucho para recibirlos, él se encargaría de atenderlos personalmente, solo tendría poco personal en el gran hostal al cual algunas veces le llamaba hotel.
Pasaron los días y aquella tarde ellos llegaron, Touko solo se asomó por su balcón, nadie a excepción de Tsunami sabía que ella estaba ahí mirando todo desde las alturas.
Su mirada se posó sobre Kidou de inmediato, parecía haber cambiado mucho, tanto que se mostraba alegre y calmado al estar en el lugar donde decidieron terminar oficialmente.
Touko tuvo que tener cuidado de no ser vista aun, no quería hablar de asuntos relacionados a su rompimiento con Kidou. Estuvo muy aburrida en su habitación, estaba acostumbrar a salir a dar una vuelta o ir a tomar algo bajo una sombrilla, surfear las olas, pero ahora ella misma estaba encerrada por voluntad propia.
Cuando vio que todo estaba calmo se vistió, recogió su cabello y se puso un sombrero y unas gafas para sol, tomó su bolso y salió, justo ve a Haruna y se oculta, la chica voltea porque creyó ver algo, la pelirroja se movió rápido ya que se sabía cada rincón del hostal y se libró por ahora.
Mezclarse entre las personas que estaban en la playa no era problema pues en la zona había más hospedajes y buscó un lugar lejano.
Si tenía que ser así pues hasta trataría de mantenerse al margen, volvió para la hora de la cena ya que en el comedor todos estaban sentados y nadie se fijaría en ella, solo que Tsunami preparó un plato y lo envió con uno del personal hasta el último piso, Haruna al ver como se hablaban los dos ya lo sospechaba.
Ya era muy tarde, Haruna había salido del baño y fue a su habitación para luego salir y buscar respuestas.
Subió hasta el piso donde estaban las habitaciones más grandes del sitio, sabía que Touko y Tsunami eran novios hace mucho, así que asumió que ambos compartían cuarto, las puertas eran blancas a excepción de una que era de madera oscura, ella tocó la puerta y escuchó un – Adelante- por parte de Tsunami.
Entró y preguntó inmediatamente. - ¡¿Dónde está?!
- ¿A quién te refieres? - dijo calmado Tsunami mientras armaba un barco en una botella y sin despegar la mirada.
- Pues a Touko, tu novia.
- Está en su habitación, es la de al dado.
- Pues perdón, con permiso voy a hablar con ella de algo.
Haruna cerró la puerta y en efectivo la habitación de la chica era la de al lado, su impulso fue abrir sin tocar, estaba muy bien organizada, entró y admiró todo lo que había, estaba mirando el armario, Touko salió del baño ya que se había duchado y con solo ver la figura de la peli azul se quedó inmóvil y trató de volver y ocultarse en el baño, pero era tarde ya que Haruna escuchó sus pasos y volteó.
- Touko. – La llamó y esta dejó su postura de hurtadillas y relajó su cuerpo ahora que ya habían dado con ella.
Volteó y sonrió. – Hola Haruna. ¿Cómo es que supiste?
- ¿Que estabas aquí? Fácil, tu vida desde hace mucho está aquí. Eso es muy obvio.
- Bueno, solo voy a ver a mi padre algunas veces y en otras quedo de verme con Rika.
- Es que antes era todo diferente entre nosotras, entre mi hermano y tú.
- Ya, que más quise yo que lo nuestro volviera a surgir, jamás me perdonaré lo que le hice, fui inmadura en ese momento, traté de arreglarlo, pero todo lo que construimos se hizo pedazos poco a poco, así que para no lastimarnos más lo dejamos y cada uno tomó su camino, lo lamento tanto Haruna.
- Está bien, te aprecio mucho, pero es que tenía la esperanza de que fuésemos cuñadas.
- Ahora tú dime, ¿existe alguien en la vida de Kidou ahora?
- Pues no exactamente simplemente que ya que él está libre una que otra chica quiera con él.
- Me quedaré tranquila si tiene a alguien que cuide de él, por lo menos he estado este tiempo pidiendo para que conozca a una buena chica.
- Oh bueno, puede que tus plegarias hayan sido escuchadas, no sé tal vez y mi hermano tenga oportunidad con alguien.
- Si, yo espero lo mismo, además desde que comencé con Tsunami no me ha ido mal como esperaba, además él me respeta, me comprende, somos socios, nos divertimos juntos surfeando.
- Entonces tú y él no han… ya sabes.
- Haruna, por favor claro que sí ha pasado, además fui primero de tu hermano. – Haruna levantó el dedo para hacer una pregunta, pero esta se adelantó. – Y no, no te diré la diferencia de ambos.
- De acuerdo. Bueno me voy, buenas noches y por fa seguimos en contacto, te extrañamos mucho.
- Y yo a todos, buenas noches Haruna.
Haruna luego de salir de la habitación de Touko, ya cuando llega a un determinado pasillo fija la vista en la futura nueva novia para su hermano y la sigue.
Era el día siguiente, nuevamente se sentía prisionera, decidió salir ya que dentro de poco todos dejarían el hotel, se puso sus accesorios para pasar desapercibida, tomó una revista y caminó por el pasillo mientras iba ojeando las páginas hasta que tropezó con alguien.
Ambas de inmediato se disculparon, siguieron sus caminos, aunque Touko volteó un momento y luego se dirigió a la salida para irse a la playa un rato y volver antes de que los otros partieran.
Sin que nadie se diera cuenta volvió y fue al balcón de antes para verlos a todos, se enfocó en Kidou y la chica de antes, los dos discutían un poco, al final ella tomó lugar a su lado para la foto que se tomaría el grupo. Luego de eso ella notó que él se había dado cuenta de su presencia, al notar si mirada ella de inmediato decidió entrar.
Yo siento que esto le faltan arreglos por lo menos que encaje un poco a la versión de IEGo, no es que se apegue tanto a la línea original XP que yo cometo siempre esos errores por ver la serie y no prestar atención a detalles importantes we. Faltas ortográficas, falta revisión.
