La chica del Hotel


Touko se había levantado temprano junto a Rika, ahora solo estaban desayunando en la pieza de la pelirroja ya que no quería bajar al comedor por lo sucedido la noche anterior. Rika entrecerró los ojos y preguntó si pasaba algo que no quería contar a lo que Touko siguió negando. Justo tras la puerta se encontraba el padre a punto de tocar pero desistió de hacerlo pues su hija estaba un poco molesta, solo dejaría que se calmara.

El móvil de Rika sonó, contestó ya que en esta ocasión era Haruna para decirles que estarían en media hora en la estación, Touko estaba terminando de peinarse. - Estaremos ahí, no te preocupes, nos vemos. - Cerró la llamada. - Touko, mi cielo apuremos que después tengo que regresar a Osaka.

Ellas terminaron, Rika tomó su maleta, Touko su bolso y bajaron. - Nos vamos, volveré por la tarde. - dijo a su mayordomo, este le dijo que tuviesen cuidado.

Muy pronto todas se encontraron en la estación, menos Fuyuka que había tenido turno y no las podía acompañar, abordaron el tren y como era de mañana no iban tantas personas tuvieron un viaje tranquilo. Luego de bajar del metro siguieron hasta tomar transporte ya que quedaba lejos el lugar al que irían.

Después de un tiempo ellas llegan, la que se encargó de llamar a la puerta fue Natsumi ya que era una sorpresa traer al resto para ofrecer ayuda. La puerta se abre dejando ver a una chica de estatura baja, tes clara, orbes azul oscuro, cabello hasta los hombros y color castaño dorado.

Natsumi se disculpó en nombre de Fuyuka ya que estaba trabajando. - Además está bien si las demás ayudan, les pedí que vinieran y nos acompañaran.

Todas saludaron con un "Hola" al unísono. Ella les dio la bienvenida, las hizo pasar hasta la sala, la chica aún no conocía a dos de ellas, Natsumi hizo las presentaciones, esta a su vez hizo lo mismo y se puso a disposición para que contaran con ella en todo momento. Luego preguntó si querían algo de tomar, tomó una libreta y apuntó cada pedido.

- ¿Segura que puedes conseguir todas las bebidas?- pregunta Aki con algo de incomodidad.

La chica asintió y dijo que descuidara ella se encargaría de cumplir sus antojos y pidió que tomaran asiento en lo que ella iba a la cocina. Rika hizo una observación ya que no podía creer que la chica trabajara en el Instituto Raimon y le parecía encantadora.

- Para mi es como una estudiante, se ve que es muy joven.- Comenta Touko, Haruna aclara que pronto cumpliría la mayoría de edad; en eso aparece la chica con la bandeja y reparte cada vaso.

- ¿Cómo le has hecho para cada una?- sigue cuestionando Aki.

- ¿Eh? pues... tengo mis medios. - dijo mientras miraba a otro lado ya que no quería dar explicaciones.

La primera en terminar de beber fue Natsumi, que con entusiasmo pidió que las guiara hasta la habitación, las otras tuvieron que apurar un poco, ella las llevó y todas se sorprendieron de ver la habitación repleta de ropa, zapatos y bolsos.

- ¡Oh Dios! Miren estos bolsos, tienes que dejarme quedar con uno. - dice Haruna que sostenía uno en cada mano.

- Claro, lo que quieras, algunos no los he usado, la ropa me la he puesto una vez y otras aún tienen etiqueta.

Touko fijó su mirada en varias prendas de vestir. - Me encanta este vestido, este y este. Que mal que no somos de la misma talla.- dice Touko mientras con su mano tomaba parte del vestido para apreciarlo mejor.

La chica toma el vestido. -A ver, creo que si te puede quedar a la perfección. - Se lo entrega en sus manos y el vestido cambia de talla, Touko lo sostiene contra su cuerpo y se mira al espejo.

Sacudió su cabeza recapacitando el no tomar algo que otra persona había usado. - Puedo tener lo que yo quiera, soy rica.

- Pues si no lo quieres es mío. - dice Rika quitándolo de sus manos, empezó a mirarlo.

Touko reclama. - Yo lo vi primero. - ambas empiezan a pelear por el.

La chica pasa con las manos llenas. - Chicas no se peleen, hay mucho de donde escoger.- Al final Rika desistió y Touko se quedó con el vestido.

Todas fueron escogiendo ropa, zapatos, bolsos y accesorios, que extrañamente tenían su talla exacta, luego pasaron dividiendo la ropa para venta y la otra para donar. Natsumi se comenta que son muchas cajas las que habían empacado, la chica asiente, luego por tanto trabajo sintió hambre, a Natsumi se le iluminaron los ojos. - Yo puedo cocinar, no me molesta, siempre lo hago.

Un rotundo "No" por parte de todas fue lo que resonó en la habitación. La castaña estaba confundida por la reacción de ellas, Rika rápidamente asignó grupos, Touko y Natsumi se quedarían a ayudar a la chica a guardar el resto de ropa, a empujones se llevó a Haruna y Aki para la cocina. - Nosotras nos encargaremos.

Natsumi estaba desilusionada de no poder ayudar, así que siguió junto a las otras dos para ordenar la ropa de otoño e invierno en el armario ya que la ropa que ponían en cajas era primavera y verano. En eso suena el móvil de la chica, que estaba en la mesita de noche, pide permiso para salir a contestar, Touko nota un detalle, aquel adorno que colgaba del teléfono.

- ¿Es de pingüino?... me recuerda al gusto de Kidou y Sakuma.

-Eso es por que ella fue asistente de Kidou por un tiempo corto y supongo que se lo ha regalado en algún momento.

Cuando terminó la llamada entró a la pieza. - Bajaré algunas cajas.- dijo la chica, Natsumi se ofreció a ayudarla.

La pieza quedó vacía, Touko se quedó sentada en el suelo frente a una caja que estaba por cerrar.- Yuuto hace ya un año que terminamos. Y ya te había olvidado... - leves sentimientos volvía a sentir, habían pasado muchas cosas juntos como para que reavivara el amor que le tuvo solo con escuchar su nombre. Decidió bajar y se encontró con todas las chicas riendo mientras servían el último plato.

- Ven y siéntate, Touko. - Dice Natsumi ya que todas se estaban sentando.

- Si, ya voy. - toma asiento, el almuerzo siguió con normalidad, luego de terminar la chica se encarga de poner todo en el lavavajillas. En eso tocan el timbre y va a atender.

Un hombre se hizo presente en su puerta. - Como me dijiste que tenías compañía traje dulce para todas.

Ella estaba encantada con lo que hacía ya que después del almuerzo faltaba el postre, ella lo lleva hasta la sala. - Chicas miren quien ha venido.

Todas voltearon para ver quien era, tal fue la sorpresa que gritaron un poco - ¡Kidou! - Solo Haruna, Touko y Rika no lo hicieron, pero no se lo esperaban ahí, él estaba atónito que casi no podía formular palabra alguna, ambos tratarían de llevar todo de lo más normal, como dos viejos amigos, las demás estaban preocupadas, más la chica no notó mucho e ignoraba el pasado de Kidou.

Se tranquilizó ante tal sorpresa. - He traído dulce para todas. - Levantó el paquete, luego fue con la chica a la cocina para servir entre los dos.

Touko salió de su leve trance al volver a verlo. - ¿Ustedes saben algo que yo no?- preguntó mientras todas comenzaron a reír nerviosamente.

Haruna se armó de valor para decir lo que pasaba. - Ellos están saliendo...

- Pero ¿por qué me lo ocultan? si yo ya no siento nada por él.

- Lamentamos no decírtelo. - dijo Aki sintiendo remordimiento por ocultar algo que todos ya sabían.

- Ustedes saben que yo soy la novia de Tsunami, yo no tengo motivos de celos. - Touko esta vez no trataría de seguir adelante, siempre estuvo preocupada por él, lo mucho que lo lastimó y ahora sentía alivio y paz interior por que él volviese a tener una nueva relación.

- Muy bien aquí viene el postre- dijo muy feliz la rubia, junto a Kidou repartieron cada plato, él esperaba que les gustara, con solo ver sus reacciones supo que sí. Momentáneamente abrazó a su novia.

Había pasado un rato y ya habían acabado de ordenar todo, Kidou se ofreció a acercarlas a su casa o estación, no podía con todas una a una, delante iba Haruna, las demás iban en la parte de atrás conversando un poco, el auto quedó con solo una pasajera, ya que Rika había pedido la bajada pues regresaría a Osaka en el siguiente tren, Touko tenía un rostro que reflejaba timidez y pareciendo que el camino sería algo callado, miró por la ventana para distraerse, más él tenía otro plan, así que detuvo el auto para sorpresa de ella.

- Y ¿Cómo estás?- preguntó para romper la tensión entre los dos.

- Muy bien... Que linda es tu nueva novia.

- Llevamos tres meses de habernos conocido.

- ¿Eso es todo? me conoces hace mucho, tuvimos una relación larga y luego terminamos, no te vuelvo a ver y sales con que llevas una relación con una chica que apenas conoces.

- Te recuerdo que fuiste la que me terminó. - Dijo recordándole lo que pasó, ella se ruborizó un poco ya que le estaba reclamando. Él suspiró y dijo sus planes futuros. - Ella volvió a abrir mi corazón, le propondré matrimonio en unos meses.

- Espero que sean felices. Ni modo tu y yo ya no somos nada, simplemente amigos. Y también espero que ella cuide de ti como yo lo hice.

La dejó en las afueras de la mansión, ella de despidió con una sonrisa a lo cual él le correspondió, aunque al alejarse pronto se desvaneció, entró y de inmediato subió las escaleras sin decir algo y se encerró, dejó los paquetes sobre la cama y empezó a ver las prendas que había traído, solo que estaría usando la ropa de la nueva novia de Kidou y le hacía sentir un poco incómoda. - Pensé que tu serías la persona con la que compartiría mi vida. Pero fui yo la que te terminó. Y ahora le propondrás matrimonio a otra mujer. No puedo odiarla, se portó muy bien conmigo y hasta me dejó quedarme con algunas de sus cosas. Os deseo una buena vida.

Tsunami por otra parte esperaba una llamada o un mensaje tan siquiera pero nada, no había sabido de ella en todo el día, así que supuso que regresar a Inazuma pudo haber cambiado los planes de Touko después de todo. Ella tomó su teléfono e hizo una reserva ya que tomaría el primer ferry de la mañana para volver.

El mayordomo tocó la puerta de la pieza del padre de Touko, recibió la orden y pasó a la vez que hacía una leve reverencia. -Señor, la señorita piensa volver mañana a Okinawa, sería conveniente que hagan las pases, no me gusta verlos de esa manera enojados uno del otro, además es cuando más necesita su apoyo por todo lo que ha estado y está pasando. El hombre se volteó pensativo, todo este tiempo Touko había pasado aquel trago amargo sola, no hubo oportunidad de abrazarla para reconfortarla y decirle que podía contar con él para lo que fuese, que la apoyaba en la decisión que tomara.

Por fin llegó la mañana, Touko iba bajando las escaleras ya que su equipaje estaba siendo subido en el auto, su padre llamó su atención. - ¿Piensas irte sin despedirte de tu padre?- ella solo volteó algo sería recordando la pequeña discusión pero pronto su rostro cambió. - Quiero que antes de que te vayas me perdones por lo que dije, apoyo tu nueva relación si quieres contraer matrimonio y tener hijos con Tsunami-san tienen mi bendición.

- Padre, que bueno, me alegro tanto de que piense de esa manera. - ella tomó las manos de él. - Pero entre él y yo no habrá matrimonio. -Dijo a lo que su padre estaba confundido. - Entre los dos lo hablamos, es una relación libre de compromiso y que no habrán bebés, así disfrutaremos la vida al máximo además quiero enfocarme en mis metas.

-Pero hija, mi deseo es que me des nietos.- En ese momento miró la cara de su hija que pedía que no rogara, desistió acompañándolo con un leve suspiro. - Entiendo. - La abraza y ella corresponde. - Que tengas buen viaje querida.

Touko se separó del abrazo y se dirigió al auto, mientras iba de camino miró si tenía algún mensaje de Tsunami pero no, así que supuso que él creía que se quedaría y no le rogaría. - Espero que no piense tonterías de que lo abandoné o algo parecido. - Llegó pasada la hora de almuerzo a Okinawa y pronto tomó un taxi para llegar al hotel y el el camino se fijó en el parque de diversiones así que invitaría a Tsunami para ir juntos. Al fin puso un pie y los empleados le dieron la bienvenida pero no veía a Jousuke por ningún lado así que preguntó por él y el chef dijo que había estado algo triste así que había salido desde temprano alejándose del hotel. - Iré a buscarlo.

Recorrió un largo camino hasta que lo vio de lejos sentado sobre la arena, abrazando sus rodillas y con la cabeza baja, sintió algo de culpa por no llamarlo así que caminó sobre la cálida arena, se puso frente haciéndole sombra y él levantó la mirada. - ¿Me extrañaste? - Preguntó con una sonrisa, de inmediato Tsunami disipó toda su tristeza, se puso en pie y la abrazó.

- No sabes cuanto. - Se separa un poco. - Cuando te marchaste sentí que la soledad me abrazaba, creo que todos estos meses juntos hicieron que me fuera enamorando más de tí y sé que nuestra relación empezó por que querías olvidar a Kidou así que acepté ser tu novio sin imaginar que mis sentimientos hacia ti se volverían amor.

Ella sonrió por lo que le decía.- Tontito aún si fue así tu a mí ya me gustabas, te lo he dicho antes. - Enternecida lo abrazó nuevamente. - Me alegra que me hayas extrañado. - Levanta la cabeza para mirarlo si dejar de abrazarlo. - De camino he visto el parque de atracciones ¿no te gustaría ir? sabes que me encantan las emociones fuertes.

- Bueno solo que no sean de máxima altura, todo estará bien, sabes de mi miedo a las alturas.

Volvieron al hotel y Tsunami había vuelto con su semblante irradiando felicidad, así que fueron directo a tomar el ascensor para ir a la pieza de ella, al abrir la puerta fue a desempacar mostrando lo que había conseguido tras haber ayudado a una chica con su armario. - Traje varias cositas que escogí, si... todas de la nueva novia de Yuuto.

Tsunami la miró con intriga. - ¿Entonces ya tiene a alguien? - Touko aclaró que la había visto meses atrás en el hotel ya que habían tenido un encuentro algo accidentado. - La recuerdo estuve atendiéndola, asistente de él, si pasaron juntos algo pasó entre los dos por que ella no parece ser el tipo de Kidou.

- Tienes razón, pero pude ver como era ella, es ingenua, tengo la certeza que lo cuidará y amará, supongo que está en buenas manos.- Contó en pequeño encuentro inesperado que tuvo con Kidou y resumió lo que hablaron. -Le propondrá matrimonio en poco tiempo, pienso que Yuuto si quiere casarse pero me pregunto si ella aceptará.

- Supongo que sí, Kidou tiene dinero, las mujeres al saber ese detalle de nuestro amigo solo buscan conquistarlo, con aquel rostro lleno de inocencia pudo haber logrado su objetivo.

- Tal vez sea que se desviva pidiéndole cosas a él porque sus armarios estaban llenos de ropa, zapatos y bolsos, además de una habitación entera para la otra mitad de prendas, créeme que fue cansado ordenar todo.- Dice Touko mientras se tiraba a la cama y se tiraba aire con la mano.

- Bueno mi vida, olvidemos este asunto por un momento y desempaquemos todo para que puedas refrescarte mientras yo ordeno el almuerzo- Dijo mientras reía y posaba su mano en la barriga ya que tenía hambre por no haber probado bocado alguno ya que la tristeza no le permitió comer.

Pronto terminaron de acomodar las cosas, Tsunami tomó el teléfono de la habitación para ordenar algo de comer, mientras que Touko lo miró un momento, se acercó a él por detrás a la vez que acariciaba su brazo causando una leve reacción algo electrizante en él, se acercó a su oído- Te espero en el baño. - Luego lo besó en la mejilla para separarse e ir a esperarlo en la ducha, mientras él empezó a tartamudear en el teléfono, al final logró pedir algo decente para los dos ya que ella lo había desconcentrado, colgó y fue al baño de la chica.

Mucho más rato después de tomar una ducha juntos y de comer Touko se quedó profundamente dormida, Tsunami solo tomó su ropa y se retiró directo a su pieza.

Llegó el día siguiente, Touko estaba desde la mañana impaciente por ir al parque así que ya había empacado lo necesario para ir, Tsunami solo veía a una niña pequeña saltando por todos lados, le parecía encantador verla tan alegre, el clima era perfecto para salir unas horas, Tsunami tomó las llaves del auto y fue al estacionamiento para guardar las cosas; Touko le alcanza, abre la puerta para ingresar al vehículo junto a su mochila, luego se le une Tsunami para ir al parque.

Fueron 20 minutos de camino, luego llegaron al sitio, Touko se bajó lo más rápido y fue por las entradas mientras Tsunami se aseguraba de cerrar bien el auto, al ir a la entrada ella lo esperaba con los tiquetes en la mano él se le une.- Que suerte que solo habían tres por delante de mi. - Dijo mientras miraba los tiquetes con emoción para luego partirlos y darle uno a su novio, era tan feliz por la cosa más mínima y eso le gustaba a Tsunami.

Al ingresar observaron las atracciones, los intensos gritos de las personas subidas en los aparatos mecánicos se escuchaban por todos lados, Tsunami estaba algo nervioso, no le asustaban las inmensas olas y saltar de una altura muy alta al agua, pero esto definitivamente le superaba, Touko al verlo tenso tomó su mano para calmarle este le dedicó una mirada algo sorprendido por tal acción así que fue relajándose y sonrió para decir que todo estaba bien ahora que ella lo reconfortaba; los puestos de comida parecían tentadores en ese momento pero lo dejarían para luego.

Pasaron por diversos puestos y Touko miró los premios hermosos y tiernos que estaban ahí, Tsunami al verla fascinada con los peluches decide tratar de ganarle, así que pagó por 3 intentos, falló un par pero a la tercera lo logró, como recompensa recibió un gran abrazo de ella y el hombre del puesto le dio a escoger entre varios y ella tomó un pulpito verde, para su suerte era reversible, en el camino ella lo estaba viendo. - Así sabrás cuando esté feliz o enojada y no quiera decirlo.

- De acuerdo pequeña. - Puso su mano en la cabeza de ella para darle una leve caricia haciendo que ella se sonrojara. En el camino habían cabinas fotográficas así que entraron para tomarse unas fotos juntos, cuando salieron Tsunami tomó el carrete de 4 fotos y las miró. - Eres un encanto ¿lo sabías?- sonrió porque la había hecho sonrojar y le encantaba verla de esa manera; pasa las fotos a las mano de la chica, solo le da un vistazo para darse cuenta que era cierto lo que él decía, guardó la foto en su mochila, luego fueron a por las primeras atracciones. Aunque ella le ofreció ir por el carrusel para prepararse y subir a los juegos más fuertes más tarde pero se negó.

Tras subir a tres atracciones Tusnami quedó mareado con el último, aunque los dos primeros estuvieron bien para él. - ¡Es increíble! pensé que que tendrías más resistencia. - Dijo Touko sentada con un Tsunami que no podía responder. - Iré por algo de tomar- se levanta dejándolo solo por un momento.

Tsunami va reaccionando poco a poco, se lleva la mano a la cabeza y se queja un poco, del bolsillo de su suéter saca sus gafas ya que Touko se las había dejado ahí mientras le pasaba el mareo. Desorientado se da cuenta que está solo y el parque estaba más lleno que hace rato y no había rastro de ella por ningún lado hasta que escuchó una voz femenina. - ¿Estás solo?- volteó y miró a una chica muy guapa tomando asiento a su lado, él solo dijo que estaba esperando a alguien para que supiera que venía acompañado.- Vaya, un hombre tan apuesto como tú, era de esperarse. Me habría encantado poder llegar a conocerte. - Tsunami sabía que si Touko los llegaba a ver podían pasar cosas terribles, además le era incómodo ya que cuando estaba soltero las chicas ni lo volteaban a ver, ahora sabía que era verdad que cuando un hombre tenía novia se volvía atractivo de repente para las otras mujeres.

Ella era la que hablaba y él solo escuchaba, estaba siendo solo amable y rogaba que se fuera pronto, Touko por su lado había conseguido una botella de agua, un par de playeras con temática del parque para que usaran en el resto del recorrido, y llevaba consigo un hermoso globo color naranja en forma de estrella. Antes de llegar con Tsunami lo miró y posó sus ojos sobre la chica, si le pareció hermosa así que las alarmas empezaron a sonar. - Mujer ligona, guapa y entablando una conversación con MI Jousuke.- Touko analizó la situación antes de montar una escenita, se tranquilizó un poco y siguió adelante hasta la banca. - Veo que estás mejor. - Dijo con un tono tranquilo, ambos levantaron la mirada, él asintió y la chica comenzó a hablar.

- Estábamos hablando un poco sobre algunos sitios de interés del parque, me tengo que ir. - ella se levanta justo cuando se iba se voltea. - Les recomiendo que visiten la caseta de refrescos y helados, adiós.

- ¡Muy amable!- Touko se sienta al lado de Jousuke. - Solo te dejo unos minutos y las chicas te caen encima.

- No es para tanto cariño, solo tengo ojos para ti.- Se inclina un poco hacia adelante y le besa su mejilla. Touko le brinda la botella de agua, él la toma y de paso la playera- Me la pondré en un momento.

fueron a un par de juegos y como Touko tenía un globo lo dejó en manos de Tsunami, mientras él saca fotos con el móvil de ella o lo que podía capturar, la chica bajó del ultimo juego aun con la emoción y la adrenalina en su cuerpo. Ambos aprovecharon para ir a comer algo, ella buscó sitio mientras Tsunami se encargaba de formar la fila, la chica miró a los niños con su familia, si eso lo niños ya que empezó a imaginar lo complicado que era cargar con ellos a todos sitios, aguantar las pataletas y llantos. Suspiró. - No es lo mío. - Tsunami y ella se estaban cuidando ya que lo habían hablado mucho y era mucha la responsabilidad de ocuparse en sus metas que no tendrían niños.

Después de una larga espera Tsunami llegó con la bandeja de alimentos, se sentó en frente para disfrutar un rato los dos juntos y conversar, había un atardecer hermoso, las luces de los puestos estaban encendiéndose poco a poco, él le propuso ir al rato por unos helados al puesto que recomendó la chica, a Touko no le hizo mucha gracia pero aceptó ir luego de que terminaran de comer. Luego de comprar los helados ellos solo se sentaron a comer mientras veían que estaba oscureciendo y ya las luces del parque estaban todas encendidas, antes de salir tomaron unas ultimas fotos de los dos juntos, al llegar al auto ambos suben y se van directo al hotel con algo de cansancio ya que cuando llagaran irían directo a dormir.


Continuará...