¿Sueño o Premonición?

¡No puede ser! ¡Me dormí! Otra vez desactive el despertador dormida, un día de estos van a despedirme si no logro controlar esto.

Bueno, tengo los minutos contados, pero hay esperanzas de llegar a tiempo.

O tal vez no tantas… ¡mi maldito coche no enciende!

Ok Rin Sarutobi, tranquila.

La estación del subterráneo solo está a dos calles, si corro tal vez alcanzo a subir al subte que parte dentro de cinco minutos y me deja en la puerta de la empresa en la que trabajo, Shikon S.A.

Vamos, vamos, vamos.

Diablos, definitivamente los zapatos de oficina son solo para caminar, es imposible correr con estas cosas en los pies.

Vamos, un poco más rápido, pero no tanto… mi día está como para completarlo con una torcedura de tobillo, mejor no tentar a la suerte.

Unos metros más… ¡Llegué!

Mierda, ¿Qué había dicho sobre la suerte? sí, tengo mucha suerte, pero de la mala.

El subte que necesito ya se marchó, el próximo pasa dentro de treinta minutos, no puedo esperar tanto.

¿Qué hago? Ay, hoy sí me despiden. Mañana seguro estaré vendiendo hot dogs en algún parque.

¿Por qué tan dramática Sarutobi? Pensemos con frialdad.

¡Un taxi! Ok no, a esta hora es un infierno conseguir uno, es una misión imposible. Además, la oficina queda lejos, no se si dispongo de tanto dinero en efectivo para pagar uno.

A ver… ¡Ya sé! Vamos a ver las otras líneas de subterráneo, tal vez alguna me deje a un par de calles o pueda hacer alguna combinación entre líneas y llegar.

A ver, a ver… ¿Eh? ¿Y esta línea cuando se inventó? ¿No son de la línea A a la línea G? ¿Línea Z? Bueno, menos averigua Dios y perdona, según esto la Z me deja a seis calles de la oficina y no debo hacer ninguna combinación. Si después camino rápido puede que llegue a horario.

¡Aún está en su andén!¡Ya casi está por salir!

Rápido, rápido ¡Entré! Y las puertas se cerraron instantáneamente luego, eso si que fue buena suerte. Bueno, ya arrancó viaje, a buscar asiento.

Hasta este momento no me había dado cuenta de lo raro de este vehículo, en el vagón en el que estoy no hay ni una sola persona.

Esto es demasiado extraño.

Vamos a ver en los demás vagones.

NO HAY ABSOLUTAMENTE NADIE.

¿Dónde me metí? Es imposible que, a esta hora de la mañana, con todas las personas dirigiéndose a sus trabajos, este subterráneo se encuentre vacío a excepción de mí.

Muy bien, respira, tranquila, no hay porqué preocuparse.

Vamos de nuevo al vagón inicial.

¿Qué es eso que está en el asiento? ¿Un libro? No vi que estuviera antes. Parece un antiguo libro, de esos viejos de colección.

Pareciera ser una novela. Son unos cuarenta y cinco minutos de viaje, por lo menos puedo leer algo para matar el tiempo.

Y siguen las rarezas, la protagonista tiene el mismo nombre que yo.

Bueno, pero solo es el nombre ¿no?, no es un nombre tan raro como para sorprenderme porque la protagonista se llame así.

Ok Rin, voy a leer tu historia.

A parecer esta Rin trabaja en una oficina, vive en un departamento con su gata Menta, tiene dos hermanas: Kagome y Kikyo…

¿Qué? Releo todas esas páginas, esto no puede ser posible.

Esto es como un informe sobre mi vida hecho novela.

Todo está aquí.

Si, tengo una gata llamada Menta y si, vivo sola en un departamento.

Mi hermana menor se llama Kagome y recién terminó la escuela, aún no elige universidad y tiene un novio llamado Inuyasha.

Y también tengo una hermana mayor llamada Kikyo, quién fundó una empresa con su esposo Naraku, y ambos tienen una hija llamada Akemi.

¿Qué es esto?

Avanzo rápido un par de hojas. Bien, en esta página se detalla mi situación actual. Bla bla bla Rin se durmió, el auto no quiso encender, corrió a la estación, subió a este subte… y ¿Por qué la lectura sigue? ¿Esto me está relatando mi futuro?

A ver…

A la protagonista -o sea yo- al llegar a su empresa le informan que el presidente de la compañía la citó, junto con otros empleados importantes, para presentarles al nuevo vicepresidente.

¿Nuevo vicepresidente? Esto no tiene sentido, no existen ni siquiera rumores acerca de un cambio de vicepresidente en Shikon S.A.

Sigamos leyendo.

El vicepresidente se trataba de un hombre joven, de aproximadamente veintiocho años, muy atractivo, de pelo color platinado largo y ojos ámbar, serio, frío y con aire misterioso. Su nombre era Sesshomaru Taisho.

Al pasar las hojas, la protagonista se interesa por Sesshomaru y decide investigarlo pues es el "vice misterioso" como lo llaman sus compañeras. Así descubre que la compañía tiene una doble cara y que la otra parte es un gremio de asesinos encubiertos en el cual Taisho es el presidente y…

Ok, esto son puras locuras.

Esto es imposible, Shikon S.A. es una empresa de renombre internacional, intachable… ¿Qué tiene una doble cara? ¿Y de asesinos encubiertos? ¡Por favor!

Todo esto ya me superó, ¿Por qué este libro habla de mí? ¿Por qué nunca había escuchado hablar sobre la línea de subte Z? ¿Por qué no viaja nadie más?

Quiero bajar, y quiero bajar ahora. En la próxima estación desciendo y no me importa llegar tarde al trabajo, así deba caminar cincuenta calles.

¿Dónde me metí?

No puedo respirar. Tengo miedo. ¿Estoy teniendo un ataque de pánico?

Todo a mi alrededor se vuelve oscuro y…

¿Qué es ese ruido insoportable? Abro de a poco los ojos y una luz me ciega momentáneamente. Luego de acostumbrarme veo que estoy en mi habitación y que el ruido insoportable es mi despertador. Lo apago.

¿Fue un sueño? Diablos, todo se sintió tan real.

Demasiado real, aún siento esa presión en el pecho que no me dejaba respirar.

Lo positivo es que no apagué el despertador y seguí durmiendo, cómo si hice en el sueño.

Despierta a tiempo, nada de posibles despidos, nada de vender hot dogs en una plaza mañana.

Hoy va a ser un buen día.

Bañada, cambiada, desayunada. Lista para salir al trabajo.

El auto encendió perfectamente.

Si, arranque bien el día.

Llegué a la empresa con tiempo de sobra.

Saludo a las chicas de recepción, voy a mi oficina.

-Rin, el jefe llegó temprano hoy, convocó a reunión para dentro de quince minutos en la sala de juntas, algo bastante importante, parece que hay vicepresidente nuevo- dijo Sango desde la puerta, un poco desconcertada.

-¿Vicepresidente nuevo? Bien, gracias por avisar Sango- exclamé

Recordé mi sueño. No, imposible.

Solo es una coincidencia.

Sin embargo, cuando fui a la reunión junto con mis compañeros de trabajo, nos presentaron a Sesshomaru Taisho, el nuevo vicepresidente.

Atractivo. Joven. Pelo largo platinado. Ojos ámbar. Serio. Aire de misterio.

La misma descripción que en el libro.

Era él.

Lo que yo no sabía era que mi sueño si era una premonición de lo que sucedería a partir de ese momento. Yo sería la "luz" en la vida oscura de Sesshomaru.

Ese misterioso, serio y frío ser, presidente de la cara oculta de Shikon S.A. se enamoraría de mí… y yo inevitablemente de él.