Mi Pasión eres Tú

Aclaraciones: Esta historia no es de mi autoría, al final de la historia daré el nombre original y el nombre de la autora, Los personajes no son míos (Ojala tuviera a Edward en mi vida) los personajes son de la fabulosa Stephanie Meyer.

Capítulo 26

Edward POV

Unos meses después…

Levanto a Bella entre mis brazos mientras mis padres se ríen y toman fotografías. Estamos vestidos con togas y birretes, después de terminar nuestra graduación en el instituto.

―Bien, todos digan Seahawks ―pide mi madre y Bella yo lo repetimos.

Ambos vamos a ir a la Universidad de Seattle, el hogar de los Seahawks. Tenía una beca completa lista y esperando, y finalmente supimos de Bella hace unas semanas. Ha sido aceptada en su programa de arte y ella no podía estar más entusiasmada. Su beca es suficiente para cubrir su enseñanza y fue aceptada en el programa de trabajo del departamento que cubrirá todo lo demás.

Bella y yo planeamos casarnos el mes que viene así podremos vivir en las casas familiares de la universidad. La beca de fútbol que tengo hace excepciones para los jugadores casados e intentaré ser uno antes de poner un pie en el campus. También estoy preparado para que Bella lleve mi apellido. Ya ha sido parte de esta familia desde hace tiempo y lo quiero por escrito.

Se lo propuse hace un par de semanas, incapaz de aguantarlo más. No fue la gran puesta en escena que se merecía, pero Bella no pareció darle importancia. Seguí esperando para hacerlo perfecto, pero no pude pensar en una forma especial para hacerlo. Así que una noche, mientras dormía en mis brazos, le puse el anillo en el dedo. Cuando se despertó lo notó y me encogí de hombros. Le dije que la amaba e íbamos a casarnos en julio. Negó y se rio. Luego hicimos el amor. Para mí fue perfecto.

Posamos para unas cuantas fotografías más antes de que esté satisfecha de las que ha hecho.

―Está bien, creo que setecientas pueden ser suficientes.

Quiero poner los ojos en blanco, pero no puedo negar que está haciendo un alboroto por Bella. Nunca le quitaría eso. No puedo imaginarme cómo será el día de la boda. Mi madre ha estado acelerada ayudando a Bella a planear nuestro gran día. No me importa lo que hagamos mientras Bella sea feliz. Parece no poder dejar de sonreír y eso es lo más importante.

―Está bien, chicos, vayan a casa a cambiarse. La reserva para el asador es dentro de una hora. Tenemos que ir a la tienda, pero los encontraremos allí ―comenta mi padre, palmeándome en la espalda y dándole un abrazo a Bella. Él y mi madre se van y Bella y yo nos dirigimos al Jeep.

Me acerco a su lado y abro la puerta, sujetándola para ella.

―Así que, tenemos toda una hora ―menciona, meneando las cejas hacia mí.

―Sabes que no debes darme esa mirada ―aseguro, inclinándome y abrochándole el cinturón.

Se contonea contra mí y me detengo, levantando la mirada a sus preciosos ojitos. Hoy son tan hermosos que me quedo ahí y me pierdo en ellos.

―Sigue con eso, Edward, y haré que me tomes aquí mismo. ―Sus palabras son entrecortadas y me gustaría contestarle que de ninguna manera entraría en ella con toda esta gente alrededor. Pero ambos sabemos que tiene un poder sobre mí que no puedo controlar.

―En casa ―indico, con voz profunda de necesidad.

Cuando llegamos a casa, saco a Bella tan rápido como puedo y entonces corremos hacia la habitación. Una vez que estamos allí, la lanzo sobre la cama y entonces estoy encima de ella. Ambos sonriendo y riendo mientras nos quitamos las togas y el resto de la ropa.

Paso una mano entre nosotros y noto exactamente lo húmeda y preparada que está. Me lamo los labios mientras entro en ella en un movimiento. Gime mi nombre y arquea la espalda sobre la cama mientras dirijo la boca hacia su pezón. Empiezo a moverme duro y rápido, necesitando que se corra tan rápido como pueda. A veces es un reto ver lo rápido que puedo conseguirlo, cuantas veces puedo hacer que se corra antes de que me haga correrme.

Nunca supe que el sexo podía ser así. Tan poderoso e increíble, pero también divertido. Nadie podría haber explicado que estar con Bella sería la mejor experiencia de mi vida y que cada vez que nos unimos sería mejor que la anterior.

Nos giró y me siento a un lado de la cama con los pies en el suelo. Con las manos en sus caderas, la muevo arriba y abajo sobre mi polla. No pesa nada así que hago todo el trabajo y se sienta sobre mí, disfrutando de la sensación de su clítoris siendo acariciado en cada pasada.

―Eso es, Edward. Justo así ―gime y echa la cabeza hacia atrás, exponiendo su cuello.

Me engancho a ella ahí con los dientes, sintiéndola apretándose a mi alrededor y entonces empieza a correrse. Me exprime la polla, pero no me dejo ir, queriendo al menos dos más por parte de ella antes de que tengamos que irnos.

―Eso es, nena. Ahora dame otro ―exijo contra su cuello, trabajando en ella de forma constante.

Se sujeta a mis hombros y me da una débil sonrisa mientras baja sobre mí. Se me entrecorta la respiración y la mantengo quieta, pero es demasiado tarde. Sabe exactamente qué está haciendo y su coño me aprieta en el momento justo para que me corra en su interior.

―Maldición ―comento entre dientes―. Lo hiciste apropósito.

Las olas de placer que se disparan a través de mí son efímeras mientras la tomo y la tumbo sobre la cama. Le doy una palmada en el trasero y se ríe, meneándose frente a mí. Vuelvo a entrar en ella y su risa se convierte en gemidos mientras comienzo a trabajar su coño desde atrás. Inclinándome sobre su cuerpo, estiro la mano y comienzo a frotarle el clítoris.

―Te encanta hacer que me corra muy pronto y sabías que estaba cerca. Ahora vas a darme tres orgasmos más antes de que nos vayamos, así durante toda la cena el coño te picará con lo que me hiciste hacer.

Bella gime y se empuja hacia mí, encantada con mis palabras sucias. Puede que ambos hayamos empezado como vírgenes, pero hemos aprendido mucho el uno del otro desde entonces.

Nuestra historia comenzó un poco frágil, pero hay mucho delante de nosotros. Somos afortunados de habernos conocido así podríamos pasar más tiempo juntos como uno. Es mi vida y mi futuro y no puedo esperar a ver qué nos depara el futuro. Siempre estaré a su lado, asegurándome de que es más feliz de lo que ha sido nunca, protegiéndola del peligro. Porque es para lo que he sido puesto en esta tierra, para proteger a mi Bella.


Espero sus REVIEW, QUIERO SABER QUE LES PARECIO ESTE CAPITULO! Este es el ultimo capitulo! pero no preocupen sus pequeñas mentes, aun faltan los epílogos y son 6, así que no vemos pronto!

Besos y Abrazos.

Anastacia