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Cap 2

-Voy a ir a lo de mi madre un par de días, hasta que le digas y estés preparado para que nos vea a ambos -le informó a la mañana cuando se levantaron, lo primero que hicieron al abrir los ojos fue volver a tener una sesión de sexo, tenían que admitir que hacerlo con la posibilidad de ser descubiertos les daba un poco de emoción.

-Voy a decirle hoy tranquilo -no quería estirarlo más.

-De todas formas, mi madre se pondrá contenta de que vaya unos días -Harry se levantó y se puso el pantalón que se había puesto la noche anterior para dormir.

-De acuerdo, mándale saludos, dile que en la semana voy -Narcissa adoraba a Harry, podría decirse que lo había adoptado como un hijo.

-Bueno mandaré a algún elfo a buscar mis cosas -Harry negó espantado, se ganaría una buena reprimenda si su amiga veía algún elfo en la casa.

-Son libres, eso debería alcanzar -Draco que era un inútil en lo que refería a quehaceres de la casa era de las personas que más había sufrido la regulación de elfos-. Me voy -anunció, luego de darle un beso se apareció en su casa.

Harry se levantó y se fue a su cuarto, Hermione ya se había levantado, la manta estaba pulcramente doblada sobre el sillón. Escuchó ruidos abajo por lo que supuso que estaría haciendo el desayuno.

-Buenos días -le dijo al bajar de la escalera, Hermione que estaba de espaldas se dio vuelta para saludarlo. Las palabras se le atoraron en la garganta al ver a su amigo vestido solo con un pantalón, no sabía en qué momento Harry había desarrollado tan buen cuerpo.

-Buenos días -Lamento haberte molestado, pero estaba realmente cansada -se excusó.

-No pasa nada, dormí muy bien -una sonrisa lo delató, Hermione se le quedó mirando.

-Harry tu compañero -él la miró mientras se sentaba en la silla de la barra- no es solo un compañero de casa ¿verdad? - él la miró sorprendido, a veces se olvidaba lo inteligente que era.

-De hecho, sí, es mi pareja -ella asintió seria, él la miró preocupado no podía lidiar con más desprecio.

- ¿Hace cuánto estas con este chico? Como puede ser que no me hayas dicho, se supone que soy tu amiga -el tono de sabelotodo mandamás que tanto la caracterizaba no se hizo esperar.

-Hace tres que salimos y uno que vivimos juntos -empezó por la primera pregunta, ella puso los brazos en jarra- no te dije porque aquí no lo tomaron muy bien -ella asintió, sabía por Luna que Harry y Ginny se habían separado, incluso Ginny le había dicho algo, pero no se habían explayado, no se había comunicado mucho con ellas, la pelirroja nunca había ido a verla y con el tiempo dejó de llamarla y Luna era Luna.

-Imagino que el que hayas dejado a Ginny por un tipo no les cayó muy bien -indicó, el sonrió de lado, Hermione lo miró analíticamente, nunca lo había visto sonreír así, pero conocía ese gesto.

-No en realidad no -ella le acarició la mejilla con cariño.

-Eres un tonto, tendrías que haberme dicho, jamás te rechazaría por ser gay -le pellizcó la mejilla con cariño y volvió a su labor de hacer el desayuno.

-No soy Gay -ella volvió a detenerse para mirarlo- soy bisexual, todavía me gustan las chicas y él… es como yo -ella asintió y continuó con las homelets.

-Como sea, tendrías que haberme dicho -lo regaño sin mirarlo- ¿cuándo lo voy a conocer? -Harry rio, claro que tendría que haber confiado en ella.

-Se fue a pasar el fin de semana con la madre, quería darme lugar para contarte.

Mientras desayunaba una lechuza golpeó la ventana, Harry se levantó a recibirla, la hizo entrar para que descansara un momento, le dio agua y unas galletas. Le dio la carta a Hermione, no necesitaba ver de quién era para confirmarlo, conocía la letra y el ave.

- ¿Para mí? -preguntó extrañada, tomó el papel que Harry le tendía con duda- ¿cómo puede alguien saber que ya estoy acá?

-Vas a ser la viceministra no es algo menor -aclaró Harry, ella asintió.

-Es de Ginny -le dijo con un tono de disculpas, él asintió en confirmación- quiere que salgamos hoy a la noche -le contó, la carta era más larga, explicaba cómo a través de su padre que habló con el ministro supo de su llegada y de que se quedaba en la casa de Harry.

-Ve -le dijo con simpleza- tenemos todo el día para pasar juntos -agregó dándole un empujón para que aceptara.

-De acuerdo, ¿me puedes prestar papel? -el ojiverde asintió y le alcanzó con premura lo necesario para escribir.

La castaña garabato una respuesta y envió la carta de respuesta con la lechuza de la pelirroja. Un rato después una nueva misiva llegó para indicarle la hora y el lugar y que por el bien de su amistad no hablaran de Harry. Hermione rio porque sabía que la pelirroja esperaba que Hermione sacara el tema, se imaginó por la charla con su amigo que el hecho de ser bisexual no era la razón por la que se había enemistado con los Wesley.

-Harry, cuéntame de tu chico -le pidió mientras se maquillaba, el aludido la miraba desde la cama.

- ¿Qué quieres saber? -No quería tocar mucho del tema porque sabía que su amiga se daría cuenta quien era.

-No sé, ¿lo conozco? -comenzó con una pregunta directa, el asintió junto con un sonido de afirmación- mmmm -se tocó la barbilla pensativa mientras regresaba al cuarto- fue a Hogwarts con nosotros

-No trates de adivinar-la regaño pellizcando su mejilla.

-Eso quiere decir que si, oh por Morgana, es Slytherin -afirmó, ese descubrimiento le hizo entender porque se habían enojado con ellos.

- ¿Cómo carajo haces? -cuestionó cruzándose de brazos. Ella levantó los hombros indicando que no sabía.

-No hay muchas opciones, pero dejemos lo ahí, ya tengo mis sospechas -anunció.

-Seguro que si -bromeó el.

El Salvador la dejó sola para que se cambiara, Ginny le había dicho que irían a un bar bailable en el mundo muggle que iban muchos magos, que se vistiera para la ocasión. Lo que la pelirroja no sabía es que después de sus años en New York Hermione había cambiado mucho sus maneras de vestir, se llevaría una sorpresa.

Ella consideraba que seguía siendo la misma, seguía siendo una obsesiva en algunos aspectos, amaba leer y estar preparada para el trabajo, era un tanto mandona, pero se interesaba más por su aspecto, se arreglaba: usaba maquillaje, trataba de controlar su pelo y usaba ropa de moda y acorde a su talla.

Se puso un short dorado con un top strapless, escote corazón negro y un blazer largo blanco, unos zapatos altos nude. Utilizó una poción que le permitió acomodar su pelo en una trenza.

Cuando bajo para despedirse de Harry sonrió al ver el gesto anonadado del Ojiverde. La miró de arriba abajo sin poder creer lo que veía, su amiga no estaba un poco mejor, estaba increíblemente buena.

-Los vas a dejar sin palabras -dijo al fin, ella le sonrió, sus labios rojos se vieron increíbles con ese gesto.

-Era la idea -admitió sin culpa. Con el tiempo había aprendido que le gustaba que la gente apreciara que era bella, siempre se había esforzado en ser la chica 10, sentía que lo necesitaba, tenía que resaltar de alguna manera porque siempre se había sentido poca cosa, no era muy agraciada cuando era adolescente, no estaba conforme con su cuerpo y no tenía confianza en sí misma, con el tiempo había aprendido a quererse como era, y que no importaba si su cuerpo era lindo o no, ella podía usar lo que quisiera. Después de todo aquello terminó resultando que su cuerpo no estaba nada mal, no era una modelo, pero se amaba como era.

Después de despedirse con un beso en la mejilla del joven se apareció en la dirección que le habían dado. Harry se quedó parado tocando el lugar donde el beso de ella quedó grabado por el labial. Ella siempre había sido de las que daban besos, pero ahora había notado lo increíblemente hermosa que se había vuelto.

-Hola -saludo la castaña al llegar una joven pelirroja y una joven rubia se dieron vuelta y se le quedaron mirando impactadas.

-Hermione estas hermosa -saludó con sinceridad Luna, la joven se había puesto un vestido negro ligeramente ajustado, pero increíblemente corto, la rubia se acercó y le dio un fuerte Abrazo- Estoy muy feliz de que hayas vuelto -le dijo mientras la estrujaba con sus pequeños brazos.

-Lo veo y no lo creo -Ginny era una pelirroja despampanante, siempre había sido alta y delgada pero los años habían sido generosos, tenía un cuerpo digno de una modelo, piernas largas, un enorme busto marcado por un vestido ajustadísimo azul oscuro a juego con sus ojos-. Herm estas muy bien vestida y tu cuerpo, ¿qué le paso a tu cuerpo? -Hermione sonrió por cortesía, pero notó el tono de malicia que había usado.

-Creo que siempre fue así, pero ahora pudo verlo y resaltarlo -le dijo Luna, la castaña le sonrió con cariño.

- ¿Entramos? -pidió la castaña. Ambas amigas asintieron, al entrar Hermione se encontró con un enorme lugar con luces tenues y música para bailar más fuerte que lo necesario. Con un poco de suerte se dedicaría a beber y bailar y no tendrían que tocar temas que no le agradaban.

Las tres chicas se acercaron a la barra para dejar sus bolsos y abrigo en el caso de Hermione, allí hacía bastante calor. Luego se pidieron unas bebidas.

-Vamos a bailar -gritó Ginny, las tres asintieron y fueron a la pista y comenzaron a bailar al son de la música. Habían perdido la cuenta de los tragos y las canciones cuando la pelirroja volvió a hablar a los gritos- mira tu novio -le dijo a Luna apuntando a un rincón donde había unas mesas. Allí un grupo de chicos que Hermione conocía del colegio se reían bebiendo.

- ¿Tu novio? -pregunto a la rubia.

-Theodoro Nott -le respondió en un grito la rubia con una sonrisa encantadora. Eso sacaba un nombre de la lista de candidatos de los posibles novios de Harry. Entre el grupo vio que además de Theodoro Nott, estaba Blaise Zabini, Gregory Goyle y Draco Malfoy, todos habían cambiado mucho desde la última vez que los vio, habían dejado de ser unos niños para ser hombres, pero el que más había captado su atención era Malfoy, siempre creyó que era atractivo pero ahora no podía creer que fuera tan hermoso, era alto y atlético, su cabello seguía rubio casi platino pero bastante más corto, sus rasgos o por lo menos lo que veía desde allí entre las penumbras era masculino y Bello.

-Si fueras un dementor ya le habrías sacado el alma, te lo comiste con la mirada -pinchó Ginny. Hermione se volteó para mirarlo- ¿por qué no lo vas a saludar? -No supo muy bien porqué, pero lo sonó que todo lo que decía la pelirroja era con malicia. Luna la mira desaprobatoriamente-. O te da miedo -el tonó, si no habría sido con fines malvados, le habría recordado a Fred.

-Por supuesto que no -respondió molesta, la pelirroja sonrió triunfante.

-Te reto a que vayas y le cantes y bailes la próxima canción que venga -Hermione alzó una ceja escéptica.

- ¿Qué tenemos 15? -respondió incrédula.

-Entonces no te animas -sabía que era un juego, que lo hacía apropósito, sospecho que por más de un motivo, pero no podía dejar que pisoteara así su orgullo, desde que había llegado había buscado golpear su autoestima.

-Dame el trago más fuerte que tengas -le pidió al barman, le joven que era mago y la había reconocido se lo sirvió en un segundo.

-Ginny -la llamó Luna, pero esta la ignoro. Cuando Hermione terminó el trago de un golpe se volteó hacia el grupo de Slytherins, Luna la siguió apresuradamente, sospechó que la castaña no sabía que Draco estaba saliendo con Harry y estaba casi 100% segura de que Ginny lo había hecho apropósito.

-Hola chicos -gritó un poco ebria cuando llego a ellos, los aludidos se dieron vuelta al ver a quien los saludaba la miraron sorprendidos, Theo se acercó a Luna que llegó unos segundos después.

-Ah, pero miren que tenemos aquí -comenzó Blaise con su tono de Casanova.

-Ginny la provocó -le dijo Luna a su novio, este la miró confundido- lo hizo apropósito -Theo no entendió mucho, pero se imaginó por donde venía la mano.

-Draco Malfoy -le gritó apuntándole, él la miró incrédulo, no se esperaba a Hermione ebria con esa ropa y luciendo tan bien.

-Granger -la saludó con una inclinación de cabeza.

-Lo siento, pero esto es por mi honor -le indicó, cuando lo tomó de la mano temió que lo besara, pero lo arrastró a la pista de baile.

- ¿Qué haces? -le preguntó sin saber que pretendía.

-Bailar -respondió con simpleza, el rubio la siguió sin rechistar- creí que estabas con tu madre -bromeó, Draco se detuvo a medio camino.

- ¿Él te dijo? -ella le sonrió.

-No, pero pude deducirlo -Hermione era increíblemente inteligente y tenía una gran habilidad de deducción.

-Ah, ¿sí? - ambos retomaron el camino hacia la pista.

-Si, sabía que era un Slytherin, lo supuse por el rechazo de los Wesley -comenzó a explicar hablando cerca de él para que la escuchara- no me dijo cuál, supongo temía espantarme -ella asintió divertida, él se relajó al notar que no le molestaba que él fuera la pareja del elegido- cuando Ginny los vio note como se puso y el hecho de que me pinchara para bailar con vos me lo confirmó -el asintió ante su lógica.

-Es una ex un tanto maniaca -indicó con tono burlón ambos miraron hacia la barra donde ella los miraba expectantes- la cuestión es porque salió la posibilidad de pincharme con esto -ella se le quedó mirando sin saber qué decir.

-Por qué te estaba mirando -el levanto la ceja- hace años que no te veía, no me esperaba que lucieras así -explicó mientras lo señalaba con la mano.

- ¿Así como? - insistió aun conociendo la respuesta.

-De bueno -él sonrió de lado, ella lo miró al captar a quien le recordaba el gesto que había hecho su amigo hace un rato.

-Hermione Granger! ¿estás tratando de ligar conmigo sabiendo que soy el novio se tu mejor amigo? -cuestionó con fingido espanto.

-Primero cuando te estaba mirando todavía no había confirmado que eras vos, tenía a Zabini como opción -comenzó a explicar, la gente a su alrededor bailaba, ella estaba esperando la próxima canción para cumplir con su apuesta.

-Y Goyld? -preguntó- eso es discriminación Granger -la pinchó.

-No es el tipo de Harry -dijo segura, Draco rio.

-Hasta hace unas horas no sabías que le iban los tipos -señaló burlón.

-Ese es un buen punto -respondió pensativa.

- ¿No tenías una apuesta que cumplir? -pregunto cuando una nueva canción empezó.

Fama

Dicen que tengo mala fama

Que me enamoró por la noche

Y se me pasa por la mañana, ah

Hermione sonrió por la canción y comenzó a bailar provocativamente alrededor del rubio.

Lo siento no tengo la culpa

Que no me den lo suficiente

Yo soy exigente

Y los nenes se asustan, hum

Draco levantó las cejas curioso, Hermione bailaba muy bien, su cuerpo era aún más apetecible al moverse así.

Lo primero es que sea soltero (levantó un dedo y levantó los hombros como restándole importancia)

Con cerebro sería el dos (hizo un gesto como diciendo que en eso tenía un poco)

Que esté bueno va de tercero (asintió y se mordió el labio)

Y de paso que tenga buen humor (levantó las manos rendida)

-Todo no se puede -bromeo él hablando en su oído, ella se pegó a él para seguir bailando.

Así, sí

Sí lo quiero para mí, mí

Cuando me lo encuentre

Yo, no, no, no lo dejo ir de aquí

Así, sí

Sí lo quiero para mí, mí

Cuando me lo encuentre

Yo, no, no, no lo dejo

Mira que no

Yo, no, no lo suelto, no

Que si me fui con Maluma, no

Dicen que Yatra y Ozuna, no

Yo duermo sola en mi cama

Y no me preocupa mi mala Fama

Yo hago lo que quiero

Si me da la gana

No busco un Romeo

De fin de semana

Que me venda las estrellas

Sin llevarme al cielo

Las promesas falsas

Se las lleva el viento

-Puedo llevarte al cielo si quieres- le dijo seductoramente en el oído haciéndola temblar.

-Debería darte vergüenza coquetear así teniendo novio -le dijo severa.

-Le dije a Harry que no me molestaría que te quedara en casa si él no se ponía celoso si trataba algo con vos -contestó mirándola directamente a los ojos.

- ¿Le dijiste eso? -por lo que su amigo había dicho tenían una relación abierta, pero ligar con una amiga con la que había pasado algo le pareció demasiado.

-Algo así, no importa, lo que si es que tengo vía libre -Hermione negó, Malfoy era el mismo creído pesado del colegio, como había terminado su amigo con él-, es solo sexo Hermione -la castaña vibró de pies a cabeza al escucharlo decir su nombre en su oído.

La canción había seguido soñando y ella se mecía en los brazos de él.

Si digo que no es porque no quiero

Pero al indicado

Así, sí

Sí lo quiero para mí, mí

Cuando me lo encuentre

Yo, no, no, no lo dejo ir de aquí

Ella cantó en forma de respuesta y bailó alrededor de él con gracia.

-por qué no vas y le dices a tu amiga que se vaya tranquila que volverás conmigo -Hermione dejó de bailar y lo miró- vivimos en la misma casa no?

-De acuerdo -sabía que aquello la iba hacer rabiar y ella lo iba a disfrutar- ya vuelvo -le susurró en el oído y antes de irse le dio un beso en la comisura de los labios. Draco se tocó el lugar donde ella lo había besado y sonrió triunfante. Se preguntó si todo aquello era por el notorio cambio o porque estaba ebria.

-Ginny -la pelirroja había dejado de mirarla bailar con el rubio y estaba hablando muy animada con un chico.

-Amiga, ¿cómo estuvo el baile? -el tono burlón hizo que la castaña quisiera golpearla.

-Excelente, Draco es un muy buen bailarín y muy agradable -Hermione era muy inteligente, y eso para situaciones así le era muy útil, supo elegir las palabras correctas para hacerla crispar- es más venía a decirte que si te quieres ir, no te preocupes por mí, volveré con Draco -a la pelirroja se le descompuso cara, Hermione tuvo que contener una carcajada.

Se despertó con un dolor de cabeza terrible, no era mala bebedora, pero el último trago no era a lo que ella estaba habituada, se giró en la cómoda cama y se rio por lo bajo al recordar todo lo que había pasado con Draco y Ginny, se detuvo por un momento, desde cuando lo llamaba por su nombre.

-Habría jurado que eras más bien de las que se levantan de mal humor -dijo una voz masculina, la reconoció automáticamente, se enderezó de golpe y miró a su lado donde Draco Malfoy estaba acostada junto a ella con el torso descubierto.

-Que carajo… -empezó a cuestionar cuando notó que ella solo llevaba unas braga- nono no no -se negaba a creer que había sido capaz de acostarse con el novio de su mejor amigo que para colmo de males era Malfoy.

-No era lo que decías anoche -se mofó, ella se levantó de la cama tirando de las sábanas para cubrirse a su vez dejando descubierto a Draco que estaba completamente desnudo.

-Puedes taparte por favor -le gritó despavorida, Draco largo una carcajada.

-No tiene mucho sentido ya me .. -iba a continuar mofándose cuando la puerta del cuarto de la chica se abrió dejando ver a un desaliñado Harry con cara de dormido, los miró alternamente con sorpresa, ambos detuvieron su pelea para mirar al pelinegro parado en la puerta.

-Harry… -comenzó Hermione- no… -iba a decir no era lo que cría, pero seguro si lo era.

-No es lo que crees -dijo Draco sentándose en la cama, Harry levantó la ceja curioso, Draco no era de los que daban explicaciones y él no era de los que las pedía, no le molesto encontrarlos así, incluso podía llegar a decir que le gustaba la idea, le sorprendió que Hermione hiciera algo así, aunque si lo pensaba bien ya no la conocía tanto-. no tuvimos sexo -dijo al fin un tanto desilusionado, Harry lo notó y sonrió, así que si le interesaba su amiga.

- ¿Que? -Hermione no entendía nada, obviamente ella no recordaba haberlo hecho, pero tampoco no hacerlo, a las pruebas me remito pensó.

-No, cuando volvimos del bar, porque nos encontramos anoche y me hiciste un baile, no sé si lo recuerdas - la castaña se puso bordo al recordar la noche anterior. Harry largó una carcajada.

- ¿Qué hizo qué? -preguntó entre risas.

-Ah sí, te lo perdiste -afirmó- bueno como decía, volvimos y vomitaste, me vomitaste y cuando salí de bañarme así te encontré -la chica se puso aún más roja si es que era posible.

-Si que habría querido ver eso -afirmó el ojiverde divertido- hare el desayuno -informó y salió dejándolos solos.

-Así que nosotros ¿no? -pregunto Hermione más relajada.

-Ya quisieras Granger -Draco se levantó de la cama sin importarle que ella lo viera, es más lo hacía apropósito.

Hermione giró el rostro sonrojada, pero a la vez no pudo evitar mirarlo de reojo, Draco era increíblemente sexi, tiene un cuerpo trabajado y atlético, al recordarlo del colegio lo tenía como un chico menudo, aunque siempre atractivo, no sabía exactamente qué era, pero siempre pensó en que Draco tenía algo que lo hace increíblemente atractivo, quizá sus ojos, su pelo, su cara, todo él. Cuando habían vuelto al último año después de la guerra habían vuelto y él había lucido más delgado que lo habitual y más demacrado. Mientras espiaba al rubio ponerse la ropa interior pensó en que no tenía idea como Harry terminó con él, casi sonaba increíble, pero allí estaba Draco Malfoy viviendo con Harry Potter.

quiero aclararles algo, no me cae mal Ginny ni nada pero me gusta ir cambiando las personalidades y las relaciones en cada historia que voy haciendo. Para mi Ginny es un re personaje, y le tengo mucho aprecio como a todos los Wesley, menos a Percy. Pero necesitaba que fuera así para la trama de esta historia.

Gracias por leer! :)