¡Hola a todos! ¡Espero que les guste el capítulo!
Muchísimas gracias por los Rewievs!
CAP 5
Hermione se acomodó en su silla por decima vez, después de la acalorada noche que había tenido había quedado bastante adolorida y agotada, cuando los chicos fueron a ayudarla a mudarse de pieza obviamente terminaron teniendo sexo una vez más en lo que era su viejo cuarto, al final Harry la cargo al cuarto de los tres y le dijo que en la mañana le diría a los elfos; y llevándola en su hombro con Draco pegándole nalgadas terminaron una vez más teniendo sexo, cuando al fin se durmieron era cerca de las 5, luego se levantó a las 7.30 para a las 8 poder estar en el ministerio.
-Hermione –le dijo Candace desde la puerta, la castaña levanto la vista hacia su secretaria.
-Qué pasa? -le preguntó. La mujer caminó hasta ella y dejo un paquete en el escritorio.
-Le llegó este paquete –le indicó Hermione asintió y lo tomó. Vio que eran tres frascos con diferentes pociones. Tomo nota escrita con una pulcra letra.
Lamento que te hayamos dejado tan agotada.
La azul es una poción vigorizante, la transparente para el dolor y la naranja es una anticonceptivas (nosotros no tomamos esas precauciones por obvias razones, no sé si ya tomas algo para eso, si no la quieres tomar tomaremos las precauciones con Harry)
D.M
Pd. Gracias por decir que si, aunque no lo dijiste, pero se sobre entendió.
Hermione sintió como se le ponía la cara como un tomate, le pidió a Candace que se retirara y se tomó las tres pociones de un tirón. Había sido descuidada, hace varios meses no tomaba la poción anticonceptiva, quiso golpearse por ser tan tonta. Le gusto el detalle de que Draco tuviera en cuenta esa posibilidad y que además le diera la posibilidad a ella de no tomarla si no quería.
Sintió el calor del cuerpo de Draco abrazándola por la espalda cuando un ruido la hizo despertar, primero abrió los ojos confundida, pero luego entendió que había una lechuza en la ventana con una nota, se soltó suavemente del agarre de Harry y se levantó, se puso la camisa de Draco para cubrir su desnudez y abrió la ventana, la carta era dirigida para ella y Harry con el sello de ministerio, la abrió con premura, una carta en plena noche debía de ser algo importante.
-Mierda –dijo con bronca al terminar de leerla.
-Paso algo? -preguntó Draco desde la cama. La había sentido levantarse, pensó que iría al baño, pero luego la sintió abrir la ventana, quiso darle su espacio hace dos meses que estaban saliendo y había aprendido que Hermione era una mujer fuerte e independiente que le gustaba tener su espacio.
-Si, despierta a Harry, tengo que responder esto –Draco tomó el papel que ella le dio antes de salir del cuarto hacia la habitación que ahora usaba de oficina, en seguida el rubio comenzó a llamar a su novio mientras leía el mensaje. El tonó de Hermione le había indicado que era algo realmente serio.
-Quee –dijo con un poco de fastidio el pelinegro, Draco quiso besarlo por lo tierno que se veía, pero se contuvo.
-Un mensaje urgente del ministerio –le indicó a la vez que Hermione volvía con la respuesta de la nota y una golosina para la lechuza que aun ululaba en la ventana.
-Vamos –le dijo Hermione mientas le tiraba el bóxer. El pelinegro se levantó en el acto y al igual que la castaña comenzó a vestirse.
-Kreacher –llamó Draco al aire. Al instante el viejo elfo de la familia Black apareció- prepárales un poco de café para llevar –el elfo asintió y desapareció. Hermione lo miró con un gesto agradecido, mientras se ataba su desordenado pelo en un rodete. Mientras tomaba su varita y su túnica el elfo volvió con dos vasos de café en vasos que les permitirían aparecerse sin mancharse.
-Vamos? -le dijo Harry cuando estuvo listo, ella asintió y se acercó para despedirse de Draco con un beso antes de prepararse para aparecer junto a Harry en la dirección que le había mandado.
-Vice ministra, jefe –dijo uno de los aurores que loes esperaba en la entrada de aquella pintoresca casa muggle.
-Hola saludo Hermione a Dean Thomas que le hacía señas desde dentro de la casa. Había un mundo de gente, policías y forenses muggles y algunos aurores miembros del ministerio.
-Buenas noches –dijo un policía muggle, soy el detective Rossi, él es el doctor Reed, somos especialistas en crímenes conductuales, el primer ministro nos explicó, solo a nosotros dos con lo que nos enfrentamos.
-Oh mucho gusto, soy Hermione Granger viceministra y él es Harry Potter el director del departamento de seguridad mágica –los cuatro se saludaron estrechando sus manos, el detective era bastante mayor, pero el doctor Reed eran joven, parecían estar bastante bien con el hecho que había todo un mundo escondido.
-La policía comenzó a tratarlo como un grupo o secta de asesinos seriales después de las últimas muertes, como en las anteriores ocasiones en esta vez, el o los ignotos aparecieron casi a la misma vez en tres domicilios y mató a tres infantes sin ningún punto a Parente en común -comenzó a decir el chico.
-Harry da las indicaciones pertinentes a los aurores y luego de que la policía muggle termine quiero que los saquen, quiero probar algo –le indicó, su novio asintió y se fue con Dean a empezar con sus tareas- Doctor Reed, permítame que le explique algunas cosas, Efectivamente es un solo asesino, utiliza un hechizo que se llama aparecerse, es decir, traslada su cuerpo de un lugar a otro con magia -el chico la miró asintiendo fascinado- y segundo si tienen un punto en común, que es para nosotros el punto más relevante de todo esto, las víctimas son brujos hijos de padres no brujos.
-Entiendo, eso quiere decir que existen fanáticos de que la magia es pura y exclusivamente de magos hijos de magos en su comunidad –interpeló el joven.
-Efectivamente los hay, pero lo que más nos preocupa es que se trate de un seguidor del mago que provoco las ultimas guerras mágicas, Voldemort fue el peor mago oscuro del mundo que ha existido –le explicó. Rossi la miraba con un poco de escepticismo, pero el doctor parecía encantado.
-Cree que pueda prestarme algunos libros sobre su mundo? -Hermione le sonrió aquel chico parecía un sabelotodo como ella.
-Por supuesto –Harry se apareció junto a ellos un poco celoso de la sonrisa que el muggle le hacía a Hermione.
-Ya pueden subir –le indicó. Hermione asintió y se encamino hacia las escaleras, los tres hombres la siguieron.
Hermione entró al cuarto, Harry le apretó el hombro en señal de apoyo cuando vio que apretaba los puños con fuerza. Ella asintió en agradecimiento y caminó hacia la cama donde estaba el cuerpo inerte de una niña de no más de 10 años.
-Maldito –dijo con enojo.
-Puedo preguntar, ¿por qué ese rango de edad? -preguntó el detective.
-A los 11 los niños brujos inician su educación en Hogwarts, es un colegio de magia y hechicería explicó Harry.
-Entonces tenemos que suponer que es alguien poco habilidoso –dijo Reed, los tres lo miraron con atención- supongo que incluso con un mínimo de educación mágica un niño puede protegerse de un ataque, pero si eres un buen brujo no debería ser un impedimento.
-El doctor Reed tiene razón, tiene mucho sentido –afirmó Harry, en respuesta la castaña asintió.
-Hare un hechizo para ver la magia que se usó aquí - les explicó Harry asintió y se paró en la puerta, los dos hombres lo siguieron.
-Hicieron antes esto? -preguntó el detective Rossi mientras se acomodaba su pelo cano.
-No, es un hechizo muy difícil, no muchos pueden hacerlo –le respondió Harry orgullosa que su novia fuera una de las personas capaz de hacerlo.
-Me imagino que debe ser una excelente bruja, después de todo es la viceministra –dijo el doctor Reed encantado con la chica, quien acaba de sacar su varita.
-Si se considera la mejor bruja de nuestra época –les sonrió con orgullo, desde que Dumbledore había muerto y Voldemort fue acabado el puesto de mejor mago había quedado para Hermione que combinaba todo aquello con su increíble inteligencia.
-Appare Vestgium -dijo la castaña y una luz dorada salió de su varita, figuras borrosas fueron apareciendo retrocediendo hasta el momento que ella quería llegar.
-Allí -dijeron Harry y Hermione a la vez. El rastro de un hechizo de desaparición junto a la venta y luego un hombre completamente de negro con una varita en mano.
-Mortifago? -le preguntó Harry a la chica, la joven se acercó a la figura.
-Si tiene una máscara –le dijo mirándolo fijamente registrando cualquier detalle que le pudiera servir buscaba gravar en un recuerdo, para poder analizarlo- Harry eso fue parsel? -le preguntó al escucharlo hablar.
-Creo que sí, lo dijo muy bajo, luego lo mirare mejor -ella asintió, luego el hombre apuntó su varita a la niña que seguía durmiendo en su total ignorancia de lo que iba a pasar.
-Avada kadabra –dijo el asesino y una luz verde impacto en la niña. Luego camino hacia ella y tomo en un vial un poco de su sangre y luego volvió a desaparecer.
-Toma –le dijo a Harry mientras se sacaba un recuerdo- voy a ir a las otras casas quiero ver si repite lo mismo en todas ellas, el asintió y se guardó el frasco que ella le daba.
-Terminare todo aquí y luego te encuentro –le dijo saliendo del cuarto.
-Doctor Reed parece un hombre listo que tan rápido lee?
Cuando terminaron de recorrer las tres casas, de las tres nuevas víctimas del asesino oscuro, como lo habían llamado el doctor Reed y el detective Rossi. Al terminar los guio a ambos hacia el ministerio, no había prácticamente nadie cuando entraron por la puerta habilitada para muggles. Ambos hombres miraron anonadados todo aquel gigantesco edificio que funcionaba mayormente a través de la magia. Saludó a un par de persona que habían llegado temprano, incluso reconoció algunas caras de los cansados aurores que trabajaban en el caso.
-Pasen –le indicó entrando a su oficina, su secretaria aún no había llegado, pero imaginaba que lo haría en cualquier momento, su secretaria solía llegar un rato antes que ella.
-Bueno esto es muy interesante –le dijo Rossi mirando las fotos con movimiento.
-Quieren beber algo? -ambos negaron- de acuerdo, verán ya que el señor Reed tiene una habilidad de lectocompención tan avanzada necesito que lea algunos libros del mundo mágico para estar al tanto, no me molesta explicarle lo que quieran, pero no tenemos tiempo- los hombres asintieron en común acuerdo- tenemos seis meses hasta que vuelva a aparecer, creemos que busca 28 víctimas, lo entenderá por uno de los libros que leerá –aclaró antes de que le preguntaran- luego de leer lo que le voy a dar voy a necesitar ayuda en buscar en libros de magia oscura si lo que hace sirve para algún ritual, mientras tanto seguiremos con la investigación desde nuestra parte- se giró para mirar al hombre bastante más adulto, de pelo cano y ojos celeste-, detective Rossi, tengo o entendido que es un excelente perfilador, le daré todo lo que tengamos sobre este caso para que me arme el perfil más exacto que pueda.
-Por supuesto, entiendo que tiene muchas otras tareas de las cuales ocuparse por lo cual cuente con nuestra total y completa disposición -el joven de cabello castaño claro y ojos color avellana le sonrió con dulzura y le asintió.
-Genial, muchísimas gracias –se levantó de su asiento y se acomodó la túnica- los llevare a la biblioteca.
Hermione sonrió al ver el brillo en los ojos del joven doctor al ver la biblioteca, era definitivamente uno de los suyos, si hubiera ido a Hogwarts seguro sería un Ravenclaw. La biblioteca del ministerio era bastante completa pero no le llegaba ni a los talones a la biblioteca de Hogwarts ni a lo de los Malfoy.
-Buen día Greta –dijo saludando a una joven rubia de unos muy celestes ojos que acomodaba algunos libros.
-Buenos días señora viceministra –dijo con reverencia, Hermione negó divertida, todavía no se acostumbraba a que todos fueran tan correctos con ella- en que la puedo ayudar?
-El doctor Spencer Reed es un muggle que ayuda en un caso, necesito que lea algunas cosas –le explicó ella asintió-" Una historia de la magia", Historia de Hogwarts", "magia para principiantes", "compendio legal 198","estudios mágicos", "auge y caída de las artes oscuras", "directorio de sangre pura", "como burlar las artes oscuras" y "enfrentar lo indefendible" -Greta asintió y con un movimiento de su varita hizo que todos los libros que nombre Hermione apareciera frente a ellos- creo que para iniciar vas a estar bien, cuanto crees que tardes?
-Una semana como mucho -respondió con seguridad, sabía que podía hacerlo en menos pero no quería alardear.
-Señora, si es por el caso del asesino serial –murmuró Greta acercándose a Hermione, se preguntó cómo era que ella sabía, pero decidió ignorarlo por el momento- le recomiendo las publicaciones del ministerio durante la segunda guerra "la conspiración muggle" y "cuando los muggles atacan", quizás tener ese punto de vista sirva para algo.
-Me parece una muy buena idea- los dos libros aparecieron frente a ellos- le advierto que estos dos libros fueron escritos por fanáticos puristas que odian y se creen superiores que los no magos.
-Y usted viceministra? -preguntó Rossi, Reed lo miró desaprobatoriamente.
-Mis padres son muggles detective –Greta pudo notar el enojo en la voz de la integrante del trio de oro- como sea, si tienen alguna duda no duden en llamar –les dio una tarjeta con un número de teléfono- mientras este aquí no los voy atender porque la magia interfiere en la señal, pero después de las 4 de la tarde seguro me pueden ubicar, es más cualquier cosa esta es mi dirección y agregó en el papel la dirección de su casa con un movimiento de su varita-
¿Ya terminaste? -le preguntó Harry desde la puerta de su oficina, Hermione lo miró de arriba abajo comiéndoselo con la mirada, se lo notaba cansado, pero con ese pantalón negro, la camisa arremangada que le marcaba los perfectos músculos, el pelo revuelto era la imagen de la perfección- no me mire así o voy a tener que hacértelo en tu escritorio –le dijo en un susurro para que solo ella escuchara. Hermione asintió haciéndolo reír.
-No me parece una mala idea, pero estoy agotada –Harry asintió y la espero que ella se alistara para irse.
-Draco me aviso que se haría cargo de la comida –le dijo Harry, luego le dio un beso en la mejilla y salió de su oficina- te veo abajo.
-Insisto en que el muggle ese se estaba haciendo el lindo –le dijo mientras se metían en la chimenea luego de que hablaran sobre las supuestas intenciones del doctor Reed con ella.
-Harry, estas fantaseando –le respondió ella divertida.
-Ahora le vamos a preguntar a Draco a ver qué opina –dijo cuando salieron de la chimenea.
-Seguro te va apoyar vos si son dos trogloditas –retruco dejando las cosas en el perchero y caminado hacia Draco que los miraba confundido, le dio un beso en los labios y continuo hacia la cocina- mmm que bien huele estoy muerta de hambre.
-Que paso? -preguntó mirando a Harry que hizo lo mismo que ella, dejo sus cosas y luego se acercó a besar a su novio.
-Que anoche mandaron unos mugles y hay uno que se hace el simpático con Hermione –le explicó mientras se sentaba en la mesa de la cocina.
-Como que se hace el simpático -dijo con fastidio yendo tras ellos.
-Viste –le dijo a Harry- sabía que pensaba como vos, no se hacia el simpático –Draco y Harry se miraron concordando que lo matarían si ese se hacia el simpático con su chica-, esto de lidiar con dos Novios celosos es un montón -bromeó.
-Bueno, es tu culpa por estar tan buena- le dijo Draco- vamos a comer, compre comida italiana, la favorita de mi chica –Hermione rio con dulzura mientras aplaudía como una nena pequeña- y el postre es el favorito de mi chico, se lo merecen –les dijo y les dio un beso a cada uno y luego se sentó.
-Draco –lo llamó Hermione después de un rato mientras comían, había pensado mucho en aquello, no sabía desde que momento había entrado esa idea a su mente, pero allí estaba y hoy se daba cuenta que era un hecho, él se volteó para que supiera que la estaba escuchando- te amo –le dijo con una sonrisa, luego lo miro a Harry, a quien amaba hace años, ella había querido ocultarlo, pero eso ya no era necesario, él les sonreía con dulzura- obviamente a vos también.
-También te amo Mione –le dijo tomando su mano con cariño. Draco se levantó de la mesa y salió de la cocina.
-Y a este que le pasa? -le preguntó un poco angustiada- estuvo mal que se los dijera? -quizás Draco no quería escuchar ese tipo de cosas, entre ellos nunca se decían cosas así.
-Draco no sabe lidiar con el amor como lo hace un ser humano normal, sabe lidiar mejor con el odio que con el amor –le explicó Harry- él también nos ama, sabes que sus ojos hablan por el- ella asintió- he visto cómo te mira y es de la misma que me mira a mí, sé que nos ama -volvió a decir.
Draco estaba en el sillón de la habitación que usaba de oficina, que ella le dijera que lo amaba de una manera tan natural, de una manera tan casual, como si estuviera hablando del clima lo había dejado descolado, claro que también la amaba, igual que como lo amaba a Harry, pero no podía simplemente, se le hacía imposible decírselos, sentía que decirlo en vos alta era mucho para él.
-El amor le da a otros el poder para destruirnos –le dijo Hermione desde la puerta llevaba una remera de algodón y pelo húmedo indicando que se había bañado.
-No me molesta que me destruyan si eso es lo que te preocupa –le respondió sin mirarla, ella camino hasta él y se sentó en el sillón, sin tocarlo-, no es como crees Hermione no es que yo no sienta lo mismo, yo...
-Está bien, no tienes que decirlo si no quieres –le dijo y acaricio su pierna con cariño.
. No es que no quiera, me encantaría tener la soltura que tiene para decirlo, sería lo más normal, simplemente no puedo, se me atora en la garganta cada vez que lo quiero decirlo –Hermione asintió y se apoyó en su hombro.
-Quizás sea un hechizo –bromeó, él se acercó a ella y la besó.
-Quizás -le sonrió de lado agradeciendo su comprensión, ella era perfecta.
-Quizás la forma de curarte sea con un poco de amor –le dijo ella subiéndose a horcajadas de él para luego atacar su boca desesperadamente, el respondió poniendo en ese beso todo lo que no podía decir con palabras. La tomo por el culo para pegarle más a él y disfruto de sus caricias mientras lo besaba.
-Se que estas cansada así que déjamelo a mi –dijo mientras la hacía acostarse en el sillón y él se acomodó entre sus piernas. Le repartió besos y caricias por el cuerpo y luego de un rato la penetro, entro y salió de ella hasta que gimió su nombre en medio de un orgasmo, luego la siguió dejándose ir dentro ella- la próxima vez te voy a disfrutar más, pero ahora te dejare dormir –le dijo dándole besos en los hombros y las clavículas.
-Te amo Draco –le dijo mirándolo a los ojos, él le sonrió y la beso con fuerza sin poder decir nada.
-vamos te llevare al cuarto –y la alzó como si fuera un bebe, ella largo una carcajada- shhh vas a despertar a Harry –le dijo saliendo al pasillo.
-Es más fácil despertar a un tronco –bromeó acomodándose en su pecho, cuando llegaron a la pieza Harry ya dormía en un lado de la gigantesca cama, ellos se acostaron abrazados a su lado, el pelinegro se giró y los abrazo.
-Draco tengo que pedirte un favor – le dijo mientras desayunaban, habían pasado unos días desde que les había dicho que los amaba y todo iba perfecto entre ello.
-dime –le dijo mientras leía el diario.
-necesito todas tus memorias sobre mortifagos y que mires mis recuerdos del asesino, para ver si lo reconoces o algo – el asintió, había ayudado a Harry antes en el mismo caso y no sirvió de nada, pero ella podría llegar a ver cosas que otros no- crees que tu madre quiera ayudarme?
-AAh hablando de mi madre –exclamó de la nada, Harry lo miró divertido- dijo que cuando vamos a ir los tres a comer con ella como la pareja que somos –Harry negó, Narcisa era una mujer encantadora, pero directa, muy directa- le dije que cuando quiera, así que este fin de semana organizo una pequeña reunión –les dijo Harry asintió y llevo la taza a la cocina.
-Claro, pequeña -comentó mientras se ponía la túnica- lista Mione? -ella asintió y se le quedó mirando a Draco.
-Bueno iremos, pero me tienes que acompañar a comprarme algo como castigo por no decirme antes –Draco rio.
Encantado mi lady -respondió en una exagerada reverencia.
-Puedes venir si quieres –le dijo mientras entraban en la chimenea.
-Ni de broma -respondió antes de ser absorbidos por las llamas verdes.
El sábado a la mañana Draco y Hermione se fueron al callejón Diago a comprar un vestido adecuado para la pequeña reunión que había organizado Narcisa para esa misma noche.
-Crees que sea realmente una pequeña reunión va a invitar a la mitad del mundo mágico? -pregunto mientras caminaban, el lugar estaba lleno de gente que aprovechaba el hermoso día para hacer compras, algunos habían reconocido a la peculiar pareja y hablaban en murmullos señalándolos sin disimulo.
-Tranquila, no creo que seamos muchos, sabe que nuestra situación no es tan fácil, la gente no termina de aceptar que Harry y yo seamos pareja imagínate el revuelto que van hacer cuando se enteren de lo nuestro –le dijo dramáticamente. Pero seguro de que en esa ocasión no será algo muy grande.
-Me vale mierda, se puede caer el mundo abajo, pero nadie me va a sacar de al lado de ustedes –aseguro con fiereza y luego le tomo la mano, él le beso la mejilla y continuaron caminando.
-A el profeta y corazón de bruja tendrán al fin algo interesante que contar bromeó para luego llevarse la mano de la joven a sus labios.
Twillfitt y Tatting era una tienda soberbia y elegante, tenía ropa de la mejor calidad colgada y doblada por todo el negocio, había dos mujeres mirando ropa, la dueña del local una aristocrática mujer entrada en años se acercó a ellos, con un gesto amable.
-Señorita viceministra, que placer tenerla aquí en mi tienda –saludo con educación- señor Malfoy, un placer como siempre –se dirigió al rubio con una sonrisa.
-El placer es todo mío –Hermione contuvo una carcajada, a veces olvidaba que Draco podía ser tan pomposo como un príncipe Frances en la época victoria-, queremos un vestido para ella.
La mujer asintió y los invito a seguirla con un movimiento de su mano, le indico donde estaban los vestidos y luego se marchó a ver a los otros clientes.
-Draco Malfoy –le dijo una voz femenina a su espalda mientras miraba vestidos con Hermione.
-Daphne –respondió-, hace un tiempo que no te veo, que es de tu vida?
-Ah nada, sigo casada con ese espanto de ser humano con el que me hizo casar mi padre –bromeo, si bien su padre la hizo casar con alguien bastante mayor con ella se había encariñado con el viejo, era un buen hombre que la trataba más como una hija que como una esposa.
-Pobre Richard, con lo bueno que es –le dijo. Hermione seguía mirando vestidos, cuando vio uno que le había encantado, se dio vuelta para mostrárselo a Draco cuando se dio cuenta que hablaba con una chica.
-Y vos? ¡Me dijo tu madre que hoy a la noche vas a ir!, ¿Potter te deja salir del cuarto? -volvió a bromear.
-A veces -respondió divertido- si si esta noche vamos a ir todos –le dijo y se dio vuelta para buscar a Hermione, que lo miraba de reojo con un gesto asesino. Sonrió recordando cuando los había tratado de no sé qué a él y Harry por celosos.
-A todo esto, que vienes a comprar aquí, es ropa de mujeres, acaso alguno de ustedes se va hacer mujer? -preguntó fingiendo espanto.
-Daphne, ¿qué opinas este o este? -pregunto Astoria acercándose a ellos- Draco –lo saludó con efusividad saltando a sus brazos hace meses que no te veo! Harry te dejo salir del cuarto eeh –dijo codeándolo divertida.
-Porque todos siguen diciendo eso –comento fingiendo enojo.
-Que haces aquí? ¿Tu madre te mando a buscar el vestido para esta noche? -preguntó Astoria, moviendo sus elegantes manos mientras hablaba. Hermione siguió mirando vestidos mientras miraba de reojo a esos tres ex Slytherins charlar animadamente.
-
No en realidad vine a acompañar a... -y se giró para señalarla- esta hermosa señorita a comprarse un vestido para esta noche –Hermione se giró para mirarlos, Draco la miraba divertida mientras ella tenía ganas de tirarle una percha por la cabeza.
-Granger? -dijo primero Astoria, Draco se acercó a ella, y la tomo por la cintura.
-Como fue que nos llamaste el otro día? -Hermione lo miró con cara de pocos amigos.
-Astoria, Daphne –saludo con educación y se metió en los probadores.
-Estas saliendo con Granger -preguntó Daphne extrañada, Astoria asintió confundida.
-Y Harry? -agrego Astoria, todos había aceptado a Harry como la pareja de Draco y lo había aprendido a querer.
-Tranquilas, Harry y yo estamos más que bien, hoy en la noche las veo, voy a ver esa linda castaña antes de que nos lance algún hechizo –dijo riéndose mientras iba hacia los probadores, saco su varita y destrabo la puerta con un hechizo silencioso, después entro encontrándose con una Hermione cubierta solo por su ropa interior,
-Draco que haces? -le dijo mirándolo a través del espejo mientras veía como volvía a trabar la puerta y luego ponía un hechizo silenciador.
-Nada, vine a ver si necesitabas ayuda –se acercó y se pegó a ella, comenzó acariciando sus muslos con suavidad.
-Draco –dijo tratando que se detuviera, pero su tono sonó más a que continuara.
-Tranquila le dijo al oído mientras comenzaba a mordisquearle la oreja, sin mucho preámbulo corrió con su mano la delicada tanga y metió un dedo dentro de ella- ya estas empapada –musito en su oído, ella se estiro para alcanzar su boca y lo beso con ansias. Draco no dejaba y tocarla, acariciaba de a ratos su clítoris y de a momentos entraba y salía de ella. Hermione habría largado una carcajada de no estar tan excitada, quien se hubiera imaginado que la correctísima viceministra Hermione Granger tendría sexo en un probador. El blondo le dio vuelta para quedar de frente a él, comenzó a chuparle las tetas sin sacarle el sujetador y ella metió la mano dentro de su pantalón. Él le mordió el pezón cuando ella subía y bajaba su mano apretando levemente su verga. No había pasado mucho cuando la tomo por el culo para que ella enredara sus piernas en él para luego introducirse en ella, ella gimió con fuerza olvidando donde estaban, no le habría importa ni, aunque no hubiera un hechizo silenciador, la castaña se movía suavemente colgada del cuello de Draco mientras él se empujaba una y otra vez dentro de ella hasta que ambos llegaron al clímax casi a la vez.
-Por Morgana, las cosas que me haces hacer –dijo la viceministra cuando pudo recuperar un poco el aliento sin moverse de su lugar.
-Ah lo que pensaría la gente si se enterara -bromeó el en respuesta. Hermione le mordió levemente el hombro como castigo.
-Mejor vamos antes de que alguien se dé cuenta –le indicó ella bajando sus piernas, en respuesta el blondo le dio un profundo beso y luego la dejo ir.
-Ya te elegiste un vestido? -le cuestionó mientras se acomodaba la ropa.
-Si, te habría mostrado, pero estabas muy ocupado –dijo ella poniéndose la ropa.
-Las hermanas Greengras son amigas, saben que estoy con Harry y sabrán que estamos con vos y lo aceptaran sin vueltas –le informó con seriedad. Ella asintió sin saber que decir. Le parecía que él estaba tomando todo aquello muy enserio si estaba dispuesto a decirle a todos sus amigos y familia lo que había entre ellos.
-Es increíble no? -le dijo llamando su atención, Draco que estaba por salir se dio vuelta y la miró- siempre quisieron hacernos creer que los Slytherins eran los malos y prejuiciosos pero todas las personas que aceptan y normalizan la relación tuya y de Harry son en mayoría serpientes –el rubio levanto una ceja con intriga- lo único que logran con el sistema de casas es el prejuicio y alejar a las personas, no todos pudieron aprender a dejar eso atrás -Draco asintió comprendiendo lo que quería decir, el pasado a veces le pesaba mucho sobre sus hombros, pero que ella y Harry pudieran dejarlo ir y apoyarlo de aquella manera le demostraba que el mundo podía ser un buen lugar incluso para alguien como él. Sabía que no los merecía.
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