Hola a tod s perdón por tardar en actualizar, espero que este capítulo compensé la falta.

Espero que les guste!


Cap- 7

La semana había estado bastante tranquila, había tenido su habitual trabajo y había aprovechado para buscar información para el caso del asesino serial habían pasado algunos meses desde que había aparecido por última vez. El doctor Reid había estado leyendo mucho sobre el mundo mágico y junto al detective Rossi habían hecho un perfil y entre los dos muggles, Harry y ella había podido averiguar bastante del caso, desde que todo había empezado había tendió los primeros sospechosos. Draco y Narcisa les habían dado algunos nombres y gracias a ellos había podido empezar a encaminarse hacia quien buscar.

Hermione veía por una cámara Gesell como Harry y el detective Rossi interrogaban a un hombre que estaba en la lista de nombres que los Malfoy le habían dado, era un exmortifago, que había salido de Azkaban hace un tiempo.

-No creo que sea él -afirmo Hermione al doctor Reid, quien asintió en conformidad, el hombre no entraba en el perfil que habían armado, no parecía un fanático de Voldemort o de la sangre pura que parecía tener el asesino.

Harry y Rossi también lo notaron por lo que apuntaron su interrogatorio hacia información sobre el caso que él pudiera aportar.

-Tengo una duda sobre el servicio penitenciario –pregunto el doctor, Hermione asintió sin mirarlo, se había distraído mirando los brazos de Harry que había quedado descubiertos después de que se arremango la camisa- vi que tienen una asamblea que actúa de jurado –la castaña asintió- ¿con que conceptos deciden la pena? -después de algunos interrogatorios el muggle había notado que distintos magos con casi mismos crímenes tenían distintas penas.

-Bueno la verdad es que es bastante subjetivo, estos años se estuvieron creando nuevas leyes para que esto no pase, pero la mayoría de los Mortifagos fueron juzgados bajo las viejas leyes, entre más daño hayan causado a personas relacionadas con el Wizengamont, y también cuan relacionados estuvieran con Voldemort –el no mago entendió que la sociedad muggle era un poco arcaica, por suerte Hermione había tomado un cargo relevante y buscaba cambiar eso- por ejemplo mi suegro aún está en Azkaban, le queda un tiempo él era del círculo más cercano a Voldemort, pero mi suegra nunca tuvo que ir a la cárcel y Draco solo tuvo que pagar unas multas tuvieron muchos atenuantes.

-Sales con un ex mortifago? -preguntó interesado, Hermione cayo en cuenta en lo que había dicho, sabía que era chocante para la gente escuchar aquello- pensé que salías con el señor Potter -admitió, Hermione se giró para mirarlo- y por lo que leí él fue el que derroto a Voldemort con tu ayuda y la de ese otro chico –continuó, cuando descubrió que Hermione era una heroína e guerra se había quedado fascinado. Había pensado en invitarla a salir, pero su personalidad y sospechar que saliera con una persona como el Salvador del mundo mágico no jugaba mucho a su favor.

-Si, es algo difícil de explicar -admitió, el doctor Reid se preguntó si ella tenía dos relaciones paralelas, le sorprendió mucho pensar en aquello, Hermione no parecía el tipo de chica que tendría un amante. El hecho de que tuviera un cargo tan importante no le generaba pensar que pudiera ser lo contrario, después de todo en el mundo no mágico era muy normal encontrar políticos con doble vida. Se preguntó también como lo aceptaría el mundo mágico, parecía un poco antiguo en las cuestiones de las relaciones, por lo que había leído todavía continuaban con los matrimonios arreglados, por lo menos una parte, para mantener la pureza. Aunque si lo pensaba bien, que saliera con un ex mortifago, los más fanáticos puristas, daba a entender que en aquella sociedad las cosas comenzaban a cambiar.

-No, sirvió para nada –dijo Harry entrando al cuarto, al ver al doctor mirar con esa cara de cordero degolladlo y a la vez de idolatración caminó hacia Hermione y le dio un beso.

-También me quieres orinar como un perro? -bromeó, Harry rio.

-Agradece que no lo vio Draco -agregó medio en broma, el doctor quedo aún más confundido, acaso ¿él sabía que su novia tenía otro novio?

-Bueno por lo menos sabemos que él no fue –dijo el detective Rossi que entraba al cuarto.

-Mañana traeremos al otro grupo de sospechosos –dijo Harry.

-Si ya es tarde, tengo que terminar unas cosas antes de irnos –le dijo a Harry, el pelinegro asintió- ¿mañana a la misma hora? -les preguntó a los muggle, los aludidos asintieron- hasta luego – se despidió y salió hacia su oficina, Harry la imitó segundos después.

-Que le pasaba al doctor Reid? -preguntó Harry yendo hacia la oficina de la chica, él tenía que terminar un informe de las entrevistas, pero podía hacerlo desde la oficina desde la chica.

-Me preguntó sobre las penas de los mortifagos, y use de ejemplo para explicar la diferencia con los Malfoy y quedo impactado al notar que tengo dos novios –Harry rio al imaginar la cara del idiota al saber que tenía dos chicos que defenderían a Hermione de sus garras-

-Sabes? - le dijo cuando entraron a la oficina de la chica, Hermione lo miró- hay algo que he querido hacer hace meses -admitió con una sonrisa pícara, la castaña lo supo al instante.

-Debó admitir que yo también -le dijo con el mismo tonó. Harry cerró la puerta con un hechizo mientras que Hermione silencio la oficina, no quedaba mucha gente, pero por las dudas.

Harry en dos pasos llegó hacia ella quien se abalanzó a sus labios, lo beso desaforadamente y con pasión, el elegido no tardó en responder el beso, la lengua de ambos comenzó una batalla para dominar el beso, Harry comenzó a desabrochar la camisa de la chica a la vez que ella lo ayudaba a sacarle el pantalón, la empujo contra el escritorio y comenzó a besarle los pechos, Hermione tenía un corpiño de encaje blanco que lo volvía loco, cuando ella enredó sus piernas su falda se enrollo en sus piernas dándole acceso a su intimidad, ella se refregaba contra él sintiendo su erección latiendo por y para ella. Harry bajo por su cuerpo acariciando con las manos todo a su paso, cuando paso a sus piernas se dio cuenta de que Hermione no tenía ropa interior.

-No tienes ropa interior –dijo, Hermione largo una carcajada.

-Si me la saque cuando entramos a la oficina –Harry negó y se concentró a continuar con su labor, Hermione gimió cuando sus dedos entraron en contacto con su clítoris. Ella lo besaba por todas partes y lo acariciaba mientras él no dejaba de tocarla con maestría. Después de que la hiciera acabar, lo empujo haciéndolo caer en la silla que estaba un poco más atrás, Harry se dejó hacer, ella lo acarició y lo beso por el pectoral y los abdominales hasta llegar a su pene que también recibió una buena atención por su parte. Luego de un rato de llevarlo y traerlo a la locura, se acomodó la falda y se subió a ahorcajadas y lo acomodó dentro de ella, para moverse de atrás hacía adelante de arriba abajo.

Harry la tomo por las piernas y sin salir de ella se levantó y la llevó al escritorio donde la acostó haciendo que muchas de las cosas que estaban allí cayeran al piso. La puerta sonó haciéndolos frenar, Harry la miro para saber qué hacer. Hermione tanteo por la mesa hasta que alcanzo su varita y quito el hechizo silenciador.

-Un momento – Harry salió de ella con pesar y la dejo levantarse. Se acomodó la pollera y se puso la camisa lo más rápido que pudo, antes de llegar a la puerta lanzo un hechizo al escritorio para que todo se acomodara como estaba antes de que ellos tiraran todo- podrías –le dijo a Harry para que quitara el hechizo de la puerta, el pelinegro que se había puesto el pantalón apuntó la varita y destrabo la puerta- y vístete rápido –rio negando por la parsimonia que tenía el salvador para vestirse- ¿sí? -dijo mientras entre abría la puerta- Ron -exclamó sorprendida, Harry que se estaba prendiendo la camisa se detuvo para mirar hacia la puerta.

-Hola mione, vine a invitarte a cenar, ya que nunca me mandaste la carta para decirme cuando podías -Hermione abrió y cerró la boca sin saber que decir, no se había acordado de que había dicho que iría a comer con él- ¿te olvidaste verdad? -ella negó- entiendo debes estar muy ocupada con el tema de ser viceministra -le dijo sin resentimiento- vamos o no? -insistió.

-Claro –dijo recuperando la voz- dame un minuto -miró hacia atrás y vio que Harry se había terminado de vestir, o por lo menos estaba presentable- eh, Ron, Harry está en la oficina –le informó antes de salir de la puerta y caminar hacia el interior buscando por el piso la ropa interior que le faltaba.

Ron entró a la oficina de la chica un poco descolocado por el hecho de que Harry estuviera allí frente a él, hace años que no lo veía.

-Harry – lo saludó con cordialidad.

-Ron -respondió él. El pelinegro le dio a Hermione su sujetador con disimulo al notar que con disimulo era lo que ella estaba buscando.

-Gracias –le dijo ella en un susurro.

-Nos vemos en casa –le dijo Harry para luego irse, cuando pasó junto a Ron lo miró sin saber cómo saludarlo, quería abrazarlo, pero no sabía cómo se lo tomaría el pelirrojo- Nos vemos Ron –dijo finalmente y desapareció por el pasillo.

-Mione –lo miró, estaba empezando a pensar que se tendría que ir sin tanga. Donde la había tirado- ¿eso es lo que buscas? -el pelirrojo señaló un pedazo de tela de encaje azul que estaba detrás de la puerta, el color subió a las mejillas de Hermione en un rojo violento, llamó la prenda con su varita y sin decir nada se encamino hacia el baño.

Habían caminado hasta al restaurante que estaba a unas cuadras en silencio, Ron no sabía cómo tomarse la noticia que había descubierto momentos antes y Hermione temía decir algo que hiciera explotar a Ron.

-Así que vos y Harry –dijo cuando estuvieran sentados en una mesa apartada del lugar.

-Lo siento Ron no quería que te enteraras así -se disculpó, Ron negó.

-Sinceramente no me gusto encontrarme que mi ex novia y mi mejor amigo están saliendo, pero me aleje de ambos, supongo que si están felices estoy bien –Hermione sonrió con sinceridad.

-Gracias Ron, eso me pone muy feliz –el asintió imaginado que ella se había sacado un peso de encima.

-Igual quiero que sepas que fue culpa de Harry que me di cuenta –él rio, la castaña lo miró intrigada- tenía la camisa mal prendida y cuando paso al lado mío vi que tenía marcas de labial, el que estas usando – y la señalo. LA castaña se quedó sorprendida de que Ron se lo hubiera tomado tan bien- me dijo papa que van a ir a la fiesta del sábado -comentó para cambiar de tema, aprendería a vivir con el hecho de que Harry y Hermione estaban juntos, pero necesitaría un tiempo.

-Si, nos puso muy felices -comentó, Harry había tenido sus dudas, pero luego decidió que quería ir, Draco, por otra parte, estaba un poco molesto porque él no podría ir con ellos, pero luego vio los felices que estaban por reconectar con la familia de comadrejas.

Comieron y charlaron con tranquilidad, Hermione lo contó sobre su tiempo en y él le hablo de su trabajo en el exterior, se había ido a vivir con Charlie a Rumania, descubrió que los dragones no eran lo suyo, y luego comenzó a trabajar como entrenador de Quidditch para un equipo rumano.

-Te acompañó - le dijo cuando salieron del restaurante. Ella iba a decirle que no hacía falta, pero asintió cuando el insistió- ¿Puedo preguntarte algo? -cuestionó cuando llegaron a la puerta de la casa que ella compartía con los chicos.

-Si dime –ella se había acercado a la puerta cuando lo escucho hablar

-Sabes porque Harry dejo a Ginny? -ella lo miró enojada, sonaba a que era toda culpa de Harry como si hubiera sido una atrocidad.

-Claro que si –dijo en un tono que marcaba su molestia.

-Y no te molesta? Malfoy es un mortifago -afirmó indignado.

-Primero no, no me molesta, segundo no es un mortifago, cometió errores y los enmendó y tercero uno no elige de quien enamorarse Ron, no justifico que Harry haya engañado a Ginny, pero ella lo empujo a ello, sé que es tu hermana y siempre vas a estar de su lado y me parece perfecto, pero ella es tan culpable como él -Ron asintió anonadado por la intensidad de su respuesta- Nos vemos el sábado –se despidió y sin esperar respuesta entró en la casa.

-Estas bien? -Harry y Draco la esperaban del otro lado de la puerta.

-Te escuchamos gritar –le explicó Draco, ella asintió y se encamino hacia sus brazo- Yo quiero que me vayan a visitar a la oficina –les dijo haciéndolos reír.

El día de la reunión en casa de los Weasley había llegado demasiado pronto, Hermione estaba increíblemente nerviosa, probablemente todos los que asistirían sabrían que ella y Harry, estaban saliendo, y Draco, pero eso no lo sabían -aun-, esperaba que nadie se lo tomara mal, aunque si Ginebra se enojaba poco le importaba. Supuso que si la noticia habría caído mal de alguna u otra forma habría revocado la invitación, al salir de su vestidor Draco miraba como Harry se vestía desde la cama refunfuñando por el hecho de que fuéramos a comer con todas esas comadrejas sin él, aunque ella también creía que no admitir que los tres estaban saliendo no estaba bien, no creía que fuera la mejor idea llevar a Draco a la madriguera.

Harry se había vestido bastante sencillo, pero como siempre lucía increíblemente bien, se había puesto un pantalón de jean oscuro y una camisa escocesa en tonos azules y verdes que hacía resaltar sus ojos, ella había optado por una falda skater bordo con una remera blanca con rayas negras de cuello marinero, y de calzado había optado por unas sandalias no muy altas con una tira ancha que sostuviera el pie y otra que se ajustaba al tobillo.

-Creen que sea mucho? -les preguntó a Harry porque era el que más los conocía y a Draco porque era el que más sentido de la moda tenía.

-Para mí estas hermosa, que todos vean lo elegante y hermosa que es Hermione Granger –dijo el rubio enderezándose en la cama para luego pararse y hacerla dar una vuelta sobre su propio eje.

-Estas perfecta -agregó Harry, sabía que Hermione tenía sus dudas porque los Weasley siempre habían sido sencillos, pero ella podría ponerse una bolsa de papas y lucir hermosa.

-Bueno, entonces vamos –ambos se despidieron de Draco con un beso y se aparecieron en los terrenos de la madriguera, vieron en seguida que habían armado una carpa en el costado de la casa, por lo que imaginaron que serían bastantes. El primero en verlos fue George que se acercó a ellos con presura y antes de que pudieran decir snich los había atrapado en un abrazo a los dos.

-Cuanto tiempo más iban a estar sin dar señales ustedes dos? -preguntó el pelirrojo después de soltarlos.

-Hola George –saludo Hermione sonriente, aquel recibimiento era una caricia para el alma.

-Quiero que sepan que el lado bueno de la familia, entiéndase por Bill, Charlie y yo, nunca estuvimos molestos con ustedes –les dijo haciéndolos sonreír.

Cuando llegaron a la carpa mientras hablaban de cualquier cosa con George los restantes miembros de la familia se fueron acercando de a poco para saludarlos, Bill y Fleur, se mostraron muy contentos de verlos y le presentaron a Victoria su pequeña hija, aunque ambos la habían conocido la niña era tan solo una beba cuando ambos se alejaron. Charlie también se mostró alegre con ellos, pero había sonado un poco juicioso con el hecho de que ahora ellos estuvieran saliendo, Molly los abrazo a ambos maternalmente y moqueo un poco mientras les decía una y otra vez que los había extrañado, que no volvieran hacer una cosa así, puesto que ellos también eran parte de su familia.

Ginebra miraba con fastidio toda la escena, cuando Ron les había contado que Hermione y Harry tenían una relación había puesto el grito en el cielo, Ron le admitió que había estado un poco molesto pero que termino por aceptarlo, tenían todo el derecho del mundo de estar juntos y si quería recuperar a sus amigos tendría que aceptarlo. Ginny pensaba una y otra vez que era lo que podía hacer para vengarse de ellos.

-Creo que la mini comadreja planea algo -indicó Theo que estaba junto a Luna y Andrómeda Tonks a unos metros de la pelirroja.

-Probablemente este furiosa con que ellos este saliendo –comentó Andrómeda mientras señalaba a la pareja que hablaban con Arthur y Percy a quien miraban con un poco de fastidio.

-Imagínense si habrían traído a Draco –dijo Luna con su usual honestidad, Theo se imaginó la escena y sonrió. Habría sido un desastre.

-Gracias por rescatarnos de tu hermano –le dijo Hermione a Ron que se había acercado a saludarlos, había dado un abrazo a la castaña y había estrechado la mano de Harry con seriedad, el pelinegro respondió con un poco de simpatía. Aunque después de un rato los tres terminaron hablando con normalidad como si nada.

La noche había transcurrido con normalidad, y se habían divertido muchísimo, Ron y Harry se dieron cuenta de lo mucho que se había extrañado, pero el último sabía que no duraría mucho si no le decían la verdad sobre Draco.

La castaña estaba feliz de que Ron y Harry se volvieran a hablar, la felicidad de los ojos de ambos era increíblemente notoria, se preguntó si Ron aceptaría la relación que tenían con Draco, nadie lo había nombrado, ningún Weasley había hecho referencia a la relación que Harry había tenido con él. Le habría encantado preguntarles cual era el problema con Draco sí que era un ex mortifago, el hecho de que fuera un hombre o ambas, no estaba segura de que tanto lo aceptaría el mundo mágico, las personas homosexuales no eran frecuentes o no lo decían, si no podía aceptar a alguien homosexual podrían aceptarlos a ellos, que había decidido ser una pareja poco ortodoxa? Quizás no fuera lo correcto y quizás generaría mucha controversia, pero eran épocas de cambio y podría darle a los magos los derechos que necesitaban para poder expresarse y ella podría dar el ejemplo de que el amor siempre es amor.

Hermione miró la fecha del calendario con molestia habían pasado cuatro meses desde la última vez que había aparecido el asesino y no tenían más de lo que tenían en ese entonces, habían conseguido eliminar sospechosos, armar un perfil y suponer cual era el motivo por el que hacía todo aquello, pero solo eso, en ese tiempo se había dedicado con ayuda de Narcisa de buscar en cada libro de la enorme biblioteca de los Malfoy algo que les diera una pauta, pero poco habían encontrado. Hermione comenzaba a sospechar que el asesino estaba inventando su propio hechizo, se preguntaba si su finalidad era traer de nuevo a Voldemort o quizás era solo una venganza, o era solo un desquiciado que le gustaba asesinar niños.

Por suerte para la viceministra todo lo demás en su vida funcionaba casi a la perfección, tenía una hermosa relación con dos fascinantes hombres, tenía una nueva familia, conformada por víboras, pero familia al fin y había retomado la relación con los Weasley, exceptuando a Ginny, pero la tenía sin cuidado. Ron había tomado muy bien que salieran con Harry, a veces pasaba a saludarlos por el ministerio y los invitaba a comer o ellos habían ido a la madriguera algún que otro domingo, pero todavía no habían tenido la oportunidad de hablarles de Draco.

Sus padres habían vuelto hace unas semanas y aunque en primera instancia les había resultado chocante que su hija tuviera ese tipo de relación terminaron por aceptarlo, ya conocían a Harry, pero cuando conocieron a Draco quedaron encantados por sus exquisitos modales.

Pero de todas las cosas que tenía en su cabeza era el hecho de que era 4 de junio, es decir, al día siguiente sería el cumpleaños de Draco y ella no tenía ni idea de que regalarle, en parte, porque tenía un atrevido plan que sabía que al blondo lo volvería loco, lo había comentado con Harry que había tenido una muy buena reacción. Sabían que el fin de semana Narcisa organizaría una "pequeña" reunión por el cumpleaños lo que les daría todo el día para que Draco sea solo de ellos.

Miró la hora y decidió que saldría antes para ir a comprar el regalo, le mando una nota a Harry para que no la esperara y se marchó.

Recorrió las vidrieras del callejón Diagon de ambos lados pensando que regalarle, Draco era millonario, ¿qué se le regala a una persona que lo tiene todo? Entró a un local que era bastante nuevo, era un local de variedades, bastante muggle pensó mientras reía por lo bajo.

-Buenas tarde señorita en que la puedo ayudar –un joven que debía tener la misma edad que ella se le acercó con una deslumbrante sonrisa. Hermione le devolvió el gesto y se acercó para buscar ayudar.

El joven resulto ser increíblemente agradable y termino hablando con Hermione de variados temas, al salir del negocio con el regalo para Draco aconsejado por el chico se encamino hacía algún punto de aparición pensando en que la voz del chicho le había sonado increíblemente familiar. Quizás habían ido juntos a Hogwarts o alguna vez lo había visto en el ministerio, pero ahora que lo notaba no habían hablado de nada de eso, ni si quiera le había preguntado su nombre y no recordaba haberle dicho el suyo, pero él la había llamado por su nombre en varias ocasiones. Una alarma se encendió en el cerebro de la castaña. Le pediría a los chicos que la acompañaran para corroborar, no quería sonar extremista, pero tenía que asegurar que aquello que estaba pensando no era real.

Cuando llegó a la casa ninguno de los dos había llegado, se encamino al cuarto para bañarse y estar lista para la noche, habían arreglado con Harry que le darían al cumpleañero sus regalos esa noche, para poder salir a cenar troquilos al día siguiente.

Draco había comprado comida hindú antes de volver, mientras cenaban Hermione les contó sobre lo que les había pasado esa tarde.

-No puedo creer que haya tratado de ligar con vos mientras le comprabas un regalo a tu novio –dijo indignado Draco-, pero si tus sospechas son ciertas mañana mismo iré a acompañarte y le dejare algunas cosas en claro –Hermione negó divertida. Harry los miró un poco preocupados, sabía que ambos eran excelentes magos pero que se expusieran así no le gustaba ni un poco.

Hermione se retiró primero con la excusa de que estaba cansada, un poco antes de las 12 Harry la imitó dejando a Draco solo en la sala terminando de ver una película muggle sobre superhéroes, las que más le gustaban al blondo.

-Ah, se fueron a dormir antes de saludarme –murmuró con molestia mientras apagaba la televisión, ya eran 12.15 cuando la película terminó, cuando subió les sorprendió que las luces de la habitación estuvieran encendidas, cuando entro no había nadie por lo que entro un poco desconfiado, Harry salió del baño con el cabello húmedo y totalmente desnudo, Draco lo recorrió lascivamente con la mirada, el pelinegro le respondió con una sonrisa pícara.

-Feliz cumpleaños -le susurró una sensual voz en su oído mientras le empezaba a desprender la camisa. Harry se acercó a ellos y a medida que la chica abría la prenda él iba besando parte de la piel descubierta. Luego de sacarle la prenda lo besaron y recorrieron cada parte su anatomía. Draco gimió cuando Harry le saco el pantalón para que Hermione que había puesto frente a él se metiera toda su verga en la boca, mientras ella jugaba con su lengua alrededor de su miembro, Harry le acariciaba el culo acercándose peligrosamente a su ano. Gimió con fuerza cuando sintió un dedo del pelinegro dentro de él, tanto Harry como Hermione respondieron a sus gemidos dándole más énfasis a sus movimientos. No paso mucho cuando lograron que se corriera como si la vida se fuera en ello-. Acuéstate y mira –le ordenó Hermione. Draco no había notado lo sensual que estaba Hermione enfundada en un sensual conjunto gris.

Harry y Hermione comenzaron a tocarse y besarse, logrando que Draco estuviera totalmente erecto en cuestión de minutos, Harry la desvistió lentamente mientras él miraba.

-Tócate –le dijo Harry imperativo y el obedeció mientras los veía besarse, lamerse y tocarse y él se masturbo. Hermione se giró y lo llamó con la mirada, el rubio se paró y se acercó a ellos nuevamente.

-Harry, le contamos a Draco lo que me gustaría que me haga –Draco los miró a ambos y vio como le sonreían traviesos.

-Oh si le encantara hacerte eso –el rubio sintió como Hermione se pegaba a él y se aceraba hasta su oído para murmurarle que era lo que ella quería de él.

-Quiero que metas toda tu verga en mi culo –Draco pensó que iba acabar allí de tan solo escuchar lo que ella le había pedido.

-Me enastaría –le dijo con caballerosidad sonriéndole seductoramente. Ambos chicos guiaron a la chica hacia la cama y Harry les acercó el lubricante, el pelinegro le había explicado a Hermione las mejores formas para iniciarse en ello y ella opto porque ellos lo manejaran por lo menos esta primera vez- Tranquila, si no te gusta, te incomoda o te dueles me dices que pare ¿si? -le dijo Draco mientras la hacía acomodarse en cuatro sobre la cama. Ella asintió, tenía que admitir que se había puesto un poco nerviosa pero que él la cuidara así la había hecho ponerse a mil y olvidarse de todas las incomodidades.

Draco le puso abundante lubricante a la zona y a su propio miembro y comenzó a empujar dentro de ella lentamente. Harry mientras tanto acariciaba su clítoris, Hermione gimió al sentir toda la verga de Draco dentro de ella, mientras las hábiles manos de Harry la tocaban.

-Estas bien? -preguntó el blondo, él sabía que era algo con lo que tenía que ser muy cuidadoso, pero sobre todo quería cuidarla, quería que ella disfrutara tanto como lo estaba haciendo él.

-Si, perfecta -dijo con dificultad por lo excitada que estaba, Draco comenzó a moverse despacio dentro de ella, cuando la sintió más relajada comenzó a subir un poco la intensidad, ambos gimieron y explotaron en placer cuando sintieron un dedo de Hary entrar en su vagina.

-Imagínate lo que sería tener la verga de los dos adentro –le dijo Draco sin dejar de moverse, Hermione solo gimió en respuesta. No mucho después Draco se vino dentro de ella con un gemido ronco de total excitación-Gracias –le dijo mientras le daba un beso en uno de los cachetes del culo mientras salía de ella. Hermione se acostó agotada en la cama y vio de reojo como Harry besaba a Draco y luego como este se acomodaba para que Harry pudiera cogerlo a él. Hermione se acercó a los chicos y besó al blondo mientras veía como el ojiverde se movía dentro de él, Draco movió a Hermione y lo hizo quedar debajo de él y aun con la verga de Harry dentro de él penetro en su vagina con ímpetu. Con lo caliente que estaban los tres el orgasmo no tardó en llegar para ninguno, los tres gimieron fuerte mientras alcanzaban el clímax.

-Esto sí que es un feliz cumpleaños -dijo Draco después de un rato cuando pudo recuperar el aire. Harry y Hermione asintieron agotados pero sonriente.


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