-Cap 8
La mañana del cumpleaños de Draco se levantaron bastante tarde ya que la noche anterior había sido intensa. Aunque Hermione quería dejar para más tarde u otro día el ir a revisar a aquel chico Draco insistió con la excusa que por motivo de su cumpleaños quería ir a desayunar con ella.
-Este local es bastante nuevo –le dijo Draco cuando llegaron al callejo Diagon y se encaminaron al negocio en cuestión. Al entrar una joven que no tendría más de 20 años se acercó a ellos con una sonrisa. Lo primero que noto Hermione es que la chica tenía una túnica con el logo del local y su nombre bordados y no recordaba que aquel chico la tuviera, se dijo que quizás se la había sacado por el calor.
-Buenas tardes –saludo Hermione-, ayer a la tarde vine y me atendió un chico y quería preguntarle una cosa –la joven la miró confundida.
-Disculpe, pero aquí no hay ningún empleado hombre -respondió con seguridad, pero confundida.
- ¿Estas segura? -cuestionó Draco. La chica asintió.
-El marido de la señora Nova, la dueña es muy celoso y no lo deja tener empleados hombres -explicó la chica, Hermione iba a comentar algo respecto a esa misoginia, pero Draco la interrumpió.
-Muchas gracias, disculpe por las molestias –el blondo salió del local seguido por la castaña que lucía descolocada- Herm, cariño tienes que tener muchísimo cuidado –le dijo con cariño mientras la tomaba por las mejillas para luego besarla- esto me da mala espina.
-Tendré cuidado –aseguró asintiendo- vamos a desayunar –aunque n o tenía ni un poco de hambre. Lo primero en lo que pensó con todo aquello era que quizás fuera el asesino serial, su perfil demostraba que sería común que se pavoneara frente a ellos diciendo "miren soy yo, el asesino de 24 chicos y estoy justo frente a vos y no te das cuenta", lo que el maldito no se esperara era que ella fuera lo suficientemente lista para darse cuenta de que algo no cuadraba con él.
-Tendrías que sacarte el recuerdo de ayer para mostrarle a Harry y a los demás como luce para poder buscarlo –le dijo el exSlytherin mientras tomaba un poco de té. Ella asintió ensimismada. Se había empezado a preguntar si habría tendió un motivo para hacer todo aquello o realmente había creído que ella no se iba a dar cuenta.
Cuando terminaron de comer salieron de la cafetería donde habían tomado un desayuno ligero y se acercaron a un punto de aparición para cada uno ir a su trabajo.
-Prométeme que le dirás a Harry ni bien llegues y que tendrás muchísimo cuidado –le dijo, tenía terror de que le pasara algo, ella era una de sus razones para ser feliz, para vivir, sin ella no volvería a estar completo.
-Voy a estar bien –aseguró, ambos se envolvieron en un abrazo y luego de darse un largo beso se despidieron y cada uno se apareció en su trabajo.
En el ministerio la castaña le había dicho a su secretaria que le pidiera a Harry que viniera, pero este estaba en una situación fuera del ministerio. La joven viceministra se dedicó a su trabajo mientras esperaba a uno de sus novios. Trataba de concentrarse, pero aquel joven venía una y otra vez a su mente, también había pedido que llamaran al detective Rossi y al Doctor Reid por lo cual cuando la puerta sonó se imaginó que eran ellos.
-Adelante –dijo apoyando los papeles que había estado tratando de leer- Ron –saludo un poco sorprendida, se lo notaba un poco turbado.
-En serio Draco Malfoy? -dijo sin ningún tipo de preámbulos. Hermione palideceo por unos momentos, no era la forma en que quería que él se enterara- mira que hay hombres Hermione, pero engañar a Harry con él? Es un maldito mortifago y es su ex! -Ron había gritado tan fuerte que supuso que lo habría escuchado hasta el polo sur. Hermione se paró molesta y cerró la puerta, quien se creía que era para venir a gritarle así a su oficina.
-Ron debo recordarte que soy la viceministra, no una maldita cría a la que puedes venir a gritarle cualquier idiotez que se te ocurra –Ron mastico bronca, pero trato de calmarse, Hermione tenía razón no podía faltarle el respeto de esa manera, aunque estuviera furioso, recién estaba recuperando su amistad con Harry.
-No son idioteces, te vi con él esta mañana -le explicó con notable ira contenida. Hermione se volvió a sentar en su lugar y lo miró antes de responder.
-A lo que es una idiotez, me refiero a que continúes con lo de que es un mortifago –le explicó con paciencia.
-Entonces no lo niegas? -le cuestionó. Hermione negó- como puedes hacer... -Hermione levanto su mano con paciencia haciéndolo callar-
-Ron, me habría gustado por decírtelo en otras circunstancias y probablemente a Harry le habría gustado estar aquí -comenzó a explicar, Ron levanto una ceja sin comprender de que estaba hablando- la verdad es que Harry y Draco nunca terminaron –la clara falta de comprensión de Ron le hizo querer reír- somos una trieja, una relación de tres -aclaró Ron la miró descolocado sin poder creer y no queriendo comprender lo que le decía.
-O sea Harry es tu novio –ella asintió- y el de Malfoy –ella volvió a confirmar- y vos y Malfoy son también... novios –Hermione lo miró durante unos segundos y volvió a asentir –son un trio –afirmó –la castaña no supo interpretar en el tono de vos de Ron lo que sentía en ese momento.
-La verdad Ron es que nos amamos mucho y nos gustaría que pudieras aceptarlo eres nuestra familia... -dijo quedadamente. Ron acepto y se encamino a la puerta.
-Necesito tiempo para procesar esto -anunció y salió de la oficina, necesitaba aire, pensar en lo que se había acabado de enterar, cuando la vio hace unas horas besar a Malfoy pensó en partirle la cara al rubio jamás se le habría cruzado por la cabeza que los tres tuvieran una relación. No era lo usual, se dijo, pero sabía que con el tiempo podría aceptar que sus amigos tuvieran ese tipo de vida, lo que no sabía si podría aceptar era que la persona con la cual sus dos mejores amigos había decidido compartir todo aquello fuera Draco Malfoy.
Hermione había quedado en la misma posición hasta que casi una hora después llegara Harry. Había hablado con Draco, por lo que sabía lo del hombre de la tienda, ambos tenían sus dudas de si era un simple acosador o era más serio por lo cual Draco se había tomado el trabajo de hablar con Harry ya que estaba muy preocupado, cuando la vio allí con el gesto turbado y su mente a kilómetros de allí se preguntó si tanto le había afectado, por eso cuando ella hablo de lo que había pasado se sorprendió tanto.
-Ninguno se cuida con no ser visto Mione –le dijo después de que ella se echara la culpa por la forma en que Ron los descubrió- no podemos estar así para siempre -comentó el llamado su atención- Hermione te amo y lo amo como sé que él a nosotros y vos también, no es justo que tengamos que ocultarlo –las palabras de Harry le habían hecho enternecer, tenía razón, no había ningún motivo por el cual esconderse, se amaban eran adultos y es lo que querían si no a alguien no le gustaba no era su problema.
Por eso esa noche en vez de ir a comer al mundo muggle como había decidido con anterioridad fueron a un conocido restaurante de magos, cuando pasaron los tres juntos y se sentaron a comer no había llamado mucho la atención, pues ya era de conocimiento público que desde hace algunos años Draco Malfoy y Harry Potter mantenían una relación, pero cuando después de cantarle el feliz cumpleaños, a lo muggle, Draco beso a Hermione la gente comenzó a cuchichear, pero todos se volvieron locos cuando vieron que también lo beso a Harry y luego el elegido beso a la joven castaña.
-Tendríamos que cobrarle comisión al profeta y a corazón de bruja por todos los ejemplares que van a vender por nosotros –bromeo Harry mientras salían del lugar luego de compartir una agradable cena sin tener que ocultar nada ni actuar como si no fueran lo que eran.
La lluvia de cartas y vociferadores fueron moneda corriente durante la primera semana, mucha gente estaba terriblemente enojado por el hecho de que el salvador y la viceministra salieran en una relación tan estrambólica con un ex mortifago, pero había mucha gente que les brindaba su apoyo.
El ministro había citado a Harry y Hermione para aclarar todo aquello, al descubrir que efectivamente era verdad, les pidió que esto no influyera en sus trabajaos y luego de un rato de hablar con la castaña llegaron al acuerdo de que iniciarían el desarrollo de leyes sobre distintos tipos de familias. Hermione suponía que en el mundo mágico como en el muggle habría diversidad de géneros y parejas no binarias y no heterosexuales por lo que junto al ministro harían leyes de matrimonio igualitario y la posibilidad de que estos pudieran adoptar. Luego decidieron que todo esto lo informaría Hermione en una entrevista que le daría al quisquilloso.
De las muchas cartas que le mandaron hubo una que llamó la atención de Hermione era una única línea que la hizo incomodar más que la idea de que Voldemort volviera. "te estoy observando". Esa única línea había confirmado que efectivamente tenía un acechador, la cuestión era si era o no el asesino.
Las imágenes de sus recuerdos no habían tenido ningún resultado lo que hizo preguntarse si era su verdadero rostro o si quizás se ocultaba entre los miles de caras que veía por día usando algún hechizo o poción.
Las cartas de una única línea habían tomado un carácter bastante frecuente, había intentado investigar algo a partir de ellas, pero seguía sin poder confirmar que él asechador y el asesino eran la misma persona. Siempre rondaban en el mismo tema "te estoy vigilando" "siempre te estoy mirando" "se todo lo que haces", no salía de ese repertorio, pero esa mañana en particular cuando llegó al ministerio se encontró con una de esas cartas, pero el tema era totalmente diferente y había más de una línea.
"lo tengo.
10 Surrey St. Plaistow"
Miró aquella una y otra vez, Plaistow era uno de los peores barrios del Londres Muggle, si lo pensaba bien era un buen lugar para esconderse siendo un mago psicópata asesino serial. La primera línea era la que más la incomodaba, claramente todo aquello era para provocarla, era una trampa.
-Hermione –le hablo Kingsley entró precipitado a su oficina sin si quiera golpear- el asesino volvió -anunció la castaña lo miró confundida, el modus operandi era muy diferente a lo usual, siempre actuaba de noche y cada seis meses, aunque estaban cerca de que se cumplieran todavía faltaban unas semanas- mato a dos niños y se llevó al tercero –la chica lo miraba incrédula, claramente el asesino había preparado todo aquello, por alguna razón la quería a ella.
Kreacher –lo llamó al instante de que el ministro se marchara a prepararse para iniciar la búsqueda, Hermione suponía donde podía estar, pero también suponía que era una trampa.
-Si señora viceministra – le dijo el elfo con su usual educación para con ella.
-Necesito tu ayuda –le dijo antes de explicarle el plan que había formulado.
No mucho después cuando estuviera todo listo Hermione y Kreacher se aparecieron en la dirección que le había dado en la carta. Como supuso Hermione el lugar estaba rodeado de galpones y algunos descampados, la dirección pertenecía a una construcción de ladrillos, le pareció pequeña y bastante expuesta para ser su base de operaciones, quizás sería trasladada a otro lugar una vez que entrara, pero había contemplado todo aquello en su plan.
Saco la varita y con un alohamora abrió la puerta de madera negra y entró con precaución, el lugar estaba decorado austeramente, no había casi muebles, pero enseguida vio al niño atado a un caño en el medio de la única habitación que parecía tener aquel lugar.
-Ah Hermione, sabía que vendrías, tu lado heroico jamás te permitiría estar en paz sabiendo que tengo un niño atrapado sabiendo lo que era capaz –desde las penumbras de uno de los rincones el joven que Hermione había visto aquella vez- puedes llamarme Steven
-Deja ir al niño, me quieres a mi verdad 28 muertes la última es la más importante –le dijo desde la entrada con varita en mano. Lo escucho murmurar algo en parsel como si estuviera hablando con alguien.
-Eres tan inteligente –dijo con ironía-, lástima que eres una asquerosa sangre sucia –agrego con una risa sádica.
-Sisi, pero deja ir al niño -quería al menos lograr salvar a un niño de ese imbécil. El la miró con fastidio.
-De acuerdo, pero me vas a dar tu varita –Hermione lanzo la varita hacia él. La teoría de que era un debilucho se comprobó, podría haber intentado desarmarla y ni si quiera lo intento- mugroso –le dijo al niño que lloraba contra el poste, el niño lo miro aterrorizado- es tu día de suerte vamos –lo desato y lo empujo para que se fuera, Hermione tal como supuso que haría, el maldito intento lanzar una Avada Kadabra al niño por la espalda, por suerte ella tenía la capacidad de hacer algunos hechizos simples sin varita y con un impedimenta logro desviar el ataque- debía suponer que podrías hacer magia sin varita –murmuró, luego volvió hablar hacia su costado en susurros y siseos. Hermione tenía sus dudas había creído que era parsel, pero parecía diferente a lo había escuchado antes con Harry.
-Vete afuera hay un elfo te llevara al ministerio –le dijo al niño y lo empujó hacia afuera, donde estaba Kreacher esperando para actuar, como Hermione le había indicado, cuando vio al infante salir, lo tomó y se apareció con él en el ministerio justo donde Kingsley y Harry hablaban del caso y se debatían por el paradero de la chica.
Al llegar a aquel lugar Hermione había lanzado dos hechizos, uno que inhibiría la capacidad de irse de ese lugar atreves de la aparición y otro que marcaría toda la magia que allí se usara. El hombre no parecía ser bueno con la magia, pero si parecía ser bastante inteligente, pero quizás no tanto como él creía. Lo que estaba segura era que tenía que hacerlo hablar ganar tiempo. Suponía que tendía un plan de escape, presentía que su intención era matarle y huir.
- ¿Qué es lo que buscas con todas estas muertes sin sentido? -le dijo Hermione que había quedado encerrada luego de que él hubiera cerrado la puerta con un hechizo para evitar que el niño se escapara por suerte había logrado sacar al infante.
-Sin sentido, claro que tiene sentido –dijo con molestia, luego murmuro hacia un costado y la volvió a mirar. Hermione buscaba provocarlo, lo que le fue sumamente fácil, no se imaginó que fuera tan susceptible- esto es el plan de una mente maestra –dijo señalando su cabeza con su varita, luego con un Accio invoco la varita que la chica había tirado al piso y la rompió –es infalible, después de todo te tengo aquí no? -Hermione frunció el ceño inquiridoramente- veraz fui tan eficaz durante los últimos años, tanto que nadie pudo dar conmigo, luego tuvieron que ir a buscarte para que pudieras resolver este difícil caso –Hermione estuvo tentada en decirle que en realidad ella había vuelto para ser viceministra y entrenarse para ser ministra cuando Kingsley se quisiera retirar, pero supuso que era una herramienta que era mejor no usar por el momento.
-De acuerdo, estuviste matando niños y niñas inocentes por casi cuatro años para traerme aquí, supongo que soy el toque final para todo esto –le dijo, el hombre se acercó a ella aplaudiendo teatralmente.
-Hermione, eres tan lista, el no mintió cuando me lo dijo –ella quiso preguntar quien, pero estaba comenzando a imaginarlo.
-Ya que saben tanto de mí, debes saber que necesito la respuesta de todo –necesitaba entender cada pieza de ese extraño y siniestro rompecabeza.
-Claro claro, me dijo me dijo -insistió y rio murmurando algo hacia su costado- puedo cumplirte ese último deseo –le dijo- Incarcerus –dijo sorprendiendo a la chica que quedo atada por unas cuerdas. No la sorprendía que la atara lo espero, sería lo más lógico, fue el momento en que utilizo, claramente era inteligente- veras, todo empezó hace algunos años, cuando el asqueroso Harry Potter venció a mi señor y el mi eligió ¿sabes? - se acercó a ella y le acaricio la mejilla con el dedo- mi lord, el señor tenebroso me eligió –aclaro por si había quedado alguna duda- me pidió 28 sacrificios de sangres sucias, para purificar a los sagrados 28, él podría volver a través de mí, si hacia todo eso –el hablo con un dejo de locura y una mirada tétrica confirmando la teoría de Hermione de que él estaba loco que creía que Voldemort podría regresar y revivir en su cuerpo , sospechaba que él creía hablar parsel y que veía a quien fue Tom Riddel junto a él- ahora que ya sabes todo... -se enderezo y la apunto con su varita.
-No sé todo – lo interrumpió el la miro con fastidio- no me explicaste porque niños tan pequeños, porque no gente que participo en la guerra y utilizar esto también como una venganza –el hombre no dejo de apuntarla, pero la miró pensado en lo que le decía. Hermione conocía la respuesta, no podría asesinar a 28 personas adultas, no tenía las capacidades mágicas necesarias. Al verlo detenidamente, pensó que de ser cierto que Voldemort buscaría un cuerpo podría ser un candidato por lo fácil que sería dominarlo.
-Bueno mi señor quería una prueba... dijo después de pensarlo un momento- y ya sé lo que tratas de hacer –le dijo atrayéndola hacia él-, quieres ganar tiempo, no hace falta, puse un hechizo Fidelio –Hermione no había pensado en aquello, pero de todas formas no había problema Kreacher había estado allí y tenía el papel con la dirección- pero ya que insistes en que quieres hacer tiempo –y luego la beso con fuerza, el choque de labio fue tan fuerte que le partió el labio, sintió las manos de él recorrerla, sintió cuando rompió la remera de un tirón.
Concéntrate –se decía Hermione, era un simple Accio, pero lo que quería llamar estaba en su poder por lo que era más difícil, sobre todo atada. Sintió la boca de él nuevamente contra la suya y la mano con la varita recorrer la piel desnuda de su abdomen.
-Voy a disfrutar esto...
-Como que se fue a enfrentar a ese loco ella sola –grito Draco que recién llegaba al ministerio, cuando Kreacher llego le contó todo lo que paso tal cual se lo había pedido Hermione, luego fue a buscar a Draco por pedido de Harry quien empezó a preparar a todos los aurores para ir por Hermione y el asesinó. Draco tardo menos de un segundo en aparecer cuando Kreacher lo fue a buscar diciendo que algo malo le había pasado a Hermione y Harry lo llamaba. Al llegar entre Harry y el ministro lo pusieron al tanto de la situación- vamos a buscarla ¿qué esperan?
-Hay un hechizo Fidelio en aquel lugar –explico Kingsley- solo Kreacher puede ir porque ya estuvo allí y el papel con la dirección tiene un hechizo para que solo Hermione pueda leerlo –concluyó.
-Iremos nosotros Draco –le anunció Harry, por eso lo había mandado a buscar Kreacher podía llevarlos a ellos y luego llevar a los otros aurores de la cantidad que le fuera posible, no estaba seguro si el ignoto estaba solo o si tenía ayuda, no podía arriesgarse yendo solos y sabía que al igual que el Draco daría su vida por ella.
-Pues vamos, que esperamos –Draco lo miro asegurándole que estaba listo, Kreacher los tomo a ambos y se apareció junto al par en aquella desolada calle.
Ambos varita en mano se acercaron a la puerta, probaron con algunos hechizos de apertura, pero ninguno funcionaba, Draco sin paciencia se decidió por algo más rápido y practico.
-Bombarda máxima –la puerta voló estrepitosamente, cuando la tierra que la explosión genero se difumino ambos se quedaron viendo impactado la escena frente a ellos.
-Voy a disfrutar esto... -una explosión en la puerta lo distrajo lo suficiente para que Hermione le diera un fuerte cabezazo en la nariz para luego poder tomar su verdadera varita.
-Finite incantem –dijo para lograr desatarse, las cuerdas cayeron al instante. Steven la miro enfurecido con un lacerante dolor en la cara.
-Maldita perra... Crucio –exclamo, Hermione pudo esquivar aquel terrible hechizo por muy poco.
-expeliarmus –dijo una voz familiar desde la entrada, la varita del joven castaño voló de su mano.
-Lo voy a matar -exclamó Draco cuando vio a Hermione con el labio golpeado, algunos raspones generados por las cuerdas y la remera rota.
Steven no supo en qué momento Draco Malfoy se había tirado contra él y al mejor estilo muggle comenzó a molerlo a golpes. En algún momento Hary tiro de él para que lo dejara mientras que la castaña lo abrazaba por la cintura.
-Herm, cariño estas bien? -le preguntó cuando logro calmarse, ella asintió compungida, el acaricio su labio con suavidad, cuando los aurores comenzaron a entrar Harry dejo que se hicieran cargo del asesino serial que él había inmovilizado momentos antes y se acercó a ellos. Los abrazos a ambos recargando su cabeza en el hombro de Hermione.
-Nunca más me vuelvas hacer una cosa así –le dijo Harry, sin poder contener más toda la atención que sentía Hermione comenzó a llorar descontroladamente, los dos chicos la abrazaron con más fuerza.
-Te amo –dijo Draco en un susurro que ambos pudieron escuchar- los amo –Draco sabía que si algo le habría pasado a Hermione una parte de él moriría con ella y se iba a sentir toda su vida arrepentido por no decir lo que sentía, le había costado, pero era infimo ante la idea de perderla.
Epilogo
-Es mi honor presentarles a la nueva ministra de magia y hechicería Hermione Jane Granger –exclamó Kingsley, la castaña se acercó a él con una sonrisa rodeada de aplausos.
-Malfoy Potter –murmuró con fastidio Draco mientras aplaudía al costado del escenario en el ministerio.
-O Potter Malfoy-lo corrigió Harry divertido, el blondo se giró para mirarlo por unos segundos.
-Yo les pedí matrimonio así que Malfoy Potter –insistió.
-Shh que va a empezar el discurso –les dio Ron, aunque estaba divertidísimo por esa pelea marital.
-Agradezcan que no le puso su apellido de soltera de casa a sus hijos -comentó Luna medio en broma, Hermione insistió en usar su apellido de soltera en el trabajo y de igual manera había insistido con que sus hijos llevaran los dos apellidos.
-Shh mama se va a dar cuenta de que no están prestando atención al acto –les dijo James Sirius, el primer hijo de la familia, tenía el pelo negro y los ojos verdes iguales a los de su padre, con sus 16 años recientemente cumplidos ya era todo un galán.
-Eso, y con lo linda que esta y todo lo que se preparó –dijeron los mellizos a la vez, que tenían 13 años. Scorpius Hymperion era todo un malfoy con el pelo rubio y los ojos grices, mientras que Albus Severus era más bien parecido a Harry, solo que sus ojos eran marrones, para que este extraño embarazo sucediera Draco había desarrollado una poción que había terminado por funcionar en el cuarto y ultima hija que habían tenido Rose Lily, de 7 años, ella tenía el pelo castaño de Hermione y era bastante parecida a su madre y tenía Heterocromia haciendo que un ojo fuera verde y el otro gris.
-El honor es mío –dijo Hermione- gracias a todos los que hicieron posible esto en especial a mi familia y amigos, sobre todo a mis esposos que me apoyaron siempre en todo, saben que soy madre de cuatro hijos y si no fuera por el apoyo que recibo de ellos no podría haber llegado a este puesto. Es una alegría para mi informarles que además de mi asunción como ministra es el décimo aniversario de las nuevas leyes del mundo mágico, que hace de un mundo más abierto y comprensivo, los casamientos entre sangre puras e hijos de muggles sin ningún tipo de prejuicio fue la primera etapa, luego el matrimonio igualitario, porque el amor es amor y es un hermosos ejemplo para las futuras generaciones, con este mensaje de paz y armonía les enseñamos a no repetir viejos errores del pasado que han traído tan miseria y dolor. Muchas gracias y espero superar sus expectativas.
Los presentes aplaudieron con energía, desde hace unos años Kingsley había iniciado la reforma del mundo mágico y Hermione fue la primera en apoyarlo, había costado en algunas situaciones, pero finalmente habían logrado dar esos primeros pasos.
Hermione bajo del escenario, Ron que tenía a su hijo junto a Lavender en brazos la saludo con un simple beso, pero Hugo le dio un fuerte abrazo con un "sos la mejor tía", luego Luna y Theo se acercaron a felicitarla, con sus hijos Lisander y Lorcan que tenían la misma edad que James. Los Wesley la fueron saludando con cariño, hasta Ginny que se había casado hace unos años con Oliver Wood y ahora tenía una mejor relación con ella, Blaise y Pansy seguidos por Astoria y Daphne, luego Narcissa que tenía a su nieta menor rose en brazos y que enseguida quiso ir con su madre.
-Estamos muy orgullosos –le dijo Lucius que había salido de Azkaban hace unos años en un susurro para que nadie más lo escuchara.
James, Albus y Scorpius se abrazaron a su madre y hermana riendo repartiendo besos a diestra y siniestra.
-Tres no son multitud verdad Malfoy Potter –le dijo Draco que tenía abrazado a Harry por la cintura mientras veían a sus hijos besar con amor a su madre.
-No nunca, Potter Malfoy –bromeo Harry.
-Quizás debamos ser todos Granger después de todos, soy la que más poder tiene –comento Hermione al llegar junto a ellos, los niños rieron disimuladamente y se alejaron para dejar a sus padres un poco de privacidad.
-Ya quisieras –le dijeron al unisonó atrayéndola hacia ellos.
-Los amos –les dijo riendo poniendo sus manos sobre sus caras.
-Yo más -respondió Harry.
-Lo son todo para mi, ustedes y los niños son mi vida -agregó Draco que se había transformado en todo un romántico.
-Papas, vamos a comer, tenemos hambre –gritaron los cuatro coro.
-Esto sí que es un equipo de Quidditch –Bromeo Lucius a la pasada tomando la mano de Rose.
-el mejor equipo –dijo James con orgullo mirando a sus tres padres y a sus hermanos. El entendía que Draco no era su padre biológico ni el de Albus, pero si el de Scorpius y Rose, pero se crio amándolo como si lo fuera, y por suerte el mundo mágico había aprendido a tolerar ese tipo de cosas. Recordaba que cuando él era chico mucha gente rechazaba su familia, pero después de muchas luchas su madre había logrado cambiar todo eso-. El mejor equipo –reafirmo cuando paso junto a sus padres que le sonrieron con cariño y amor.
Hola a tod s, hemos llegado al final de esta historia, espero que es haya gustado.
Gracias por leer 😊
