.

Iniciamos este nuevo drama romantico...

.

¡A leer!


.


"A veces es mejor dar un paso atrás, para saltar con más fuerza"

╔══════ °❀•°✮°•❀° ══════╗

Capítulo 01

Confianza

╚══════ °❀•°✮°•❀° ══════╝

Una circunferencia se dibujó en medio de la habitación de Marinette, abriéndole paso a una chica de cabellos azulados, peinados en pequeñas trenzas que se ataban en una coleta. Su traje ajustado color cobrizo de pintas negras desapareció ni bien se quitó las gafas oscuras que cubrían sus ojos azules y posteriormente, el traje rojo de motas negras también la dejó, liberando a ambos Kwamis de la transformación.

Marinette suspiró cuando, finalmente, volvió a sentirse segura en el interior de su habitación. Observó la caja de los Miraculous que mantenía bajo su brazo y la tomó con ambas manos, con cuidado. Lo había logrado, y no solo el reconocimiento como guardiana, sino que también había conseguido que le dieran un método para localizar los miraculous perdidos.

Rebuscó en el bolsillo de la chaqueta negra que vestía y extrajo de éste, un pequeño cristal en forma de prisma. El Péndulo Miraculous le serviría para poder desenmascarar finalmente a Hawk Moth, de una vez por todas.

—Marinette —susurró Tikki, mirándola con cierta incomodidad. Las cosas que le habían dicho los guardianes le preocupaban mucho. ¿Y si eso era verdad? ¿Qué pasaría con Chat Noir? La guardiana le devolvió la mirada, mientras dejaba la caja a un lado y le ofrecía un descanso a Kaalki, tras darle un trozo de chocolate. El Kwami en forma de corcel, hizo un gesto con su cabeza antes de ingresar a las gafas y ocupar su compartimiento dentro de la caja y acto seguido, Marinette la tomó nuevamente, buscando el comportamiento de Wayzz— ¿Qué harás con Chat Noir? ¿Le dirás lo que creen los de la Orden?

—Tengo que hacerlo —afirmó, colocándose la pulsera que no tardó en cambiar su verde característico por un brillante rosa perla. Cuando Wayzz apareció ante Marinette, juntó sus manos y le hizo una reverencia.

—Maestra…

—Necesitamos hablar con el portador de Plagg —le informó, aspirando profundamente—. Se acabaron las vacaciones…

゚・*:.˛ ˚ღღ゚:゚:*•:。.: ˛ღღ゚・*:。.・*.

.

Dos meses atrás

.

«Soy Nadja Chamack, transmitiendo en vivo desde las calles de París, con una noticia bomba de último minuto. ¿Ladybug?» En pantalla apareció la joven superheroína con su traje moteado y los ojos cerrados, y se le notaba de cierta forma, melancólica «¿Quieres contarnos lo que pasó?»

«Hemos decidido, junto con Chat Noir, irnos un tiempo de París…» ante aquellas palabras, diferentes personas en distintos lugares, observaron con espanto el monitor. «Hawk Moth ya ha descubierto a todos nuestros aliados y por su seguridad y la de todos sus seres queridos, decidimos irnos. Si Hawk Moth quiere nuestros Miraculous, tendrá que buscarlos en otro lado. No queremos que nadie más salga herido»

«¿Se irán?» la reportera estaba conmocionada por las palabras de la superheroína.

«Sí. Una vez que termine esta entrevista, Ladybug y Chat Noir no volverán a aparecer en París porque ambos nos iremos a distintas partes del mundo. Gracias por confiar siempre en nosotros» Tras una reverencia, la de traje moteado, se apresuró a alejarse de la reportera, con ayuda de su yo-yo.

«¿París se queda sin sus superhéroes?»

En la mansión Agreste, el renombrado diseñador mandó a volar la tablet con la que veía el reportaje. ¿Se irían? ¡¿Justo ahora que había arreglado el Miraculous del Pavo Real y planeaba usar la fusión de emociones?! Eso estaba mal. No debería permitir que esos superhéroes de pacotilla huyeran con los Miraculous.

—¡Nathalie! —llamó a su asistente que no tardó en pararse a su lado—. Necesito que investigues a todas las personas que dejen París esta semana, sobre todo a los adolescentes… —volvió su mano al monitor de su computadora para revisar las imágenes donde salían los jovencitos que habían sido portadores de Miraculous—… de la edad de Adrien.

—De acuerdo.

—Si esa mocosa cree que por irse a recorrer el mundo, no la seguiré, está muy equivocada. Esos Miraculous tienen que ser míos.

En el departamento de la familia Césaire, Alya miraba la pantalla de su televisión con las manos en su rostro. ¿Los habían descubierto? ¿Hawk Moth sabía que ella era Rena Rouge y Nino, Carapace? ¿Qué era lo que había hecho? ¡No recordaba nada!

Su teléfono empezó a sonar y no necesitó mirar la pantalla para saber que se trataba de Nino.

—¿Tú recuerdas algo?

«Nada, Alya» se lamentó «No sé qué pasó, pero de alguna forma nuestras identidades quedaron expuestas»

—¿Ladybug realmente se irá?

«Habrá que desearle buena suerte»

Alya cerró los ojos. Se negaba a que aquello acabara de esa manera y menos, si de alguna forma se sentía culpable.

En el hotel Bourgeois, Chloé terminaba de echar todas sus cosas de Ladybug en una caja, para pasárselas a su mayordomo.

—Quémalos —le pidió, mientras observaba la pantalla donde la reportera pasaba escenas de antiguas batallas de Ladybug y Chat Noir—. Hasta que por fin me salvaré de ver a ese bicho motudo —exclamó con furia en sus ojos celestes, apagando el televisor.

En el departamento Rossi, Lila observaba aquella noticia con una sonrisa en sus labios. ¡Ya no habría Ladybug! Uno de sus estorbos había desaparecido y podría molestar a cuanta gente quisiera, sin necesidad de ser akumatizada.

Adrien observaba el anillo plateado que tenía en su mano derecha hecha puño, pues Ladybug se iría y no sabía cómo sentirse al respecto. Tal vez intentaría volver a su vida antes de ser un portador, aunque Ladybug le había dicho que, como nueva guardiana, le iba a permitir conservar a Plagg porque era la única forma en la que podían conectarse, pues que él le revelara su identidad no era algo que a ella le hiciera mucha gracia.

—¿Estás bien? —preguntó Plagg, acomodándose entre los cabellos de su portador. El chico elevó la mirada verde hacia el Kwami y afirmó con decisión.

—Supongo que serán unas vacaciones… permanentes —se lamentó.

Marinette se dejó caer en su cama con los brazos extendidos, cerrando sus ojos.

—¿Estás segura de que ese plan es el adecuado? —cuestionó Tikki, preocupada de que algo pudiera salir mal.

—Lo estoy —respondió, sin cambiar la posición—. Siempre elegí a personas cercanas a mí para ser portadores y ese fue uno de los tantos errores que cometí como heroína, así que necesito despistar a todos nuevamente. Si Ladybug se va, Marinette estará libre.

—Tiene razón, maestra —comentó Wayzz con una sonrisa.

—No me llames así —se sentó en su cama y tomó a Wayzz entre sus manos—. No me acostumbro aún.

—Lo siento, Ma… Marinette —se corrigió rápidamente el Kwami de la protección—. ¿Qué piensas hacer con respecto a la caja?

—Pues… —Marinette observó sobre su baúl, el gramófono que le había regalado el maestro Fu cuando se fue —… he decidido que iré al Tíbet.

—¿Qué? —exclamó Tikki, confundida.

—Eso —confirmó—. Puedo usar a Kaalki para ir y venir, y nadie notará mi ausencia. Necesito información, entrenamiento… —le explicó—. Sé que el maestro realizó el suyo a mi edad, así que ser una adolescente no debe ser un impedimento. Necesito ir a hacer esa visita que el maestro Fu no pudo hacer.

゚・*:.˛ ˚ღღ゚:゚:*•:。.: ˛ღღ゚・*:。.・*.

.

Presente

.

Adrien se sorprendió completamente cuando encontró a Wayzz en su habitación. El Kwami de la protección le extendió un pergamino. El rubio lo tomó y leyó lo que había en él.

Chat Noir:

Finalmente mi viaje terminó y he recolectado la información necesaria para acabar con el mal. Necesito que nos encontremos a las once de la noche en la torre Eiffel.

Ladybug.

Apenas terminó de leer aquella hoja, se desintegró en sus manos.

—Wow —exclamó Plagg ante aquella magia y miró a Wayzz, sorprendido—. Ella se ha hecho muy fuerte.

—Así es —afirmó el ser en forma de tortuga—. Lo ha hecho muy bien.

Adrien observó a ambos Kwamis y luego a las inexistentes cenizas de la nota de su compañera, con sentimientos encontrados. Había desaparecido durante dos meses y ahora aparecía, así como si nada… Bueno, era típico en ella.

°❀•°✮°•❀°

Esa noche, en la torre Eiffel, Ladybug estaba bastante nerviosa, pues no veía a su compañero desde que habían planificado la supuesta salida de ellos, de París. Al sentir la llegada de Chat Noir, aspiró profundo antes de voltear a verlo. Claramente, no se encontró con alguien muy feliz.

—Pero miren quien ha vuelto… —exclamó, con un movimiento de sus manos—. La selecta guardiana.

—Lo siento —se disculpó—. Necesitaba un tiempo para reordenar mi vida, mis pensamientos y mis responsabilidades.

—Podría haberte ayudado —le reprochó inmediatamente. Ella suspiró, sin dejarse provocar y valiéndose de todas las lecciones diarias, se paró con firmeza, ante la mirada desafiante de su compañero.

—Era algo que solo yo podía hacer —le informó—. Soy la Guardiana y tenía que ir a conseguir la aprobación de la Orden de los Guardianes. Tuve que fingir lo del viaje, en caso de que me rechazaran y tuviera que renunciar a ser Ladybug.

—Entonces… —esa frase cambió completamente en semblante del héroe con temática felina—, tú…

—Pero lo logré —afirmó—. Mi primera misión como guardiana es recuperar los Miraculous de la Mariposa y del Pavo Real.

—¿Y cómo lo haremos? —consultó, bastante intrigado por eso.

—En la orden me enteré que —le dijo, sentándose en la viga e invitándolo a hacer lo mismo a su lado—, en cuanto el Templo volvió a la normalidad, el maestro Fu había hecho llegar un informe. En él, estaba solo mi identidad y no sé por qué motivo no quiso revelarle la tuya a la orden, pero… —apretó los labios, tratando de pensar cómo decir lo que debían hacer—… había información sobre Gabriel Agreste y Nathalie Sancoeur.

—¿Qué? —dijo, poniéndose de pie, bastante alterado. Ladybug quiso tomarlo de la mano para que volviera a sentarse, pero no se dejó, —¿La orden quiere que investigues a… esas personas? ¡Pero si ya las investigamos! —protestó, haciendo que la superheroína se pusiera de pie, confundida por su reacción— Pensé que eran serios. ¿Por qué nos harán perder el tiempo así?

—Chat, es que… —la de traje rojo con motas negras, trató de tomar la mano de su compañero una vez más—… hay algo que…

—¡No quiero! —protestó— ¡No quiero volver a investigar a esa gente!

—¡Pero escúchame! —insistió, buscando la forma de que su compañero la escuchara.

—¡Siempre es lo mismo contigo! —tomó su bastón, indignado por lo que escuchaba—. Hoy no voy a obedecerte… —y sin más se marchó, dejando a Ladybug demasiado confundida como para intentar ir tras él o detenerlo.

°❀•°✮°•❀°

Aquel lunes, Marinette no había estado dentro del salón de clases mentalmente, pues sus pensamientos centraban en la reacción que había tenido su compañero y en su actitud que fue como si estuviera dolido o no quisiera saber nada con la familia Agreste. Ella sabía que la familia de Adrien era bastante particular, pero ¿sería que la familia de Chat Noir había sufrido por culpa del padre de su amigo? La verdad, no lo dudaría ni dos segundos porque con el paso del tiempo había descubierto que, aunque Gabriel Agreste era su diseñador favorito, como persona dejaba mucho que desear.

Suspiró por onceava vez en aquella clase. Por suerte, la profesora Bustier les había pedido realizar una composición, así que la pose melancólica de la muchacha pasaba desapercibida para la profesora, pero no para Alya, que no podía dejar de sentirse preocupada por su amiga.

Nino tampoco estaba muy diferente, pues ese día, Adrien había llegado con un leve humor de perros. Era extraño verlo con el ceño fruncido y sin que le importara hacer la tarea, pues solo tenía rayones en la hoja, como si quisiera quitarse algo de encima.

En cuanto sonó la alarma de salida, Marinette volvió en sí, saliendo casi a las prisas del salón con dirección a la biblioteca, pues quería hacer algo de tiempo para organizar sus ideas antes de volver a casa y volver a sucumbir ante el desconcierto del actuar de su compañero.

—¡No puedo con esta chica! —la voz de Alya llamó la atención de Adrien, quien estaba acomodando su bolso para irse lo más rápido posible del colegio, también.

—Marinette ha estado rara, ¿verdad? —consultó Nino—¿Le habrá pasado algo?

—¿A Marinette? —preguntó Adrien, con algo de sorpresa.

—Si no hubieras estado todo el día con ese ceño —acusó el dj, señalándolo con el dedo índice derecho—, te hubieras dado cuenta que Marinette ha estado triste e ida todo el día.

Adrien sintió un peso sobre sus hombros, de golpe. Marinette había cambiado mucho con él últimamente, se mostraba más abierta, lo incluía más y hasta se había permitido bromear entre ambos, siguiéndose la corriente en pos de molestar a sus mejores amigos. Y ahora que tenía lo que siempre quiso, la amistad de Marinette, él no se daba cuenta de que ella necesitaba a alguien.

—¿Dónde se fue? —consultó, poniéndose de pie.

—¿Vas a ir a buscarla? —ante la afirmación, Alya puso los ojos en blanco—. ¿Por qué crees que hablará contigo si conmigo no lo hizo?

—Bueno, yo… —dijo, perdiendo el ánimo que había ganado.

—No seas celosa, Alya —protestó Nino, tomando a su novia, para salir—. Deja que Adrien lo intente, tal vez ella necesite más un punto de vista masculino, que uno femenino. Anda, vamos —guiándola a la salida—. Marinette debe estar en la biblioteca. Últimamente se queda ahí una hora antes de volver a casa. Hasta mañana —se despidió, haciendo caso omiso a todo lo que su novia protestaba.

Adrien observó como la pareja salía discutiendo, aunque luego Alya se calmó y tras golpear el hombro de Nino se sujetó a él para acomodarse en su hombro e irse juntos. Ver eso lo hizo sonreír de forma espontánea.

Le hubiera gustado estar así con Kagami, pero ella al enterarse de que a quién estaba tratando de olvidar era a Ladybug, no estuvo dispuesta a ayudarlo a superar a una fantasía. Negó con la cabeza y se puso en camino a la biblioteca. Si Marinette no quería hablar con Alya, temía que fuera algo sobre Lila.

Cuando entró a la biblioteca, no encontró a Marinette a simple vista, pues estaba en un rincón, sentada en el piso, con la cabeza pegada a la pared, en una pose tan derrotada que algo dentro de él lo hizo sentir mal.

Se sentó a su lado, sin hacer mucho ruido, pero la chica pareció darse cuenta porque quitó la cabeza de la pared y la apoyó en su hombro.

—¿Te molesta? —consultó. Adrien sintió que sus mejillas se calentaban por el movimiento, pero solo emitió un sonido en calidad de negación— La pared estaba muy dura.

—¿Te sientes bien? —le preguntó, tratando de ver cómo conseguir que ella le contara el porqué de su estado.

—No mucho —respondió—. Casi no dormí anoche… —enderezó la cabeza y lo miró. Adrien sobresaltado, igualmente la observó—. Si yo te digo que la Tierra es plana, ¿me creerías?

Adrien rió, algo nervioso, pero después con firmeza, negó.

—Lo siento, soy matemático —le recordó. Marinette frunció sus labios y lo miró fijamente.

—¿No lo pondrías en duda si te demuestro que la Tierra es plana?

—Pues, si me demuestras con pruebas que así es… —se cruzó de brazos, mientras pensaba qué decir—… quizás estaría abierto a discutir tus puntos.

—Comprendo —dijo, volviéndose a perder en sus pensamientos. Adrien se dio cuenta de eso, porque se volvió a apoyar en su hombro.

—¿Crees que la Tierra es plana?

—No, solo era una duda —respondió, cerrando los ojos cuando el rubio apoyó su cabeza sobre la de ella— ¿Adrien? —éste volvió a hacer un sonido con sus labios en señal de estar escuchándola —¿Por qué viniste? —ante la pregunta, Adrien solo se acomodó mejor.

—Estaba preocupado —confesó, haciendo que Marinette se moviera con fuerza para alejarse de él— ¿Qué?

—¿Y por qué?

—Me dijeron que te veías perdida en tus pensamientos —le explicó—, así que creí que había pasado algo con Lila —comentó, bajando el nivel de su voz—. Que tal vez te había vuelto a hacer algo y no querías hablarlo con Alya.

—No es Lila…

—¿Luka, acaso? —Marinette volvió a negar.

—Luka es un sol —respondió, con una sonrisa que no duró más de un segundo—. Él no podría hacerme nada.

—¿Va bien su relación? —consultó con algo de precaución en sus palabras. Ante la sonrisa de Marinette, imaginó que sí, pero…

—Claro que va bien, es un gran amigo y un muy buen consejero —ante sus palabras, Adrien se sintió confundido y su reacción no pasó inadvertida por Marinette —¿Qué?

—Pensé que salían —Marinette rio, moviendo su cabeza en negación.

—Pues no es así —contestó, suspirando.

—Entonces, ¿estás así por otra persona? —ella afirmó.

—Adrien —Marinette se acomodó en el piso para quedar frente a él—, ¿confías en mí? —el rubio no dudo en afirmar con la cabeza—¿De verdad? —él volvió a afirmar—. ¿Por qué?

—Porque eres mi amiga —respondió, sin pensarlo mucho—, porque confió en ti y sé que si me dices algo es por mi bien. Tú nunca dirías nada que me dañara.

—Entonces —dijo, bajando la mirada mientras dejaba caer sus hombros, completamente derrotada—, ¿por qué él no confía en mí? ¿Por qué no me da la oportunidad de explicar cómo pasaron las cosas?

—¿Qué? —preguntó, haciendo que Marinette se diera cuenta de lo que había dicho.

—Lo siento, Adrien —dijo, poniéndose de pie—. Me alegra ver que ya no estás de mal humor —le sonrió, antes de irse con pasos apurados.

—¿Se había dado cuenta de mi estado? —dijo sorprendido, mientras la observaba irse de la biblioteca— Confianza… —se apoyó contra la pared y golpeó sutilmente la cabeza contra ella— ¿Tal vez debí dejar que Ladybug se explicara? —cerró los ojos y se volvió a golpear la cabeza contra la pared— ¿Qué debo hacer?

°❀•°✮°•❀°

Marinette estaba observando su péndulo junto con Tikki y Wayzz, y de pronto, éste brillo en un tono neón. A los pocos segundos, el Kwami de la destrucción apareció dentro de la habitación de Marinette.

—¡Plagg! —exclamaron ambos Kwamis, recibiendo al mencionado.

—Buenas noches —los saludó y luego se acercó a Marinette, haciéndole una reverencia— Saludos, Maestra —ante aquello, la de ojos celestes sonrió—. Vengo en nombre de mi portador. Pregunta si puede encontrarse con él hoy, en el mismo lugar y hora de ayer.

Marinette observó a Tikki y a Wayzz.

—¿De verdad creen que esa familia tenga que ver? —consultó, preocupado.

—Es lo que cree la Orden… —le respondió—... y tengo que investigar para ver si sus suposiciones son ciertas —Marinette observó su teléfono celular—. Adrien me consiguió una entrevista con su padre la semana que viene, así que aprovecharé para que Tikki y Wayzz investiguen la mansión, mientras tanto.

Plagg miró a sus compañeros. Tikki se elevó fuera del alcance de Marinette y le pidió que se reunieran a solas.

—¿Qué le digo?

—Dile que está bien —respondió, cruzándose de brazos—. Esta lady no es rencorosa…

—¡Gracias! —y se despidió. Wayzz se puso a distraer a Marinette, hablándole de la Orden, mientras Tikki salía tras Plagg.

—¡Esto es horrible! —protestó Plagg— Está bien que su padre sea un ser egoísta, pero ser Hawk Moth…

—Sé que es complicado, pero creemos que por eso Fu no les dio el nombre de Adrien a la Orden, para protegerlo de sus investigaciones.

—¿Qué crees, terroncito?

—Creo que puede ser cierto… —Tikki se acercó a tomar a Plagg del brazo—. Necesitamos que nos ayudes a investigar. Sé que es difícil, pero hazlo por favor, porque si Hawk Moth resulta ser el padre de Chat Noir, todo puede terminar en una catástrofe.

—Créeme que lo sé —afirmó Plagg, aún más preocupado por su portador—. Ojalá no sea así, pero no puedo poner las manos al fuego por ese sujeto —apoyó su cabeza contra la de Tikki—. De todas formas, investigaré también por mi parte.

—Gracias —dijo Tikki antes de volver a la habitación. Plagg se sacudió completamente, como si un escalofrió lo hubiera recorrido y volvió a la mansión para llevar el recado de la guardiana.

°❀•°✮°•❀°

Adrien estaba sentado en su cama, mordiéndose la uña de su dedo pulgar y moviendo ambas piernas como si tuviera un tic nervioso. Cuando observó a su Kwami regresar a su habitación, se puso de pie.

—¿Qué te dijo?

—Que como esa lady no es rencorosa, acepta —Adrien sonrió y Plagg no pudo evitar pegarse al pecho de su portador.

—¿Plagg? —el ser de la destrucción no respondió, así que solo se dignó a abrazarlo también. Creía entender el porqué de su actuar porque también tenía miedo, mucho miedo de que las palabras de Ladybug fueran verdad; pero como le había hecho entender Marinette, él necesitaba saber por qué Ladybug había llegado a esa resolución o por qué la Orden creía eso.

°❀•°✮°•❀°

Cuando Ladybug llegó a la torre Eiffel, Chat Noir ya se encontraba ahí. Aspiró profundamente y se sentó a su lado. Ni siquiera esperó que el chico la saludara para empezar a hablar.

—El maestro Fu me dejó dos cartas. Una estaba a la vista con el llavero que me entregó cuando perdió la memoria y la otra la encontré oculta en donde él solía esconder la caja de miraculous. Ahí también, junto con su teléfono celular, me dejó algunas anotaciones. Al parecer, siempre había estado preparado en caso de que Hawk Moth diera con él, para así dejarme protegida de cierta forma, pues los guardianes de la Orden de los Miraculous ya sabían que yo iba a ser su sucesora. Tenían sus dudas por mi preparación, pero Fu les había asegurado de que no tuvieran miedo, de que valdría la pena conocerme.

—¿Eso es lo que has hecho? —Ladybug afirmó con la cabeza.

—Tenía que proteger también mi identidad secreta, así que pude tomar cierto descanso haciéndole creer a Hawk Moth que no estábamos. Me alegró que se tomara eso bastante en serio porque no ha habido un solo akuma en estos dos meses, pero…

—Pero…

—Cuando demostré ser digna de pertenecer a esa orden, me entregaron el expediente de Gabriel Agreste y Nathalie Sancoeur que Fu les había enviado, junto con mis datos.

—Pensé que aquella vez…

—Sé que en ese entonces solo te mostré el logo de la Mariposa que caracteriza las prendas Agreste, pero hay varias cosas que no te dije.

—Para variar, ¿no? —comentó con cierto recelo.

—Recién estaba conociendo al guardián y no sabía si podía confiar al cien por ciento en lo que me decía. Tampoco me correspondía hablar de él.

—Sí, lo sé —afirmó, resoplando— Él me lo dijo cuando nos reunimos. Pero bueno, ¿qué fue lo que no me contaste?

—El Grimorio es un libro sagrado de la Orden —le explicó, mostrándole capturas de ese libro desde la pantalla de su yo-yo. Los ojos verdes de Chat se dilataron al ver las imágenes—. Ese libro lo tenía Gabriel Agreste.

—¿Y cómo lo sabes?

—Mi Kwami lo encontró en la basura —confesó, esperando no ponerse en riesgo.

—¿Y por qué estaba en la basura, crees que era de él?

—Si te digo más, pondría en riesgo mi identidad, pero, ¿no crees que fue casualidad que se akumatizara justamente porque su hijo perdió dicho libro? ¿No sería que sospechaba que, si el libro caía en manos de alguno de nosotros, su identidad podría quedar al descubierto?

Chat Noir se quedó en silencio, tratando de armar el puzzle que tenía en su cabeza. Si Ladybug tenía el libro que perdió y que su padre recuperó después. ¿Ladybug estaba en su vida diaria? ¿Sería ella quién le devolvió el libro?

—¿Chat Noir? —la voz de Ladybug lo regresó a la torre Eiffel.

—¿Qué pasa? —al verla, observó que tenía un pequeño prisma en su mano derecha, brillando en dos tonos: uno era un azul francés y el otro, un tono lila.

—Es también por esto, que creo que ellos pueden tener los dos Miraculous que faltan —cerró los ojos y el péndulo se activó, moviéndose de un lado a otro y luego elevándose, apuntando hacia una dirección que Chat Noir conocía muy bien— El péndulo sirve para rastrear Miraculous y éste, señala la mansión Agreste.

—Entiendo… —dijo Chat Noir, poniéndose de pie—. Está bien. Colaboraré.

—Gracias —respondió con una sonrisa, pero el chico no la miró, simplemente tomó su bastón y se fue a su casa.

Ladybug suspiró y guardó el péndulo.

Ahora solo estaba segura de algo. Si Hawk Moth era Gabriel Agreste, tenía que proteger a Adrien.


゚・*:.˛ ˚ღღ゚:゚:*•:。.: ˛ღღ゚・*:。.・*.

.

.

.

¡Y comenzamos!

¿Qué tal el primer capítulo?

Esto es un "Cómo sucedieron las cosas". Siempre suelo contar la historia principal en forma de flashback pero ahora quería presentarles la historia de forma lineal. Como llegaron a lo que pasó en el prólogo.

Marinette ha entrenado con la Orden y le han puesto como misión recuperar los miraculous perdidos… ¡Y Adrien tiene que investigar a su propio padre! :O

Les recuerdo que la planificación de este fic y el final, está lista. Solo falta que me siente a pasar lo que tengo en cuaderno a la pc… 😊 Mínimo hasta finales de agosto tengo ya asegurada las publicaciones.

.

Palabras: 4185

.

Como siempre revisado por KaryMoon2 aka princessqueen

.

Y eso, este fic no contará con avances debido a que gano el No spoiler así que nos leemos a mediados de mes con esta historia y ¡mañana con una nueva sorpresa!

Gracias por los reviews:

laurenImprincess - manu - Shion - karen Agreste - melgamonster - LunosA - sofihikarichan - Tecupi - Dessirenya - Neko lila - Arashi Shinomori

.

Aquatic~

.

30 de Junio 2020