Capítulo 3
Sehrazat abrió la puerta de su casa con una sonrisa y se encontró con un idéntico gesto en Onur, que llegaba con ambos niños de la escuela.
-Bienvenidos…- dijo y abrazó a Kaan, que apenas la saludó, entró con Nilüfer sonriente.
-Gracias…- dijo Onur y pasó con algo de nerviosismo. El lugar era más grande de lo que se imaginaba y se quedó observando como estaba todo arreglado y decorado con buen gusto, no demasiado lujoso y muy cómodo, digno de su profesión...
-¿Me permites tu saco? - le dijo ella con una sonrisa y él se lo quitó.
-Sí…- dijo y la siguió con la mirada. Ella tenía puesto un vestido sencillo, pero él supo que estaba un poco más arreglada de lo que estaría en casa.
-Creo que tendré que prestarte un delantal si es que realmente quieres ayudarnos con las galletas…
-Por supuesto, no me lo perdería…- dijo y se perdió en sus ojos.
Ambos giraron la cabeza cuando escucharon las risas de sus hijos que venían de la habitación…
-Parece que las cosas andan bien entre ellos…- dijo Onur y ella asintió sonriendo.
-¿Te sirvo un café o esperarás a tomar un chocolate con los niños? - le dijo ella y alzó las cejas.
-Mmmm suena bien lo del chocolate…- dijo él y ella asintió- pero el olor a café es irresistible…
-Es porque está recién hecho…- le dijo ella y le sirvió una taza.
-Se ha hecho costumbre que pasemos momentos juntos… con los niños, después de la escuela…
-Es cierto…- dijo ella y se alzó de hombros- estas tardes no tengo problemas, alguna vez tengo reuniones, pero trato de estar disponible para Kaan a esta hora, aunque a veces tenga que volver luego al estudio o tenga que trabajar desde aquí…
-Madre y empresaria…
-Madre y arquitecta… apenas si puedo manejar mis negocios…
-Sin embargo, ganaste el concurso del complejo habitacional…
-Así es… ¿cómo lo sabías?- preguntó algo sorprendida, sentía que su estudio era un grano de arena al lado de la empresa de él.
-Estoy atento… además, nos presentamos a la licitación para ser la constructora…
-Ojalá ganen… podría decir que tengo contactos en las altas esferas de Binaypi…- dijo y rio.
-De hecho, mandé a mejorar la oferta porque definitivamente quiero trabajar contigo…- dijo mirándola con interés.
-Me alegra… será un placer… ¿y qué hay de ti? Me imaginaba tu vida un poco más ocupada…
-Antes… ahora intento delegar un poco, disfrutar más… sobre todo desde que Nilüfer está en mi vida…
-¿Cuánto hace? - dijo ella ladeando la cabeza, enfocada en sus labios, acercándose levemente.
-Dos años… te juro que dio vuelta mi vida… pero estoy agradecido, feliz…
-Y de pronto, sin tener ninguna experiencia, te convertiste en padre de una niña…
-Así es… ella me enseñó un montón, aunque los primeros momentos fueron duros…
-Claro... entiendo… a mí me pasó cuando mi marido falleció… me sentí perdida… eso de ser madre y padre no es fácil…
-Pero al menos Kaan los tuvo a ambos juntos… Nilüfer nunca supo lo que era una familia…
-Es cierto…- dijo y apoyó una mano sobre la de él- se que probablemente te lo dice mucha gente, pero si puedo ayudarte en algo… digo, si alguna vez necesitas la voz femenina en algún tema, puedes contar conmigo…
-No… no me lo dicen mucho…- dijo y se perdió en sus ojos- gracias… lo tendré en cuenta… y te digo lo mismo con respecto a Kaan…
-Gracias…- dijo y ambos se sintieron algo incómodos por la cercanía…
Escucharon ruidos en la habitación y Sehrazat se acercó a llamarlos…
-Onur… ven aquí…- le dijo y él la miró sin comprender. Sehrazat tomó un delantal lleno de corazones que era el único que estaba limpio y lo ayudó a ponérselo.
Nilüfer y Kaan sonrieron con complicidad al verlo algo ridículo y Sehrazat le tomó una foto…
-La usaré a mi favor si tengo que negociar contigo por algún motivo de trabajo…- dijo y él le devolvió una mirada intensa, que ella se obligó a dejar pasar…
Los niños también se pusieron delantales y comenzaron a preparar las galletas… Nilüfer se ubicó al lado de Sehrazat y cuando prepararon la mezcla, Sehrazat repartió la masa en cuatro partes para que cada uno pudiera amasar.
Onur enfocó sus ojos en las manos de ella e imitó sus movimientos, realmente no tenía idea de cómo era todo eso y no le importaba, solo había descubierto que tanto él como su hija eran felices estando allí…
Kaan tomó un poco de harina y cuando tocó la punta de la nariz de Nilüfer y la manchó, empezó una guerra entre ambos y Sehrazat intentó detenerlos, pero terminó entablando una guerra de harina con Onur…
Muertos de risa y luego de haberse calmado un poco, terminaron las galletas, les agregaron chispas de chocolate blanco y negro, un poco de jengibre y Nilüfer ayudó a colocarlas en el horno…
Los niños volvieron a irse a la habitación de Kaan, luego de limpiarse un poco y Sehrazat se quedó acomodando un poco y se sorprendió un poco al ver que Onur la ayudaba también…
Entre los dos acomodaron y limpiaron la cocina y cuando Sehrazat giró para preguntarle si quería otro café, lo encontró muy cerca.
Él levantó una mano y limpió un resto de harina de su nariz y su frente y ella se permitió mirar sus labios y se preguntó si era una locura desear que la besase en ese momento…
-Onur…- le dijo y su voz sonó demasiado melosa…
-Dime…- le dijo él sin moverse.
-Tienes…- dijo y levantó la mano y la pasó por el costado de su barba apenas crecida- tú también tienes harina…- dijo tratando de que sonara normal.
-Esto…- dijo él y miró sus labios- no sería bueno resolverlo aquí… pero me gustaría… creo que necesitamos discutirlo…
-Sí… claro…- dijo ella y él se alejó un poco, deseando que ella se lo impidiera.
Los niños volvieron, se armó una charla sobre un juego al que habían jugado en la clase y entonces ellos solo se enfocaron en estar con sus hijos…
Disfrutaron de la merienda y comieron las galletas con ganas porque les habían salido riquísimas y se hizo de noche…
Cuando llegó la hora de irse, Onur hizo que Nilüfer se pusiera su abrigo y Sehrazat los acompañó hasta la puerta.
-Gracias por enseñarme lo de las galletas…- dijo Onur con una sonrisa y ella le sonrió también.
-Ahora las haremos en casa gracias a ti…- dijo Nilüfer y abrazó a Sehrazat con cariño.
Onur la miró con agradecimiento y luego vio como Sehrazat tomaba la carita de su hija entre sus manos y besaba su frente…
-Un día de estos haces unas y me las dejas probar, ¿sí?- le dijo y ella asintió.
-Sí… papá seguro me ayudará…- dijo y Onur sonrió con algo de resignación.
-Tendrías que pasarme la receta… creo que no retuve las cantidades…- dijo él e hizo una mueca.
-Más tarde te llamo y te las paso…- le dijo ella y sonrió antes de cerrar la puerta.
Kaan la miró y sonrió feliz.
-Con Nilüfer hicimos una promesa…
-¿No me digas? - le dijo ella y alzó las cejas.
-Ella me prestará a su papá cuando lo necesite y yo te prestaré a ti cuando ella quiera…
-Me parece bien… me sumo a eso…- dijo y sonrió, despeinándolo un poco…
Un buen rato luego de la cena, Sehrazat se preparó para ir a dormir y se quedó pensando en lo que había sucedido más temprano… tomó su móvil y buscó el número de Onur… sentía mariposas en su cuerpo al recordar su mirada… la calidez de su cuerpo, que había tenido tan cerca...
-Sehrazat…- dijo él cuando atendió.
-¿Te molesto? ¿Estabas descansando?
-No, bueno de hecho acabo de acostarme…- dijo y ella entrecerró los ojos y se amonestó por intentar imaginarlo.
-Te llamaba para pasarte la receta… pero… se hizo tarde…
-No te hagas problema, me la pasas mañana por mensaje…
-Bien… buenas noches entonces… - dijo y cuando iba a cortar lo escuchó.
-Dime que te está pasando lo mismo que a mi…- le dijo en voz más baja, pero ella lo escuchó y cerró los ojos.
-Creo que si…- le contestó con un hilo de voz.
-Bien… me alegra… espero que podamos encontrar un momento para hablarlo, mirándonos a los ojos…
-Espero que sí… buenas noches…- dijo ella con algo de timidez y luego de escucharlo repetir buenas noches cortó.
Se recostó en su cama y apoyó su mano sobre su corazón, acelerado, casi desesperado… había olvidado lo que se sentía… ¿podía haberse enamorado de él casi a primera vista?
Bueno, espero que les siga gustando esta historia! Un romance distinto, mucho de lo que acostumbramos a ver con estos personajes. Gracias por leer!
