Capítulo 5

Sehrazat se sentó algo nerviosa en la silla que le ofrecían para la reunión…

-La gente de la constructora debe haberse atrasado, señorita Sehrazat… disculpe…

-No hay problema, he llegado un poco temprano…- dijo ella acomodando las carpetas que había llevado y luego de puso de pie, se acomodó el vestido verde corto y al cuerpo, apenas escotado que llevaba puesto y sintió como los ojos de varios de los hombres que estaban allí, la contemplaban. No era que le molestara, pero ellos no eran para los que se había vestido así, eso era claro…

Un momento después, se escuchó un murmullo en la puerta y ella lo vio entrar a Onur, que vestía un traje oscuro, con una camisa celeste muy clara, y que se quedó mirándola no bien sus ojos se encontraron…

-Es un milagro que don Onur Aksal se haya hecho un tiempo para acompañarnos en esta reunión…- dijo don Ismael, el cliente de ambos.

-De repente me interesé por este proyecto… la arquitecta a cargo me deslumbró… con sus trabajos…- dijo Onur y ella se sonrojó un poco y le hizo una leve reverencia, a forma de saludo.

-Bien… ahora que estamos todos, deberíamos comenzar…- dijo don Ismael y Sehrazat se puso a hablar del proyecto y se dio cuenta de cómo la miraba él.

-… lo que quiero decir es que necesitaremos de los mejores materiales, pero a precios lo más acomodado posible… porque si bien el presupuesto de don Ismael es importante, tampoco podemos pagar sobrecostos… ¿está de acuerdo, señor Aksal? - le dijo y él se perdió unos segundos en sus ojos y asintió- bien, me alegra…. Supongo que le pasaré el listado para que me prepare un presupuesto y podamos avanzar un poco más rápido…

-¿Rápido dice? - le dijo y la miró con descaro.

-Pues si… hace mucho tiempo que estoy trabajando en esto, necesito que lo podamos hacer lo más rápido posible…- le dijo y sintió que todos los presentes estaban al tanto de lo que ocurría entre ellos y quiso huir.

-Bien… será rápido entonces…- dijo Onur y cerró las carpetas.

Sehrazat juntó sus cosas cuando la reunión terminó y por un lado esperó que él solo la saludara y se fuera. No lo vio cuando giró sobre los talones y pensó que quizá se había ofendido por la forma de encararlo de ella.

Salió seguida de un asistente de don Ismael, que la despidió en la puerta y lo vio apoyado en su auto, esperándola…

-Finalmente viniste…- le dijo y él sonrió.

-No podía perdérmelo…- dijo él y se acercó a ella, acariciándola con la mirada.

-Fue una linda sorpresa…- Sehrazat sonrió y bajó la vista.

-¿Almorzamos? ¿O estabas ocupada?

-No… para nada… vamos…- dijo ella y se subió al auto de él.

-¿Viniste en tu auto?

-No, me tomé un taxi, odio conducir cuando tengo una reunión, me estresa el tráfico de Estambul…

-Te entiendo…- le dijo él y sonrió de costado.


Llegaron a un lindo restaurante que ella había oído nombrar, pero no conocía y cuando él estacionó enfrente, tomó su mano y le impidió bajarse.

-Espera…- le dijo y buscó en el asiento de atrás una rosa rosada y se la entregó. Sehrazat sonrió con timidez y la aceptó…

-Muchas gracias…

-No podía entrar con esta flor a la reunión…

-Entiendo…- dijo ella y él se inclinó y rozó sus labios con los de ella.

-Estás hermosa…- le dijo y luego besó su mejilla y apoyó su frente sobre la de ella unos segundos.

-Gracias… tú también…- le dijo con sinceridad, a ella tampoco había escapado la forma de vestirse de él…

Onur se perdió en sus ojos un instante, cerca, sus labios tan cerca que casi se tocaban y deseó poder decirle todo lo que quería, pero supo que debería tener paciencia, para no atosigarla con tanta expresividad.

Bajaron del auto y él entrelazó sus dedos con los de ella para cruzar la calle y él acarició sus dedos cuando la condujo entre las mesas a una bien al fondo, donde había un gran ventanal que daba a un jardín hermoso, lleno de flores…

Se sentó a su lado y sostuvo su mano en todo momento, hasta que a ambos les trajeron el plato del día, porque lógicamente, lo que menos les importaba era la comida… o qué comer…

Cuando el almuerzo terminó, él insistió en tomar un té y ella se quedó con él, hablaban bajo, de cualquier cosa, y él cada vez estaba más cerca…

Sehrazat miró la hora y sonrió…

-Nos hemos pasado la tarde aquí…- le dijo y se mordió el labio.

-Créeme, se me pasó volando…- le dijo él y se inclinó y besó sus labios con suavidad.

Ella levantó su mano y acarició su cara con suavidad y suspiró…

-Necesito abrazarte… ¿nos vamos? - le dijo y ella sonrió y esta vez fue ella quien lo besó con dulzura, sintiéndose más confiada.

Salieron abrazados del restaurante y cuando él iba a abrirle la puerta, la tomó entre sus brazos y perdió su nariz en su cuello, casi con desesperación…

Ella sintió que él temblaba y sonrió, deleitada en las sensaciones que despertaba en él, pero sin pasar por alto las propias…

Sehrazat lo miró a los ojos, luego de un rato en el que él continuó en la misma posición con ella y sonrió al verlo acercarse, casi sin poder evitar hacerlo…

El beso fue intenso, húmedo y urgente desde que comenzó, ella le permitió el acceso a su boca y él suspiró, finalmente, habiendo conseguido lo que anhelaba…

Se sintió cálidamente aprisionada por él contra el auto y suspiró en el beso, comenzando ella también a devolverle las caricias…

Se pasaron un buen rato besándose intensamente y ella se separó luego, jadeando y sonrió…

-¿Estás bien? - le dijo él y acarició sus labios algo enrojecidos.

-Perfecto…

-¿Demasiado rápido?

-No tanto…- dijo ella y lo besó otra vez antes de que él sonriera y le abriera la puerta para subir al auto.


El comenzó a manejar y Sehrazat miró el reloj, le quedaba menos de una hora para ir a la escuela y no sabía qué era lo que él quería hacer…

-¿Me estás llevando al estudio?

-Mmm… te estoy raptando…- dijo él con una sonrisa y tomó su mano y besó sus dedos con dulzura.

-Onur…

-¿Tienes que pasar a buscar algo?

-De hecho, sí… y mi auto…

-Bien… te diré qué haremos… te acompañaré… me mostrarás tu oficina, quizá te robe algunos besos más y luego cada uno por su lado, a la escuela… ¿te parece?

-¿No tienes nada qué hacer?

-Todo lo que tenga que hacer puede esperar… estoy enfocado en temas más importantes ahora…

-Ah, ¿sí? - dijo ella y lanzó una risita confortable y cómplice.

Llegaron al estudio y los pocos empleados que tenía ella, los saludaron al entrar y se codearon al ver la forma en que él la miraba…

-¿Pasó algo importante? - le preguntó a Gani, que negó con la cabeza.

-No… solo algunos llamados que dejamos sobre su escritorio…

-Bien… iré a mi oficina… espero que nos dejen porque tenemos que discutir algunos temas importantes…

-De acuerdo, señorita Sehrazat…- dijo Gani y la otra chica asintió.

Sehrazat cerró la puerta de su oficina y lo atrajo hacia ella…

-Te escucho…- le dijo él sobre sus labios.

-¿Qué? - le dijo ella, tentándolo con su boca, hablándole cerca.

-¿Qué querías discutir?

-Tantas cosas…- le dijo y él la abrazó y comenzó a besarla con pasión…

Se quedaron un buen rato abrazados y besándose y luego salieron cada uno por su lado hacia la escuela…

Onur llegó primero y sonrió fingiendo que la veía por primera vez cuando ella llegó, al momento en que los niños salían…

-Lo siento, salí demasiado justo del estudio…- dijo y él la miró con intención.

-¿Mucho trabajo? - le preguntó.

-No… me distraje con un cliente…- dijo ella y sonrió brevemente.


Onur sonrió antes de enviarle un mensaje más tarde, antes de dormirse. Se sentía en el cielo, hacía mucho tiempo que una mujer no lo hacía sentir tan motivado, romántico, concentrado en algo bueno…

"Desearía robarte un beso de buenas noches."

"No sería robado. De hecho, nunca lo fue"

"Te veo mañana. ¿Desayunamos juntos?"

"Estoy un poco complicada mañana temprano. Quizá a la salida de la escuela, porque los niños tienen un cumpleaños..."

Onur sintió que su corazón latía fuerte en su pecho… ¿acaso ella le proponía pasar un momento con él a solas?


Bueno, estos dos están cada día más juntos... espero que les siga gustando. Nos vemos en el próximo! Gracias por seguir leyendo!