Capítulo 6

Onur se perfumó y terminó de abotonar su camisa mientras se miraba al espejo. Nilüfer se asomó y lo miró con curiosidad…

-¿Saldrás con alguna amiga? - le preguntó.

-¿Por qué dices eso?

-Porque te pusiste perfume…

-Siempre uso perfume…

-Pero no para llevarme a un cumpleaños…

-¿Qué quieres saber? - le preguntó y se sentó en la cama para sentarla sobre sus rodillas.

-Quiero saber si alguna de tus amigas será algún día mi mamá… y me pregunto si me gustará…- Onur sintió que se moría de ternura y acarició su cara.

-Todavía no está en mis planes… digo, que tengas una mamá… pero viendo el trato que tienes con tu amigo, Kaan…

-Sehrazat es su mamá…

-Pero sabes que si necesitas algo podrías hablar con ella, ¿verdad?

-Sehrazat me cae bien… ¿Ella también es tu amiga?

-Nos llevamos bien…- dijo él y asintió cuando vio que los ojos de su hija se iluminaban.

La conversación no siguió, pero Onur tuvo en claro lo que pensaba su hija.


Un rato después estacionó el auto en la puerta de la casa donde se celebraría el cumpleaños y sus ojos acariciaron a Sehrazat, que estaba de espaldas a él… tenía puesto un vestido sencillo, pero él creyó que lo atraería con cualquier cosa que se pusiera…

Nilüfer corrió a saludar a Kaan y luego la abrazó a ella.

-Mi niña… ¿cómo estás? - le dijo besando su mejilla con ternura.

Onur se acercó y cuando llegó a su lado, le dirigió una mirada intensa y ella sonrió.

-Pásenlo lindo…- dijo cuando los niños avanzaron hacia la puerta, y entraron con todos sus amigos.

Nilüfer giró a mirarlos sonriente y ambos levantaron la mano para saludarlos a ella y a Kaan…

Sehrazat sintió un escalofrío cuando la mano de él se apoyó suavemente sobre su cintura, buscando contacto…

-¿Cómo le va, arquitecta? - le dijo él en voz baja.

-Muy bien, don Onur…- le dijo ella y sonrió.

-¿Adónde quieres ir?

-Caminemos…- le dijo ella y él la acompañó, rozando suavemente el hombro con el de él. Quiso tomarla de los hombros o entrelazar sus dedos, pero supo que había demasiada gente por ahí que los conocía…

Cuando se alejaron un poco, y como había comenzado a anochecer, él buscó un lugar más apartado y la empujó contra la pared con suavidad, sus labios buscando los de ella…

Ella suspiró en el beso y lo besó ella también…

-Sehrazat…- le dijo él, mirándola de cerca un momento después.

-¿Quieres ir a mi casa? - le preguntó ella y apretó los labios, se notaba que estaba algo nerviosa.

-Por supuesto… ¿estás segura?

-Estoy segura de todo lo que me pasa contigo…- le dijo ella y alzó las cejas y Onur sintió que el aire que respiraba no era suficiente.

Onur la apretó entre sus brazos y entrelazó sus dedos con los de él antes de detener un taxi… volver por sus autos sería perder tiempo que ninguno quería perder...

Ella lanzó una carcajada feliz y se subió a su lado. Se recostó contra él y apoyó su cabeza en su hombro mientras intentaba calmar su nerviosismo, hacía demasiado tiempo que no estaba con alguien íntimamente… sobre todo alguien que realmente le importara…

Cuando llegaron a la casa de ella, Sehrazat se quitó los zapatos y él la miró avanzar descalza, mientras la acariciaba con su mirada…

-¿Quieres tomar algo? - le dijo y al ver que él no contestaba, giró para mirarlo y lo encontró pegado a ella.

Jadeó por la sorpresa y se perdió en sus ojos…

-No pasará nada que no quieras…- le dijo sobre sus labios.

-No digas nada…- le dijo y colocó un dedo sobre sus labios, que luego reemplazó por su boca…

Onur sintió sus manos desabotonando su camisa con suavidad mientras ella reclamaba el control de su boca y se dejó llevar…

Él la empujó hacia el sillón y acarició su cuerpo por sobre la tela del vestido… se sentó y la hizo sentar sobre sus rodillas, Sehrazat acarició su piel cuando consiguió desabotonar por completo su camisa…

Onur bajó el cierre de su vestido e inclinó su cara para besar la piel de su espalda, sobrepasado por las sensaciones que sus caricias le hacían sentir y la sintió temblar…

Sehrazat se puso de pie y dejó caer el vestido. Le sonrió con algo de timidez cuando vio su mirada hambrienta y él se puso de pie, rozándola con su cuerpo, sobre estimulado, cálido…

Lo que quedaba de ropa terminó de ser un impedimento entre ellos y se unieron en un abrazo intenso, cargado de pasión y ella lo llevó a su habitación…

Onur se recostó sin soltar sus manos, la hizo descender sobre él y ambos cerraron los ojos, deleitados por esa nueva intimidad que compartían…

Ella quiso decirle tantas cosas, pero no le salieron las palabras y sintió que era mejor así, que luego podrían hablar de todas las emociones que despertaban uno en el otro, y ella estaba segura de que él sentía lo mismo…

Onur se perdió en los rasgos de ella cuando la sintió estallar de placer, un buen rato después, mientras sus manos la recorrían como si quisieran memorizarla…

Y luego fue el turno de ella de observarlo cuando lo sintió alcanzar el clímax y perdió su boca en el cuello, envuelto en su perfume…

Sehrazat se inclinó y besó sus labios con ternura y se acomodó en sus brazos, su cabeza y parte de su cara apoyada en el torso de él, escuchando sus latidos que se calmaban de a poco…

-Hacía tanto tiempo que no me sentía tan en sintonía con alguien…- confesó ella y ahogó una risa feliz sobre la piel de él.

-Si, fue increíble…- le dijo y entrelazó sus dedos con los de ella y besó su frente.

-Lo fue…- le dijo ella y giró para mirar el reloj de la mesa de noche.

-Tenemos tiempo…- le dijo él y ella alzó las cejas.

-¿Para qué? - le dijo ella y esta vez fue él quien alzó las cejas.

Onur la hizo girar y quedó sobre ella. La vio cerrar los ojos al sentir que él ya la deseaba otra vez y cuando los abrió, se encontró con su mirada pícara, cómplice y él se sumergió en ella, bajo las sábanas para besar su cuerpo…

Sehrazat apretó un poco los ojos y suspiró ante la intensidad de las caricias de él. Creyó que perdía la consciencia cuando lo sintió completándola una vez más, luego de un plácido e interminable clímax…

Onur sintió las uñas de ella en su espalda, suavemente, pero dejando marcas de la intensidad de su pasión…

No tardó mucho más en alcanzar el máximo placer y murmuró en el oído de ella lo increíble que se sentía…

Ella contestó sus palabras repitiendo su nombre y se estremeció al sentir otra vez que estallaba de placer…

Se quedaron un rato en silencio, otra vez ella acurrucada sobre él y Onur entrelazó sus dedos con los de ella…

-Me pasan tantas cosas contigo… quiero decir… desde el momento en que te conocí en la oficina de la subdirectora…

-Lo sé…- dijo ella y rio- me pasa lo mismo…

-¿Te sientes cómoda con el rumbo que va tomando esto?

-¿A qué te refieres?

-Yo no se qué piensas tú, pero yo quiero seguir con esto, y no me refiero a pasar un momento juntos, escapándonos, quiero…

-Quieres todo…- dijo ella y se perdió en sus ojos.

-¿Tú no?

-No es que no lo quiera… me encantaría… pero esto es muy nuevo y si lo vivimos tan intensamente, nuestros hijos podrían salir lastimados…

-Vivirlo tan intensamente…

-Hablar con ellos, que lo sepan…

-Entiendo… quieres probar que todo irá bien sin mezclarlos a ellos…

-¿Te parece mal?

-Pero… entonces quieres una relación…

-Por supuesto, Onur… ¿por qué tienes tantas dudas de mí?

-No lo sé… quizá no me atrevo a creer que eres real… que lo que me pasa también te pasa a ti.

-Pues créelo… me pasa lo mismo…- dijo ella y él sonrió y besó sus labios.

Se quedaron un rato tranquilos, hablando bajo y cuando el sueño iba ganando la batalla, se dieron cuenta de que deberían ir a buscar a los niños…

Se apresuraron a tomar un taxi y tuvieron una apasionada despedida, unas calles antes de llegar a donde habían dejado sus autos…

-¿Cómo lo han pasado? - dijo Onur con una sonrisa cuando los niños salieron sonrientes y Nilüfer besó su mejilla.

-Bien…- dijeron los dos al mismo tiempo y se despidieron con un abrazo entre ellos.

Onur se perdió en los ojos de Sehrazat y sonrió con placidez…

-Que descansen…- les dijo Sehrazat antes de irse a su auto…

Un par de horas más tarde, ella arrimó la puerta de su habitación y se recostó sobre la almohada, cerró los ojos y sintió el aroma del perfume de Onur impregnado en ella…

"Buenas noches. Sueña lindo", le escribió y sonrió.

"Soñaré contigo. Que descanses", le contestó él y ella cerró los ojos y suspiró, estaba agotada pero feliz…


Bueno, espero que sigan disfrutando de esta historia. A mi me encanta el rumbo que va tomando esto! Espero que a ustedes también! Nos vemos en el próximo! Flor, amiga, gracias por tus consejos y tu ayuda!