Capítulo 7
Onur no registró lo que Nilüfer le decía hasta que la niña le llamó la atención tocando su cara…
-Perdóname hija... ¿qué me decías?
-Que no entiendo unos problemas de matemáticas…
-Bien… muéstrame que te los explico…
-Pero…
-¿Qué?
-Te pregunté si podías llevarme a casa de Kaan, así le pregunto a Sehrazat…
-Pero… yo puedo explicarte…
-Yo quiero que me explique ella…- insistió la niña.
-Cariño… Sehrazat trabaja, tiene a Kaan, se dedica a su casa… quizá no tiene tiempo para hacer esto…
-Kaan dice que es muy buena y que siempre tiene tiempo para él…
-Nilüfer… ven aquí…- le dijo y la hizo sentar sobre sus rodillas.
-Extraño a mi mamá…- dijo arrugando su boca, a punto de llorar.
-Escucha… déjame hablar con ella… le preguntaré si puede y sino podríamos invitarlos a ella y a Kaan a cenar a casa y así podrías pasar un rato con ella…
-Kaan dijo que me la prestaría cuando la necesitara… ahora la necesito…
-Bien… bien…- dijo y besó su frente- ahora ve a bañarte, yo la llamaré…
Onur se quedó mirándola mientras la niña subía las escaleras y tomó su móvil…
-Onur…- la escuchó decir del otro lado y sintió que su corazón se aceleraba.
-Sehrazat… ¿te molesto?
-No, ¿cómo se te ocurre? - le contestó ella con voz alegre.
-Ocurre que… bueno… Nilüfer me ha estado pidiendo de verte…
-¿Nilüfer? - preguntó y arrugó el entrecejo, creyendo que él volvía a utilizar a su hija de excusa.
-Escucha… empezó diciéndome que había unos problemas de matemática que no entendía y cuando le ofrecí ayudarla me dijo que solo quería aprenderlos contigo…
-Bien… yo no tengo problema…
-No es eso… me confesó que extraña a su mamá… ¿entiendes?
-Entiendo…- dijo Sehrazat con tristeza.
-Le dije que los invitaría a casa a cenar a ti a Kaan… así podrán verse porque supongo que necesita esa voz femenina que me ofreciste…
-Bien… no hay problema… iremos…- dijo y sonrió.
-Y de paso… podríamos vernos… y lamentarnos por tener que disimular…
-Así es…- dijo y rio con complicidad.
-Quiero que sepas que me cuesta reponerme de todo lo que nos pasó el otro día…
-Es una lástima… porque te iba a proponer repetirlo, uno de estos días, en nuestra hora de almuerzo…- le dijo y escuchó un leve suspiro del otro lado que aceleró los latidos de su corazón.
-No me lo perdería por nada…- le dijo él y ella sonrió.
-Bien… nos vemos esta noche…- lo saludó ella y cortaron.
Sehrazat se quedó pensativa, realmente la situación con la pobre niña era complicada. A ella no le costaba nada hacerse cargo de eso, pero debía tener cuidado porque si los pasos que daba no eran seguros, probablemente todo se complicaría si las cosas con Onur no llegaban a funcionar… y de eso ella no podía estar del todo segura, aunque en ese momento no quisiera hacer otra cosa que tenerlo cerca y besarlo hasta cansarse…
Esa noche, cuando llegaron, Nilüfer abrazó a Kaan y luego a Sehrazat, tan apretadamente que Onur se sintió algo incómodo…
-Trajimos yogur para el postre…- dijo Kaan y Onur le sonrió, despeinándolo un poco.
Sehrazat le sonrió a Onur cuando entraron y él la ayudó a quitarse el abrigo. Los niños salieron corriendo y él aprovechó para besar suavemente su cuello un segundo…
Ella cerró los ojos con placidez al sentir el contacto de sus labios y luego lo miró a los ojos…
-Estará bien… Nilüfer…- le dijo al ver que él la miraba sin comprender.
-Espero, sí…- dijo él algo ausente y ella acarició su mano con suavidad.
Se quedaron un momento mirándose a los ojos y ella le sonrió.
-Niños… lleven el yogur para que Firdevs lo guarde…-dijo más alto- iré a mostrarle la casa a Sehrazat…- agregó y le indicó el camino a Sehrazat para ir a su escritorio.
Onur la empujó un poco y entraron a la habitación que hacía las veces de escritorio. Sehrazat lanzó una risita divertida cuando se encontró en sus brazos, una vez que él arrimó la puerta.
-¿Qué haces? - le dijo y él no le permitió hablar. Porque la besó intensamente, aunque por poco tiempo.
-Tenemos dos minutos…- le dijo y siguió besándola y la escuchó suspirar.
-Onur…- le dijo ella empujándolo un poco- me encanta… pero los niños podrían venir…
-Los niños subieron… Nilüfer quería mostrarle a Kaan su pecera…
-Mmmm…- dijo ella y lo abrazó, permitiéndole que hundiera su nariz en su cuello.
Un momento después, decidieron salir del escritorio y Onur soltó los dedos de Sehrazat que tenía entrelazados con los suyos.
Los chicos bajaron las escaleras y se pusieron a hablar de los peces de Nilüfer. Onur miró con intensidad varias veces a Sehrazat y ella le sonrió. Sentía que su piel reaccionaba a él, pero estaba preocupada por los niños... especialmente por Nilüfer…
-Así que no entendiste los problemas de matemática…- dijo Sehrazat cuando Onur le ofreció a Kaan un partido de futbol en la play.
-Los entendí… pero quería verte…
-¿Qué te ocurre mi niña? - dijo y acarició su cara con suavidad.
-Kaan… él me dijo que podía hablar contigo como una mamá…
-¿Kaan te lo dijo?
-Sí… entonces… hablemos…
-¿Qué quieres decirme?
-No lo se… a veces me cuesta dormir… extraño a mi mamá….
-Lo se… a mi también me pasa… yo la perdí cuando era pequeña… así que te entiendo…- dijo y la tomó entre sus brazos y la niña apoyó su cabeza en su pecho.
-La extraño mucho…- dijo la niña y comenzó a llorar.
Sehrazat se sintió algo angustiada y acarició su cabeza con suavidad.
-Nilüfer…
-No quiero que te vayas….
-No me iré a ningún lado… pero escúchame… tú tienes a tu papá, y se que no es lo mismo… y si necesitas algo me tienes a mí… quiero que me llames cualquier cosa… ¿entiendes?
-Pero mi papá no va a querer…
-Yo hablaré con él, no te preocupes…
-Quédate un rato más, quiero que me abraces…
-Aquí estoy…- dijo ella y la sostuvo entre sus brazos, sonriendo para que ella se fuera calmando.
Se quedaron un rato así y cuando el partido de Onur y Kaan terminó, se reunieron con ellas y Onur se quedó mirándolas…
-¿Todo bien?
-Muy bien…- dijo y Sehrazat la miró a Nilüfer y le guiñó el ojo- ¿por qué no ayudan a poner la mesa? - dijo y los niños salieron hacia la cocina.
-¿Pasó algo?
-Está un poco vulnerable, extraña a su mamá… dice que me necesita cerca…
-Lo siento…
-Yo lo siento… no te imaginas cuanto… pero le dije que lo que necesite, que me llame…
-Te lo agradezco, Sehrazat, pero no es necesario…
-Lo es, Onur… escucha…- le dijo y tomó su mano- a mi me encanta y estoy disfrutando de todo esto que nos pasa, pero también me encariñé con tu hija y quiero… necesito ayudarla… no me cuesta… lo haré… lo haré como la mamá de su amigo, Kaan... a no ser que tú no estés de acuerdo…
-No es que no lo esté…- dijo y acarició su mano con suavidad- yo te lo agradezco ¿pero no es una carga pesada? Hace muy poco que nos conocemos…
-Lo haré… yo… estoy segura de que probablemente no alcance… pero si en algo puedo ayudarla…
-Sehrazat…- le dijo y ella sonrió al perderse en sus ojos- eres muy especial…- agregó y ella siguió sonriendo.
Finalmente cenaron todos juntos y luego los niños se quedaron jugando un rato. Cuando llegó la hora de irse, Sehrazat tomó a la niña en sus brazos y la apretó con ternura….
-Me llamas si necesitas algo, ¿de acuerdo?
-De acuerdo…- dijo y le guiñó el ojo- ¿te puedo llamar antes de dormir?
-Nilüfer…- interrumpió Onur.
-Llámame... no hay problema…- dijo y alzó las cejas hacia Onur.
Cuando se fueron, Onur acompañó a su hija a su habitación y luego ella le avisó que se había cambiado y estaba lista para dormir.
-¿Vas a llamar a Sehrazat?
-¿Me dejarás hacerlo?
-Solo si me prometes que no será así todas las noches…
-Papá…- se quejó la niña.
-Nilüfer, hija… Sehrazat es una mamá increíble, pero no es la tuya… y se que Kaan te la presta… pero ella no vive aquí con nosotros y no podemos estar molestándola…
-Está bien…- dijo y Onur marcó su número en el móvil- Sehrazat…- dijo con una sonrisa.
-Nilüfer…. ¿cómo estás cariño? ¿lista para dormir?
-Estoy bien… sí… por dormirme…
-Bueno, entonces ojalá descanses bien y tengas hermosos sueños…
-Te quiero…- le dijo y ella hizo una pausa, como tratando de asimilar lo que la niña le había dicho.
-Yo también…- dijo y escuchó que Onur besaba su frente y le pedía el teléfono.
-Sehrazat… gracias por todo…- le dijo y salió de la habitación de Nilüfer.
-No tienes que agradecerme…- le dijo ella y sonrió.
-Escucha… ¿nos vemos mañana?
-¿En el almuerzo?
-Es una cita…- le dijo él y sonrió también.
-Estaré esperándolo…- Sehrazat suspiró y él sintió que los segundos se convertían en horas.
Bueno, esto sigue y parece que va bien. Veremos que nos depara el destino. Gracias por seguir leyendo!
