Capítulo 12
Sehrazat abrió los ojos y sonrió al verlo inclinado sobre ella, acariciándola con la mirada, perdido en sus rasgos y ese olor a café recién hecho y frutas frescas que despertaba su apetito…
-Buenos días, hermosa…- le dijo y besó sus labios. Onur iba a retirarse, pero ella lo abrazó y terminó cayendo sobre ella, mientras Sehrazat intensificaba el beso…
Onur comenzó a reírse cuando ella mordisqueó su cuello y terminó acostado a su lado, agitado…
-¿Dormiste bien? - le dijo ella y alzó una ceja.
-Todo lo que me dejaste… sí…- dijo y la miró con complicidad.
-Pues… te levantaste antes que yo y no fue por mi culpa…
-Me desperté con algo de hambre y me tenté, tenía que hacerte el desayuno…- le dijo y le alcanzó una frutilla, que le dio en la boca y ella disfrutó con los ojos entrecerrados.
-Mmm… soy una consentida…- le dijo ella y volvió a besarlo, tentándolo con el gusto de la frutilla…
-Te encanta…- dijo y ella asintió.
Desayunaron alimentándose mutuamente y cuando terminaron, las cosas se pusieron más intensas y terminaron uno en brazos del otro, aprovechando cada instante para disfrutarse mutuamente…
-¿Te molesta si uso tu ducha? - le preguntó él sabiendo que debía levantarse.
-Para nada… te acompañaría, pero tardaríamos más…- le dijo con una sonrisa.
Él asintió, besó sus labios y ella lo acarició con la mirada cuando se levantó y se dirigió al baño…
Sehrazat suspiró y se acomodó sobre las almohadas. Sonrió y se sintió relajada y feliz. Si alguien le hubiera dicho que estaría así, un par de meses antes, no lo hubiese creído para nada… tenía que estar satisfecha de haberse dado esa oportunidad con Onur…
Al principio todo parecía rápido e intenso, más superficial, pero con el paso de los días, ambos se habían dado cuenta de que su relación iba mejor que nunca, sin presiones por el momento y que de superficial no tenía absolutamente nada…
Cerró los ojos, sintiendo que su piel todavía tenía rastros de sus caricias y sonrió con placidez…
Lo escuchó cantar en la ducha y lanzó una risita feliz. Era tan íntimo todo eso que casi no podía creerlo. Se sentía tan en sintonía con él como nunca creyó que estaría con nadie…
Sintió deseos de ponerse a cantar con él, pero su atención se desvió a la mesa de noche, en la que el móvil de Onur comenzó a sonar…
Sehrazat se asomó para ver de quién se trataba, no quería entrometerse en sus cosas, pero podría ser sobre el campamento…
Leyó "Zeynep" y sintió fastidio. No podía ser que esa mujer fuera tan insistente. Porque una cosa era cuando no se sabía sobre su relación con ella, pero ahora todo eso estaba claro…
Lo meditó un instante y tomó el móvil…
Aceptó la llamada sin hablar…
-Onur… discúlpame, espero no haberte despertado…- dijo la mujer y Sehrazat sonrió.
-Zeynep…- dijo en voz baja, como si estuviera durmiendo.
-¿Sehrazat? - le dijo la mujer y ella notó su sorpresa.
-Dime…
-¿Me equivoqué de teléfono?
-No… este es el teléfono de Onur… pero él no está en condiciones de atender… lo siento… está en la ducha…
-Entiendo…
-¿Quieres que le diga algo?
-No… no… está bien… solo quería saber si había alguna novedad de los niños y el campamento…
-Ninguna…
-¿Lo pudieron chequear? Digo porque quizá recién se despiertan…- dijo la mujer y luego se arrepintió al escuchar la risa suave de Sehrazat del otro lado.
-No te preocupes, estuvimos casi toda la noche despiertos y acabo de chequearlo, hace solo unos minutos… todo está en orden…
-Bueno, gracias…
-A ti… ahora me voy… también tengo que ducharme…- le dijo y sonrió con malicia luego de cortar la comunicación.
Sehrazat todavía se reía con ganas cuando Onur salió del baño con la toalla anudada a la cintura y se quedó mirándola con expresión divertida…
-¿Acaso oí el teléfono?
-Así es… lo siento, no quería inmiscuirme en tus cosas, pero tuve que hacerlo… atendí la llamada…
-No importa… ¿era algo importante? - le preguntó él y mientras la observaba con curiosidad, ella parecía estar todavía de mejor humor que como la había dejado.
-No realmente… solo algo que debía solucionar…
-¿Tú?
-Zeynep…- dijo y alzó las cejas, con culpa algo fingida.
-Entiendo… te sacaste las ganas…
-Es demasiado intensa…
-Lo es… pero a mí no me importa… ¿acaso no es eso lo importante?
-Por supuesto… pero alguien debía ponerla en su lugar…
-Me das miedo…
-Haces bien en tenerlo… en serio… ella debería saber que no estás en condiciones de tener nada con ella ahora…- dijo y se inclinó a besar sus labios.
-Ni ahora ni nunca… soy todo tuyo, mi vida…- le dijo y continuó besándola mientras sus manos se deslizaban por debajo de la sábana, acariciando su piel…
-Mmm… me encanta que seas todo mío…
-Y ahora viene la parte en que me dices que tú también eres toda mía…- le dijo y ella rio.
-Lo soy… toda tuya… por supuesto…
Se entretuvieron un rato más y luego fueron cada uno a trabajar.
Se enviaron mensajes cuando se acercaba la hora de ir a buscar a los niños y cumplieron con su deber avisándoles a todos el horario de regreso.
Onur sonrió cuando Zeynep no contestó la llamada. Adoraba que Sehrazat lo reclamara a él como propio…
Se paró a su lado cuando llegó, ella ya estaba esperando el micro.
-Creo que ya extraño estar contigo…- le dijo al oído y ella sonrió de costado.
-Créeme… yo también…- le dijo y ambos observaron que el micro llegaba…
Kaan y Nilüfer se asomaron por la ventanilla buscándolos…
-Ahí está mi mamá…- dijo Kaan contento, la había extrañado demasiado.
-¿Y mi papá? No lo veo…- dijo la niña con algo de preocupación.
-Ahí está, Nilüfer… al lado de mi mamá… como siempre… mira, se están riendo… ¿Estarán contentos de vernos? - dijo Kaan con inocencia y Nilüfer asintió.
-Siempre que están juntos, están contentos…- dijo y sonrió con picardía, a ella no se le habían pasado por alto algunas miradas entre su papá y Sehrazat y estaba feliz con eso…
Bajaron del micro, buscaron sus cosas y fueron a abrazarse con sus padres…
Nilüfer abrazó a Sehrazat luego de que Kaan la soltara un poco y acarició su cabello largo.
-¿Nos extrañaron? - dijo y los miró a ambos.
-Por supuesto, princesa…- dijo Onur.
-Sí, ¿cómo no? - dijo Sehrazat.
-Nosotros también…- dijo Kaan y abrazó a Onur.
Se perdieron uno en los ojos del otro al despedirse y cada uno se fue con su hijo a su casa.
A la hora de dormir, Onur no pudo evitarlo y la llamó.
-… sí… Kaan acaba de dormirse…
-Nilüfer también…
-¿Todo bien?
-Todo bien… ¿estás acostada?
-Hundiendo la nariz en la almohada que usaste…- dijo entrecerrando los ojos.
-Esa es una confesión…
-Lo es… lo pasé increíble estos días… estoy cada vez más segura de todo esto…
-Yo también… que descanses, mi vida…
-Tú también…- dijo y cortó la comunicación.
Sehrazat cerró los ojos y sonrió. Trató de recordar cuándo había sido la última vez que se había sentido tan especial, tan valorada… no pudo…
Bueno, esta historia sigue! Espero que les siga gustando! Gracias por leerla!
