Capítulo 19
Onur abrió la puerta de la sala de conferencias y respiró aliviado, Sehrazat estaba allí sola, don Ismael no había llegado aún…
Ella levantó la vista del informe de Binyapi que leía y le sonrió. De inmediato se dio cuenta de su nerviosismo y alzó las cejas…
-¿Todo bien? - le preguntó.
-Todo bien… no quería perderme ningún detalle de esta reunión y temía llegar tarde porque tuve una llamada importante que atender…
-Relájate…- dijo mirando la hora ella- todavía faltan 10 minutos.
-Es cierto…- dijo corroborando la hora.
Se acercó un poco a ella y besó su frente. No había nadie con ellos ahí, y aunque todavía no habían comunicado a los cuatro vientos su relación, tampoco les preocupaba demasiado que se supiera…
Se sentó a su lado y cuando se disponía a comentarle algo sobre sus planes para más tarde, la puerta de la sala de conferencias se abrió y Gani hizo pasar a don Ismael.
El hombre sonrió al ver a Sehrazat y Onur se puso de pie, para estrechar su mano. Trató de sonreír, pero le molestaba la forma en que él parecía solo interesarse por lo que ella le decía…
-Don Ismael… aquí estamos… cuéntenos cuál es su inquietud…- dijo Sehrazat luego de que se sentaran.
-Sehrazat…- comenzó el hombre y ella lo miró, intentando no pensar en la cara que Onur ponía, del otro lado del hombre.
-Puede confiar en nosotros…- dijo Onur para que se lo tuviera también en cuenta.
-Bueno… he tenido una serie de inconvenientes… malas inversiones… deudas que no me han pagado… y algunas que contraje… y me temo que eso hace imposible que siga adelante con esta obra…
-Así sin más…- dijo Onur y el hombre giró la cabeza para mirarlo.
-Don Onur… usted conoce de negocios… debería comprenderme… yo estaba ilusionado con este proyecto… los elegí porque al margen de que me caen bien, son los mejores del mercado…
Onur estuvo a punto de contestarle como quería, pero vio que Sehrazat le hacía señas y se mordió el labio…
-Don Ismael… nosotros hemos hecho un trabajo aquí… imagínese que estamos interesados en poder terminarlo… sobre todo en mi caso porque tengo un pequeño estudio y estoy sola con todo… y he dejado de lado otros trabajos para poder cumplir con el suyo- dijo y Onur alzó las cejas cuando el hombre la miró con algo de pena.
-Sehrazat… yo… no me digas esto… bueno, tendría que ver… ¿podemos hablar hoy más tarde?
-¿Hablar?
-No lo sé… quizás encontrarnos para cenar…
-Bueno…- dijo y miró a Onur, tenía miedo de que él lo tomara mal.
-Don Ismael… piénselo bien… mañana con la cabeza más clara volveremos a hablar…- dijo Onur y Sehrazat se sintió agradecida, de verdad no quería mezclar las cosas, pero necesitaba arreglar todo ese problema.
-Recuerde que nosotros podemos ofrecerle algún plan de pago… no se arrepentirá de este trabajo, créame… además, si Binyapi está detrás de todo esto, el éxito está garantizado… y lo lamentará si decide no hacerlo…- le dijo Sehrazat para reforzar la idea.
-Bueno, podría llamarte esta noche si tomo alguna decisión…- le dijo y le sonrió un poco más simpáticamente de lo que hubiera debido. Onur inspiró hondo, no quería perder la calma…
-Si así lo desea, llámeme… pero tenga en cuenta que una vez que termino mi horario, aunque sea mi propia empresa, intento distenderme con mi familia…- le dijo y Onur sonrió con ternura.
-Me imagino… no te molestaré mucho, supongo… y ten en cuenta que si vuelvo a repensar esta situación es por ti… no se lo tome a mal Onur, pero me imagino que a usted no le cambia nada la situación financiera…
-Tiene razón, don Ismael… si estoy aquí, es por Sehrazat… igual que usted…- dijo y sonrió con algo de pedantería.
Don Ismael se levantó, estrechó su mano y finalmente, giró hacia Sehrazat que también le extendió su mano…
-Fue un placer haberte visto, Sehrazat…- le dijo y besó su mano con suavidad, galante.
-Espero que pueda reflexionar… muchas gracias…- dijo ella y le sonrió antes de verlo irse.
Onur se quedó de pie a su lado y suspiró cuando el hombre se perdió de vista…
-¿Crees que cambiará de opinión? - preguntó Sehrazat con dudas.
-Estoy seguro de que lo hará… le gustas demasiado y ese papel de doncella en apuros te sale muy bien…- le dijo sin mirarla.
-¿Doncella en apuros? - dijo arrugando la nariz.
-No te animaste a ir por el lado del deseo porque estoy aquí… por eso jugaste esa carta…
-¿Quién crees que soy?
-Alguien que sabe conseguir lo que quiere…
-Debí aprender a hacerlo… la vida me forzó a eso… pero igual me resulta desagradable que pienses que soy tan fría…
-Para nada fría…
-¿Estás celoso, Onur? - le dijo y giró para mirarlo.
Onur se perdió en sus ojos y ella pudo ver ese sentimiento que él claramente no estaba disfrutando…
-Si esperas que vuelva a repetirte que te amo para que entiendas que no es necesario estar celoso, olvídalo…
-No me hace falta, sé lo que sientes, lo que no quita que me moleste lo que haces…
-Entiendo… bueno, es una lástima… sabes que solo se trataba de conseguir que este hombre no se echara hacia atrás con el proyecto…
-¿Y si te hubiera propuesto algo más arriesgado?
-En un punto siento que no me conoces lo suficiente… lo siento mucho…
-Sehrazat…
-Piensa por un segundo si crees que yo iría a la cama con alguien por un negocio… y antes de que me digas que fui yo quien te invitó a ti a mi cama, te diré que lo que siento por ti nunca tuvo nada que ver con los negocios…- dijo enojada y salió de la sala.
Onur bufó con rabia y la siguió. Gani y la otra empleada se quedaron mirándolos cuando ella entró a su oficina y Onur la siguió y entró sin golpear…
-¿Qué quieres? ¿acaso viniste a seguir desconfiando de mí? - le dijo ella cuando lo vio entrar.
Onur la tomó entre sus brazos y la besó como si no pudiera decir nada más. Ella tembló levemente y quiso empujarlo, estaba muy enojada con él. No podía ser que sus celos nublaran todo…
Él ahondó el beso y logró un suspiro de ella. Finalmente, luego de unos cuantos segundos agónicos, ella se entregó al beso y comenzó a responderle.
-Perdóname, mi vida… me pongo muy celoso cuando veo que otros hombres te miran, te halagan, quieren conquistarte…
-Onur… no deberías… yo estoy contigo… pero lamentablemente no puedo convencerte con eso… o es que no te importa… no sé…
-Lo se… no puedo evitarlo… lo siento… ¿me perdonas?
-Supongo que sí…
-¿Supones?
-Estoy molesta, Onur… si cada vez que sientas celos tendremos un problema, esto no funcionará…
-¿Qué quieres decir?
-Digo que quiero que pienses bien, que estés seguro de que quieres que esto siga adelante…
-Sehrazat…
-Onur… no hay nada que quiera más que estar contigo, pero pienso en los niños y no quiero cometer errores…
-¿Entonces? Por favor, Sehrazat…
-Mi vida…- dijo y lo tomó de la cara- por favor… necesito que entiendas que a esta altura de mi vida, no puedo estar lidiando con tus celos… si no puedes con eso, entonces…
-Está bien…- dijo con tristeza- lo entiendo… no tengo nada que pensar… quiero estar contigo…
-¿Estás seguro?
-Muy seguro…- le dijo y besó sus labios con ternura.
Ella inspiró hondo y lo abrazó apretadamente. Quería creer que todo se solucionaría, o al menos que se iría solucionando con el tiempo…
Bueno, espero que les siga gustando esta historia! Gracias por seguir leyendo!
