Fuegos pasados

Fuegos pasados

Capitulo:

-¿Como despertaste?-le pregunto Horo a Rehén

-pues bien aunque cada día me siento mas cansado, pero eso no va a evitar que valla a entrenar, ¿escuchaste?-le dijo amenazadoramente mientras hacia levitar algunos cojines de la habitación

-no son necesarias las amenazas, tan solo venia a preguntarte que querías de desayunar-pregunto caballerosamente mientras se rascaba el tatuaje de su rostro, hecho que se gano un cominazo-¡¡que te pasa!!-le pregunto enojado mientras se sobaba la cara

-deja de rascarte la cara que no vez que te queda manchada-le expelo mientras se levantaba dejando ver su vientre cercano a los seis meses que lo hacia ver bastante adorable.

-tratare de dejarlo… ¿Lo mismo de siempre para desayunar?

-si…-le respondió y espero que el saliera para poder vestirse, pues era verdad que con el tiempo había comenzado a sentir algo especial por Horo, pero aun no estaba preparado para pasar a nada mayor, aun sentía que debía pasar un poco mas de tiempo entre ambos.

Al recordar sus próximos seis meses recordó, que le había prometido al padre de Horo que volvería antes del nacimiento, para que su hijo naciera en la villa de los Anui…pensándolo en su mente aun rondaba su padre y la amenaza de este, sabia que seria capaz de cualquier cosa para obtener el poder que corría por su cuerpo, pero el no querría que llegara ese momento, si es que ocurriera, el aun estaba gestando, era por lo que mas rogaba, que si padre lo llegaba a encontrar el ya hubiera tenido a su hijo.

Cuando escucho la voz de Horo llamándolo sacudió su cabeza intentando sacar aquellos pensamientos tan poco positivos de su mente, se coloco una polera celeste con un poleron gris con detalles dorados junto a unos pantalones negros, no era ropa que le quedara bien, pero solo buscaba ropa cómoda, ya con seis meses le molestaba cierto tipo de ropa y la mayor parte de esta, era la que tenia muchos motivos.

Con una sonrisa en el rostro salio de la habitación, no quería preocupar a nadie u no quería tampoco entristecerlos con sus miedos.

-recuerda que hoy debemos seguir con los entrenamientos-le dijo re al verlo en la cocina, con un peculiar delantal que lo hizo reír

-no es mi culpa que makoto halla usado mi delantal y lo halla quemado-

-excusas, te ves sumamente varonil-comento irónico

-muchas gracias, hace resaltar mis ojos-le respondió de la misma manera, mientras le servia

-¿Haz pensado cuando nos vamos a ir de aquí?-le pregunto directamente mientras Horo se sentaba para comer a su lado.

-¿Irnos a mi villa?...pues lo había olvidado...no ha sido una prioridad para mi en los ultimos meses, pero tengo entendido que le prpometiste a mi padre que volverias antes del termino de tu embarazo

-si, pro eso quería ver esto contigo, pues…como es nuestro hijo-aquella afirmación le hizo sonrojar levemente, cosa que no paso desapercibida para Horo que sonrió levemente- creí que serie pertinente-se había puesto muy nervioso al haber planteado el asunto.

-no te preocupes- lo animo mientras tomaba sus manos-lo que tu decidas me parecerá bien, aunque lo mejor, será informarle a los chicos de esto

-pero ¡Lyofar no ha vuelto!-le dijo no muy convencido

-ya lo se, pero el mismo me dijo que debía velar por tu seguridad ante todo y avalando aquello, lo mejor será partir cuando lo decidamos

-puede ser, pero no me siento seguro por hacerlo

-se que debe ser difícil para ti, pero debes pensar que el siempre ha estado al tanto de sus hermano y de ti por lo cual no se perdonaría que por su culpa algo malo te pasara, aunque antes de sentirse culpable lo mas probable es que me torture de las peores formas, cosa que no se vería muy distante si es que decides quedarte-dijo no muy convencido de lo que se estaba imaginando

-ya lo se, pero después de haber encontrado a una familia a la cual pertenezco me es difícil, separare de ella pues…-tembló levemente, ante esto Horo se acerco y lo abrazo.

-se que temes perder algo que tanto habías buscado pero no tengas miedo, porque yo te protegeré a nuestra familia, por eso ten fe de que pronto volverá, así que cambia esa cara y entrenemos, no creo que quieras mostrarle a ese chico enojon que aun somos débiles ¿o si?- Le pregunto animado, mientras le acariciaba la cabeza

-Solo vas a ser tu el que siga siendo un debilucho, que no ha mejorado en nada-le dijo sonriendo, mientras se levantaba y se separaba de los brazos del peliazul.

-Ya vamos a ver eso…-dijo el Anui desafiante.

Así con todas las energías repuestas se fueron a entrenar uniendo sus corazones y entrelazando sus destinos.

Unos días después

-Creo que ya es tiempo de que partamos el clima últimamente no nos ha acompañado y no sabemos por cuanto tiempo mas podremos vivir aquí sin problemas, por lo cual creo que lo mas conveniente seria que partiéramos a primera hora de mañana-dijo resuelto Horo

-Pero no hemos hablado con nadie mas esto, Fausto-san también debería ser participe de nuestra decisión-alego Ren un poco desconcertado por la decisión tan egoísta que había tomado

-Te equivocas Ren-kun, con Horo-kun ya hemos hablado este asunto, mucho antes de que te lo hubiera plantado a ti, pues sabia que tarde o temprano debía tomarla, por el bien del grupo y no quería que sus decisiones te incomodaran, por lo cual hablo conmigo, no tomes una impresión errada del mucho el tan solo ha hecho todo esto por tu bien, no seas duro con el, pues sabe que con cualquier decisión que el tome el mas afectado serás tu…-le dijo Fausto, mientras le entregaba unos papeles a Horo y desaparecía de la habitación.

-Así que…hace unos días cuando yo te plantee la idea de que teníamos que regresar, tú si lo recordabas y ¿ya lo estabas resolviendo? ¿Para que mentirme? ?Acaso estos meses no han servido para al menos forjar cierta confianza entre nosotros? –pregunto bastante dolido, a pesar de lo que había dicho Fausto, la mentira no era algo que el pelimorado perdonara con facilidad

-Yo…-no sabia que decir a su favor, pues todo lo que había dicho Fausto era verdad, se rascaba el brazo nervioso-pues se que obre mal y no es porque no te tengo confianza, sino todo lo contrario, pues en lo surtimos meses te has convertido en una persona importante para, se que la confianza y la verdad son importantes, pero no quería que tu embarazado sufriera complicaciones por cosas que yo podría resolver, sin que tuvieras que pasar malos ratos…no te pido que me disculpes por lo que hice, solamente pensé que seria lo mejor, si tu encuentras que no es así, pues esta bien asumiré las consecuencias, pero la decisión esta tomado y todos están avisado tu eras el único que faltaba, lo siento Ren.-le informo, sus ojos no se podían ver, pues su cabello lo ocultaba y aunque pudiera tampoco, lo haría no se sentía con el suficiente valor como para poder volver a mirarlo al rostro un buen tiempo

-¿por mi bien dices?-le pregunto irónico- al menos deberías ser lo suficientemente hombre, como para decirme todas estas cosas a la cara ¿no? O es que crees que porque estoy embarazado soy una mujer en problemas que necesita ayuda, que esta desvalida, pues te equivocas si pensaste eso de mi, pues ve cambiando, un verdadero hombre, no me protegería por mera obligación, si no por que le nace hacerlo…y si me hubiera mentido, al menos lo afrontaría mirándome a la cara…porque…al menos así…demostraría que soy…aunque sea…un poco importante para el

-…-aquellas palabras habían sido duras y habían dolido, levanto su mirada y no podía creer lo que aquel chico había dicho-pero yo…

-si al menos me tienes algún tipo de cariño o respeto dímelo en la cara, no me ocultes tus ojos…-le dijo, no estaba seguro del porque las decías, tan solo salían de quien sabe donde y sus ojos se encontraban aguados, no entendía loa razón, pero realmente dolía-yo se, que a pesar del tiempo que llevamos juntos tu no puedes lograr tenerme en estima…-empezó a hablar mientras una extraña mueca se formaba en su rostro, parecía que hubiera perdido la razón-yo lastime a tu hermana yo simplemente soy el recipiente de tu hijo, nada, solo soy un contenedor, que es capaz de dar vida, me usaras las veces que creas necesarias, hasta que encuentres que ya no quieres mas hijos de mi y después desecharas, a dec9r verdad es fácil si lo ponemos de esa forma…una persona que tenga tus hijos, los cuide y tu solamente te dedicar a hacerlos felices junto a tu familia…jjje-comenzó a reírse de una forma un tanto extraña, cosa que noto rápidamente Horo que lo tomo de los hombros y comenzó a

Remecerlo con fuerza

-que estupidez estas diciendo, acaso no vez que lo que estas diciendo, no tienen ni el menor sentido, tu no eres implemente un recipiente para un hijo nuestro, eres mucho mas que eso o acaso el tiempo que llevamos junto no te ha permitido ver aquello..Dímelo, por favor…-le dijo suplicante, mirándolo directamente a sus ojos, pero esos ya no eran los ojos de Ren…-Naga…

-Así es…pero primero suéltame si no es mucha molestia..-le dijo sin ninguna emoción en la voz

-pero, ¿Por qué?-pregunto extrañado

-Los sentimientos de Ren se han desbordado y para que su embarazo no sufra contratiempos he decidido intervenir por un momento, para que sus emociones se normalicen…a decir verdad tienes menos tacto que el que tenia Ruwen…-le dijo con una sonrisa traviesa, mientras acariciaba el tatuaje de su rostro-aun te falta para que el tatuaje desaparezca

-ya lo se, pero hablando de Ren aun me cuesta poder comportarme con el, sin que lo que diga lo dañe…su personalidad es un poco difícil de llevar para mi…

-no creas que seas la primera persona que tiene problemas con su persona especial, pero recuerda que Ren no ha tenido una infancia común como tu o tus amigos, la suya fue difícil y marcada por la soledad y el sufrimiento, de a poco esta cambiando, pero aun debes darle tiempo, el quedo muy marcado por las palabras de tu hermano, por ello, debes ser cuidadoso y darle a entender que no es simplemente Ren Tao embarzado de ti, si no que es alguien para ti..Si logras darle a conocer eso, se sentirá seguro y protegido como debiera, no como se siente, en una burbuja que se rompa cuando el de a luz…

-no sabia que sentía eso…pensé que ...

-Ren es una persona un poco lenta para interpretar a las personas, pues con la única persona con la cual vivió fue con su hermana y ante ella, el era como es, así que tendrás que esforzarte un poco mas...ahora ya se calmo, así que se sincero o te juro…que esta será la ultima vez que me veras como Horo Horo…Anui…-le dijo, ante de cerrar los ojos y estos volvieran a ser los mismos de Ren

-Lo siento Ren

-ah?-la cara de sorpresa del pelo morado era evidente, pues recordaba que estaba hablando de una cosa y después lo encontraba a dos pasos de el, pidiéndole perdón

-creo que aun no has podido ver mis intenciones contigo, pero lo que yo quiero de ti no es un simple recipiente que me de hijos, yo quiero algo mas, yo quiero al chico que esta frente mío, el chico que ríe el chico que se enoja, el chico que cuida a sus hijos, el chico que vela por el bien de todas antes que el suyo, por eso y quiero cuidarte, pues si tu no lo haces, yo quiero ser la persona que vela por tu seguridad y felicidad…

-…-la cara de Ren estaba completamente sonrojada por la declaración del Anui, o era el o se le estaba declarando.

-se que el tiempo que llevamos no es mucho, pero has sabido hacerte de mi cariño y de mi amor y aunque…no sea correspondido yo te protegeré, porque quiero y no por obligación-lo dijo serio y mirando directamente a los ojos del chico que se había apoderado de su corazón mas rápido de lo que hubiera pensado.

-No es necesario que pienses que…el tiempo que llevamos juntos no he sabido valorarte, por el contrario te has convertido en una de las personas mas importantes en mi vida, si es que no eres la mas importante-le respondió completamente rojo-tu también me gustas, pero sentía que aun no era momento para nada, pues tu estabas preocupado de otras cosas y yo le tome prioridad a esas cosas, a lo que yo pudiera sentir…

-eres bastante extraño, ¿lo sabias?

-¿extraño, por que?-le pregunto un poco enfadado

-pues cualquier persona hubiera intentando obtener la atención de la persona que quiere, en cambio tu lo único que pensabas era en no interrumpir mi entrenamiento…eres realmente adorable-le dijo mientras le acariciaba la mejilla-tu si que eres una persona realmente especial…-le dijo antes de rozar sus labios, los cuales se estremecieron ante el tacto.

Fue un beso suave y sin prisa, pues Horo sabia que ren nunca había experimento aquel tipo de caricias y expresiones de afectos, por lo cual, el también disfrutaría de la inexperiencia del otro.

-Por el momento no quiero nada serio, pues quizás un no estas preparado, por ello esperare el momento adecuado…pero tan solo recuerda que lo que yo quiero de ti es mucho mas que tus simples labios…-le susurro en el oído antes de salir de la habitación, dejando a un Ren bastante confuso con sus pensamientos.

Cumpliendo lo que Horo le había informado a la mañana siguiente se pusieron en marcha a villa del Anui la cual quedaba a algunos días del lugar en el que se encontraban, así que esperando lo mejor iniciaron su viaje.

El viaje no tuvo incidentes, pues viajaron por un camino conocido solo por los habitantes de la villa, llegando al sexto día a la villa cerca del amanecer.

El lugar se veía mejor que cuando lo habían abandonado, pues habían realizado reparaciones de los destrozos que había causado ren cuando la magia se había desbordado de su ser. Intentando pasar desapercibidos se dirigieron a la casa del jefe de la villa, la cual se encontraba silenciosa, ante ello Horo se dirigió al templo, donde lo mas probable su padre se encontrara ahí y no se equivoco.

-hijo mío!!-expreso con una gran sonrisa el hombre al ver a su hijo entrar por el templo y lo que vio lo dejo asombrado, ya no era el chiquillo que se fue meses atrás ahora parecía todo un hombre, que había madurado, tras el apareció Ren que se veía mucho mas hermoso de la ultima vez que lo había visto, pues a pesar de estar con sus ya 6 meses de embarazo su rostro se veía alegra, hecho que hacia que se viera aun mas atractivo en aquel kimono que llevaba puesto.

-Ren Tao, ha pasado mucho tiempo desde la ultima vez…-dijo risueño, al ver el cambio de la mirada del chico

-así es señor…y como prometí, estoy aquí antes de dar a luz a mi hijo, su nieto….-le dijo con una gran sonrisa

-al parecer las cosas han tomado un mejor curso- dijo el hombre al ver las miradas mal disimuladas que le mandaba Horo a Ren

-tu lo haz dicho padre, las cosas han tomado mejores rumbo…tan solo necesitaba ver bien mis prioridades..-le dijo orgulloso de haber tomado aquella decisión.

-Cuando un Anui logra concretar su destino, se nota hijo…me hubiera gustado que tu madre estuviera en este momento.

-Pero ella desde algún lugar debe estar velando de Horo…-

-Gracias ren…padre, me gustaría celebrar nuestro regreso, pero no quiero incomodar al pueblo después de lo sucedido…-

-no te preocupes, yo les explique posteriormente la situación así que no hay resentimiento alguno-

-gracias, oto-san

-Tan solo espero que su felicidad dure tanto como se lo merecen…

Continuara…

Mausjasuasju