Capítulo 25
Onur observó a Kaan a través del espejo con una sonrisa mientras a ambos le cortaban el cabello. Se lo había pedido especialmente porque Sehrazat le había dicho de ir a la peluquería y él comenzaba a querer compartir todo ese tipo de cosas con Onur.
-¿Todo en orden? - le preguntó y el niño asintió con una sonrisa más amplia.
-Sí, papá…- le dijo y Onur le devolvió la sonrisa con un gesto de orgullo.
Una vez que salieron, Kaan lo tomó de la mano y lo miró de costado sin decir nada…
Caminaron un rato, antes de llegar al auto y recién allí Kaan se animó a decir lo que hacía rato estaba pensando…
-Papá…- le dijo y Onur lo miró- ¿te molesta que te llame así?
-No, Kaan, por supuesto que no… es todo un cambio, pero me encanta…- le dijo y el niño asintió.
-A mi también me encanta… yo quería tener un papá y desde que te conocí quería que tú lo fueras…
-Me alegra y me hace muy feliz…- dijo Onur y lo levantó en sus brazos y Kaan lo abrazó con ternura.
Onur sintió una sensación de tranquilidad y sosiego que hacía mucho no tenía y besó su cabello antes de bajarlo.
Volvieron a casa y llegaron casi al mismo tiempo que Sehrazat y Nilüfer, que volvían de la clase de danza clásica de la niña…
Los niños saludaron a sus padres y luego Onur besó los labios de Sehrazat y le hizo un gesto de que todo estaba más que bien con Kaan…
Cada uno a un baño distinto, ambos niños se fueron a bañar y mientras Onur y Sehrazat comenzaron a preparar la cena.
-¿Todo bien con Kaan entonces?
-Perfecto… me preguntó si me molestaba que me llamara papá…
-Mi vida… está muy ilusionado con eso…
-Así es… me emociona… también me dijo que quería que fuera su papá desde que me conoció.
-Bueno, digamos que siempre sintió esa necesidad de tener una figura masculina… y tú llegaste y creo que él se enamoró de ti antes que yo…
-Mi vida… ¿qué hay de ti y Nilüfer?
-Bueno… fue todo perfecto…
-¿Se acostumbran a ser madre e hija?
-En la práctica si… desde el comienzo… pero ella aún no me ha dicho mamá… y oportunidades no le faltaron…
-Ya lo hará… estoy seguro de que muere por hacerlo…
-Te juro que no me preocupa… yo solo quiero que ella esté cómoda… hoy unas niñas le preguntaron quien era yo y ella contestó que era tu novia…
-Bien… eso es cierto…
-Por supuesto… yo creo que el otro día me preguntó si podía llamarme mamá porque lo escuchó a Kaan… sino quizás no lo hubiera hecho…
-Tienes razón, puede ser…- dijo y dejó lo que hacía para abrazarla- ¿de verdad no te molesta? ¿quieres que hable con ella?
-Para nada… yo solo quiero que esté bien…- dijo Sehrazat y Onur besó sus labios un momento para luego seguir cada uno con lo suyo…
Terminaron de preparar la cena y se sentaron a comer, conversando de lo que habían hecho ese día. Nilüfer contó sobre su clase de danzas y Kaan sobre su experiencia en la peluquería de Onur.
Se rieron un rato y en un momento, la niña miró a Sehrazat…
-Sehrazat ¿me puedes servir un poco de agua? - le dijo y Kaan la miró, luego a su madre y por último a Onur.
-¿Por qué no llamas mamá a mi mamá? - le preguntó directamente y Nilüfer bajó la vista.
-Kaan…- intentó Onur.
-Tú dijiste que la llamarías mamá…
-Kaan escucha…- esta vez lo intentó Sehrazat.
-¿No la quieres?
-Sí, la quiero…- contestó finalmente Nilüfer y miró a Sehrazat sintiéndose culpable.
-Nilüfer… ¿quieres que tú y yo hablemos a solas? - le preguntó Sehrazat y la niña asintió.
-¿Puedo ir yo también? - preguntó Kaan cuando las vio levantarse de la mesa para irse.
-No, Kaan… quédate conmigo… ellas tienen que hablar cosas de mujeres…
-Pero yo quiero saber…- protestó el niño y Onur sacudió la cabeza.
-Cuando ellas hablen, nos contarán lo que necesiten contarnos… ¿de acuerdo? - dijo y el niño suspiró y siguió comiendo.
Nilüfer y Sehrazat se sentaron en los silloncitos del jardín y la niña tardó un poco en mirarla a los ojos.
-¿Qué pasa mi niña? ¿estás triste?
-Sí… un poco…
-Cuéntame… ¿quieres contarme?
-Cuando Kaan dijo el otro día que quería llamar papá a mi papá, yo creí que también podría llamarte mamá… yo sé que tú eres mi mamá ahora…
-Cariño…
-Pero pasa que cuando pienso en decirte mamá, me acuerdo de la mía y me pongo triste…
-Entiendo…- dijo Sehrazat y acarició su cara con ternura.
-¿Entiendes? ¿no te enojas?
-¿Cómo podría hacerlo? Cariño… yo te quiero mucho… y eso es sin condiciones… si tú nunca me llamas mamá, estará bien… y si mañana decides hacerlo también me encantará… porque yo me siento tu mamá de todos modos… ¿entiendes?
-Sí…- dijo la niña y sonrió.
Sehrazat besó su frente y la niña la abrazó, buscando un poco más de contacto.
Se quedaron así un momento y luego volvieron, tomadas de la mano, a seguir cenando. Kaan las miró y no dijo nada. Sehrazat miró a Nilüfer y ella asintió.
-Nilüfer está un poco triste porque cuando piensa en llamarme mamá, se acuerda de la suya y entonces por eso le cuesta hacerlo… ¿entiendes, Kaancito? - dijo y el niño la miró y luego a la niña y asintió.
Onur le dedicó una cálida sonrisa a su hija y siguieron comiendo. Luego, se prepararon para ir a dormir y Kaan le pidió un cuento a Onur.
-Nosotras nos iremos a cepillar el cabello y luego a charlar cosas de chicas…- dijo Sehrazat y la niña sonrió.
Kaan besó a su madre y Nilüfer a su papá y cada uno se fue a su cama.
Onur comenzó a contarle el cuento y el niño le sonrió y tomó su mano…
-Yo también extraño a mi papá…- le aclaró- pero quiero que tú lo seas ahora…
-Me parece bien… y me hace muy feliz… pero también tratemos de comprender a Nilüfer…
-Sí…- dijo y escuchó el final del cuento-
-Hasta mañana Kaan…
-Hasta mañana, papá…- le dijo y se durmió con una sonrisa.
Sehrazat terminó de cepillar el cabello de la niña y la ayudó a acostarse…
-Entonces ¿no estás enojada?
-No, mi vida… no lo estoy… me alegra que puedas hablar conmigo… que confíes en mí…
-Sí… confío en ti…
-Eso es lo más importante…
-Te quiero mucho…
-Yo también…- le dijo y la arropó antes de salir…
Sehrazat se cambió y se reunió con Onur en la habitación. Él la abrazó con ternura y se perdió en sus ojos...
-¿Muy complicado lo de Nilüfer? - le preguntó.
-No… para nada… totalmente comprensible… ella perdió a su mamá de un poco más grande… la recuerda mucho y le cuesta asimilarme con ese nombre…
-Así es… bueno, al menos pudo expresarlo…
-Eso fue lo mejor… lo más sano…
-¿Te dije que cada día que pasa te amo un poco más?
-Mmmm… ¿sólo un poco? - le dijo y lo empujó hacia la cama.
Como todas las noches que podían, se entregaron un rato al disfrute más íntimo y luego durmieron abrazados, ambos con la convicción de que seguían en el camino correcto…
Bueno, espero que el comienzo del 2021 haya sido hermoso para todos! Muchas gracias por todos los mensajes de agradecimiento, realmente son muy importantes! Sigo pronto!
