Capítulo 28
Onur sonrió al asomarse a la cocina y verla a Sehrazat preparando el desayuno, se había despertado recién, añorando su calor en la cama y por eso se había levantado…
-¿Te desvelaste? - le preguntó besando su cuello y dejando que sus manos se colaran por debajo de la tela de su bata.
-No es tan temprano… creí que los niños se despertarían con hambre y la realidad es que yo también tengo un poco de hambre…- dijo y suspiró, al ver que las caricias de él no cesaban y se iban haciendo más intensas.
-Yo quería tenerte un rato más conmigo… ¿por qué no dejas eso y…?
-Onur…- dijo ella y giró para abrazarlo, ya casi entregada totalmente a sus caricias
-¿Qué? - dijo él y la besó húmedamente, haciéndola perder la cabeza- vamos a la cama un rato más…- le dijo al oído y la sintió estremecerse.
-¿Por qué siempre terminas convenciéndome? - preguntó ella y apagó el fuego y lo siguió, de la mano, él conduciéndola a la habitación
-Porque soy irresistible…- le dijo él en voz baja y cerró la puerta.
Onur la abrazó y aflojó el nudo del cinturón de la bata para dejarla caer. Se separó para observarla con el pijama de seda puesto y finalmente volvió a abrazarla, las manos de ambos trabajando para liberarse de la ropa…
Se pasaron el resto de la mañana en la cama y luego decidieron levantarse y despertar a los niños que no habían aparecido hasta ese momento…
Onur sirvió el desayuno y Sehrazat fue a despertarlos y los trajo con ella hacia la mesa…
-Onur… ¿podemos jugar a la play?- preguntó Kaan con una sonrisa.
-Jugaremos, pero más tarde… ahora aprovechemos que el día es hermoso y salgamos a jugar afuera…- dijo Onur y Sehrazat asintió con una sonrisa.
-Pero papá… yo quería… - insistió el niño.
-Kaan… cariño… hazle caso a tu papá… hemos venido para disfrutar la naturaleza, el aire puro…- dijo y Nilüfer la miró y sonrió.
-Podríamos hacer una casa en el árbol…- sugirió y Onur la miró y asintió.
-Me encanta la idea… nos pondremos a trabajar…- dijo y Kaan aplaudió contento.
-Yo estaré atenta… pero me dedicaré un rato a leer una novela que tengo reservada…
-Mmm… ¿no te alcanza con el romance contigo? - le dijo él en voz baja.
-¿Quién te dijo que la novela es romántica?
-Te conozco…- le dijo él y ella sonrió y sacudió la cabeza.
Luego de terminar de limpiar entre todos, Onur y los niños fueron a buscar los materiales para poder construir la casa del árbol y Sehrazat se sentó en un cómodo silloncito a disfrutar de la lectura…
Varias veces, Sehrazat levantó la vista de su lectura para observar como los niños se reían y ayudaban a Onur con la construcción…
Almorzaron tarde, los niños lo hicieron en la casa del árbol y por suerte, Sehrazat hizo unos sándwiches para todos los disfrutaron afuera…
Los niños se quedaron casi toda la tarde disfrutando de su nuevo pasatiempo y luego de la merienda, Onur le propuso a Kaan jugar una partida…
Sehrazat los miró desde lejos, Nilüfer le había pedido que le hiciera unas trenzas en el cabello…
-¿Quieres jugar una partida? - le preguntó Onur a Sehrazat luego de ganarle a Kaan, que se sentó enojado en el sofá.
-¿Quieres volver a perder? - le dijo ella alzando las cejas.
-Que ganaras anoche fue suerte… créeme…- le dijo él y ella terminó con el peinado y se sentó para jugar.
-Los niños tomaron partido por ella cuando la partida comenzó y Onur hizo lo que pudo, pero perdió tres partidas seguidas…
-Los niños aplaudieron felices y fue el turno de Onur de sentarse enojado en el sofá…
-Te lo dije, no fue suerte…- le dijo ella con una sonrisa y él bufó.
-¿Cómo lo haces?
-No lo sé… creo que tengo el secreto para hacerlo…- le dijo ella con ánimo festivo y se inclinó para besar sus labios.
Nilüfer jugó un par de partidas con Kaan, en las que ambos pudieron ganarle al otro y luego se fueron a dar un baño y se prepararon para volver a casa…
Sehrazat miró sonriente a Onur cuando llegaron, al darse cuenta de que ambos niños se habían quedado dormidos…
Ella tomó a Kaan y él a Nilüfer y entraron a la casa para acostarlos en sus camas…
Los niños apenas se dieron cuenta de que habían llegado y se acurrucaron en sus camas, rendidos…
Cuando Sehrazat entró a la habitación, vio que Onur había ido a ducharse y lo esperó en la cama…
-¿No te ducharás? - le preguntó él algo sorprendido cuando salió, con la toalla anudada a la cintura, algo húmedo y ella se quedó mirándolo.
-Mmmm… estoy cansada, mejor lo haré por la mañana… antes de ir al estudio…
-Bien…- dijo y se cambió- ¿tampoco estás de ánimo para una partida?
-Onur… ¿seguirás insistiendo con eso?
-No me conviene, ¿verdad? - le dijo y besó sus labios con suavidad.
-No…- dijo ella y lanzó una risita.
-Te encanta herir mi orgullo…- le dijo él y ella lo miró de costado.
-A ti no te importa herir el mío… así que, estamos a mano…- ella entrelazó sus dedos con los de él.
-Bueno, digamos que lo del juego me parece interesante… jugar contigo es muy estimulante, en muchos aspectos…
-Aspectos que cambian cuando lo único que haces es perder…
-Exacto…
-¿Acaso me estás pidiendo que te deje ganar? - preguntó ella alzando las cejas.
-Créeme, eso sería aún peor…- dijo él sacudiendo la cabeza- yo creo que deberíamos encontrar algún juego en el que podamos ganar alternativamente… desafiarnos…
-Mmm… te estimula el juego… bien…- le dijo ella con una sonrisa.
-¿Te gusta jugar a los dados? ¿naipes?
-Hace siglos que no juego, ya no me acuerdo como se hace…
-Podría refrescarte la memoria…- dijo él con interés.
-Pero mañana… porque…- dijo y bostezó- hoy estoy cansada, y mañana debo levantarme temprano…
-Bueno, de acuerdo…- dijo y la besó con suavidad.
-Buenas noches, cariño…-dijo ella cerrando los ojos.
-Buenas noches mi vida…- dijo él y besó su cuello, acurrucándola en sus brazos para dormir.
Onur tardó un buen rato en dormirse, no porque estuviese desvelado sino porque se había relajado tanto que no tenía casi sueño. Sin embargo, a pesar de que en varias oportunidades pensó en levantarse y entretenerse con algo en lugar de quedarse allí, decidió disfrutar de esa ya conocida y placentera sensación de tener a su mujer en sus brazos…
Se preguntó que hubiese sido de su vida si la subdirectora de la escuela de Nilüfer no lo llamaba aquel día y los reunía… si Sehrazat y también Kaan no hubiesen entrado nunca en su vida…
Se sintió agradecido y supo que a Sehrazat le pasaba lo mismo… ¿acaso era conveniente pensar en alguna clase de compromiso más formal? Se durmió pensando en eso… evaluando posibilidades…
Bueno, veremos si esto significa que habrá cambios en la relación o no... nos vemos en el próximo capítulo! Gracias por leer!
