Fuegos pasados

Capitulo XIII:

Sintió todo su cuerpo estremecer, al sentir el cuerpo de Horo inerte, sin vida. No podía ser que eso estuviera sucediendo, mas sufrimiento para él, que no estaba seguro a quien le había hecho tanto daño, para merecer tanto daño de vuelta era algo que iba más allá de su entendimiento, pero lo lastimaba horriblemente, sentía su pecho doler fuertemente, pero no era capaz de moverse, sentía que lo que estaba sucediendo era tan irreal, se volvió en un simple espectador que veía todo en cámara lenta, en algún momento lyofar lo tomo en brazos y lo llevo a una habitación, donde todo se volvió oscuridad.

Cuando vieron a Horo atravesado por aquella daga, no supieron que pensar exactamente. El anui se encontraba disculpándose con Ren y este no dejaba de llorar y de un momento a otro la barrera se rompió, dándoles el paso al Tao y a Horo, que se encontraba inerte en los brazos de padre. Era una escena que nunca más quería volver a experimentar, era demasiado doloroso ver aquello, vivirlo y sentirlo. Lyofar rápidamente se llevo a Ren a otra habitación y lo dejo dormido para que pudiera descansar y no se viera afectado por lo recién vivido, era muy difícil de asimilarlo, pero ahí se encontraba el cadáver de Horo, del padre de su hermano, un gran guerrero que dio su vida por amor, asi que no podían dejar las cosas asi, seria inhumano hacerlo, ya que habían pasado por tantas adversidades que no era justo que tuvieran este desenlace.

Los gemelos se encargaron de congelar el cuerpo del Anui completamente, deteniendo asi el deterioro del cuerpo, mientras que Makoto iba en busca del alma de Horo, seria una tarea difícil, ya que no era fácil identificar el lugar de descanso de las almas, debido a que dependían de cada persona. Mientras que esto sucedia Lyofar y los gemelos intentaban eliminar la magia maldita del cuerpo a la vez que iban curando lentamente las bestiales heridas que se habían formado. Era un trabajo largo y extenuante, pues debían usar su magia al máximo para poder obtener algún resultado sobre el cuerpo.

Fue como asi que en la mansión del jefe Anui las cosas volvieron a la normalidad o eso era lo que intentaban, ya que Ren se encontraba muy taciturno e insocial, sin olvidar que no quería probar bocado alguno, se encontraba totalmente ajeno a todo lo que ocurria a su alrededor .

En todo ese tiempo no habían sabido de Pilika o del padre de Ren, aunque de este ultimo llevaban mas tiempo sin saber, pues como la magia de Ren se había mezclado con la de Horo y el bebe, no era posible detectarlo, por lo cual se encontraba a salvo de los malvados planes de su maligno padre, pero esto no hacia feliz al pelimorado, aunque nada lograba sacarlo de aquel estado de autismo, por lo cual debía ser cuidado las 24 horas por Fausto, siendo alimentado y asistido en todas sus funciones, se había convertido en un cuerpo sin voluntad a pesar del riesgo que podía presentar el no nacido, incluso por aquel pequeño ser Ren había perdido completa noción, simplemente Ren había dejado de vivir y tan solo sobrevivía a la fuerza.

Desde que se había declarado la muerte de Horo habían pasado 3 largos días, donde la noticia se había mantenido en absoluto secreto por petición de los elementales.

Inicio Flash back

-Hay que iniciar los preparativos para el entierro de mi hijo- Fue lo primero que dijo el padre de Horo al llegar al lado del cuerpo de su hijo, viendo el estado de sufrimiento que había padecido su hijo antes de morir-Merece el entierro de un guerrero-

-No haremos nada-Fue la tajante respuesta de Lyofar, la cual dejo descolocados a los presentes, principalmente al padre del Anui.

-¡Como puedes decir aquello con el cuerpo de mi hijo aun tibio?!-Grito iracundo el hombre.

-Señor no malinterprete mis palabras, a lo que me refiero es que Horo no merece un entierro, pues con mis hermanos podemos traerlo del mas alla, es decir podemos devolverle la vida.

-¡¿Qué?!-Pregunto desorientado Lyzerg que era atendido por Makoto.

-Es como dice mi hermano, a nosotros como elementales se nos otorgan muchos poderes ilimitados, pero hay uno solo que podemos usar una sola vez y cuando nos encontramos todos juntos, ese es devolver al mundo de los vivos un muerto, es algo que requiere una gran cantidad de magia, asi que antes no eramos capaces de hacerlo, aunque tampoco existió la necesidad de hacerlo. Si juntamos los poderes del fuego, el viento, el agua, el hielo mas el, corazón de padre es casi seguro que logremos traer a Horo a la vida, pero para ello vamos a requerir mucho tiempo pues es una tarea ardua y complicada, ya que no es solo reconstruir el cuerpo que de por si es una habilidad difícil, si no también la búsqueda del alma.

-¿Busqueda del alma?-Pregunto extrañado Hao

-La búsqueda del alma es encomendada al elemental de viento, la cual consiste en buscar el lugar donde el alma busca el descanso hasta su próxima reencarnación, ya que no porque alguien muere reencarnara inmediatamente, tienen que confabularse ciertos elementos y circunstancias para que se produzca la reencarnación y en el caso de Horo, si no hiciéramos esto ocurriría en años, centenares de años o milenios, todo depende de los factores involucrados en el proceso. La búsqueda puede durar de un par de días a meses, a veces las mismas almas no quieren ser encontradas, pues a pesar de querer volver con los suyos, encuentran que es mejor darles mejores oportunidades.-

-Entonces es posible revivir a Horo?-Pregunto esperanzado el padre de Horo

-Es posible y podemos hacerlo, todo dependerá del tiempo que demore encontrarlo, pero es aquí donde nuestro padre se ve involucrado. Makoto podrá buscar el alma de Horo a partir de los sentimientos que el siente hacia el, por lo cual puede demorarse mas en encontrarlo, en cambio padre tiene fuertes sentimientos por Horo asi que es mas fácil que el lo encuentre, el hecho es que hay que darle a entender que Horo puede volver, pero todo depende de cuantas ganas tenga en eso.

Fin flash Back

Pero desde ese dia habían pasado ya 3 y no habían señales en Ren que implicaran una mejoria en su estado, se encontraba exactamente igual, desde que había despertado un par de horas después de haber visto como Horo moria, era un hecho que los desmotivaba, ya que Ren al parecer se encontraba totalmente perdido y no había forma de llegar a el, pues habían intentado varias cosas, pero nada funcionaba, solo que al nombrar la palabra Horo, comenzaba llorar y no paraba hasta que se quedaba dormido, era la única reacción que se podía obtener del chico desde aquel dia y era una situación preocupante para todos, pero a pesar de sentir que las cosas se iban a volver aun mas difícil, no desistian todos se encontraban trabajando al máximo para poder devolverle la sonrisa a Ren, todos quería que volviera a sonrerir y vivir.

La búsqueda de alma de Horo, aun no entregaba algún resultado satisfactorio, o alguna pista de donde se podría encontrar el alma del anui, por ende mientras iban transcurriendo los días debía ir aumentado el area de búsqueda cada vez mas el cual abarcaba cientos de kilómetros cuadrados alrededor de la villa, lo que implicaba un gran gasto para el pobre chico, pues a pesar de ser un elemental aun era joven al igual que su padre, por ende aun faltaba mucho tiempo para hacerse mas fuerte, ya que si ese fuera el caso podría manejar una mayor area de búsqueda sin tanto esfuerzo.

Los esfuerzos tambien se veian reflejados en los otros elementales, que se dedicaban arduamente a eliminar la magia oscura dentro del cuerpo de Horo, reparándolo de las consecuencias de este y las heridas que tenia, el problema mayor era la herida del pecho, ya que había perforado el corazón y un pulmon, dejando este ultimo lleno de sangre como parte de la caja toraxica, lo que complicaba la tarea debido al estado de congelación del cuerpo y el minuciosos trabajo de separar los cristales de sangre de los otros componentes del cuerpo, si no hacían bien aquella separación, si el alma de Horo volvia, podría morir por algún elemento extraño en su sangre que lo matara nuevamente y ahí no habría vuelta a la muerte.

A la vez que todo esto ocurria la vigilancia en el palacio había sido redoblado por seguridad de los elementales, Ren y el cuerpo del príncipe, ya que nadie debía enterarse que este había muerto y que seria revivido con magia si aquella información se rebelara, causaría gran revuelo dentro de la villa y quizás algún ataque contra el mismo príncipe, pues podría ser comparado con su maldita hermana.

-¿Hao tu crees que Ren reaccione?-Pregunto preocupado Lyzerg, mientras se encontraba acompañando a los hermanos en la tarea de recuperar el cuerpo de Horo

-Es difícil de decir Lyzerg, Ren es una persona que a pesar de mostrar frialdad y cosas asi, es una persona bastante sensible que busca afecto cariño y aceptación, en cambio yo soy una persona que siempre ha vivido por si y y para si, nunca he esperado nada de los demás hasta que te conoci. A lo que me refiero es que el ha experimetnado mucho dolor a lo largo de la vida, pero eso jamás implicara que estará acostumbrado, ya que uno jamás se acostumbra a ser lastimado y sufrir, pues no es parte de la naturaleza humana, pero si Ren logra recordar las palabras de Horo antes de morir saldrá adelante a pesar de todo, pues hay algo que lo une con él, su bebe, esa es la clave. Creo que será capaz de volver, tan solo es cosa de tiempo además no dieron limite de tiempo.

-Si hay un limite-Sentencio la voz de Anna asustando a los presentes

-De que estas hablando sacerdotisa?-Pregunto extrañado Hao de las palabras de la mujer

-Hay un limite de tiempo para ello, ya que por mucho que recuperen fisicamente el cuerpo del principe horo, su alma se encuentra en peligro debido a la magia oscura que se uso sobre su cuerpo. Podran limpiar el cuerpo, pero no pueden hacer lo mismo con el alma, eso es algo que solo la persona amada puede hacer y en este caso Ren no es capaz de volver en si, por lo cual no puede conectarse con el alma del chico para impedir que sea consumido por la oscuridad, a eso me refiero que no tenemos tiempo, debemos hacer que el joven Ren entre en razon pronto, pues si dejamos el tiempo correr quizas ya sera demasiado tarde.

-¿Pero como podemos lograr que Ren reaccione tras la conmocion que ha sufrido?-Pregunto intrigado Lyzerg

-Facil, provocando una conmocion mayor-Respondio como si fuera lo mas obvio del mundo la chica

-¿Una conmocion mayor?-Repitio Hao pensando en alguna solucion posible-Tendria que estar relacionado con el, familiar no puede ser, pues no tiene, Horo esta muerto, no reacciona de por si con los elementales…-

-Te has equivocado en un pequeño punto joven Hao-Puntualizo la sacerdotisa

-¿en que punto exactamente?-Pregunto contrariado, ya que no recordaba haber dado algun dato errado

-Ren si tiene una conexión sanguinea y es con su hijo no-nato-Revelo con una extraña mirada

-¡dilo de una buena vez mujer!-Exclamo molesto Hao de tanto rodeo

-Hay que inducir el parto de Ren- aquellas palabras dejaron en completo silencio la habitacion, dejando un extraño silencio

-…-Nadie era capaz de creer la sugerencia que habia dado la sacerdotisa

-Eso causara la conmocion suficiente para sacar a ese chico del estado que esta llevandolo a otro en ese cambio de estado podemos decir lo que sucede, es una opcion arriesgada, pero es la unica para poder salvar del alma del principe, si no todo estara perdido tanto el principe como el heredero.

-¿Heredero?-No estaba muy seguro, pero al parecer se había perdido en alguna parte de la conversación. Pregunto Hao

-Es obvio lo que estoy diciendo, Ren a pesar de haber huido es un príncipe, Horo lo es y estoy segura que si Horo vuelve a la vida hará las cosas bien y se casara con Ren, dándole la protección y el cariño que se merece, aun estoy impresionada que el chico no halla hecho las cosas como se debia, casándose, ya que eso inmediatamente les hubiera otorgado una protección especial para ambos.

-¡Como no dijiste eso antes!-Grito indignado Hao, ante aquella falta de cooperación de la sacerdotisa.

-No vengas a recriminar mis actos, el príncipe lo sabia perfectamente, si se le olvido el significado de los enlaces en su pueblo, no es mi responsabilidad, además tu también sabias de eso, ya que el gran jefe me obligo a hacerle una clase a todos los guerreros de este lugar para que aprendieran la importancia de casarse.- Respondio indignada la chica por la acusación .

-No es bueno pelearnos en estas circunstancias muchachos, lo que dice Ana es verdad.- Admitio el gran jefe

-¿Esta pidiendo que obliguemos a Ren a dar a luz?-Pregunto totalmente impactado el peliverde

-es verdad lo que dijo Anna, que si Horo y Ren se hubieran casado estas no hubieran sido las consecuencias, pero si lo hubieran hecho ahora Ren estaría muerto

-¿Muerto?-Todo aquel asunto ya no tenía sentido alguno, pensó Lyzerg

-Es simple, Ren y Horo son encarnaciones de personas que se amaron, por lo cual si uno muere el otro lo va a seguir para encontrarse en otra encarnación en este caso no es tan fuerte esa conexión, porque no están enlazados y porque Ren está esperando un hijo de ambos, por lo cual aquello le impide dejar de existir.

-Lo importante de todo esto es que debemos inducir que el bebe nazca para que podamos traer de vuelta a Horo, además no creo que el doctor Fausto nos niegue su ayuda en esta situación tan delicada-Exclamo la sacerdotisa

-Eso seria un error de mi parte pequeña dama- Se escucho la inconfundible voz del docto9r Fausto acompañado de su hermosa esposa Elisa- Por lo que he escuchado y analizado, por el bien del joven Horo es de suma importancia desviar la atención del joven Ren a algo mas importante que al autocompasión y eso seria el trabajo de parto, mas aun si se encuentra sin el padre de la criatura, aquello le denotara un gran gasto físico como emocional, lo cual podrá facilitar las maniobras que se desean realizar.-Exclamo complacido el hombre

-Estamos todos de acuerdo-Sentencio el padre de Horo

-¡Los elementales no saben de esto!-Exclamo contrariado Hao de aquella resolución.

-Ellos fueron los que me aconsejaron hacer eso joven Hao, ellos conocen mucho mejor a su padre y el estado de su embarazo, además no lo harían si fuera extremadamente necesario. Ellos lo revisaron cuando lo sugirió la joven sacerdotisa.- Respondió paternalmente el hombre

-…-Aquella respuesta lo había dejado sin palabras, no podía creer que ellos mismos habían permitido aquel extraño plan, pero lo peor de todo es que el mismo no encontraba tan mala la idea para realizarlo.

-Ya hemos reunido el equipo necesario para ello, en una hora mas le vamos a suministrar a Ren un combinado de hierbas que le provocaran a Ren contracciones.

-No es peligroso?-Pregunto esperanzado Lyzerg de parar todo aquello.

-Claro que no, ya lo examine y los chicos también me ayudaron el niño tienen un crecimiento de 8 meses y medio a pesar de ser una semana mas pequeño, por lo cual encuentro aceptable adelantar la fecha por el bien de Ren y de Horo. No hay que olvidar la condición de Ren de los últimos días, eso pude ocasionarle estrés al bebe y otras variantes, las cuales evitaremos adelantando la fecha.

-Entonces no hay forma de evitar aquello?-Pregunto inseguro Lyzerg

-Es lo mejor para ambos, sino lo hacemos puede que perdamos a Horo para siempre. Se que es duro de creer, pero de verdad que es lo mejor y si no fuera seguro, no lo haria. Mi preocupacion mayor es el bienestar del principe y la familia real-Aclaro Anna con sinceridad para que pudieran entender lo que realmente sentia por lo sucedido

-Lo siento-Exclamo el peliverde de haber sido tan egoista y tan solo haber atacado a la chica sn haber reconocido las verdaderas intenciones que ocultaba detrás de aquella mascara de frialdad.

Como se habia previsto Fausto le administro el brebaje a un taciturno y ausente Ren que lo bebió sin decir nada. El lugar donde se iba a llevar todo seria en un cuarto cerca de donde se encontraba el cuerpo de Horo, las cosas debian desarrollarse como estaban prevista para que resultaran. Al cabo de un par de horas el rostro de Ren comenzó a demostrar cierta incomodidad y muecas de dolor, pero aun no emitia sonido alguno asociado a algun cambio, hecho que aun no desanimaba a los involucrados, ya que sabian que era cuestion de tiempo.

Pasaron exactamente 3 horas cuando Ren al fin hablo.

-Me duele…-Exclamo compungido, mientras boqueaba un poco de aire, para poder apalear el dolor creciente que se iba expandiendo desde su bajo vientre hacia el resto de su cuerpo. Se sentia asustado y desorientado, pues no sabia que estaba pasando realmente, pues no recordaba muy bien .-Horo?-Pregunto asustado de no verlo en aquel momento tan dificil que estaba afrontando.

-Ren tranquilízate, no hay de que asustarse-Exclamo Fausto contento de los resultados acertados a sus suposiciones.

-¡¿Qué sucede?! Me duele mucho bajo el vientre-Susurraba presionando la zona en cuestión, la cual se sentia tensa y con una fina capa de sudor.

-Escucha muy bien lo que voy a decir. Vas a dar a luz a tu pequeño ahora, va a ser mucho mas dificil, pues debe nacer de la misma forma en que se formo, lo comprendes, a partir de magia, el problema es que no se encuentran los dos padres para que alla una fuerza equilibrada que conduzca al bebe, te encuentras solo en estos momentos.-Le explico lo mejor posible ya que el chico no dejaba de temblar y estremecerse por las contracciones que estaba sufriendo su utero formado a partir de la magia.

-¿Dónde esta Horo?-Pregunto extrañado de la ausencia del anui, pero sentia algo en el pecho que le dolia al recordarlo.

-Horo esta muerto-

-…-Escucho aquellas 3 palabras y estuvo varios minutos sin reaccionar, hasta que estallo en llanto-¡No pude estar muerto!-Grito angustiado, mientras los dolores aumentaban-¡El muy imbécil no cumplió su palabra!-Pataleo como niño pequeño al ir recordando vagamente aquel momento que tanto daño le había hecho

-¡Basta no estamos para esto!-Vociferó Anna al entrar y plantarle una cachetada a un impresionado Ren que dejo de patalear, para tan solo sollozar suavemente, a la vez que sobaba su mejilla golpeada- Todos nos sentimos igual que tu por la perdida de Horo, pero al menos escucha. Hemos estado haciendo lo imposible para devolvértelo, para que pueda volver de la muerte y puedan luchar juntos contra tu padre, ¿Lo entiendes? A todos nos duele su perdida, pero hemos intentado sobreponernos al dolor para traerlo, pero te necesitamos para poder hacerlo¡ Necesitamos que lo busques con aquellos sentimientos que tienes por el y lo encuentres! Si no lo perderemos para siempre-Susurro Anna avergonzada de haber sido tan apasionada con sus palabras y sus actos-Siento haberlo golpeado joven Ren-

-Anna…yo debería disculparme…me encerré tanto en mi dolor, pero me sentí tan desolado y…argh-Una nueva punzada lo había obligado a callar, ya que los dolores cada vez eran mas intensos y continuos.-Yo no lo quiero perder-Confeso con las mejillas sonrojadas y los ojos llenos de lagrimas

-Tan solo debes desearlo con todas tus fuerzas-Confirmo con determinación la sacerdotisa.

Los fármacos habían hecho efecto, las contracciones se habían iniciado antes de lo previsto, de forma concluyente trayendo de vuelta al Ren de siempre, el cual deseaba volver a tener a Horo, al chico que amaba y que deseaba decirle tantas cosas.

Las contracciones se hicieron mayores a la vez que un extraño calor se iba expandiendo a lo largo de su cuerpo. Sentia su magia inquieta e inconstante era un sensación extraña, sin olvidar el dolor que estaba experimentado, aunque todo aquello estaba sucediendo deseaba con todas sus fuerzas que su bebe naciera sin mal y que le ayudara a encontrar al chico que amaba con todo su corazón. Le había costado tanto abrir su corazón al Anui, pero una vez que lo había hecho, había sido cosa de tiempo para que lo enamorara con sus atenciones, demostraciones de cariño, afecto y preocupación. Definitivamente no lo quería perder, deseaba con todo su corazón decirle que le amaba, que no podía vivir sin el.

Sintió una gran presión en el vientre y al segundo después un gran vacio dentro de este. Sintió como algo hubiera succionado su magia, ya que se sentía sumamente cansado y los parpados empezaron a cerrársele, hasta que se despabiló un poco al sentir un suave llanto. Intento enfocar de donde venia, pero no tenia las suficiente fuerzas para hacerlo, simplemente todo se volvió oscuridad.

-Horo Horo…-Susurro suavemente antes de quedar completamente inconsciente.

Ren se había desmayado por la excesiva perdida de magia que había sufrido al traer al mundo a su pequeño solo. Mientras este descansaba Fausto se dedicaba a revisar la condición del pequeño, el cual a pesar de todo se encontraba en perfecto estado, asi que se lo entrego a su adorada esposa para que lo cuidara mientras Ren despertaba ya que el debía revisar el cuerpo de Horo, para hacer factible su vuelta a la vida.

Las horas fueron trascurriendo lentamente desde el nacimiento del pequeño, debido a que Fausto ya había dado la aprobación al cuerpo de Horo, por lo cual solo faltaba encontrar el alma del anui, para traerlo, pero era esto último lo que mas trabajo estaba dando, pues Makoto por mas que lo buscaba no lograba encontrarlo, incluso se podía decir que no percibía en nada la magia que desprendía el chico aquello lo estaba inquietando de sobremanera. Si su padre deseaba estar con Horo debería ser mucho mas fácil encontrarlo, pero era todo lo contrario, sin olvidar que el tiempo estaba en contra, pues el cuerpo de Horo se encontraba a temperatura ambiente y curado, aunque si se encontraba sin vida su cuerpo comenzaría a perder funcionalidad.

Ya eran cerca de la medianoche y no había señales de Horo, se encontraba desesperaba, pues llevaba varias horas buscándolo, pero era como si se lo hubiera tragado la tierra. Todos se encontraban expectantes de el, pero ya no sabia que hacer, debido a que había intentado de todo para encontrarlo, pero no estaba simplemente no estaba.

-Makoto…-Susurro Lyofar al ver las lagrimas asomar por los parpados de su hermano- Ya es suficiente…-Susurro cariñosamente.

-no…-Susurro lastimeramente al abrir los ojos-Aun puedo…-exclamo compungido

-Si sigues asi llegaras a un punto de no retorno, ya es suficiente. Haz hecho todo lo que se encuentra en tus manos, no se puede hacer nada mas…-exclamo con cierto dolor en la voz.

-Yo…-No pudo resistir mas y estallo en lagrimas, siendo acunado por su hermano.

-Tranquilo, todos sabemos que lo intentaste.

El resto se retiro en silencio del lugar, ya que era tarde y era mejor descansar, pues mañana seria un dia largo y duro para todos, ya que debían darle las malas noticias a Ren.

Makoto lloro hasta que se quedo dormido en los brazos de Lyofar, el cual miraba ausente el cuerpo del Anui. Ya era de madrugada cuando decidió que era hora de dormir y acomodar a su hermano, cuando algo lo detuvo.

Una extraña aura se había manifestado alrededor del cuerpo del Anui, un aura muy conocida, pero a la vez antigua, la cual lentamente iba tomando cierta forma humana.

-Lyofar-Se escucho lejano el llamado, pero era el, no había duda alguna.

-Horo…-Exclamo con la sorpresa pintada en su rostro

-Siento el retraso…-Exclamo con una sonrisa al ver la respuesta que había ocasionado en el elemental.

-Tu…-No sabía ni que decir, cosa extraña en el.

-Sentí el llamado de todos ustedes, pero había una fuerza que no me dejaba volver, creo que era mi hermana y su magia…asi que para poder volver tuvimos que fusionarnos…-Respondió con una sonrisa perdida

-¿Fusionarse?-

-Con Ruwen así pudimos liberarnos de la magia de mi hermana…creo que es mejor que vuelva, la charla continuará después, ya que hay mucho que explicar…-Finalizo con una gran sonrisa antes de perder forma y rodear su propio cuerpo, el cual de un momento a otro dio un gran suspiro para volver a respirar y vivir.

-…-Se podía sentir que el chico era diferente, pero era mejor verlo a su momento.-Ya nos veremos Horo-Se despidió y salió de la habitación para darse un merecido descanso.

Estaba amaneciendo cuando empezó a abrir los ojos lentamente. Se sentía bastante desorientado y cansado aun, pero sentía que algo lo llamaba. Paso sus ojos por la habitación hasta que estos quedaron detenidos en una silueta muy familiar y que tanto había deseado volver a ver, inevitablemente los ojos se le llenaron de lagrimas.

-Horo Horo…-Susurro en un sollozo, lanzándose a los brazos del otro chico, llorando todo lo que no había llorado

-Tranquilo Ren, ya me tienes aquí, nada y nadie nos volverá a separar…-Expreso para tranquilizarlo, aunque aun se sentía extraño por todo lo que había sucedido.

-Me arrepiento tanto de haber sido tan tonto..yo…yo te…-Ni siquiera era capaz de mirarlo a los ojos para decirle aquellas palabras, pero se sentía tan…

-Me amas…-Finalizo la oración- Lo escuche a pesar de haber muerto.-Comento obteniendo la completa atención del otro chico, el cual se encontraba completamente sonrojado y con los ojos llenos de lagrimas.

-Horo lo siento, fui tan tonto…te amo tanto lo eres todo para mi-Exclamo conpungido en el pecho del chico mientras lloraba.

-Tu también lo eres todo para mi…-Se sentía tan lleno de vida y desbordante de felicidad.-Tu eres mi vida…-Pero aquellas palabras no las pudo escuchar Ren, ya que se había quedado nuevamente dormido.-Nunca mas volverás a llorar Ren, nunca más…-Prometió en medio de la oscuridad, limpiando el resto de lagrimas que habían quedado en las mejillas del chico.

Continuara…

Siento mucho el retraso, de verdad, pero este capítulo me costo lo suyo, pues no sabia como continuarlo, me refiero tenía la idea, pero iba cambiando y todo eso, pero bueno…espero que les guste este capítulo, nos veremos en el siguiente.