Fuegos Pasados

Capitulo XIII

El sol se encontraba asomandose timidamente por las montalas cuando abrio los ojos. Su mente aun se encontraba un poco desordenada, por los sucesos que habian ocurrido mas la fusion de su propia alma con la de Ruwei, era dificil, pues se mesclaban los sentimientos de ambos e incluso los recuerdos de ambos, para convertirse en una sola persona, aunque estaba seguro que todo seria para mejor, para proteger a Ren y a su nueva familia, pues sabia que su pequeño habi nacido a pesar de no haberlo sentido aquella conexion incluso cuando se encontraba muerto, situacion que aun le era dificil de asumir. Habia estado muerto por 3 dias, pero debia agradecerle a los elementales aquel regalo, debido a ellos podia volver a ver a Ren dormir o sonreir, sino lo unco que hubiera logrado serian lagrimas de dolor y sufrimiento por parte del pelimorado y estaba seguro que seria algo que jamas le permitiria descansar en paz, todo por intentar mantener la seguridad del chico.

Con cuidado se separo de los brazos de Ren para no despertarlo, ya que solo el dia anterior habia dado a luz a su pequeño y el gasto energetico habia sido enorme, por lo cual preferia que descansara un poco mas, el aun tenia algunas cosas que hablar y hacer antes de despertar a Tao, como conocer a su pequeño heredero, al proximo heredero de la villa. Con cuidado salio de la habitacion y se dirigio a la habitacion continua, no habia necesidad de preguntarle a nadie por la localizacion del niño, podia sentirlo en el ambiente aquella mezcla entre su esencia y la de Ren. No se equivoco el pequeño se encontraba en la habitacion continua acompañado por Elisa, la esposa de Fausto que se encontraba alimentando a la pequeña criatura.

-Joven Horo, lo esperabamos- Comento la mujer con una dulce sonrisa

-Gracias, por todos los esfuerzos que hicieron por mi, no tengo como agradecerlo, pero es un gesto que siempre tendre en deuda, jamas podre saldar este gran favor que me han hecho, por lo cual siempre sientanse vienvenidos de venir, mi casa es su casa- Sentencio con una timida sonrisa.

-Pero no te quedes ahi muchacho, ven a conocer a esta pequeña persona que esta esperando por alguno de sus padres-Le dijo la muchacha, avanzando a la posicion de Horo y dejando en sus brazos aquel pequeño bulto que representaba la felicidad para el Anui.

-...-Se quedo sin palabras al verlo. Era precioso y adorable, a pesar de ser pequeño era perfecto con aquellas peluzas celestes en su cabecita, la piel del niño era un poco mas oscura que la propia, aunque lo mas increible fue cuando abrio los ojos, eran unos adorables ojos dorados que lo miraban con curiosidad- Hola pequeño, soy tu papa sabes. Han sido meses difciles los que he pasado con tu madre, pero todo ha salido muy bien, pues me tienes aqui. Tu papi se encuentra en la otra habitacion, ya que esta cansado, tuvo que traerte solo al mundo y eso requiere mucha energia, pero ahora que estas con nosotros yo los protegere a ambos, porque soy tu padre y bueno...creo que soy el novio de tu adorable mami. Obviamente tu eres tan adorable como el, aunque espero que no saques todo su mal caracter, no es que se3a malo, pero realmente no es muy bueno, aunque me recordarias a el, pero prefiero que no lo seas tanto, pequeño...aun no puedo creer que estes con nosotros ya, si no hace mucho estabas en el redondeado vientre de tu papi... Tan solo preocupate de crecer y ser fuerte y sanito para no preocuparnos bebe...

-...- el bebe tan solo se dedicaba a mirarlo, como si fuera lo unico que existiera, lo estaba reconociendo como padre, ya que el Anui al hablar le estaba dando al pequeño la pista para reconocerlo, pues dentro del vientre de su madre, simpre habia escuchado la voz de sus dos padres, por lo cual con certeza podia decir que la persona que lo estaba cargando era uno de sus padres-...- Emitio un pequeño bostezo para acurrucarse en los calidos brazos de su padre para volver a dormir, ya que esta llenito y se sentia tan bien estar en los brazos de papa, que a los pocos minutos quedo dormido

No podia dejar de mirar aquel pequeño niño fruto de la relacion con Ren. Era verdad que no habian logrado comenzar bien y muchos menos entenderse, pero con el tiempo las cosas habian logrado avanzar y mejorar, que decir ahora, estaba casi seguro que podria iniciar un noviazgo con el Tao, cuando se recuperara. Se aseguraria de jamas lastimarlo, pues ya habia hecho suficiente, con todas sus faltas y errores, lo que necesitaba Ren y su familia, era su proteccion y su cariño, no habia nada mas que pudiera protegerlos de cualquier mal. Incluso ahora que lo pensaba, jamas se imagino que su vida seria asi, era una posibilidad que jamas habia cruzado en su cabeza, ya que era tan irreal, pero ahi se encontraba con una familia, una pareja que lo amaba y la cual amaba y un pueblo que proteger, seguro su madre estaria orgulloso de lo que habia alcanzado, pero aun tenia mucho que hacer. Debia detener al padre de Ren y a su propia hermana, que solo buscarian causar mal y destrucción.

Con cuidado salio de la habitacion de su pequeño, pues necesirtaba discutir algunos asuntos con Lyofar que se encontraba descanzando, pues las heridas que habia sufrido aun eranseveras y sus poderes de regeneacion todabia no alcanzaban la velocidad suficiente, como para considerar que habian sanado. Estaba seguro que el elemtal de fuego no le habia dicho toda la verdad cuando estaba curando, pues seri8a peligroso en la situacion en la cual se encontraban, aunque tambien existia la posibilidad de que hubiera detectado a su hermana antes que el y por seguridad habia omitido ciertos asuntos entre ellos. Tan solo esperaba que ahora si fuera capaz de decirle, pues sentia que las cosas se iban a poner dificiles ahora que Ren no tenia la proteccion del embarazo.

-Horo...-Quedo paralizado del susto, no esperaba a nadie rondando la casa a esa horas de la mañna

-Lyofar...¿Me quieres matar de susto?-Pregunto indignado, dirigiendo su mirada al chico de fuego

-Si lo quisiera, en primer lugar no te hubiera revivido, ademas llevaba un par de minutos a tu lado, no se como no te diste cuenta antes de mi presencia.-Respondio tranquilamente

-¿Necesitas algo de mi?-Pregunto curioso de ver al chico a esas horas de la mañana levantado

-Podría decir lo mismo de ti, acaso no estabas con Padre?, ademas vas en direccion a mi habitación si no me equivoco.-Respondio seguro

-...Bueno, estaba con Ren, pero necesita hablar un tema contigo que no puede esperar y mucho menos puede llegar a los oidos de Ren, ya que aun esta muy débil por el embarazo.-Argumento molesto.

-Ya veo, es mejor que hablemos en mi habitacion- Sentencio, dandole paso al Anui a su habitacion.

-¿Tus heridas han mejorado?-Pregunto un poco preocupado, mientras tomaba asiento

-No creo que ese sea el tema que te tiene preocupado, pero estas mejorando, lento pero bien. - Sincero divertido

-Necesito saber lo que descubriste cuando estuviste con el padre de Ren- Pregunto sin preambulos.

-Con que eso quieres saber, pense que no te habias dado cuenta.- Respondio esta vez serio

-En realidad, no me habia dado cuenta, pero he tenido tiempo para pensar y pude atar cabos. Tu detectaste a mi hermana antes que yo, por lo cual no me dijiste todo lo que habias visto, ya que no sabias que podia suceder en mi batalla con ella-

-Realmente me sorprendes. Si es verdad, la senti mucho antes que tu lo hicieras. Cuando estuve en el reino de padre, pude ver el caos y la tirania con la cual su padre esta gobernando. Todos temen y le hacen caso, pues tiene amenazado a todo el pueblo, no hay quien se salve. No se si lo sabras, pero en el reino se ha dado cierta tendencia a que nazcas mas niñas que niños, pero los que nacen son hermosos. El Rey esta raptando a los jovenes que se encuentran en periodo de casarse, pues asi se aegura que no ocurra lo que paso con Ren.-

-¿Acaso lo del embarazo no ocurria solo con magia?-Pregunto extrañado el Anui.

-El caso de Ren es especial, ya que era parte de una antigua profesia. Ademas fue algo que ocurrio a larga distancia, es obvio que necesitaba de magia, pero no puedes decir que no sentiste algo fisico mientras ocurria.-

-No puedo negar eso...-Susurro algo avergonzado.

-Los jovenes del pueblo son descendientes del pueblo de Naga, ellos son los que conservan las tradiciones y la sangre, el resto de pueblos que componen el reino, son anexiones de guerra o tratados, por lo cual no comparten aquella cualidad, asi que la medida no tendria sentido en ellos por lo que te estoy contando, pero sin mano de obra, guerreros o candidatos de matrimonio, el Rey los esta obligando a ceder, pues solo estan quedando las viejas generaciones, No hay fuerza suficiente para hacerle frente al rey y su ejercito.

-¿Solo lo esta haciendo para oprimir a su gente?-

-No es solo por eso, declaro que si algun ciudadano del pueblo le traia al principe Ren de vuelta, el devolveria a todos los jovenes que tiene cautivo, por lo cual han salido muchas caravanas con aquel objetivo, pero el pueblo sabe que le puede ocurrir al principe si cae en las manos de su padre, pero tambien temen por la vida de sus propios hijos.-

-Realmente es una situacion compleja la que se esta viviendo alla-

-Si, pero empeorara-Sentencio

-¿Peor?-Pregunto contrariado por las palabras del otro chico

-Ahora padre puede ser detectado por los discpositivos reales y por su padre, por lo cual es cosa de tiempo que lleguen. Aun es pronto para que el padre sea capaz de dominar algun hechizo que le permita llegar con rapideza o certeza, pues una cosa es que se halla liberado la magia de padre y otra encontrar la ubicacion exacta.-

-¿Aun tenemos tiempo?

-Si, creo que para que lleguen a estos lugares es posible que demoren entre 4 a 5 meses, antes de eso seria muy dificil que lo hagan, pues nos encontramos en una zona protegida por criaturas magicas, lo que causara interferencia en los dispositivos magicos.¿Piensas hacer algo?

-Si, necesito derrotar y matar a ese hombre antes que lastime a Ren, a mi hijo o a mi pueblo.-

-¿Tienes algo en mente?

-El Reinado del clan Tao es una amenaza creciente para el resto de los clanes presentes en la region, por lo cual unir fuerza con otros clanes sera un idea fantastica, ademas puedo apelar a una amenaza inminete para su gente como para su prole, encontrare la manera de que me sigan, lo que me preocupa es como mantendremos a Ren fuerza de esto, ya que lo mas seguro es que tenga que ir en nombre de mi padre, pues sere su hijo, pero soy el general del ejercito de este sector, por lo cual a pesar de ser un asunto diplomatico es netamente militar.

-Por el momento es dificil que el niño salga ante de los 3 meses, pues como nacio de magia, aun su propia magia se encuentra inestable, por lo cual seria peligroso que lo hiciera, asi que no debes preocuparte que se le ocurra salir o algo, hasta entonces podras salir, adjudicandolos a tus deberes y podras solucionar esto sin involucrar a padre.-

-Me parece una muy buena idea, pero este asunto no debe salir de estas paredes, a lo sumo se puede enterar mi padre de lo que vamos a hacer, pero nadie mas, quizás mas adelante le podriamos decir a tus hermanos, pero existe la posibildiad que se lo digan a Ren antes que podamos concretar una guerra, a la cual no quiero que valla Ren...-

3 meses después.

A pesar de todo el cuidado que habia puesto, de las indicaciones que le habia dado a su padre y a toda persona enterada del asunto, Ren había desparecido con el pequeño Izumi, que no tenia mas de 3 meses cumplido. No poda creer que se hubiera ido y menos con su hijo, y ni siquiera le habia dicho algo, tan solo a la mañana siguiente que llego de una de las reuniones diploticas se encontró que la mayoria de las pertenencias de su hijo y de Ren no se encontraban, incleiblemente nadie se habia dado cuenta de la desaparicion del Tao, absolutamente nadie y eso era lo que lo traia mas molesto.

-Joven Horo,encontramos esto a la salida del templo-Dijo Anna entregandole una carta al peliazul-Es del joven Ren

-¿Lo viste?-pregunto ansioso

-No, solo encontre la carta, lo lamento.-Se excuso la muchacha.

-" Horo, lamento que las cosas se hayan desenvuelto de esta manera, pero es mi deber como principe del reino de Axura, debo ir en auxilio de mi pueblo. Siento nunca haber comentado esto contigo, pero escucho la situacion de mi pueblo de tus porpios labios cuando estabas hablando con Lyofar, los escuche, ya que te segui. Se que lo que haces es por el bien de mi pueblo y de Izumi, pero es mi guerra no la tuya, no te metas en problemas que puedan afectar a tu pueblo el cual no tiene porque asumir responsabilidades tan grandes. Ademas yo conozco a mi padre y se lo que puede hacer y por lo mismo no quiero que te expongas a ese tipo de peligros. Hice esto porque te amo y no quiero que te pase nada, quizas no entiendas porque lleve al pequeño, pero no podia dejarlo y menos con el peligro presente de mi padre, quizas nunca me entiendas y puede que quizas nunca nos volvamos a ver. Te aseguro que pase lo que pase te amare y velare por la seguridad de Izumi, para que algun dia se vuelvan a encontrar. Pero hoy debo ir por el bienestar de mi pueblo aunque eso signifique mi propia infelicidad, ya que jamas me perdonaria el ser feliz a costar de la infelicidad de tantas personas que no tienen culpa de nada. No espero que me perdones, ni me entiendes, tan solo deseo que esperes algun dia volver a ver a tu hijo. Con cariño Ren."- No lo podía creer se habia enterado y habia hecho lo que tanto habia temido.

-¿Horo-horo?-Pregunto alarmado Hao por el rostro que habia puesto el chico.

-La alianza se debe adelantar, la invasion debe ser inminente en 6 dias.- Comunico serio.

-¿Que sucedio con Ren?-Pregunto Lyofar

-Fue a salvar a su pueblo a costa de su propia felicidad y seguridad.-Respondio con dolor

-Horo...-

-Manden a soldados urgente a todos los pueblos que hemos visitado e informen que la alianza se debe adelantar y que en 3 dias a la salida del sol, partimos al reino de Axura. No hay tiempo para errores, por el bienestar de la region hay que derrocar al Rey Tao.-

-Hao, te estas precipitanto...-Comento preocupado su padre

-No padre, fui yo el que le di mas tiempo del necesario, Ren se aprovecho de mis calculos para irse, ahora quizas donde esta y como se encuentra y si puedo evitar que caiga en las manos de su padre lo hare-

-¿Acosta de tu pueblo?-

-Voy a eliminar la amenza que se cierne sobre mi pueblo- Contesto dando por finalizada la charla, saliendo rápidamente de la habitación.

En la espesura del bosque.

-Lo lamento tanto Horo, pero no debes hacerte de una lucha que no te corresponde que solo te traera desgracias, es mejor que asuma el destino que siempre tuve...fui feliz, conoci el amor y tu ve un increible hijo que amo. Pero por mas que desee permanecer con ustedes, no puedo dejar de lado mis responsabilidades como principe...lo lamento Horo, lamento el dolor que te voy a causar.-Susurro con dolor mientras caminaba con su hijo en brazos en direccion al reino de Axura.

Continuara.

Siento la demora, pero aproveche que tenia una ventana en la U, para hacerlo, salio un poco mas corto de lo que pensaba,espero les guste.