Disclaimer: todo lo relacionado con el mundo de Harry Potter le pertenece a J. K. Rowling.
Regalo de cumpleaños para Assie Greengrass. ¡Feliz cumpleaños! :D
Fantasmas del pasado
La tranquilidad de la noche era rota por la tormenta que se estaba desatando fuera de los muros de la mansión, y fue la causa de que Astoria se despertara abruptamente; una seguidilla de truenos habían retumbado por la habitación. La única iluminación de la habitación provenía de la puerta entreabierta, la cual dirigía al pasillo, y los recurrentes rayos que iluminaban momentáneamente la habitación principal.
Se incorporó en la cama mientras que notaba que su esposo no se encontraba a su lado; otro trueno se escuchó. Prestó atención por si escuchaba la voz asustada de su pequeño hijo llamándola, pero ningún sonido vino desde la habitación del pequeño. De igual modo, se deshizo de las mantas que le impedían pararse y se dirigió hacia el pasillo, tomando mientras que salía de la recámara su bata y se envolvía en ella; no le costaba verificar que todo estuviera en orden con Scorpius. Además quería saber dónde se había metido Draco.
La puerta de la habitación de Scorpius estaba entornada, permitiendo un poco de iluminación dentro del cuarto; a su pequeño no le gustaba del todo dormir en la completa oscuridad. Empujó levemente la puerta para poder pasar a través de ella sin ningún problema y se quedó quieta, observando al bulto de mantas que su hijo de cuatro años era. Su respiración era acompasada. Se escuchó otro trueno y el pequeño Scorpius se removió entre sueños pero no llegó a despertarse.
Astoria sonrió y salió de la habitación; su niño se encontraba bien, ahora necesitaba encontrar el lugar en dónde su esposo había decidido ir. No le llevó mucho tiempo encontrarlo, simplemente continuar caminando por el pasillo hasta llegar al descansillo de la escalera principal.
Draco se encontraba en frente del ventanal, mirando a través de éste pero sumido en sus pensamientos. Astoria lo podía notar por la tensión en su cuerpo.
Draco no había reparado en la presencia de su esposa hasta el momento en el que sintió sus brazos rodeando su cintura y el en su hombro; Astoria sintió como la tensión disminuyó.
Se mantuvieron en esa posición por varios minutos, en silencio y con el sonido de la lluvia. La mujer sabía que Draco hablaría con ella cuando él se sintiera seguro; y ella lo esperaría todo el tiempo que fuera necesario.
—Scorpius se había despertado—Draco rompió el silencio sin apartar la mirada de las gotas que caían y chocaban contra el vidrio—; la tormenta lo había asustado y tenía miedo de volver a dormir. Le aseguré que nada le iba a ocurrir y me quedé con él hasta que volvió a dormirse.
Astoria sonrió; tenía una leve sospecha sobre lo que le podría estar ocurriendo a su esposo.
—Eres un buen padre, Draco.
—¿En verdad lo soy?—le replicó, aún sin mirarla. Inconscientemente, su mano se posó sobre aquella marca que aún portaba impresa en su piel. Ciertos fantasmas aún lo perseguían, a pesar del tiempo que había pasado desde que había tenido diecisiete años.
—Scorpius te adora y te ama, ante sus ojos eres lo más grande que tiene—le recordó—, y yo te amo tal cual eres, con cicatrices y todo lo que conlleva.
—Si tan sólo él supiera—murmuró, al tiempo que entrelazaba su mano con la de su mujer.
—Cuando sea el momento le explicaremos lo que ocurrió y lo que conllevó el haber tomado las decisiones que todos tuvimos que tomar—recalcó; todavía faltaba para ese momento.
El silencio los volvió a envolver y ambos permanecieron en la misma posición, dándose la compañía y el confort que el otro necesitaba. El tiempo pasaba y había cosas que le eran imposibles de borrar, viejas inseguridades solían asomarse.
—Volvamos—indicó Draco separándose de Astoria lo suficiente para darse la vuelta y depositar un beso en su frente, siendo aquella su manera de agradecerle sin la necesidad de palabras.
Espero Assie que hayas pasado un hermoso cumpleaños, y espero que te guste este intento de Drastoria porque es la primera vez que escribo de ellos dos. Me hago completamente responsable xD. No quería que quedara melancólico, pero pasaron cosas.
