Oblivio.
Soy luz de sol reflejada en el cristal,
Callada, fría, etérea.
La sombra de un sueño,
Esa bruma que se disipa cuando despiertas,
El abismo de las horas perdidas,
Aquello que se va y nunca regresa,
Como arena entre los dedos.
Sacude mi huracán,
Con tus alas de mariposa.
Acaricia el borde del espejo,
Que nos retrata fiel, pero pasajero.
Juega entonces el juego de tus dedos,
Inquietos,
Delgados,
Pálidos,
Perfectos.
Soy la hoja,
Tú eres el viento.
En alas blancas se mueve tu fantasía,
Ingenio y lengua afilados como navaja.
¿Un fantasma, un sueño?
¿Acaso hay diferencia?
Nix y Erebo, padres y amantes,
Crueles guardianes de mi mente reclusa.
Quizá un día nos encontremos de nuevo.
"En tus sueños" Dirás…
-K.C-
