Nota inicial: parezco disco rayado, pero si es la primera vez que me lees, espero que le pongas atención a los tags, a las advertencias. Dicho eso, ufff, me costó escribir esto. Como todo, ha sido un proceso doloroso, pero al final, me da muchísima paz. (Btw, aunque es un NieYao y son pareja en este fic, no vean esto como algo romántico). Por otro lado, lo he puesto como contenido adulto porque en los sig. Episodios se relataran algunas cosas no explicitas, pero si más duras de digerir¿
Género: Drama
Tags: Canon divergente, Angst, Hurt/Confort, ¿final esperanzador? ooc, song fic.
Advertencias: Este fanfic aborda el trastorno de estrés postraumático aka TEPT/PTSD de manera general tras una guerra.
Escuchas la sangre, hueles los gritos, aspiras el dolor…Hasta el más mínimo sonido de los sables chocando te vuelve a ese momento. Hasta la sonrisa del que se supone es tu compañero de vida te trae malos recuerdos. Él te pregunta siempre si estas bien y siempre le respondes que sí. Jin GuangYao te pidió perdón por haberte herido cuando Wen RuoHan te capturó. Incluso si estabas resentido con él, creíste en que él podría volver al camino correcto. Y lo hizo. Se arrodilló junto a ti y se convirtió en tu hermano jurado; te demostró que sus disculpas eran sinceras. Entonces, ¿Por qué sueñas con él atormentándote una y otra vez? Sientes que duermes con el enemigo. Y sabes que él no es tu enemigo, sino el hombre que elegiste amar. Por supuesto, nadie debe saberlo. Es un secreto tácito entre ambos. Siempre lo fue así. O eso intentaste creer.
Cada noche que te vas a dormir aquellos recuerdos que se supone encerraste en lo más profundo de ti, vuelven. Son fantasmas que traspasan las murallas creadas a tu alrededor, las mismas que tu creaste para protegerte de todo y de todos, incluyéndote a ti. Son visitantes indeseados que te llevan hacia el escenario de la guerra que venciste. ¿Por qué? Si has ganado, ¿Por qué? ¿A que vuelven? ¿Qué ganan con hacerte recordar las acciones que tuviste que hacer, no porque querías, sino porque debías?
Siempre te dijeron que, como hombre, y como líder de la secta Nie estabas destinado y creado per se para la guerra y la violencia, así que nunca pensaste en que hacer o a qué dedicar tu vida tras terminar la guerra de la cual ya pasaron cinco años. ¿Por qué apenas? ¿Por qué los fantasmas no aparecieron luego de un mes, o luego de un año? ¿Para qué esperaron tanto? Por eso, cuando miras a tu hermano menor tan emocionado por mostrar en interés en cosas que a ti te parecen banales, como el arte, recuperas un poco de confianza porque te hace creer que a lo mejor hay cosas para ti más allá del arte de la guerra. Y al mismo tiempo te pacifica saber que tu hermano jamás vivirá un horror como el que tu tuviste que contemplar y crear.
¿Para eso habías peleado? A veces los fantasmas ni siquiera son los enemigos. Son las personas que parecían aterrorizadas de ti y por ti. En otros recuerdos o sueños son los soldados que pelearon y murieron bajo tu mando, entonces empiezas a pensar en el hubiera. Y si hubieras hecho las cosas diferentes, y si hubieras llegado a tiempo para salvarlos, y si hubieras desenvainado antes el sable, y si hubieras…
Bien sabes que el hubiera no existe. No hay nada por hacer. Y nada parece salvarte de ese pasado en el que estas atascado desde que los sueños tan vividos y reales comenzaron. Y sabes que hay más. No sabes que nombre ponerles a todas las sensaciones que a veces te acompañan. A la angustia que sientes cuando un ruido por mínimo que sea te hace recordar hasta cosas que no sabías que recordabas. Incluso empiezas a pensar que te estas volviendo loco y que algunas cosas no pasaron. ¿O sí sucedieron? ¿Realmente lo hiciste? ¿Perdiste el control y atacaste a tus propios soldados? ¿Lo hiciste? ¿Lo…
Despiertas con el cuerpo fatigado y adolorido. La mínima cosa te cansa. El cuerpo que antes podía soportar grandes cantidades de dolor y el entrenamiento físico más intenso ahora no puede dar ni un paso. Tus piernas no responden por mucho que quieras moverte. Sabes que tuviste un mal sueño y no sabes qué fue esta vez. Tu tormento no tiene nombre, no tiene rostro, es invisible. Pero, no quieres que nadie lo sepa, cargas con el dolor, el resentimiento, el odio que no es solo hacia el mundo hostil, sino hacia ti mismo. ¿Cómo puedes decirle a Jin GuangYao que lo amas cuando no sientes más que rechazo por ti mismo? ¿Cómo puedes decirle a los demás que algo raro te pasa? A ti, el gran temido y respetado Maestro del sable rojo, el que conquistó Hejian, el que fue preso por Wen RuoHan y sobrevivió. ¿Cómo lo haces? No puedes.
Intentas alejarlo, a Jin GuangYao. Él sabe que te pasa algo, y no sabe qué. Y tú no se lo quieres decir. ¿Para qué preocuparlo? Él ya tiene suficientes problemas tratando con su familia como para tu darle más preocupaciones. Sin embargo, tu hermano, HuaiSang quien se ha hecho cargo de la secta ahora que te recluiste, también lo ha notado. Siempre que dejas la comida sin terminar, o los días en los que no puedes dirigir los entrenamientos, las veces que te encierras a "meditar" porque no puedes ni les vas a decir que la amapola te ayuda a hacer pasable tu sentir. Oh, la amapola. Dulce remedio que ahora no puedes dejar.
Solo estas tapando el sol con un dedo y por cada cosa que intentas hacer bien, salen otras cuatro mal. Ni la música que toca Jin GuangYao para ti ayuda. ¿No para eso dijo Lan XiChen que enseñaría "Canción de Lucidez"? Para cambiar tu mal humor. Claro, claro, te ríes internamente porque es mucho más que un mal humor. Jin GuangYao intenta hacer todo, está desviviéndose por ti, por ayudarte. Y eres tan ciego, tan necio que no te dejas ayudar ¿Quién puede comprender la angustia que carcome tu corazón cada día de tu vida? ¿Quién podría comprender como un hombre como tú que lo tiene todo lleva tal carga? ¿Quién? Tampoco ayuda que vayas de vez en cuando a Recesos de las Nubes a pasar unas horas en el Manantial frío. Ninguna cosa funciona. ¿Intentar distraerte? ¿Distraerte de qué? Lo que necesitan es traerte al presente.
El tiempo perdió sentido para ti y todos están cada vez más preocupados por ti, y te aferras tanto en alejarlos, tanto que un día, Jin GuangYao te dice que ya no puede más. Nunca le mentiste. No le hiciste una promesa para toda la vida. No le dijiste que ibas a amarlo por siempre. Si te murieras, ¿el esperaría por ti? Tu al menos no podrías olvidarlo, pero tal vez, él sí podría intentarlo. ¿Es este el final que querías con él? ¿Alejarlo para que te termine? ¿Querías eso? ¿Verlo llorar y que te dijera que "hace tiempo que ni siquiera pasamos tiempo juntos"? ¿Cuánto tiempo desde la última vez que lo abrazaste? ¿Cuánto desde la última vez que le diste un beso en la frente? ¿Cuánto desde que estuvo en tu lecho? ¿Cuánto…
Eres víctima, victimario y sobreviviente a la vez. Nadie te dijo que ser el líder de la secta Nie conllevaba este precio. La consciencia te traiciona y vislumbra escenarios donde dejas de existir, y eres tan tan cobarde que nunca lo haces. Quieres evitar el menor dolor posible, —no para ti—, porque estás tan acostumbrado al dolor, no conoces otra cosa que no sea dolor, e irónicamente te dolería saber que si haces algo como eso tu hermano y tus dos hermanos jurados —uno de ellos tu expareja— sufrirían. ¿O no? Tal vez si te vas les evitas estorbar, tal vez si te vas las cosas serían mejor para ellos, tal vez…
Sientes que no estas completamente solo. Los fantasmas estás contigo. Eres un fantasma. Al final de mundo, lo único que ves es a él. No al actual Jin GuangYao. A Meng Yao. Lo recuerdas. Recuerdas mirarlo en secreto antes de acercarte a preguntar su nombre, recuerdas haberte encolerizado con tus propios soldados por hablar mal de él. Nunca soportaste eso. Veías en el tanto valor, ¿Cómo un hombre tan pequeño era tan valiente? Recuerdas mirarlo en la distancia, como ayudaba a los sobrevivientes luego de despejar el campo de batalla. Su amabilidad te salvó a muchos en más de una ocasión; la misma amabilidad la que intentó salvarte a ti.
Nunca volverás.
Nunca volverás.
Estas cayendo.
Todas las cosas que nunca le dijiste.
Todas las sonrisas que jamás le dedicaste.
Nunca volverás.
Nunca volverás.
¿Podrías? ¿Deberías? ¿Lo harías?
Todas las heridas invisibles siempre te lastimaran.
Nunca volverás.
Nunca volverás.
Por todos los fantasmas que no volvieron, por los que nunca te atraparán, por los que también persiguen a Jin GuangYao, por tu hermano, por ti, lo harás.
Tu si volverás.
Nota final: No sé bien que decir. Creo que muchos ubican mas el TEPT porque se habla mas de eso con veteranos de guerra. Leí sobre eso y aunque nunca he ido a una guerra, entiendo mas o menos bien como se sienten algunas cosas. Sin embargo, este trastorno no es exclusivo de militares. ¿ubican ese meme de "recuerdos de Vietnam"? No es un meme¿ Trauma es trama, cada persona reacciona diferente a las situaciones, nunca comparen. Dicho eso, gracias por leer y llegar hasta aquí.
