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Capítulo 3.- Creando lazos (segunda parte)
Ambos botes navegaban tranquilamente. Desde que se alejaron de Orange Town no volvieron a dirigirse la palabra, en cuanto a Zoro, él seguía durmiendo para tratar de curar sus heridas. La chica de vez en cuando veía al moreno, tratando de adivinar sus pensamientos. Para ella, Luffy era un enigma, podía pasar de ser muy amigable a una persona muy temida.
—Luffy…
— ¿Qué sucede, Nami?
—Me preguntaba, ¿Por qué no tienes un barco? Es la primera vez que veo a alguien de la marina en un bote muy pequeño.
—Ah, eso, quería aventurarme desde cero. Buscando nakamas y un bote propio— contestó Luffy con un tono de melancolía.
—Le tienes desprecio a los piratas, ¿verdad? — preguntó la chica cambiando el tema abruptamente, al tener una ligera sospecha por las actitudes que mostró en el pueblo.
—Ellos me quitaron a las personas que más quería… — contestó Luffy, tratando de reprimir la ira.
La chica se sorprendió al saber que Luffy vivió un incidente similar al suyo.
—Sé que existen piratas buenos— dijo mientras en su mente apareció la imagen de Shanks—. Pero, son tan pocos que parece que no existan.
—Pienso que todos son iguales. Matando solo por diversión.
Nami se enfureció al recordar algo. Luffy la calmó al acariciar sus cabellos anaranjados.
—Lo siento… — se disculpó un poco avergonzada.
—No tienes por qué disculparte, debiste pasarla muy mal, ¿verdad?
—No tienes idea…— dijo con una voz muy poco audible.
— ¿Dijiste algo?
—Olvídalo.
Zoro despertó unos minutos antes, escuchó toda la conversación, pero prefirió seguir aparentando que dormía para no incomodarlos.
Mientras tanto, sobre un pequeño acantilado, tres niños y un joven conversaban alegremente.
—Bien chicos, es hora de empezar con la rutina.
— ¡SII! — contestaron los niños muy decididos.
Tres salieron corriendo, uno de ellos dijo que se adelantarán ya que necesitaba estirar las piernas. En ese instante vio que llegaban dos pequeños barcos. Limpió sus lentes para ver mejor el dibujo de la vela. Al reconocerla, se fue lo más rápido que pudo para advertir a los otros.
El joven corrió por todo el pueblo en compañía de sus amigos, gritando que los piratas desembarcaron. Los habitantes le persiguieron por una buena parte del pueblo para atraparlo, sin embargo, el joven era más veloz que ellos.
—Muy bien, ahora debemos ir a desayunar, que me muero de hambre.
El chico de los lentes llegó muy agitado por correr.
— ¿Qué sucede, Tamanegi?
— ¡Capitán Usopp! ¡Unos piratas llegaron!
—Llegaste tarde, ya terminamos de gritar por el pueblo.
— ¡Pero es verdad! ¡Vi la Jolly Roger de Buggy!
— ¡Deja de bromear! —dijo Usopp temblando al imaginar que fuera verdad.
—Pero solo eran tres personas.
Lo dicho por Tamanegi tranquilizó a Usopp al igual que le dio confianza.
—Bien, acabemos con ellos.
Usopp se fue en dirección a la costa, los niños no se sorprendieron por el cambio radical de actitud. En la costa, Luffy, Nami y Zoro desembarcaron sin problemas.
—Hay un pueblo pequeño adelante— comentó Nami viendo un mapa.
— ¡Bien! Iremos a comer algo— dijo Luffy frotándose el estómago—. Supongo que aquí nos separamos shishishi.
—Mejor les sigo acompañando, necesito protección con todo el oro que llevo.
—Solo eres una bruja manipuladora— comentó Zoro, estirando las piernas.
—Perdón, ¿dijiste algo?
—Nada— dijo Zoro tirado, sobando el gran chichón que le hizo Nami segundos antes.
Al levantarse, Zoro se percató de la presencia de algunas personas que los observaban.
—Luffy, tenemos compañía.
—Ya me di cuenta. ¿Necesitan algo? — preguntó Luffy dirigiendo su mirada a las personas.
— ¡Maldición! ¡Nos descubrió! —dijo Usopp asustado, sus amigos salieron corriendo dejándolo solo—. ¡Miedosos!
Usopp se acercó a ellos, aparentemente sin miedo.
— ¿Marines? Un momento… ¿acaso vinieron por mí? —preguntó muy asustado—. ¡Lo siento! ¡Prometo que no volveré a mentir!
—No hemos venido por ti, solo necesitamos un lugar donde comer, y esta era la isla más cercana— dijo Luffy tendiéndole la mano a Usopp.
—Aunque parece que has cometido varios crímenes— dijo Zoro con una cara aterradora, lamiendo el filo de una katana.
— ¡Ahh!
Usopp se desmayó, provocando risas.
—Creo que te pasaste un poco— Comentó Nami con una pequeña sonrisa.
—No importa, sigamos y lo dejaremos en algún lugar— dijo Luffy, cargando a Usopp con un brazo.
En muy poco tiempo llegaron a un pequeño pueblo, donde su primer destino fue un pequeño restaurante. Entraron y ordenaron sus alimentos sin complicaciones. Usopp despertó luego de un rato, sentado en un sillón junto a Luffy.
—«Bien, parece que no se han dado cuenta que ya desperté. Aprovechare para escapar»— pensó el narizón, pero antes de salir corriendo, Luffy le agarro por el hombro.
—Espera, necesitamos que nos digas algunas cosas.
— ¡No me hagan daño! ¡No volveré a molestar a la gente! —dijo Usopp arrodillado.
—Tranquilo, este idiota de verde solo jugaba contigo— dijo Nami señalando a Zoro.
—-¡Muchas gracias! Pero ¿en qué puedo ayudarlos?
— ¿Sabes dónde podemos encontrar algún barco en esta isla? —preguntó Luffy.
—La única persona que tiene un barco es Kaya, pero es un proyecto de su mayordomo.
—Ya lo suponía. Pues parece que tendrán que seguir hasta la siguiente isla— comentó Nami.
—Aunque pueden preguntar. Ellos son personas agradables, en especial Kaya— comentó Usopp pensando en la sonrisa de la chica.
—No perdemos nada con intentar— dijo Luffy pagando la comida—. Vamos.
—Iré con ustedes— dijo Usopp alcanzándolos.
Los cuatro salieron del restaurante, siguiendo las indicaciones de Usopp. Cuando se habían alejado, Tamanegi junto a los otros niños llegaron corriendo, buscando a su capitán.
— ¡Maldición! No esta tampoco aquí— dijo el chico de lentes.
—Será mejor que espiemos a ese tipo extraño, luego le decimos al capitán que planea— dijo un chico de cabello verde.
Asintieron y volvieron a irse. Usopp llegó sin problemas a la mansión de la chica, les enseño una entrada secreta entre los arbustos, pero Luffy no le hizo caso, parándose frente a los dos guardias que custodiaban la reja sin temor.
—Hola, me gustaría hablar con los dueños de esta mansión— dijo el morocho tranquilamente, mostrando una sonrisa.
—U-Un vicealmirante— dijo un guardia tragando saliva.
—C-Claro, pase por favor— contestó el otro abriendo la reja.
Zoro y Nami siguieron a Luffy, Usopp prefirió entrar por el atajo diciendo que a los guardias no les caía muy bien. El narizón se acercó a una ventana, toco los vidrios por varios segundos hasta que alguien abrió la ventana.
— ¿Por qué esa cara, Kaya?
—Usopp-san— dijo la chica cambiando de gesto—. No es nada, solo estoy aburrida en cama.
—Pero es lo mejor, necesitas descansar para recuperarte.
— ¡Es verdad! Pero tienes que seguir contándome tus historias.
—Claro, pero primero ¿podrías ayudar a estos tipos? —dijo Usopp susurrando la última parte.
La chica observo quienes eran y asintió. Unos momentos después ella abrió la puerta.
—Buenos días, ¿qué puedo hacer para ayudar a los marines? —pregunto la chica educadamente.
—Queremos tu barco— dijo Zoro sin delicadeza.
Nami le dio un fuerte golpe, dejándolo en el suelo.
—Perdona a este idiota. Escuchamos que tenían un barco y queremos saber si no lo venderías— dijo Nami.
—El único barco que tenemos es de Merry, pero no sé si lo vendería— dijo Kaya mientras mantenía una mano en su mentón—. Le preguntaré ¡Merry!
Gritó varias veces el nombre del chico, sin embargo, no apareció.
—En seguida vuelvo.
—De acuerdo— respondió Nami—. Esa chica es agrádale.
—Lo sé— contesto Usopp el cual se encontraba sobre un árbol.
— ¿Qué haces en ese árbol? — preguntó Zoro limpiando el polvo de sus ropas.
—Kaya tiene un mayordomo llamado Kuro, él siempre me insulta y saca de aquí, por eso siempre me escondo al venir.
—Me preguntó que le habrás hecho para que se comporte de esa manera— dijo Nami sarcásticamente.
— ¡Tal vez sea un mentiroso, pero nunca lastimaría a alguien que no se lo mereciese— dijo orgulloso—. Quiero ser un gran pirata como mi padre.
—Tú padre se llama Yasopp, ¿cierto? —preguntó Luffy, ocultando sus ojos en una sombra.
— ¿Lo conoces? ¿! Sabes donde se encuentra!?
—Es un buen tipo, es el tirador de los piratas de Shanks— dijo el moreno sonriendo un poco—. Me sorprendió lo buen tirador que es.
— ¿!Shanks!? ¡Genial! No puedo creer que sea el nakama de alguien tan importante— gritó Usopp sorprendido y alegre.
— ¿! Conoces a Akagami!? —preguntaron sorprendidos Zoro y Nami.
—Solía ir a la isla donde vivía, también me sorprendí al enterarme de que tan reconocido era shishishi.
—«Me pregunto si a Shanks se refería al decir que hay piratas buenos» —pensó Nami aun sorprendida.
—Lamento la tardanza, aún no ha regresado de hacer un encargo, pero pueden regresar luego— dijo la chica tranquila.
—No es necesario, gracias por recibirnos— dijo Nami dándole la mano a Kaya.
— ¿Ya no necesitan el barco?
—Preferimos no seguir insistiendo— dijo Zoro yéndose a la reja.
—Adiós— dijo Kaya alzando su mano como despedida—. ¿Igual te vas, Usopp-san?
—Sí, pero regresaré.
A lo lejos alguien gritaba desesperadamente. Luffy se subió a la reja para observar mejor, dándose cuenta que era uno de los chicos que estaba con Usopp.
—! Capitán Usopp! ¡Capitán Usopp!
— ¿Que sucede Piiman? ¿! Y porque estas sangrando!?
— ¡Un sujeto extraño secuestro a Ninjin, Tamanegi y al mayordomo de la señorita Kaya!
— ¿!Merry!? —pregunto desesperada Kaya.
—Sí, pero también hay otra cosa…
— ¿A qué te refieres? —preguntó Usopp tragando saliva.
—El capitán Kuro está con ese sujeto extraño.
—Eso es imposible, Kuro fue ejecutado hace años— dijo Luffy convencido.
—Pero es verdad, y casi nos mata. Logré salir de ahí gracias a los otros—dijo Piiman limpiándose las lágrimas.
—Vayamos— dijo Luffy al instante en que saltaba de la reja.
—Piiman, quédate aquí y protege a Kaya—dijo Usopp sacando una resortera de su bolsa.
— ¡Entendido!
—Tengan cuidado—dijo Kaya preocupada.
Mientras tanto, es la costa se hallaba atracado un barco el cual tenía una gran insignia pirata de un gato negro, con 2 huesos atravesados.
—Parece que tendremos que cambiar el plan, capitán Kuro— dijo un hombre de apariencia extraña.
—Sólo adelantarnos la hora, el plan sigue intacto, Jango— contestó Kuro, acomodando sus gafas—. Encárgate de esos bastardos, me adelantaré.
—! Deja a la señorita Kaya en paz! ¿¡Acaso no recuerdas todo lo que ella hizo por ti!?
Gritó el que parecía ser Merry, el otro cuidador de Kaya. Kuro simplemente se acercó a él para patearlo al igual que lo hizo con los otros 2 niños que se encontraban amarrados.
—Por esa razón quiero darle esta despedida, para evitar que siga sufriendo.
— ¿Desde hace cuánto tiempo que has estado planeando esto? — preguntó Merry entre sollozos.
—Un par de semanas después de que llegué a esta isla. Pensé en matarlos a todos y quedarme con su fortuna desde que supe de su existencia, pero preferí planearlo mejor, para evitar las sospechas de los habitantes de este pueblo.
—! El capitán Usopp se encargará de ti!— gritó con determinación Ninjin.
— ¿Ese intento de pirata? No me hagas reír. No me llega ni a los talones.
Kuro saltó del barco mientras acomodaba sus anteojos.
— ¡Te daré todo el dinero, pero no le hagas daño a la señorita Kaya!
El capitán Kuro no hizo caso, simplemente continuó su camino. Recogiendo de la tierra una bolsa de un tamaño considerable.
—Prefiero no matar a la gente, pero si no lo hago, yo seré quien muera— dijo Jango preparando unos discos que utiliza como armas—. Mueran.
Pero no pudo continuar, al ser golpeado por algo que le explotó en la cara.
—Sorprendente, le diste en la cara— comentó Zoro.
—Eso no fue la gran cosa, solo fue un pequeño calentamiento— dijo Usopp restándole importancia, aunque en su mente se alegraba al ser halagado.
— ¿!Quién hizo eso!?
—Esos disparos son una advertencia, si continúas lastimando a mis amigos… ¡NO RESPONDERÉ EN MIS SIGUIENTES ACCIONES!
— ¡Capitán Usopp! —gritaron los amigos del narizón.
Jango lanzó un par de discos, Luffy los desvió sin esfuerzo hacia unos árboles cercanos, luego se agarró de unas ramas, para estirarse.
—Gomu-gomu no… ¡Bazuca!
El moreno cayó sobre la cabeza de Jango, dejándolo inconsciente.
—Eso fue más fácil de lo que pensé shishishi.
—Impresionante… —comentó Merry con la boca abierta.
—El capitán Usopp ya le había dejado cansado— dijo Ninjin.
Luffy prosiguió a desatarlos, pero tuvo que cargarlos y saltar del barco al escuchar algunos gritos provenientes del interior del barco. Al instante de tocar la arena, muchos subordinados de Kuro salieron del barco, blandiendo sus espadas, algunos sacando sus pistolas.
—El capitán Jango fue noqueado— dijo alguien.
—Y no veo por aquí al capitán Kuro— dijo otra persona.
— ¡Protejamos al capitán Jango! —gritaron varios al unisonó.
Todos comenzaron a correr con valentía, pero poco pudieron hacer ya que Luffy también les dejó inconscientes con una ráfaga de puñetazos.
—Todo acabó en un instante…— dijo Usopp cayendo de rodillas.
—Esos tipos ni siquiera eran fuertes— comentó Zoro guardando sus katanas.
—No lo veo en ninguna parte, tal vez se escondió— dijo Usopp aliviado.
—No creo que Kuro sea de los tipos que se esconden de una pelea— comentó Nami observando por todos lados—. Mejor regresamos a la mansión, parece que Luffy ya se hizo cargo de aquí.
— ¡Luffy! ¡Nos adelantaremos a la mansión! —avisó Zoro.
— ¡Luego los alcanzamos! —respondió Luffy sin mirarle.
— ¿Cómo llegó tan rápido la marina? —preguntó Merry sobándose las muñecas.
—Llegué al pueblo hace horas. Tuvieron suerte shishishi.
—No sabía que los marines eran tan fuertes, derrotaste a esos piratas en un instante— dijo Tamanegi—. ¡Es verdad! ¡Kuro se fue a la mansión de la señorita Kaya!
—Zoro se encargará de él— dijo Luffy confiado en las habilidades de su nakama.
En ese instante, Luffy fue golpeado velozmente, mandándolo contra el aantilado. El responsable fue una persona, disfrazada de gato.
— ¡Kyatto Za Funjyatta!
Aquel hombre dio un gran salto, dejando caer su gran peso sobre Luffy. El moreno se dio cuenta, logrando esquivar el ataque.
—Eso estuvo cerca— dijo observando a su oponente.
El hombre era de una complexión ancha, aunque con sus abdominales marcados, lo llamativo eran sus ojos que estaban completamente en blanco, mostrando sus dientes.
— ¡Atácalo, Buchi! — gritó Jango, completamente herido.
Buchi volvió a saltar, pero esta vez otro hombre disfrazado de gato le agarro ambos brazos, para luego tirarlo al suelo.
— ¡Apresúrate! — gritó el otro.
Luffy se soltó del agarre, luego esquivó de nueva cuenta a Buchi. La persona que le había agarrado, no pudo esquivar por completo el ataque, dejándolo tendido en el suelo, noqueado y sangrando por todos lados.
— ¡Lo lamento, Sham! — dijo Buchi con una voz grave, luego lo agarró del cuello para lanzarlo al barco, destruyendo una gran parte del mismo.
—Maldito, ¡¿Por qué tratas de esa manera a tu nakama?! — gritó Luffy enojado.
—Porque es débil— contesto sin titubear.
Luffy corrió en dirección a su enemigo, estirando su brazo. Buchi pensó que lograría esquivar a Luffy, pero no fue lo suficientemente rápido para hacerlo.
— ¡Pistoru! — dijo, dando un gran puñetazo a Buchi en la cara.
Jango sudó mucho al ver como los hombres más fuertes, antes de Kuro, fueron derrotados sin complicaciones.
Jango se asustó bastante al ver como los hombres más fuertes, antes de Kuro, fueron derrotados sin complicaciones, aunque el miedo era grande, decidió enfrentar a Luffy.
Sacó de su manga izquierda un péndulo, moviéndolo de derecha a izquierda al mismo tiempo en que cubría sus ojos con su sombrero, Luffy no sabía que pretendía hacer. En ese instante, el moreno se quedó viendo el péndulo.
—En el instante en el que chasquee los dedos, quedaras completamente dormido— dijo manteniendo sus ojos cubiertos por su sombrero—. Wan, Tsū, Jango…
Luffy se durmió estando de pie, al igual que Jango el cual no pudo evitar ser hipnotizado por el mismo.
Una pequeña gota se resbaló de la cabeza de Merry al ver la escena, antes de que despertara Jango, aprovecharon en llevarse a Luffy de ese lugar para despertarlo en el camino.
Estando colina arriba, Ninjin y Tamanegi despertaron a Luffy dándole golpes con algunas ramas.
— ¿Por qué me duele la cabeza? —preguntó adormilado el moreno.
—Eso no importa, vayamos a la mansión— contesto Merry apresurado.
El moreno asintió, dando un salto para ponerse de pie. Se alejaron del lugar, no sin antes echar un pequeño vistazo a los piratas inconscientes para verificar si alguno logró levantarse.
Luffy les sugirió a los niños que fueran a la aldea para comunicarse con la marina, dándoles su den-den mushi. Al llegar a la entrada se toparon con los guardias llenos de heridas, con forma de garras. En el patio, Zoro mantenía sus katanas en forma de "X" las cuales protegía a Kaya y Piiman. Por su parte, Nami detenía el pequeño sangrado de su brazo izquierdo mientras Usoppp la cubría.
—Lamento la tardanza—manifestó, lanzando un golpe en la cara de Kuro.
El pirata esquivó su ataque a una gran velocidad, desapareciendo de la vista de todos.
— ¡Cuidado, Luffy! —Gritó Zoro sin moverse de su lugar—. ¡Tratará de atacarte!
Las hojas que caían del árbol eran cortadas a una velocidad increíble, alertando a Luffy. Sin previo aviso, el moreno recibió varios cortes en el torso, brazos y piernas. Merry fue el siguiente en ser atacado, quedando más dañado debido a una condición física menos desarrollada.
El capitán Kuro reapareció, manteniendo sus grandes garras apuntando a la tierra para que escurriera la sangre.
—Ese estúpido de Jango no pudo encargarse de un patético marine— acomodó sus gafas mostrando una expresión de molestia—. Me encargaré de él cuando haya completado el plan.
—Una persona como tú no podrá vencerme, no de nuevo— poco a poco sus ojos se cubrieron por una la sombra que creaba el sombrero.
— ¿Cómo yo? Ninguna persona es capaz de hacerme daño, mi intelecto es superior al de ustedes—moviendo su cuerpo de derecha a izquierda generó un humo de color violeta antes de desaparecer—. Shakushi.
El espadachín agudizo sus sentidos para proteger a sus compañeros de los ataques, recibiéndolos él en el proceso. Luffy hizo lo mismo con Merry.
Antes de que acabara la ráfaga de ataques, Luffy lanzó un puñetazo el cual le dio a Kuro en el abdomen. Él detuvo su ataque al sentir que le faltaba el aire.
—Esto no puede ser posible, ¡no deberías ser capaz de seguir mis movimientos!
—Eres demasiado lento a comparación de otras personas a las que me he enfrentado en la vida, lograste herirme porque estaba distraído, pero esto se acaba ahora— dijo Luffy al momento de enrollar sus brazos y piernas en las de Kuro.
—«Esto es imposible» —rápidamente aparecieron recuerdos de él junto a Kaya, al igual que los sacrificios que hizo para llegar hasta ese momento—. ¡Mi plan nunca fallara!
La cabeza de Luffy se estiró hasta llegar junto a sus amigos, para luego regresar a una gran velocidad. La pelea terminó, dejando a Kuro completamente inconsciente al ser golpeado en la cabeza. El moreno sacudió el polvo de su ropa, luego acomodó su sombrero.
—Un capitán no debe tratar de esa manera a sus nakamas, debe de protegerlos, aunque le cueste la vida— dijo observando por última vez a su enemigo—. Ya todo terminó, esos niños ya debieron de haber avisado a mis compañeros shishishi.
Luffy tuvo razón, pasadas unas horas llegaron los barcos de la marina. En esa ocasión no hubo recompensa ya que se pensaba que Kuro había muerto, Jango aunque era un pirata, no tenía recompensa por el poco peligro que representaba.
—Últimamente has capturado a muchos piratas— comentó un marine de gran estatura.
—Soló hice mi trabajo, Vicealmirante Strawberry—dijo Luffy haciendo un saludo militar—. Me sorprende que vinieras, normalmente mandan a otro shishishi.
—La gran mayoría se encuentran ocupados en diferentes lugares, solo aproveche que me encontraba libre, y de paso hago el favor que me pidió Garp— dijo mientras observaba a Zoro, analizándolo—. Me sorprende que hayas logrado reclutar al cazador de piratas.
—Tch— contestó Zoro indiferente.
—Interesante…
—Vicealmirante, todo está listo para zarpar— dijo un marine.
—En ese caso, debemos partir— el vicealmirante se alejó poco a poco de Luffy, mostrando una sonrisa—. Ese chico hará cosas grandes en el futuro.
—Es de esperarse, Strawberry-san, es el nieto del héroe de la marina— dijo orgulloso el marine.
—Tengo el presentimiento de que algo grande sucederá dentro de poco tiempo—se dijo a sí mismo.
Al partir los grandes barcos de la marina, Nami salió de su escondite.
—No tienes que esconderte—comentó Luffy detrás de la chica, asustándola por la gran cercanía del moreno.
—Es por precaución.
—Shishishi.
Kaya se ofreció a dar un pequeño banquete a sus salvadores, Nami y Zoro querían rechazar la oferta, pero Luffy ni lo pensó dos veces y aceptó por todos. El tiempo pasó rápido gracias a las anécdotas del moreno.
—El clima es perfecto, debemos aprovecharlo y zarpar ahora mismo— dijo Nami observando las nubes.
—Si tú lo dices significa que es verdad shishishi. Vámonos Zoro.
Ese pequeño comentario hizo que Nami recordará muchas cosas de su pasado, una mueca de tristeza surgió al instante, pero la ocultó antes de que la vieran.
—Antes de que se vayan, tenemos un regalo que darles— dijo Kaya con una gran sonrisa—. Vayamos al puerto.
Merry ya se había adelantado, ellos lo siguieron después. Antes de llegar pudieron ver como un barco desembarcaba.
— ¡Ya llegó!— comentó Kaya alzando las manos para que los vieran—. Ambos recodamos que necesitaban un barco para irse sin problemas, Merry lo pensó mucho pero al final aceptó.
— ¿A qué te refieres? —preguntó Nami.
—Como agradecimiento por salvarnos la vida, he decidido regalarles mi barco, no es muy grande, pero sé que les servirá para navegar las grandiosas olas— dijo Merry muy feliz al bajar del barco.
— ¡Impresionante! —gritó Luffy al mismo tiempo que se subía al barco.
— ¡Es una carabela!— dijo Nami analizando el barco.
— ¿Están seguros de esto? —preguntó Zoro al sentir que le estaban quitando algo valioso a su creador.
—En mis tiempos libres me gusta crear diseños de distintas cosas, esta carabela fue creada gracias a la inversión de la señorita Kaya, pero nunca la he usado tanto como me gustaría—Mery posó su vista al inmenso mar—. Quiero que ustedes lo hagan, solo les pido que lo cuiden mucho.
—No tienes que preocuparte por eso—contestó Luffy sentado desde el mascaron de la proa.
A lo lejos, sobre el acandilado vieron como alguien llegaba rodando, al instante supieron que era Usopp por sus gritos. Zoro lo detuvo con su pierna sin poner esfuerzo alguno.
—G-gracias—alcanzó a decir debido a que Zoro le pisaba la cara.
—Entonces es verdad, no es así ¿Usopp-san?
Flashback
Luffy le pidió el favor a Usopp que le acompañara, Kaya se escondió para escuchar la conversación. Ella escuchó la propuesta de Luffy, el narizón dijo que lo pensaría, pero ella sabía que iba a aceptar.
Fin del flashback
—Tampoco me creo completamente lo que estoy a punto de hacer, pero sí sé que podré cumplir mis sueños y tendré mejores historias que contarte—le dijo Usopp a Kaya, sincerándose por primera vez.
—No entiendo a qué se refiere—Zoro miraba extrañado el equipaje del narizón.
—Yo le invité a unirse a esta tripulación shishishi— contestó Luffy fiel a su manera de ser.
—Tenía el presentimiento de algo parecido— se dijo a sí mismo el espadachín mientras una gota bajaba de su nuca.
—Pensaba que querías ser un pirata— dijo Nami al recordar las anécdotas de Kaya.
—Siempre quise ser como mi padre, un valiente guerrero del mar. Pero Luffy me convenció de que no necesariamente tengo que ser pirata para hacer realidad mi sueño— en ese instante recordó todo lo que le decía su madre de la vida de su padre—. Siempre y cuando nunca tenga que enfrentarme a él, no tengo problema con ser un marine.
—Entonces, debemos irnos— dijo Zoro subiéndose al barco.
—Volveré algún día— dijo Usopp antes de irse.
—Te esperaré— contestó Kaya mostrando una gran sonrisa.
Entre los árboles, 3 niños observaban todo.
—Se ha ido… —soltó Piiman mientras lloraba.
—Es lo que él quería, debemos ser fuertes—comentó Tamanegi secándose las lágrimas.
—Pero no dejaremos que la gente se olvide de él, ¡sigamos sus pasos! —dijo Ninjin.
Los tres salieron a un lugar desconocido, recordando todo el tiempo que pasaron junto a Usopp y como habían cambiado desde que se conocieron.
En la costa aún permanecían Kaya y Merry, viendo como poco a poco el barco desaparecía.
— ¿Crees que vaya a encontrarse bien, Merry? —Kaya mantenía oculta su mirada.
—Lo estará, nunca había conocido a gente tan fuerte como ellos.
Ese comentario hizo que la chica se tranquilizara un poco.
—No debe de preocuparse por él, usted debe de seguir adelante. ¿O acaso se quedará atrás?
—Tienes razón— Kaya se puso de pie—. Creo que estudiaré medicina.
—Excelente elección.
Ese día partió Usopp, el chico que poco a poco fue adentrándose en la vida de las personas por sus mentiras.
