CJC Week 2020, Día 3: Music/Dance

La canción se llama Lover Man y es de la gran Billie Holiday. Se hizo muy famosa en 1945 aproximadamente, así que pensé que sería ideal para estos dos calculando la época en la que se conocieron y blablabla.

Espero les guste. ¡y busquen la canción si no la conocen! De todas maneras la traduje al español.

Loverman

Entró a la cocina respirando agitadamente. Necesitaba estar solo para no gritarle cosas hirientes al imbécil de su esposo. Miró por la ventana los copos de nieve que caían lentamente en esa tarde neoyorkina. Podría salir a tomar aire si tan solo no hiciera un frío de los mil demonios afuera y no necesitara devolverse a la sala a buscar su abrigo y bufanda donde había dejado a Joseph Joestar. Con un suspiro enojado, se paseó como animal enjaulado tratando de tranquilizarse. Estaba furioso con ese tonto británico, ¿cómo era posible que ese idiota creyera que él, Caesar, fuese capaz de...? ¡¿Acaso no lo conocía lo suficiente?! ¡¿Acaso no llevaban cerca de diez años viviendo juntos?! Gruñó de exasperación y entonces sus ojos se fijaron en los platos sucios que estaban encima. ¡Ni siquiera es capaz de lavar la loza sucia!, pensó. Ignorando el hecho de que habían cenado hace menos de veinte minutos y que él mismo se había ofrecido a lavar los platos porque Joseph había cocinado, tomó la esponja y el detergente y se puso a restregar un vaso con ahínco.

Sintió unos pasos acercándose sigilosamente a su espalda. Su cuerpo se puso en alerta. Sabía que Joseph lo abrazaría o algo así para pedirle disculpas, con sus ojos de cachorro perdido.

-¿Caesar?

-No quiero hablar contigo, Joseph, déjame en paz-gruñó Caesar, sin mirarlo.

-Yo… perdóname, cariño, en serio.

-¡Que me dejes en paz, te dije!

Caesar rompió el vaso que estaba lavando por aplicar demasiada fuerza. Maldijo en un italiano callejero y los pasos de Joseph salieron apresuradamente de la cocina. Bien hecho, huye si no quieres que te golpee, pensó. Reprimiendo el impulso de arrojar el vaso por la ventana, sacó los restos de vidrio del lavaplatos, los envolvió en papel y los echó en el basurero. Cuando volvió a tomar la esponja para lavar el otro vaso, escuchó que Joseph estaba moviendo algunos muebles; ¿ahora qué demonios está haciendo?, pensó y luego se enojó consigo mismo por interesarse. Sacudió la cabeza y se concentró en no romper el vaso esta vez.

Percibió el característico sonido de la aguja del tocadiscos, ¿acaso iba a escuchar música en ese momento?. Es de antología este hombre, pensó Caesar. Segundos después, unos violines nostálgicos comenzaron a sonar. Le tomó una fracción de segundo reconocer la melodía y se quedó estático. Oh no. Era una canción que conocía muy bien. Demasiado bien. Era esa canción. La primera canción que habían bailado juntos, en la boda de Smokey hacía muchos años atrás, cuando Joseph le había confesado lo que sentía por él. Desde entonces Caesar la había atesorado en su corazón y cada vez que la oían, se ponía a bailar.

-Maledetto Joseph Joestar-masculló.

Como si lo hubiera invocado, sintió la voz grave de su esposo acompañar la voz de Billie Holiday mientras se acercaba a la cocina. Incluso sin mirarlo, Caesar podía imaginarlo caminando al ritmo de la canción, luciendo la sonrisa coqueta que sólo guardaba para él.

I don't know why but I'm feeling so sad No sé por qué, pero me siento tan triste

I long to try something I never had Anhelo probar algo que nunca tuve

Never had no kissin' Nunca tuve besos

Oh, what I've been missin' Oh, lo que me he estado perdiendo

Lover man, oh, where can you be? Hombre amante, ¿dónde puedes estar?

Las manos de Joseph rodearon su cintura y Caesar inhaló profundamente mientras el otro lo forzaba a moverse perezosamente con la música. Trató de seguir lavando, pero la mano de su esposo se encargó de que soltara la esponja y el vaso al mismo tiempo que apoyaba su mentón en su hombro. Caesar, a su pesar, se estremeció al escuchar a Joseph cantar cerca de su oído derecho:

The night is cold and I'm so all alone La noche está fría y yo estoy tan sola

I'd give my soul just to call you my own Daría mi alma solo para llamarte mío

Got a moon above me Tengo una luna sobre mí

But no one to love me Pero nadie que me ame

Lover man, oh, where can you be? Hombre amante, ¿dónde puedes estar?

Con un rápido movimiento, Joseph lo giró para que quedaran frente a frente. Con una sonrisa seductora, lo atrajo más hacia él y tomó una de sus manos cubiertas de espuma sin soltarlo de la cintura. Comenzaron a bailar por la cocina, hacia la puerta. Los labios de Joseph, aún cantando, se acercaron peligrosamente a la boca de Caesar, pero no lo besó, sino que se dirigió a su oído izquierdo.

I've heard it said He escuchado decir

That the thrill of romance Que la emoción del romance

Can be like a heavenly dream Puede ser como un sueño celestial

I go to bed with a prayer Me voy a la cama con una plegaria

That you'll make love to me Que me harás el amor

Strange as it seems Por extraño que parezca

Caesar sintió los labios de Joseph rozar su cuello a propósito y tuvo un escalofrío. Riendo, Joseph lo guió bailando hasta llegar a la sala, donde Caesar notó que había mucho espacio para bailar porque su esposo había corrido la mesa. Ok, si esta era su forma de pedir perdón, Caesar tenía que admitir que estaba funcionando.

Someday we'll meet Algún día nos conoceremos

And you'll dry all my tears Y secarás todas mis lágrimas

Then whisper sweet Entonces susurra dulcemente

Little things in my ear Pequeñas cosas en mi oído

Hugging and a-kissing Abrazos y besos

Oh, what we've been missing Oh, de lo que nos estábamos perdiendo

Lover man, oh, where can you be? Hombre amante, ¿dónde puedes estar?

Joseph le tomó ambas manos y lo obligó a extender los brazos por sobre su cabeza, aprovechando esa posición para recorrer con sus manos la superficie de estos hasta llegar a su pecho y bajar por sus costados hasta la cintura. Caesar jadeó, bajando los brazos para acariciar su mejillas, pero luego soltó una carcajada cuando su compañero tomó una de sus manos para darle una vuelta.

I've heard it said He escuchado decir

That the thrill of romance Que la emoción del romance

Can be like a heavenly dream Puede ser como un sueño celestial

I go to bed with a prayer Me voy a la cama con una plegaria

That you'll make love to me Que me harás el amor

Strange as it seems Por extraño que parezca

Joseph lo alejó sin soltarle la mano y luego lo acercó, enrollándolo con sus brazos. Ambos estaban sonriendo, la espalda de Caesar contra el pecho de su esposo y su cerebro ya en blanco. Las manos de Joseph descendieron de su cintura hasta sus caderas, manteniendo al italiano pegado a su cuerpo mientras se frotaba lentamente contra él. Sus labios recorrieron perezosamente el cuello de Caesar desde el borde de la camisa hasta su oreja, sin dejar de cantar en ningún momento. Caesar giró la cabeza para recibir un beso que nunca llegó, porque Joseph lo agarró del brazo para alejarlo nuevamente.

Someday we'll meet Algún día nos conoceremos

And you'll dry all my tears Y secarás todas mis lágrimas

Then whisper sweet Entonces susurra dulcemente

Little things in my ear Pequeñas cosas en mi oído

Hugging and a-kissing Abrazos y besos

Oh, what we've been missing Oh, de lo que nos estábamos perdiendo

Lover man, oh, where can you be? Hombre amante, ¿dónde puedes estar?

Joseph lo atrajo con brusquedad y en lugar de besarlo como sabía que quería, bajó su mano un poco más, hasta su trasero, acariciando suavemente. La respiración de Caesar se volvió más pesada aún y su esposo, sonriendo, lo inclinó hacia el suelo, como si lo dejara caer, pero sosteniéndolo gentilmente de la espalda. Su rostro quedó a centímetros del de Caesar y no dejó de mirarlo hasta que cantó los últimos versos de la canción.

Caesar se perdió en esos malditos ojos azules, cargados de deseo y arrepentimiento. Aunque era más deseo que otra cosa, lo sabía. Dios, quería besarlo con tantas ganas. Quería morderlo con tantas ganas. Quería…. ¿por qué Joseph era tan jodidamente apuesto? Debería ser un crimen tener esa cara y ese cuerpo.

-Perdóname, Caesar-le ronroneó Joseph, sonriendo.

-Hum, ¿quieres reconciliarte aquí o en la habitación?-preguntó Caesar frunciendo el ceño.