Hola a todos, ante todo: ¡Mil disculpas! La verdad, no puedo CREER qué VERGÜENZA lo que me acaba de pasar jajaajaj. Actualicé el Lunes o al menos, eso fue lo que me hizo creer este maldito sitio web y así andaba yo... bien pendejamente contenta porque había tenido un Lunes todo productivo con mis obligaciones en la vida real y como ficker. Y me parecía raro no recibir ningún review (ay ella, toda modesta jajaj) na, pero en serio. Me parecía raro porque Nikki suele comentar apenas actualizo. Hoy por suerte desperté con los bellos comentarios de Hechi y Fikile e igual seguía intrigada porque generalmente los reviews quedan en el último capi y todos eran del capítulo 3 y no del 4... Hasta que me tomé el trabajo de entrar desde la compu y comprobé que ¡NUNCA SE SUBIÓ EL CAPÍTULO 4! Por dios, QUÉ PENDEJA, no puedo creerlo. En mi defensa, no es mi culpa. Me llegó la notificación al mail de que el capítulo estaba subido y todo jajaajaj pero bueno. Perdonen. Actualizo hoy y en compensación, mañana también y ya luego retomamos la programación habitual de los Lunes y los Viernes.
Nikki: Siempre es hermoso leer tus reviews y notar todo tu apoyo, gracias por eso y ya te vas a ir enterando qué sucede con Wally a lo largo de la historia, no spoilearé peeero bueno el tipo no es de piedra. Y Jinx tampoco. Me alegra que te pareciera gracioso el bullying a Gizmo poque habrá mucho en el fic jajaja gracias!
Hechi: Tus palabras valen oro para mí desde siempre y especialmente con esta historia que nunca hubiera sido de no ser por tu increíble apoyo. Gracias, la vida sin amigos realmente es matar el tiempo a lo bobo y no podría ser. Creo que es una de las grandes lecciones de los Titanes. Obvio que habrá guiños a la Rosa, si después de todo ya sabes que para mí la Jinx canon sale de ahí y me alegra que te interese Rupaul (si te habré dado cátedra de drag queens por whatsapp jajaja) Vamos a ver si a Jinx no se le cae la cara.
Fikile: Pues a descubrir quien está en la puerta! Gracias por tus palabras. Siempre es bueno reencontrarme con viejos lectores y poder reponer todas esas historias que dejé inconclusa con una que al menos ya tiene escrito el final. Gracias y espero leerte seguido por acá.
4
"Necesitas no esperar nada de lo demás.
Necesitas no traficar con tu dolor.
Necesitas orgullo y soledad.
Necesitas orden"
ㅡAlejandra Pizarnik.
Tuve que hacer un rápido repaso mental sobre las cosas que había consumido en el día para asegurarme de no estar bajo el efecto de alucinógenos. Quizá Gizmo había puesto marihuana en mis cremas de skin care a modo de venganza por lo que había pasado en la mañana y se le había ido la mano en la cantidad y por eso yo veía fantasmas, porque no podía creer que Wally West estuviera parado en la puerta de mi departamento.
ㅡ¿Hola? ¿Jinx?
ㅡHo… Hola ㅡBalbuceé, sacudiendo un poco la cabeza para volver a la situación. ㅡWally… Tú… eh… ¿Qué estás haciendo aquí?
ㅡ¿Es un mal momento?
ㅡPues…
ㅡ¡Mejor que no hayan empezado a ver la final sin nosotros, desgraciados!
No pude terminar de responder porque Billy acababa de llegar trayendo las pizzas con Kyd Wykkyd. Wally contorsionó su rostro en una mueca de sorpresa al ver a tres tipos exactamente iguales y a una especie de vampiro emo llegar con tres cajas de pizzas cada uno y adentrarse a mi departamento, sin siquiera saludarlo. A continuación, repasó mi cuerpo de arriba a abajo y entonces caí en la cuenta de que le había abierto la puerta a mi ex novio en ropa interior y bata, mientras un malón de hombres entraban a mi casa.
ㅡ¿Interrumpo algo? ㅡInquirió él y sentí un dejo de enojo en su voz. Aquello me molestó un poco. ¿Acaso esperaba que yo fuera una puritana durante toda mi vida? Por algo me había ido de la Torre T.
ㅡAlgo así ㅡContesté, mientras seguía barajando todas las posibilidades que tenía para sortear aquella incómoda situación.
ㅡ¡Eh, Jinx! ¿Vienes o te falta mucho con tu novio? ㅡBociferó Billy desde adentro del departamento. Sentí un calor subiendo a mis mejillas y agradecí tener puesta la mascarilla…
¡Mierda, aún tenía puesta la mascarilla!
ㅡYa voy, imbéciles. Será mejor que nadie toque mi pizza con extra queso ㅡAdvertí. Volví a mirar a Wally que tenía sus ojos clavados en el suelo sin molestarse en ocultar su vergüenza. Di un pequeño suspiro y decidí decirlo antes de que me arrepintiera. ㅡ¿Gustas pasar?
Wally abrió los ojos como platos, sin dar crédito a lo que acababa de escuchar. No podía culparlo, yo tampoco sabía de dónde había salido mi repentina generosidad. Quizá la nostalgia se había apoderado de mí por completo, quizá era el hecho de que lo conocía lo suficiente como para saber que tenía buenas intenciones o quizá solamente quería ver la final de mi realitie favorito en paz. O una mezcla de las tres.
Él asintió con la cabeza y entró de una zancada al departamento, donde cinco pares de ojos (o más bien cuatro pares y un ojo) se posaron en él. Noté como tragaba saliva y se ponía nervioso. Adiviné que era probable que hubiera reconocido a alguno de los chicos (o a todos) y se debatiera en su fuero interno si sus deberes de policía estaban por sobre sus ganas de saber de la vida de su ex novia o tal vez estaba espantado por ver a Gizmo en pijama comentando sobre los looks de un montón de travestis en televisión nacional. Las dos posibilidades me parecían igual de válidas y factibles, pero ahora el daño estaba hecho y si quería evitar una masacre peor (y ver mi amada final), tenía que actuar rápido.
ㅡChicos, él es Wally, Wally estos son los chicos. ㅡDije rápidamente haciendo presentaciones innecesarias para romper un poco la tensión.
ㅡ¿Wally es el que estuvo aquí el Miércoles? ㅡDisparó Billy venenosamente.
ㅡNo, ese fue tu padre. ㅡRepliqué tajante. El resto festejó mi rápida respuesta mientras Billy me dirigía una mirada cargada de odio y Wally continuaba estático junto a la puerta, aún sosteniendo la rosa.
ㅡHey, Wally ㅡComenzó Mamooth burlonamente, logrando captar la atención del pelirrojo. ㅡ¡Qué detalle de tu parte traer flores! ¡Con lo mucho que me gustan!
Pude observar como el rostro de Wally pasaba por todas las tonalidades de rojo hasta quedar completamente bordó mientras se apresuraba a esconder la rosa tras su espalda. Le dirigí a Mamooth la mirada más asesina de todo mi arsenal y aproveché para hacer un rápido repaso mental sobre cuál de esos desgraciados podía ser menos imbécil y darme una mano con la furtiva aparición de mi ex novio. Decidí que SeeMore era el más digno de confianza.
ㅡSimon ㅡLlamé refiriéndome por el nombre de civil que usaba en su identificación. ㅡ, ¿Podrías ayudarme con los cubiertos y los vasos?
ㅡPero si siempre comemos con la manoㅡProtestó Gizmo.
Chasqueé los dedos en mi espalda y la lata de cerveza que estaba sosteniendo en su mano estalló, empapándolo completamente.
ㅡParece que ahora además necesitamos servilletas. ㅡSolté, esbozando una maligna sonrisa. ㅡ¡Simon!
SeeMore no necesitó que se lo repitiera. Cruzó rápidamente la sala de estar y entró tras de mí en la cocina, cerrando la puerta que separaba un ambiente de otro. Me dejé caer en una silla mientras me llevaba las manos al cabello y largaba un hondo suspiro.
ㅡ¿Vas a decirme qué está sucediendo? ㅡInquirió el cíclope , cruzándose de brazos.
ㅡNo, realmente te llamé para que busquemos cubiertos y vasos ㅡRespondí sarcásticamente.
ㅡ¿Es quien yo creo que es? ¿KidFlash?
Asentí con un gesto de la cabeza, sin abandonar mi posición cargada de frustración.
ㅡ¿Y qué está haciendo aquí?
ㅡNo lo sé. ㅡBufé. SeeMore entornó su ojo, juzgándome. Lancé otro suspiro. ㅡHoy detuve a un criminal que se metió en mi sala de Tarot y él lo estaba persiguiendo. Nos reencontramos, me abrazó y … ㅡHice una pausa debatiéndome entre cuánta dignidad necesitaba perder a cambio de que SeeMore me diera una mano. Él siguió mirándome expectante.
ㅡ¿Y…?
ㅡY almorzamos juntos en un bar… ㅡMe puse de pie y comencé a buscar los vasos en las alacenas por pura inercia. ㅡNi siquiera sé porqué lo hice, lo vi ahí tan expectante, no sé. Yo ya le rompí el corazón una vez y…
ㅡ¿No era que querían cosas diferentes?
ㅡVamos, SeeMore. Todos sabemos que esa es una excusa que uno dice cuando la cagaste hasta el fondo. ㅡLancé, haciendo equilibrio con los siete vasos de vidrio que estaba sacando de la gaveta. ㅡEs como cuando Billy dice que dejó de salir con una chica porque olvidó llamarla… Es obvio que eso quiere decir que quisieron tener sexo y él no tuvo una erección y ella no volverá a llamarlo.
SeeMore soltó una carcajada muy sentida y estruendosa ante mi poético análisis sobre la situación sentimental de nuestro amigo.
ㅡEres mala, Jinx. ㅡAdmitió él. Me encogí de hombros.
ㅡLo sé y por eso el Karma no me da tregua y me manda al ex novio más bueno que tuve a mi departamento el día de la final de Rupaul Drag Race, justo cuando estoy en ropa interior y bata. ㅡSentencié, buscando los cubiertos en un cajón con un poco más de violencia de la necesaria.
ㅡJinx… ㅡComenzó a hablar SeeMore, en un tono que pretendía ser consolador. Pero yo no necesitaba condolencias, yo necesitaba soluciones a mis estúpidas decisiones.
ㅡNada de consuelos ㅡLo atajé, sin dejar de buscar los cubiertos.ㅡ . No me los merezco. Sí, por supuesto que creo que es un poco psicópata de su parte el venir a mi casa sin avisar, cuando ni siquiera le dije dónde vivo…
ㅡJinx…
ㅡ…Pero supongo que tiene derecho a ser un poco psicópata, después de todo yo lo dejé pasándole una nota bajo la puerta. Eso fue bastante cobarde.
ㅡJinx…
ㅡ…Pero yo era muy joven, no sabía lo que quería. No sabía qué quería. Bueno, ahora tampoco sé muy bien, pero siento que estoy yendo a algún lado. En la Torre me sentía ahogada y…
ㅡJinx...
ㅡY no era feliz, pero Wally no lo entendía y yo sabía que no podía pedirle que se fuera conmigo de la nada…
ㅡJinx…
ㅡ… Después de todo él sigue siendo un héroe, trabaja para la policía.
ㅡJinx….
ㅡ¿Qué, SeeMore? ¿QUÉ? ㅡSolté, ya completamente harta de sus interrupciones tan calmadas. Él me miró con la serenidad que lo caracterizaba y simplemente dijo:
ㅡTodavía tienes la mascarilla puesta.
ㅡ¡Mierda!
Salí corriendo al baño por una de las puertas laterales de la cocina, para evitar cruzar la sala de estar y noté que SeeMore seguía mis pasos. Entré al baño, cerrando la puerta tras de mí y me precipité sobre el lavabo para enjuagarme la bendita mascarilla. Agradecí que no se me había ocurrido ponerme una exfoliante, porque sino se me habría borrado la cara por completo por todo el tiempo que la había tenido puesta.
ㅡMira, Jinx. Yo no sé si este es el mejor momento para poner un poco de orden en tu vida sentimental ㅡHabló SeeMore, del otro lado de la puerta, mientras yo me secaba con la toalla. ㅡpero parece que tú y Wally tienen mucho de qué hablar. Creo que él no estaría aquí si no quisiera saber de tí ㅡAbrí la boca para replicar, pero SeeMore se adelantó. ㅡ. Y sí, sé que vas a decir que venir sin avisar es un poco… cuestionable, pero creo que es la forma que él encontró para acercarse. Quiero decir, si a ti te remueve tantas cosas y realmente fue una despedida tan mala, quizá él simplemente quiere, ya sabes… tener un cierre o algo así.
Miré mi reflejo unos segundos en el espejo del lavabo y traté de encontrarle sentido a las palabras de SeeMore: Quizá Wally y yo nos debíamos una charla, un cierre. Algo que sirviera para darle fin a lo que habíamos tenido hacía cinco años. Eso no sonaba tan mal. Hablaríamos, probablemente él me insultaría, yo le daría la razón y jamás volveríamos a vernos y listo. Cada uno con su vida.
Me tomé unos segundos más para ganar coraje y decidí salir disparada a la cocina antes de que pudiera arrepentirme. SeeMore volvió a seguirme y tomamos los cubiertos, los vasos y las servilletas. Frené antes de abrir la puerta que conectaba la sala con la cocina y di un último y hondo respiro para juntar valor una última vez.
ㅡ¿No crees que estás siendo un poco dramática?
ㅡDéjame en paz.
Salimos de la cocina, ignorando los comentarios y quejas del resto que obviamente ya había empezado a comer sin nosotros. Wally se había acomodado en el sillón junto a Billy que había tenido la "amabilidad" de multiplicarse en como quince más para llenar el sillón de tres piezas, aumentando la incomodidad de nuestro pelirrojo invitado. Mamut y Gizmo ya estaban ensalzados discutiendo sobre qué reinas tenían la posibilidad de ganar y Kyd Wykkyd estaba simplemente sentado en el suelo, en canastita, con los ojos clavados en la pantalla y un trozo de pizza en la mano.
La cara de Wally reflejaba una mezcla de preocupación e incomodidad y pareció relajarse un poco al ver que yo volvía a escena con SeeMore. Le dediqué una furtiva sonrisa y me apresuré a repartir los cubiertos y los vasos y a tirarle a Gizmo una pila de servilletas en la cara. Cuando terminé, me dispuse a sentarme en donde estaba mientras esperábamos las pizzas, procurando quedar lo más cerca de Wally que pudiera ya que yo lo había metido en ese circo y lo menos que podía hacer era facilitarle un poco la estadía.
ㅡQuitate ㅡLe ordené al Billy que ocupaba mi lugar. Él se cruzó de brazos y frunció el ceño, pero obedeció, dejando que me sentara al lado de Wally.
ㅡ¡Por fin! ㅡBufó Gizmo, con la boca llena de masa y anchoas. Un poco agradecí esa imagen visual, pues si Wally sobrevivía a eso, la final de Rupaul sería pan comido. ㅡ¿Por qué tardaron tanto?
ㅡPorque tuvimos que buscar los cubiertos por toda la casa. Billy siempre olvida volver a ponerlos en su lugar. ㅡRespondió SeeMore, con rapidez. Le dediqué una mirada cargada de gratitud y él articuló sin sonido "más te vale que me cuentes todo luego".
Billy le dio play y el silencio se instaló en la sala mientras todos clavábamos los ojos expectantes en la pantalla. Enseguida se mostró un teatro lleno de gente y luego Rupaul apareció hablando y presentando a las reinas que habían participado en la temporada.
ㅡ¿Esos son… ?ㅡComenzó a hablar Wally, observando a Rupaul con confusión.
ㅡ¿Hombres vestidos de mujeres? Sí. ㅡRespondí adivinando el final de esa pregunta.
ㅡSe llaman Drag Queens ㅡCorrigió Gizmo. Wally balbuceó un "ah" apenas audible y pareció entender que tenía que quedarse en silencio. Pero el razonamiento le duró poco.
ㅡ¿Y cómo hacen para esconderse el… em… ?
ㅡSe esconden el pene con cinta de embalar. ㅡContestó Billy, casi como un autómata, sin despegar los ojos de la pantalla. Pude ver como Wally llevaba su mano a la ingle por reflejo y casi me ahogo por intentar reírme por lo bajo.
ㅡ¿Esa chica también es un hombre? ㅡPreguntó Wally, clavando los ojos en Pearl.
ㅡ¿Verdad que es bonita? ㅡSoltó Mamooth, pues era su candidata preferida. Wally quiso asentir con un gesto de la cabeza, pero se notaba que todavía tenía los conceptos del género y su construcción bastante mezclados. Por un segundo imaginé a los Titanes viendo Rupaul Drag Race y la imagen mental de la cara de Robin me hizo la noche.
ㅡPero es estúpida. ㅡAcotó Gizmo, poniendo los ojos en blanco. ㅡY para nada talentosa.
ㅡTú eres el nada talentoso ㅡReplicó Mamoth, arrojándole una servilleta usada a la cara. Gizmo lo fulminó con la mirada.
ㅡGinger merece ganar, ese Snatch game fue sublime ㅡComentó Billy. Noté que Wally abría la boca para preguntar, así que me adelanté tomándolo de la mano y susurrándole que yo le explicaría todo luego. Él sonrió aliviado y me reconfortó notar que estaba un poco más relajado.
Seguimos viendo la final, lanzando ocasionales comentarios sobre lo que las Drags tenían puesto y defendiendo hasta el final a nuestras favoritas para la corona. Cuando Katya apareció en escena grité, olvidándome que mi ex novio estaba sentado a mi lado. Poco me importaba, ella había sido mi Drag favorita de toda la temporada y merecía mi admiración. Finalmente sucedió lo inevitable y coronaron a Violet como la ganadora de la temporada. Gizmo se puso de pie e hizo un patético bailecito victorioso (al parecer yo no era la única que había olvidado que teníamos un invitado en casa). Mamut hizo ademán de arrancar el televisor de la pared, pero se detuvo al recordar que todavía nos faltaban algunas cuotas por pagar. Y entonces empezó mi parte favorita de todo el ritual: los análisis y las discusiones de la temporada, comentando y repasando los episodios uno por uno y teorizando sobre la evolución de las Drags.
A pesar de que me moría de ganas por seguir juntando motivos para jugarle alguna otra broma pesada a Gizmo por faltarle el respeto a alguna de mis Drags favoritas, sabía que no habría un mejor momento para escabullirme con Wally a mi habitación y tener la conversación que teníamos pendiente. Aproveché el calor de la discusión entre SeeMore y Billy sobre quién tendría que haber ganado el desafío de actuación y le tomé la mano a Wally, indicándole en silencio que me siguiera.
Fuimos por el oscuro pasillo hasta llegar a mi habitación, en donde me detuve un segundo para buscar cigarrillos en mi mesa de luz. Los guardé en mi bolsillo y me acerqué a la ventana, que daba a la escalera de incendios. No era algo muy glamoroso, pero al menos desde ahí teníamos una vista y yo podía fumar tranquila, sin inundar la casa de olor a tabaco. Saqué unas banquetas de mi armario y las pasé por la ventana. Me dispuse a cruzarla y salir de una vez y entonces noté que Wally estaba muy silencioso. Me volví a él y me sorprendí de verlo admirando los cuadros que estaban colgados en toda mi habitación.
ㅡ¿Tú hiciste todo esto? ㅡPreguntó, señalándolos con la mano.
ㅡSí. Siempre me ha gustado pintar, pero bueno, más que nada es un hobbie… ㅡMe apresuré a excusarme. Me había olvidado por completo de que esos cuadros estaban a la vista, ya que estaba muy acostumbrada a verlos a diario.
ㅡJinx, son espectacularesㅡSoltó Wally con total asombro, sin despegar sus ojos de las paredes. Agradecí que estuviéramos a oscuras, porque aquel halago me había hecho sonrojar tanto que seguramente era un tomate. No esperaba que él lo notara ni que aquello le gustara.
ㅡGracias.
ㅡEste es mi favorito ㅡDijo señalando uno que estaba al costado de la cabecera de mi cama. Sonreí nostálgica. Era obvio que ese iba a ser su favorito. Se trataba de un retrato de la Torre T, teñida de los colores de un cálido atardecer de verano. Era una de mis imágenes favoritas de la vida. Quizá no había sido mi lugar en el mundo, pero sin dudas había sido un lugar hermoso.
Con un gesto de la mano le indiqué que me siguiera por la ventana y Wally me imitó. Nos sentamos en banquetas contiguas, mirando hacia los techos de los edificios que se vislumbraban desde ahí. No era una vista demasiado pintoresca, porque después de todos era el descanso de una escalera de incendios, una suerte de balcón improvisado, pero era mi pequeño refugio cuando necesitaba un poco de aire o quería desayunar al aire libre sin sacarme el pijama.
Busqué en el bolsillo de mi bata los cigarrillos que había sacado de mi cajonera. Tomé uno y me lo llevé a los labios para encenderlo.
ㅡ¿Fumas? ㅡInquirió Wally alzando una ceja y detecté un tono de reproche en su voz. Logré prender aquel cilindro mortal y tras dar una honda bocanada, asentí con un gesto de la cabeza. ㅡ¿Y lo haces seguido?
ㅡSolamente cuando mi ex viene a mi casa sin avisar. ㅡContraataqué sin piedad. Wally clavó los ojos en el suelo, haciendo que ganara unos minutos para poder fumar algunas pitadas en paz. ㅡLa verdad, no fumo tanto. ㅡConfesé, quizá porque me daba un poco de lástima verlo tan preocupado. ㅡDe vez en cuando. Cuando estoy muy alterada.
ㅡSupongo que el límite entre lo desubicado y lo tierno es muy delgado ㅡComentó Wally, sin despegar la vista del piso y entonces noté como aún sostenía la rosa en su mano, un tanto machucada y marchita. Esboce una sonrisa de lado.
ㅡSupones bien ㅡConcedí. ㅡ, aunque creo que tienes derecho a actuar un poco psicópata. Después de todo, no es que yo haya sido una graduada en responsabilidad emocional contigo.
Él levantó la vista y sonrió. Aquello no estaba siendo tan terrible. Quizá de eso se trataba, de quitarle drama al asunto.
ㅡ¿Cómo me encontraste?
ㅡJinx, por favor… ㅡComenzó Wally dedicándome una sonrisa cargada de suficiencia. Puse los ojos en blanco. ㅡSoy un detective profesional. Simplemente seguí los indicios y llegué a…
ㅡWally…
Él soltó una risa y tanteó su bolsillo buscando algo. Finalmente sacó un objeto que cabía en la palma de su mano, la cual extendió para mostrarme de qué se trataba.
ㅡ¿El comunicador? ¿Todavía los usan?
ㅡLa verdad, no. ㅡRespondió Wally, guardándolo de nuevo en su bolsillo. ㅡPero, algunos de nosotros lo llevamos encima. Creo que por costumbre o algo así. Muchas veces intenté rastrearte, pero nunca aparecías. Y hoy te fuiste tan rápido que no pude pedirte tu dirección ni tu teléfono y… ㅡSe rascó la cabeza nervioso y adiviné que venía la parte del relato en la que él quedaba un poco psicópata. Sonreí. ㅡTuve una corazonada cuando salí del trabajo. Activé la búsqueda y esta vez sí apareciste.
Recordé cómo mi comunicador se había caído de mi mesa de luz al buscar la mascarilla y adiviné que quizá ahí lo habría activado sin querer.
ㅡClaro ㅡDi otra pitada a mi cigarrillo. ㅡ. Bueno, Oficial West, ¿Qué se le ofrece? ¿En qué puedo ayudarle?
Wally paseó su mirada por el poco pintoresco paisaje, como si la respuesta a mi pregunta fuera a aparecer en el techo de alguno de esos edificios o quizá en el horizonte completamente estrellado que se mezclaba con el mar y la silueta de la Torre T que se divisaba a lo lejos.
ㅡPues… Nada. Yo… Solamente quería saber como estabas. ㅡLogró articular él con dificultad.
ㅡ¿Acaso esperabas que estuviera en la calle viviendo bajo un puente? ㅡRespondí, un poco en broma un poco en serio. Había algo en esas palabras que me hacían sentir que él seguía viéndome como la villana confundida que no sabía qué bando tomar. ㅡ¿Que estuviera indefensa esperando que me rescataras?
ㅡNo, Jinx ㅡSe apresuró a aclarar Wally. ㅡ, yo no… No quise decir eso.
ㅡ¿Y qué quisiste decir, Wally?
Él dejó salir un hondo suspiro y se tomó unos segundos para responder.
ㅡQuise decir que… Tú te fuiste y yo estuve años sin saber dónde estabas. Y luego te encuentro por una maldita casualidad y no llego a saber nada de tu vida que simplemente vuelves a desaparecer. Yo quería saber qué habías hecho de tu vida, dónde estabas, si estabas bien. Nada más.
Me sentía una basura por haberlo juzgado tan rápido. Quizá SeeMore tenía razón y Wally no era el único que necesitaba esa conversación. Quizá yo había logrado despojarme físicamente de todo lo que significaba ser una Titán, pero seguía teniendo latente aquellos resentimientos.
ㅡEstoy bien. No estamos llenos de lujos pero vivimos bien.
ㅡ¿Hace mucho que vives con ellos? ¿Cómo los encontraste?
Me encogí de hombros.
ㅡPor una maldita casualidad ㅡRespondí, esbozando una sonrisa. ㅡVivimos aquí hace más o menos dos años.
Wally dejó salir una carcajada. Alcé una ceja confundida.
ㅡ¿Qué es tan gracioso?
ㅡNada, es sólo que… ㅡRespiró un poco para recuperar aire. ㅡMe resulta muy gracioso que cuando nos conocimos, vivías con estos imbéciles y no los soportabas y ahora volviste a vivir con ellos.
Él siguió riendo mientras yo pensaba que aquel comentario confirmaba que mis prejuicios eran reales. Para los Titanes, los villanos siempre serían villanos y nada más. Eran igual que la sociedad, nos excluían sistemáticamente, sin darnos la posibilidad de recuperarnos o de poder construir otra vida.
ㅡEllos no son ningunos imbéciles. ㅡLo corté, tajantemente. Wally dejó de reírse pero continuó esbozando una sonrisa burlona.
ㅡOh, vamos, Jinx, estaba bromeando.
ㅡPues yo no estoy bromeando. ㅡLe espeté y Wally comprendió por el tono de mi voz que le convenía no insistir. ㅡEsos "imbéciles" han estado cuidándome todo este tiempo. Dejaron que hiciera mi camino sin juzgarme y se preocuparon por que tuviera un plato de comida cuando nadie quería contratarme ni para limpiar inodoros. ㅡWally me observaba completamente atónito. Nunca me había escuchado hablar así. ㅡPorque sí, Wally. En esta sociedad, si alguna vez te equivocaste y cometiste algún delito, no importa lo que hagas, la gente no quiere contratarte ni para limpiar su mierda, ¿sabes?
ㅡJinx, yo no quise ofenderte.
ㅡNo, quisiste ofenderlos a ellos. Y con eso me estás ofendiendo a mí. ㅡContinué. ㅡPorque hablas como si supieras, como si fuera fácil cambiar de vida, elegir un camino…. ㅡSolté una risa irónica. ㅡPara ti fue sencillo, Wally. Siempre lo tuviste claro. Siempre la tuviste fácil.
ㅡUstedes también podrían haberlo tenido fácil si hubieran querido. ㅡAtajó él.
Solté una carcajada cargada de ironía.
ㅡ¿Estás bromeando, verdad?ㅡRebatí, mientras tanteaba torpemente el bolsillo de mi bata en busca de otro cigarrillo. ㅡDime, Wally, ¿A qué te refieres con "si hubiéramos querido"? ¿Te refieres a romper con el condicionamiento y el control mental de una escuela que en realidad es una secta? ¿O quizá hablas de cortar relaciones de la noche a la mañana con la Hermandad de Villanos más despiadada del mundo? Porque no me queda en claro. Ilústrame. ㅡDi una pitada a mi cigarrillo y me apresuré a hablar con el humo saliendo a bocanadas de mis labios. ㅡIlústrame, Wally, vamos. Cuéntame cuánto te costó insertarte en el mundo laboral con tus antecedentes como un Titán. Espero ansiosa que me digas lo difícil que te resultó que la policía confiara en ti. ㅡWally abrió la boca muchas veces, pero nunca respondió. ㅡClaro, no tienes idea. No tienes idea de lo que implica estar marcado desde la infancia, crecer creyendo que quieres ser algo porque es lo que te han enseñado toda tu vida, son las únicas puertas que te han abierto y que te han mostrado. Hasta que un día te das cuenta que el Hermano Sangre no fritó todas tus neuronas y todavía puedes pensar un poco por tu cuenta y entiendes que pasaste la mitad de tu vida en un colegio satánico y la otra mitad idolatrando a personas que ni siquiera conoces y que cuando las conoces, te decepcionan. Y entonces descubres que estás jodido, porque para la sociedad ya la cagaste para siempre, eres un villano y no hay nada que hacer. No se puede cambiar. Aunque seas solamente un adolescente que tuvo la mala suerte de nacer de este lado de la vida. ㅡHice una pausa para dar otra pitada al cigarro. Él ni siquiera intentaba replicar, sino que me escuchaba atentamente. ㅡ No vengas a decirme que pudimos elegir, Wally, cuando no tienes idea de todo lo que vivimos. Y mucho menos vengas a decirme que estas personas que han logrado construir algo parecido a una vida normal son unos imbéciles.
Seguí fumando hasta que el cigarrillo terminó de consumirse y lo arrojé al vacío con brusquedad. Wally seguía callado, probablemente buscando algo para decir que no fuera a ofenderme.
ㅡLamento haber sido una novia de cuarta. Lamento haberte puesto en tantas situaciones de mierda. ㅡContinué, otra vez, ebria de sinceridad, como la última vez que nos habíamos visto.ㅡY lamento haberme ido sin darte explicaciones. Creo que esto es lo que querías escuchar y ahora que te lo dije, no tienes nada que hacer aquí, así que deberías irte.
Me sentía una estúpida. Le había abierto las puertas de mi casa, guiada por la nostalgia y el cariño retroactivo que sentía por él sin darme cuenta de que seguía siendo uno de ellos. Seguía siendo un héroe que dividía todo en blanco y negro, en buenos y malos. Y yo le había dado en bandeja de plata boletos de primera fila para que viniera a cagarse de risa de mi vida y la de mis amigos. Podía imaginármelo claramente, comentando con sus compañeros de oficina su noche de Viernes, riéndose a los gritos de los exs villanos con empleos de tiempo completo que miraban realities shows de travestis.
Wally se puso de pie lentamente, pero en vez de salir por la ventana, se acercó a mí hasta quedar enfrentados.
ㅡNo, Jinx, yo soy el que lo lamenta. Tienes razón. Yo no puedo juzgarlos, no sé todo lo que han tenido que pasar. Yo… Fui un imbécil. Creí que… no sé, que si venía aquí podría convencerte de que volvieras a ser una Titán y volviéramos a trabajar juntos y volviéramos a… ㅡHizo una pausa y desvió su mirada al suelo, notoriamente incómodo. Yo saqué el tercer cigarrillo y comencé a intentar prenderlo con el encendedor. ㅡ Simplemente te vi y quise que todo fuera como antes.
ㅡYo no era feliz antes, Wally.
ㅡLo sé, lo sé. ㅡSe apresuró a aclarar él, haciendo un gesto con sus manos. ㅡMe costó entenderlo, pero sé que no eras feliz. ㅡNoté que sus ojos se posaban en la rosa que seguía sosteniendo en la mano. ㅡFue una estupidez venir aquí, Jinx. En serio, lo lamento. Me dejé llevar por el impulso. Me alegra que estés bien.
Se dispuso a introducirse por la ventana, pero antes de cruzar el primer pie, se volvió a mí y agregó:
ㅡY no fuiste una novia de cuarta. ㅡLo dijo mirándome a los ojos, muy seriamente. ㅡ Fuiste una excelente novia. No me pusiste en ninguna situación en la que yo no haya querido estar. ㅡHizo silencio aguardando por mi respuesta, pero yo estaba paralizada. No sabía qué decir ni qué hacer, me había tomado por sorpresa. ㅡSolo quería que lo supieras.
Y cruzó hacia adentro, dejándome completamente aturdida.
Me pregunté si existiría alguna especie de diccionario de cierres como para saber si la conversación pasivo agresiva que acabábamos de tener calificaba como tal. ¿Cómo tenía que sentirme? ¿Mejor? ¿Peor? Me sentía abatida. No sentía que hubiera ganado nada. Ni perdido nada. Más bien sentía que los cinco cigarrillos que me quedaban en la caja no me iban a alcanzar para palear la ansiedad que tenía. Después de apagar el cuarto cigarrillo de la noche, entré a la habitación porque la temperatura había comenzado a descender. Me dejé caer en la cama en completa oscuridad mientras repasaba mentalmente la conversación que acababa de tener con mi ex novio y trataba de poner en orden mis sentimientos. Sin duda alguna, no me daba lo mismo su existencia. Verlo me había removido bastantes cosas, sobre todo por cómo se había comportado conmigo. Lo cordial que había sido, lo que había dicho de nuestra relación, su impulso porque las cosas fueran igual que antes me habían conmovido. Pero luego recordaba lo que había dicho de mis amigos y entonces todo el resentimiento volvía a aflorar y me invadía un enojo incontrolable.
Volví a buscar los cigarrillos, esta vez a oscuras, pero hice demasiada fuerza al abrir el cajón y terminé desencajándolo y tirándolo al suelo por accidente. Solté una grosería y me puse en cuclillas a juntar todo lo que estaba en el suelo. Volví a encontrarme con el comunicador pero también con mi mazo de cartas de Tarot, lo que me llevó a pensar en la tirada de cartas de la mañana y en el significado de las mismas. Recordé a Wally hablando de casualidades, de cómo había querido encontrarme tantas veces y todo lo que había hecho apostando por un reencuentro que nunca sucedió, de su corazonada justo cuando se había activado mi comunicador por accidente y pensé que quizá ahí había algo que yo me estaba negando a ver.
Salí de nuevo a fumar a la escalera de incendios. Sentía que no había suficiente oxígeno en el planeta para airear mi cabeza de tantos pensamientos. ¿Y si todos esos pequeños hechos que habían desencadenado nuestro reencuentro eran en realidad un enorme mensaje del destino?
Pensé en las palabras de SeeMore. Quizá la única forma de cerrar aquella etapa de mi vida era haciendo las paces con Wally. El hecho de que hubiera vuelto a cruzarlo parecía indicar que tenía que estar en mi vida de alguna forma. Quizá aceptándolo como un amigo y mostrándole que los villanos podíamos cambiar. Quizá sí tenía que ser parte de mi vida, pero no de la forma en la que yo había creído cinco años atrás. Después de todo, había admitido sus errores enseguida, se había disculpado y había dicho que yo no había sido una pésima novia.
Volví a entrar al departamento, esta vez rumbo a la cocina en busca de agua. Los chicos habían dejado todo limpio y ordenado, como los buenos ex alumnos de La Colmena que eran. Abrí la heladera en busca de mi botella de plástico rosa y solté un gritito de sorpresa al encontrar una nota pegada en ella con la inconfundible caligrafía de SeeMore. "Me debes una" rezaba el papel y no pude más que asentir al aire mientras me prometía mentalmente conseguirle una cita con alguna de mis clientas más desesperadas y lindas.
Di unos tragos mientras seguía pensando en todo el rollo del destino y las casualidades, debatiéndome qué hacer con Wally. Era evidente que yo todavía le tenía cariño y él a mí y la conversación que habíamos tenido en el almuerzo me había demostrado que la conexión que teníamos seguía intacta. Señales, casualidades o destinos… No lograba terminar de definirme.
Y entonces, cuando iba rumbo a mi habitación, la vi. La rosa que Wally había traído consigo un tanto maltrecha y machucada, yacía en la mesa ratona del living junto con un trozo de papel doblado a la mitad. "Por si alguna vez quieres encontrarme sin necesidad de usar el comunicador. W" y su número de teléfono.
Quizá era hora de dejar de hacerme preguntas y hacerle caso al destino.
Ajaaaaaa, no sé si se esperaban todo este desplante. Me cuentan sus teorías conspirativas, aunque no creo haber dejado mucho al misterio. Les mando muchos saludos, cuidense y estén a salvo. Y A VER SI ESTA VEZ SI SE SUBE EL CAPÍTULO
Coockie
