Hola bellezas cósmicas! ¿Cómo dicen que les va? Espero que super bien y que se sigan cuidando mucho. ¡Muchas gracias por sus reviews! No me canso de decir que alimentan y hacen bien, hacen que uno sienta que no le escribe a la pared jajajaj
: ¡Bienvenida reina! Gracias por tu fav, tu follow y tu review. Hermosas palabras, me alegra que te guste Abba porque tendrá su importancia ajajaja bah, me pareció un detalle pintoresco para añadir al personaje de Jinx. Me encanta que te identifiques y te resulte extraño, suelo causar ese efecto en las personas xD jajajaja ¡Gracias! Acá nos vemos todos los Lunes y Viernes :)
Nikki: Bella, no hay necesidad de disculparte ni de justificar, yo sé que ustedes tienen vidas y hacen y leen cuando pueden. Obvio que ayuda recibir apoyo pero tampoco podemos pedir que la gente esté pendiente. Para mí es super valorable que lo estés siendo que al no ser una usuaria registrada, interpreto que te tomás el trabajo de estar pendiente y entrar y no recibís una notificación por mail y eso simplemente me llena el corazón y me hace sentir muy bien. Gracias por tu comentario y bueno, me alegra haberte sorprendido y sí. La conversación de Donna y Jinx dolió. Así tenía que ser.
Hechizada: Creo que es hasta redundante responderte, porque como compartimos esta mononeurona y nos hablamos por todos los medios... Solo nos falta el MSN para mandarnos zumbidos JAJAJAJ amo tu apoyo, como sabes, no estaría acá si no fuera por vos y por esto esta historia te pertenence. Gracias por tu comentario y sí, tenía que ser un tremendo tour de caca. Tenía que tener una parada final que fuera memorable. Sé que has estado en ambos lugares y que no es exactamente un cumpleaños. Me da gracia que lo que más te haya enojado sea BILLY METIENDO A JINX EN LA DUCHA jajajajajaaja era un poco el objetivo. Empatizar con la impotencia de ella y captar la fiereza de la escena. ¡Y ahora vamos a ver como andan las cosas en casa!
Bueno, también quería mandarle muchos besos a Ale, una vieja lectora que hoy me habló para felicitarme por cómo creció mi estilo y porque había vuelto a publicar. Ale: esta no es la última sorpresa que tengo preparada, ya sabes. Te agradezco tu apoyo incondicional y te envío muchísimos saludos si es que llegas a leer esto.
Para culminar con mis anuncios parroquiales y siendo que este capítulo inaugura un ciclo fuera del inodoro, los invito cordialmente a leer Miserables Bellezas ya que Hechizada actualizó el Lunes para rompernos la psiquis y hacernos reír en partes iguales. Y si están acá porque aman a Wally, vayan a amarlo por allá porque está espectacular. Se los super recomiendo. Vayan para allá a disfrutar y darle amor que se lo merece y es una historia apasionante.
Sin más que decir, les dejo el capítulo.
14
"A veces no necesitamos
que nos arreglen
sino alguien que nos quiera
mientras nos arreglamos
a nosotros mismos"
—Julio Cortázar.
Wally no había vuelto a escribirme y dentro del conjunto de sensaciones que eso generaba predominaba el alivio, porque aunque estaba segura de mi decisión, en el fondo sabía que sus palabras podían hacerme flaquear. Tampoco lo había visto merodeando cerca de mi trabajo ni se había aparecido en el departamento de sorpresa.
Yo sentía como si estuviera aprendiendo a caminar de nuevo y tropezara cada dos pasos. Lo extrañaba muchísimo y había tenido que dejar de hacer muchas cosas porque me recordaban a él, como escuchar Abba, pintar e ir al Britt, por nombrar algunas. Pero sabía que era lo correcto. O al menos, lo menos doloroso.
Pero no todo era malo dentro de este melancólico balance producto de mi reciente desamor. Había vuelto a dormir a un ritmo más o menos normal, recuperado mis hábitos sanos y si bien seguía abusando del skin care y del tabaco, sentía que me había quitado un enorme peso de encima. Como si hubiera salido de dar un examen muy difícil sin saber si me había ido bien o no, pero con la tranquilidad de que lo más complicado ya estaba hecho.
En el departamento las cosas habían mejorado mucho y era prácticamente como si nada hubiera pasado. Otra vez los chicos habían optado por no preguntar y yo les estaba agradecida porque si bien, sabía que eventualmente tendría que abrirme, en ese momento me sentía aún muy frágil y vulnerable como para hacerlo. Además, no quería traer el drama a casa de nuevo porque habíamos retomado nuestra rutina de ver Rupaul mientras debatíamos a los gritos qué drag era la mejor y cuál merecía ganar la temporada mientras comíamos cantidades industriales de comida chatarra y tomábamos alcohol a raudales.
A pesar de todo, era innegable que un aura de profunda tristeza azoraba el departamento. SeeMore, por su parte, le había escrito a Brenda para saber cómo estaba y habían retomado una vaga conversación. Pero ella seguía sin pronunciarse y él cada vez más desalentado y más confiado en que ella terminaría abandonando su relación. Yo tampoco estaba en mi mejor momento, pero el alivio que sentía por haber salido del triángulo amoroso que había protagonizado por meses sopesaba bastante mi dolor, aunque en el fondo sabía que era cuestión de tiempo hasta que la angustia volviera a embestirme de lleno como un tanque de guerra. Pero ahí estábamos, acompañándonos como nos salía, de la forma más sana que podíamos mientras diseñábamos un plan para animar un poco al cíclope.
—Deberíamos llevarlo a Riotz de sorpresa y que se reconcilien ahí —Propuso Mamooth muy seguro, cruzándose de brazos. Billy, Kyd y yo pusimos los ojos en blanco al mismo tiempo. Estábamos aprovechando que SeeMore estaba haciendo muchas horas extras en el trabajo para hacer lo que mejor sabíamos hacer todos: Evadir los problemas con hiperproductividad.
—Tienes el tacto de una lija, cerebro de vómito—Replicó Gizmo mientras el resto asentíamos con un gesto de la cabeza.
—¿Qué tendría de malo?
—Pues para empezar, no sabemos si SeeMore quiere verla. —Comenzó Billy.
—Claro que quiere verla.
—No lo sabemos —Continuó el pelirrojo, dándole un trago a su cerveza. —. Quizá él cree que quiere verla pero en realidad no es así.
Pude sentir como nos daba una aneurisma colectiva intentando entender el razonamiento de Billy. Él lanzó un suspiro hastiado y caminó delante nuestro, como si estuviera por dar una clase especial.
—A veces crees que extrañas a alguien pero en realidad extrañas a la persona que creías que ese alguien era. Entonces buscas verla pero cuando eso pasa se rompe la ilusión y terminas más destruido de lo que estabas originalmente. —Explicó.
—Vaya, qué bueno que nos anotamos en este seminario de Tóxicos —Solté con sarcasmo haciendo que mis amigos rieran.
—Bueno, algo aprendes tras estar casi un año en una relación conflictiva —Se defendió Billy encogiéndose de hombros.
—Yo tengo una pregunta seria, ¿Eso te lo contó una aceituna o fueron las servilletas? —Disparó Mamooth y todos volvimos a reír, inclusive Billy.
—De este bullying hablaba cuando les dije que estaban flojos, chicos —Dijo el pelirrojo mientras se replicaba para que uno de sus clones trajera más cervezas. —. Igual, hablando en serio. SeeMore es diferente. Él es un poco más…
—Cursi, ingenuo y lamesuelas —Concluyó Gizmo impiadosamente. Billy chasqueó la lengua dándole la razón.
—Claro, por eso creo que no sería conveniente que se vieran. Al menos, no si pretendemos animarlo.
—Filmen esto, porque pienso que Billy tiene razón —Dije acercándome para tomar otra cerveza y destaparla. —. Si queremos animar a SeeMore, tenemos que hacer algo diferente. Por más que extrañe a Brenda, forzar un reencuentro sin su consentimiento podría ser peor.
—Podemos ir al Britt… —Sugirió Mamooth pero se cortó al ver que yo lo fulminaba con la mirada.
—Nada de Britt —Sentencié. —ni de escuchar Abba.
—¿Por qué íbamos a escuchar…?
—Nada de Britt ni de Abba.
Mis amigos intercambiaron miradas de preocupación ante mis conclusiones pero acabaron encogiéndose de hombros.
—A pesar de que esas condiciones nos dejan prácticamente sin opciones —Habló Billy emulando un tono dramático. —creo que tengo una idea. Podemos hacer un lypsinc por nuestras vidas.
No pudimos evitar aplaudir con emoción esa propuesta. El lypsinc era el desafío mediante el cual decidían qué drag seguía la competencia y cuál la abandonaba en Rupaul's Drag Race. Consistía en hacer la mímica con la boca con algún baile improvisado como si se estuviera cantando una canción que sonaba de fondo. Y aunque nosotros éramos más fans del karaoke, nos encantaban los lypsincs y alguna que otra vez habíamos hecho algunos de forma improvisada en casa. Hasta Kyd podía participar de ellos porque no hacía falta hablar. SeeMore, por supuesto, era un gran admirador por lo que creíamos que no iba a negarse a una actividad de ese calibre. Además podíamos hacerlo en la tranquilidad de nuestro departamento, sin necesidad de exponerlo a cruzarse con Brenda ni que yo tuviera que volver a un lugar que me despertaba tantos recuerdos.
—Perfecto—Concedí yo mientras mis amigos asentían con la cabeza. —. Kyd Wykkyd, encárgate de buscar las canciones, Billy tú trae la comida, Mamooth y Gizmo ocúpense de que SeeMore no haga planes.
—Hace meses que su único plan de fin de semana es llorar mientras mira "Tienes un e-mail" en loop, pero lo que digas. —Apuntó Gizmo mientras Mamooth asentía a su lado.
—El diablo está en los detalles. —Sentencié con severidad.
—Con razón…
Disparé un rayito rosado haciendo estallar la cerveza de Gizmo en su cara y que todos mis amigos rieran ante mi maldad. El chaparrito comenzó a lanzarme insultos a diestra y siniestra y se levantó sin dejar de refunfuñar para limpiarse y buscar otra cerveza.
Yo me había comprometido a encargarme de traer las bebidas porque sabía que era algo muy importante para el triunfo de la velada, así que ese sábado por la tarde salí a comprar cerveza en cantidades industriales. Desafortunadamente para mí, calculé mal ya que todas la botellas pesaban demasiado como para llevarlas con mis delgados bracitos. Tuve que llevar las bolsas del super prácticamente a rastras por tres cuadras mientras me preguntaba si mis amigos valdrían todas esas molestias. Llegué a la conclusion de que quizá no lo valían, pero a mí me encantaba tomar y fumar tanto como a ellos.
Estaba por llegar a casa cuando oí pasos precipitándose a mi espalda. Se acercaban a toda velocidad y el corazón empezó a laterme muy fuerte. Pensé en Wally y en cuáles eran las posibilidades de que el velocista estuviera persiguiendo criminales cerca de mí otra vez y concluí que, considerando mi suerte, eso era muy factible. ¿Acaso tenía un puto imán de villanos? Todo bien con la mala suerte de mis poderes, pero ya estaba empezando a parecerme el colmo.
Me di vuelta intentando dilucidar el panorama cuando sentí un escalofrío recorrerme la espalda. Todo pasó muy rápido y cuando quise darme cuenta, alguien me sostenía desde atrás, apretando mi cuello con su brazo haciendo que me fuera difícil respirar.
Observé que mi captor tenía la piel verde y por el rabillo del ojo comprobé que lo conocía. Se trataba de un ex alumno de La Colmena que tenía facciones marcianas. Me llevaba unos centímetros de altura, por lo que al doblar mi cuello pude apreciar como escudriñaba el barrio con la mirada, como si estuviera aguardando por alguien. Con los vestigios de fe que me quedaban, oré a la deidad de turno para que se apiadara y no tuviera que volver a cruzarme con mi ex o algún Titán que estuviera tras la pista de este alienígena del mal.
—¡Déjala ir!
Yo conocía esa cantarina voz femenina. Dejé de forcejear y clavé la vista al frente para encontrarme nada más y nada menos que a Starfire corriendo hacia nosotros. Me llamó la atención ver que no volaba como era usual en ella, pero comprendí que ese no era momento para ponerme a indagar sobre las curiosidades fisiológicas de la alienígena. Mi captor apresó mi cuello con más fuerza al notar que la pelirroja estaba parada a unos metros de nosotros.
—Te di una orden, no me obligues a atacarte —Amenazó ella mientras movía su mano lentamente a su cinturón en el que sostenía un arma de fuego.
Mi ex compañero de escuela apretó mi cuello con más fuerza. Definitivamente ese reencuentro estaba siendo más incómodo que el cumpleaños de Wally. Viré mis ojos hacia Starfire y algo me dijo que permitirle a utilizar su arma no podría acarrear buenas consecuencias. Había algo extraño en su proceder. Su semblante estaba ensombrecido y parecía tener la mente en otro lugar. Su mano temblorosa no me despertaba confianza.
Le indiqué con una seña de la mano que se tranquilizara. Ella no abandonó su postura y sacó el arma de su cinturón para apuntar al marciano. Siguió sosteniéndome la mirada y asintió con un gesto apenas perceptible, algo que interpreté como una señal de que me daba rienda suelta para intervenir.
—Déjame decirte algo. Si vas a ser un criminal, tienes que tomártelo en serio —Le dije al marciano y sentí cómo se sobresaltaba por escuchar mi voz. —En primera, tu postura está mal —Le di un fuerte pisotón en el pie derecho, haciendo que aflojara el agarre de su brazo en mi cuello, como reflejo del dolor experimentado. —así es fácil para tu prisionero liberarse. En segunda, nunca dejes las manos libres —Le di un codazo en la boca del estómago con todas mis fuerzas, haciendo que por fin me soltara y caminara hacia atrás mientras daba bocanadas para recuperar el aire que había perdido por el impacto. —. ¿Estás loco? Eso es estrategias 101. Hasta un niño de cinco años sabe eso. Y en tercera —Salté dándole una patada voladora que hizo que cayera de espaldas y aterricé a la altura de su pecho, mientras lo apuntaba al rostro con mis manos que dejaban salir chispas rosadas. —nunca bajes la guardia.
Escuché los pasos de Starfire precipitándose hacia mí. Ella lo giró con un simple movimiento, poniéndolo boca abajo y esposándolo mientras un patrullero llegaba doblando por la esquina para recoger al alien.
—Gracias, amiga Jinx. Como siempre, tu ataque ha sido sumamente formidable. —Dijo ella regalándome una sonrisa sincera. Pero la tristeza que le había notado instantes antes seguía sin desaparecer de sus ojos. —Disculpame por no poder impedir que ese horrible ser te capturara.
—Siempre es bueno ver viejos amigos. —Respondí mientras me encogía de hombros, intentando quitarle importancia al asunto. La pelirroja volvió a sonreírme pero su gesto seguía siendo ausente. Sentí que no podía seguir haciéndome la desentendida así que pregunté: —¿Todo bien, Star?
—Oh, todo es maravilloso. Magnífico. Increíble.
No sabía si era porque llevaba años conviviendo con personas expertas en negar sus emociones (siendo yo la presidenta del club, obvio) o Starfire era una pésima mentirosa, pero no le había creído una sola palabra. La observé unos segundos y me crucé de brazos mientras fruncía el ceño, aguardando a que ella misma se desmintiera. Ella siguió sonriéndome nerviosa, hasta que finalmente bajó su mirada al suelo y dijo:
—Nada está bien. Todo es muy confuso y doloroso últimamente. Pero no deseo aburrirte con mis problemas, amiga. —Explicó mientras volvía a torcer su boca en una sonrisa forzada. —Así que me iré y te dejaré tranquila. Me alegro que estés bien y una vez más, lamento no haber impedido tu captura. Nos vemos.
Quizá fue el hecho de que ella había sido la única persona auténtica conmigo durante mi tiempo en la Torre T, esforzándose por agradarme y que estuviera cómoda, o bien mi desesperación por juntar algo de buen Karma después de todo lo malo que había hecho en mi vida, pero no pude evitar retenerla de la muñeca cuando ella se disponía a marcharse por donde había venido.
—Tengo algo de experiencia escuchando problemas y conozco un bar cerca de aquí.
—Oh, Jinx, eres muy amable, pero yo…
—No tienes que contarme si quieres —Me apresuré a aclarar. —pero quizá te vendría bien, no sé, despejarte. Cuando me siento mal busco hacer eso.
"Bonita forma de decir que eres una evasiva de mierda, Jinx" me reprochó una vocecita en mi cabeza. Le dediqué una sonrisa a mi interlocutora, esperando que esas palabras fueran suficiente argumento para que aceptara. Ella vaciló unos instantes pero finalmente se volvió hacia mí y dijo:
—De acuerdo.
Starfire me ayudó a juntar mis bolsas y caminamos algunas cuadras hasta llegar a uno de mis bares favoritos de la ciudad. Era un lugar muy chiquito, con las paredes pintadas de blanco manteca y un pequeño patio al fondo. Tenía sillas al estilo colonial, de alambre blanco, con almohadones mullidos y de colores. Más que bar era una cafetería que servía infusiones calientes y pasteles riquísimos que tenían una excelente relación precio calidad.
Definitivamente no era el lugar para llegar con un cargamento de cervezas y el cabello atado en un lápiz vistiendo un pantalón jardinero y un sweater a rayas con zapatillas como yo estaba en ese momento, pero era un lugar que siempre me ponía feliz y de los pocos que no me despertaba fuertes recuerdos de Wally y yo sentía que Starfire necesitaba una dosis de eso.
—Yo invito —Le dije una vez que nos sentamos en el patio.
Ella me sonrió por encima de la carta.
—Muchas gracias pero no es necesario. Ha sido más que suficiente con que me trajeras a este bonito lugar. —Repondió la alienígena. —Además no es mi intención demorarte, parece que tienes planes esta noche.
—¿Lo dices por esto? —Inquirí señalando las bolsas en el suelo. Ella asintió con la cabeza. —Bah, sólo es algo típico de un sábado a la noche.
Starfire soltó la primera risa auténtica desde que nos habíamos encontrado y eso me hizo sonreír. La camarera llegó con nuestro pedido, trayendo un café y una porción de Cheesecake para mí y un té con dos porciones de torta de chocolate con extra chocolate para Starfire. La alienígena se avalanzó sobre el primer plato con la falta de delicadeza que la caracterizaba y yo aproveché ese lapsus de su concentración para juntar el coraje que me faltaba y disparar la pregunta.
—¿Mal de amores? —Aventuré. Ella se detuvo en seco, con la cuchara cargada de torta en la mano y me miró unos segundos con la boca entreabierta. Interpreté ese gesto como que había metido la pata así que me apresuré a cortar mi cheesecake con mi tenedor para fingir demencia.
—Algo así —Respondió al cabo de unos instantes, haciendo que me volviera el alma al cuerpo. —. Las cosas con Dick están…
—¿Un poco tensas? —Dije recordando las palabras que Wally me había dicho meses atrás en su cumpleaños, cuando había visto el maltrato del ex líder a su novia. Ella revolvió su té con su cucharita mientras clavaba la mirada al suelo.
—Sí. Hace semanas que venimos discutiendo por cualquier cosa. Él está muy nervioso todo el tiempo por el trabajo y todas las responsabilidades que acarrea dirigir la Unidad y yo trato de entenderlo y apoyarlo, pero simplemente es…
—Muy difícil a veces —Terminé de decir mientras ella asentía con un gesto de la cabeza y ahora yo era la que esquivaba la mirada viendo su café. Lo que Starfire estaba describiendo se parecía mucho a mi propio comportamiento. A lo mejor teníamos más cosas en común de lo que yo creía con Dick.
—Es agotador —Retomó Starfire tras dar un sorbo a su té. — y es como si nunca se terminara. Todos los días discutimos por algo nuevo y hoy desperté tan angustiada que mis poderes no funcionaban.
—Y por eso no volabas ni atinaste a dispararle rayos al tipo que venías persiguiendo. —Concluí.
—Exacto… Ese fue mi límite. Le dije a Dick que necesitaba aire, un tiempo para pensar las cosas. Volvimos a discutir así que tomé mis cosas y me fui a la oficina.
—¿Qué quieres decir con que tomaste tus cosas y te fuiste? ¿Ese imbécil te echó?
—No, por todos los Clorckbags de las Lunas de Graden, —Interpreté que esa era su forma de decir "por Dios" —Dick jamás haría algo así. Yo decidí irme para pensar un poco las cosas. No quería llegar a casa y que volviéramos a discutir.
—¿Y dónde vas a dormir esta noche?
—Raven y Garfield me ofrecieron quedarme en su departamento ya que ellos estarán unos días en Ciudad Acero por una misión de la Unidad. Se fueron esta tarde, con Wally y Donna.
Sentí que me daba un vuelco al corazón pues hacía casi un mes que no oía el nombre de mi ex. Había estado evitando pronunciarlo, como si así fuera a borrarse de la faz de la tierra. Intenté no perder el Norte y concentrarme en lo importante de aquella conversación.
—¿Y eso está bien para ti? —Pregunté, porque intuía que Starfire no era de las personas a las que le gustaba estar sola.
Ella se encogió de hombros y acercó la segunda porción de pastel mientras revolvía su té distraídamente.
—Supongo que sí. No deseo compartir con nadie más mis problemas porque no quiero comprometer a ninguno de nuestros amigos —explicó. —. No quiero que los problemas de nuestra relación sean razón para dividir la Unidad.
—Comprendo.
Y de verdad lo hacía. En otro momento de mi vida los habría acusado de hipócritas insensibles pero yo había vivido en carne propia con Billy lo que implicaba obligar a un amigo a tomar bando entre su relación y sus amigos, y tenía que reconocer que aunque no había encarado la situación de la mejor forma posible, también había entendido que no siempre se puede opinar de relaciones ajenas y que eso termine bien.
—Y cuando Garfield y Raven vuelvan, ¿qué vas a hacer?
—Supongo que me quedaré unos días ahí o iré a casa de Donna o de Kole, aunque ella vive un tanto lejos…
—No —Lo dije sin pensar demasiado, fue uno de esos momentos en los que mi boca iba más rápido que mi cerebro. —. No vas a andar vagando de casa en casa mientras intentas resolver lo que sientes. Necesitas oxígeno, necesitas despejarte de Dick y de toda esa gente que tienen en común porque sino vas a terminar hundiéndote más y más y jamás vas a salir de ahí.
Hablé rápido y de un tirón porque sabía que si pensaba un poco más me iba a arrepentir de mis palabras. Starfire abrió mucho los ojos y parpadeó mientras me observaba incrédula.
—Jinx, eso es… muy cierto.
—Tengo algo de experiencia —Contesté, inclinándome sobre las bolsas para buscar el paquete de cigarrillos que había comprado en el súper. —. Justo esta mañana tomé un seminario en relaciones tóxicas —Bromeé.
—¿Relaciones tóxicas? —Repitió ella extrañada mientras yo encendía mi cigarrillo. —¿Qué son las relaciones tóxicas? ¿Como las que tomas cloro o algo así?
Solté una carcajada llena de humo de la primera pitada y Starfire agitó sus manos intentando despejarlo de su cara. Su ingenuidad me resultaba muy divertida.
—Digamos que son esas relaciones en las que nunca la pasas bien, pero no puedes salir de ellas porque son adictivas.
—¡Oh! Como lo que me sucedía con la mostaza y el blockbrard ahumado —Terció ella, hundiendo la cuchara en su pastel. —. Me encantaba esa combinación pero le hacía mucho daño a mi estómago y siempre terminaba vomitando por días. Hasta llegaba a tener diarrea y...
—No necesito saber tanto —La corté tomando mi café con una mano y el cigarrillo en la otra. Starfire me sonrió divertida y continuó comiendo. —. Pero sí, supongo que es un ejemplo válido. Sería algo así como lo de la mostaza y el blo…
—Blockbrad.
—Eso, pero con personas. Como una persona que te hace daño pero que no puedes dejar de ver.
—Claro —Dijo ella y pareció titubear unos instantes antes de continuar. —. Igual no creo que Dick y yo tengamos una relación tóxica...
—No lo sé, pero lo que sí es cierto es que están pasando por un pésimo momento y tú necesitas despejarte. —Solté un poco de humo mientras dejaba la taza en la mesa. —¿Y cómo rayos vas a hacer eso si sigues viéndolo hasta en la sopa? Ver a tus amigos te hará pensar en él porque también son sus amigos y además tienes que seguir viéndolo en el trabajo.
—Supongo que tienes razón.
—Siempre la tengo. Es agotador —Respondí fingiendo un tono dramático, cazando un poco de cheesecake con mi tenedor mientras le dirigía una sonrisa pícara a mi interlocutora. Y entonces una idea sin precedentes cruzó mi mente. —. ¿Tienes planes para esta noche?
—Raven dijo que podía usar su bola cristal para contactar con el mundo de los espíritus si quería y Garfield mencionó un videojuego llamado los Monos Galácticos 8…
—O sea que no tienes planes —Zanjé, resolviendo el asunto e inclinándome ligeramente sobre la mesa. Ella se encogió de hombros. —. Bueno, ahora los tienes. Vendrás a casa a hacer lypsinc con unos amigos.
—Oh, Jinx eso es muy amable pero no deseo incomodarte…
—Me incomodaría más saber que estás sola y pasándola mal —Respondí sinceramente. Ella me dirigió una mirada cargada de gratitud y yo le sonreí.—. Además, justo ahora tenemos algo así como un club de corazones rotos en casa. Encajarás perfectamente.
—De acuerdo. Muchas gracias, amiga —Respondió Starfire sonriendo ampliamente mientras se disponía a engullir lo que quedaba de su postre. —. Por cierto, ¿Qué es un lypsinc?
Una vez que terminamos nuestra merienda, acompañé a Starfire hasta la Unidad a buscar sus cosas. Me negué rotundamente a entrar a ese lugar, porque sentía que venía muy bien en mi desintoxicación con Wally. Además que no tenía cara para volver a ver a Donna y menos para mantener una charla con ella, así que inventé alguna excusa tonta y esperé a Starfire en la acera. Cuando ella hubo regresado, le dije que me acompañara a comprar más cervezas y también más pizzas ya que la tamaraneana era de buen comer.
En el trayecto seguimos conversando de banalidades. A Starfire todo le parecía interesante y era muy amable. No respondía mordazmente ni era asidua al sarcasmo, dos cosas a las que yo estaba muy acostumbrada y tenía que admitir que era lindo conversar con alguien en esos términos como para variar.
Llegamos a casa cargadas de cosas y casi para la hora de la cena, por lo que deduje que los chicos ya debían estar ahí. Fue entonces cuando reparé en que no les había avisado que estaba a punto de llegar con una invitada extra porque no había chequeado mi celular en toda la tarde.
—Traje compañía—Dije a modo de saludo al entrar a la casa.
Nadie me respondió. SeeMore estaba acostado en el sillón viendo un punto fijo, como era usual en él desde hacía varios fines de semana, con el televisor prendido con "Tienes un e-mail" en la pantalla. Imaginé que el resto estarían en sus habitaciones haciendo cosas importantes (o sea: tonteando con sus celulares)..
—Dijimos que nada de citas —Protestó Billy apareciendo desde el pasillo, pero frenó en seco al ver a la Titán parada a mi lado, sosteniendo su bolso y tres cajas de pizza. —. ¿Ella es…? ¿Es…?
—Saludos, soy la oficial Koriand'r—Se presentó ella, dejando las cosas en el suelo y extendiendo una mano amigable. —. Lamento los altercados que tuvimos en el pasado y espero que podamos llevarnos bien ahora que has decidido dejar de delinquir. Puedes llamarme Kori o Starfire.
Billy estrechó la mano temblorosamente mientras pasaba su mirada de Starfire a mí. Fue entonces cuando Mamooth y Gizmo se asomaron por el pasillo, abriendo su boca con tanta sorpresa que sus mentones casi tocaron el suelo.
—Bueno, creo que ya conoces a los chicos pero por las dudas… Él es Billy —Dije señalando al aludido. —Gizmo, Mamooth —Ellos saludaron con un gesto de la mano, con la sorpresa aún impresa en sus caras. —, Kyd que debe estar en algún lugar de su habitación y el que está en el sillón es SeeMore —El cíclope levantó una mano a modo de saludo, sin despegar su rostro del mueble.
—Jinx, ¿Podemos hablar? —Inquirió Billy viéndome incómodo, sin dejar de estrechar la mano de Starfire.
—Claro, ¿qué pasa?
—¡Oh, por todos los Blorghtbags! ¡Estás viendo "Tienes un e-mail"! —Exclamó Starfire señalando la pantalla mientras corría a sentarse junto a SeeMore. El moreno la observó sorprendido por su entusiasmo y se corrió lentamente para hacerle lugar mientras asentía con un gesto de la cabeza. —Me encanta esta película. ¡Oh, esta es mi parte favorita!
Pero antes de que pudiera ver a Tom Hanks declarándole su amor a Meg Ryan, mis amigos me arrastraron hasta la cocina, cerrando la puerta tras de sí. Billy me escudriñó el rostro con la mirada y se replicó en cinco clones que se acercaron mucho a mí para olerme sin disimulo.
—¿Qué demonios les pasa?
—Sólo huele a cigarrillo, pero no a marihuana. —Anunció uno de los clones mirando a los demás que asentían con un gesto de la cabeza. El Billy auténtico se rascaba la barbilla en un gesto pensativo, junto a Mamooth que hacía lo mismo sin despegarme la vista de encima.
—O sea que no está drogada. Pero aún puede ser un robot. —Apuntó el gigante. —¡Gizmo!
El chaparrito se asomó entre las piernas de los múltiples Billys mientras Mamooth me alzaba tomándome de los hombros con una mano y con la otra despejaba la mesa de un saque para acostarme sobre ella.
—Bien, Jinx, si es que ese es tu verdadero nombre —Advirtió Gizmo asomándose a mi lado mientras mostraba sus manitos enfundadas en guantes de latex. En un rápido gesto, se puso sus antiparras y sacó un soplete de vaya uno a saber donde. —, esto sólo te dolerá si no eres un robot…
Con un rápido ademán de la mano, disparé magia para sacarme a Gizmo de encima, haciendo que volara y se estrellara contra la pared. Anticipándome a los movimientos de Mamooth, salté para esquivarlo ya que su primer impulso fue abalanzarse sobre mí, de modo que se desplomó sobre la mesa no rompiéndola de puro milagro. Caí con gracia justo frente a la multitud de Billys y tras darle una merecida tunda a cada uno de ellos, me precipité sobre el original y lo tomé del cuello de su playera para increparlo.
—¿QUÉ MIERDA LES PASA?
—¿Cómo sé que eres la verdadera Jinx, eh? —Rebatió él observándome desafiante.
—¿Y por qué diablos no sería yo, imbécil?
Billy me sostuvo la mirada antes de responder.
—A ver, si eres la verdadera Jinx, dime… ¿Con quién perdiste la virginidad?
—¿La que recuerdo o la que pudo haber sido consecuencia del control mental de Sangre?
—La primera.
Lo fulminé con la mirada antes de responder, pero comprendí que la situación ameritaba mi colaboración para esclarecerse.
—Con Stone, después del baile de primavera.
Billy sonrió con suficiencia al oír mi respuesta.
—¿Y con quien fue mi primer beso?
—Con Cheshire por un juego de la botella.
—¿Y quién fue el primer amor de Mamooth?
—Miss Graham, la ex directora de La Colmena que desapareció sin dejar rastro. Siempre le han gustado mayores.
—¿Y qué fue lo último que te dijo Sangre antes de la caída de La Colmena?
—"Sólo los más aptos sobrevivirán, el resto caerán como moscas. Y tú eres de las más aptas."
—¿Y quién lo hacía mejor? ¿West o Stone?
Le di una cachetada haciendo que cayera al suelo por el impacto y me quedé ahí observándolo con desdén.
—Ok, sí es Jinx. —Concluyó Billy incorporándose por un instante, para luego volver a desplomarse por el aturdimiento de mi golpe. Volví mi vista a mis amigos, justo cuando Kyd Wykkyd entraba por la puerta lateral de la cocina y adoptaba una postura defensiva al verme.
—Es ella —Lo atajó Gizmo, poniéndose de pie y deteniéndolo con un gesto de la mano. Kyd volvió a mirarme con desconfianza y yo cada vez entendía menos. —, ya lo verificamos.
—¿Van a decirme qué diablos está sucediendo o voy a tener que volver a partirles la madre?
—Tuvimos una visita indeseada por la tarde.— Explicó Mamooth, que ya se había levantado de la mesa y estaba ayudando a los demás Billys ponerse de pie. Alcé una ceja confundida.
—¿Qué quieres decir?
—Eras tú. Es decir, se veía como tú pero apenas puso un pie aquí, comenzó a atacarnos. —Siguió Gizmo, mientras Kyd asentía a su lado.
—¿Qué?
—Lo que oíste. Alguien se hizo pasar por ti y vino hasta aquí.—Continuó Billy, tras lograr ponerse de pie. — Parecía estar buscando algo, porque lo primero que hizo fue ir a la habitación de Mamooth y Gizmo. Cuando la vimos saliendo de ahí notamos que algo andaba mal y tras preguntarle a la impostora…
—O impostor —Puntualizó Mamooth.
—O impostor qué estaba buscando, comenzó el circo.
—No duró mucho —Acotó Gizmo. —. Quien sea que fuera, no deseaba perder el tiempo en una pelea. Quería buscar algo e irse.
—En realidad, no sabemos qué pretendía pero tampoco íbamos a dejar que se quede para averiguarlo, ¿no? —Terció Billy.
—Eso es… curioso. Justo hoy tuve un encuentro indeseable con alguien de La Colmena. —Y procedí a explicarles lo que había sucedido con aquel marciano. Los chicos me observaron pensativos, sin dejar de fruncir el ceño.
—Quizá hay una ola de ex alumnos cometiendo robos porque no tienen de qué vivir. —Dijo Mamooth encogiéndose de hombros.
—Sí y es algún cambiante que te vio salir del departamento y aprovechó su oportunidad para entrar a robar, sólo que no esperaba que hubiera gente en casa...
—No existen las casualidades —Repliqué yo ante la suposición de Billy. —. Esto es extraño. Tenemos que estar atentos y establecer algún código por si llega algún otro impostor.
—De acuerdo, pero que el próximo código no sea tan doloroso. —Pidió Mamooth, sobándose la cabeza mientras Gizmo asentía a su lado. —Aunque, ahora que estamos más tranquilos…—El gigante me dirigió una mirada pícara antes de decir:— ¿Con que Stone, eh?
Disparé un rayo tan rápido que apenas tuvo tiempo de esquivarlo.
—Ok, ese no será el código.
—¿Qué hay de la policía? —Increpó Gizmo. —¿Qué hace aquí?
—Es una larga historia…—Vacilé, pero antes de entrar en detalles recordé algo.— Oigan, ¿Y por qué no están chequeando que ella no sea un clon o algo así?
—Se supone que eso es lo que está haciendo SeeMore. —Explicó Billy mientras se acercaba a la puerta para entornarla y espiar qué estaba sucediendo en la habitación contigua.
Starfire y SeeMore miraban la pantalla tomándose de las manos, mientras sollozaban sonoramente al ver el final de "Tienes un e-mail".
—Y él deja todo por ella—Decía SeeMore mientras tomaba un pañuelo y le pasaba otro a Starfire que asentía con un gesto de la cabeza. —porque nadie lo entiende como ella…
—Y ella lo ama realmente, con la fuerza de diez millones de worlgramphs—Continuó la alienígena, sonándose la nariz con fuerza.
—Creo que no es una impostora. —Concluí, acercándome para cerrar la puerta y así dejar de ver tan patética escena.
—¿Y bien? ¿Qué hace ella aquí?
Lancé un suspiro antes de contestar.
—Está con mal de amores. Peleó con su novio.
—¿Cortó con Robin?—Inquirió Billy con un dejo de ilusión en su mirada.
—Qué rápido se te pasa el miedo a los clones malvados. —Le espeté cruzándome de brazos.—Se están tomando un tiempo. Está en una situación parecida a SeeMore con Brenda. Como de repente esto se convirtió en el club de los corazones rotos y estamos tratando de animarlo a él también, pensé que quizá le haría bien venir a distraerse un rato…
—Tienes un serio problema con los policías pelirrojos. —Terció Gizmo mientras Kyd Wykkyd le daba la razón, asintiendo con la cabeza.
—Peor es con los calvos, a esos los asesino mientras duermen.—Respondí mordazmente.— Espero que no sea una molestia para ustedes que ella esté aquí.
—Claro que no, a Bill-Man le encanta consolar damiselas en apuros —Dijo Billy subiendo y bajando sus cejas galantemente.
—Si intentas ponerle un dedo encima, vas a dejar de preocuparte por ataques de clones porque yo misma acabaré con tu vida —Amenacé, haciendo brillar mis ojos de poder. Billy entendió que no era prudente insistir con su idea así que sin decir mucho más, juntamos la comida, los vasos y las bebidas y fuimos rumbo al living para iniciar la cena.
Pero al cruzar el umbral nos encontramos con una escena aún más desconcertante, tanto que Billy dejó caer las servilletas. Starfire y SeeMore seguían sentados en el sillón llorando, pero esta vez no estaban viendo una película sino que conversando.
—Deja todo salir, solo si conectas con tus emociones conseguirás sanar —Decía la pelirroja, mientras posaba su mano cariñosamente en el hombro de SeeMore.
—Es que me siento tan solo a veces… —Continuaba el cíclope, sonándose la nariz con fuerza. —Creí que Brenda era el amor de mi vida y que nos casaríamos y tendríamos hijos y ahora si consigo que me responda dos mensajes es todo un logro, y… y…
—Tu relación con ella aún no ha terminado. Ella solo necesita tiempo para asimilar todo.
—¿Y si ese tiempo nunca pasa? ¿Y si en realidad me dejó y no me di cuenta?
—Creí que hoy íbamos a animarlo, no a deprimirlo más —Me susurró Mamooth al oído, sin poder dejar de observar el improvisado consultorio sentimental que se estaba llevando a cabo en nuestro sillón.
—¿Quién sabe? Quizá hablar de lo que le pasa haga que se sienta… —Pero antes de que yo pudiera rematar esa frase, SeeMore emitió un fuerte gemido de dolor mientras las lágrimas caían con más violencia por sus mejillas.—Mejor...
—¡Brenda, te extraño tanto! —Gritó el moreno y Starfire se acercó para darle un abrazo mientras él no dejaba de sacudir su cuerpo en sentidos sollozos.
—Ok, esto es simplemente patético —Protestó Gizmo cruzándose de brazos. —. ¿Cómo se supone que vamos a hacer lypsinc? ¿Nadando en las lágrimas de SeeMore?
—Ya, ya… —Continuaba Starfire dándole unas palmadas en la espalda al cíclope, que seguía aferrado a ella sin dejar de llorar. —Estoy segura de que ella verá el increíble joven que eres y eligirá eso por sobre tu historial criminal.
—¿Tú crees?
—Por supuesto —Respondió ella con un auténtico entusiasmo. —. Y sino, como decimos en mi planeta: Los worghanders son infinitos en las galaxias de Nephilius.
—Creo que lo que Starfire quiere decir es que hay muchos peces en el mar —Zanjé, acercándome y poniendo las pizzas en la mesa, aprovechando ese instante de serenidad para terminar con el momento emotivo. La alienígena me sonrió mientras asentía con un gesto de la cabeza y SeeMore continuaba sonándose la nariz.
—Amiga Jinx, ¿serías tan amable de decirme dónde puedo encontrar un baño? Deseo lavarme las manos antes de cenar y secar un poco mi camisa de las lágrimas del amigo SeeMore —Explicó Star poniéndose de pie.
—¡Yo la acompaño! —Exclamó Billy alzando su mano. Puse los ojos en blanco.
—El departamento tiene treinta metros cuadrados y el baño está literalmente doblando por el pasillo. Starfire es perfectamente capaz de llegar sola. —Respondí ácidamente haciendo que mi amigo frunciera el ceño.
La pelirroja agradeció y avanzó hasta perderse en el pasillo mientras nosotros terminábamos de poner la mesa.
—¿Te sientes mejor? —Le pregunté a SeeMore, una vez que vi por el rabillo del ojo que ya se había limpiado las lágrimas y que su cara empezaba a desincharse. Él asintió con un gesto de la cabeza.
—No sabía que necesitaba llorar tanto, pero es como si me sintiera más liviano.
—¿Ves? Algo de drama no mata a nadie —Dije, esbozando una sonrisa cómplice que él me devolvió.
Tuvimos que comer viendo Rupaul porque explicarle a Starfire qué era un lypsinc y sus diferencias con el karaoke fue imposible, de modo que decidimos ponernos más pedagógicos y mostrarle en qué consistía. Para nuestra sorpresa, a la pelirroja le encantó el realitie y terminó enganchadísima con la dinámica del mismo. Probablemente porque sus saberes alienígenas la hacían completamente desprejuiciada y por eso no le resultaba chocante saber que eran hombres que se vestían de mujeres, se maquillaban y escondían su pene entre sus piernas con cinta de embalar.
—¡Oh y también canta! ¡Ivi Winters es sencillamente maravillosa! —Exclamó ella mientras veíamos la temporada cinco.
—No te encariñes mucho con ella… —Dijo Gizmo entre dientes haciendo que le de un codazo. —¿Qué? No es spoiler si salió hace más de tres años.
—¿Por qué no debería encariñarme? ¿Le pasó algo a Ivi?
—No le hagas caso, Gizmo es un envidioso. —Resolvió Mamooth haciendo un ademán de la mano para que nuestra invitada se quedara tranquila.
—No soy un envidioso, ustedes siempre se encariñan con las drags más miserables. —Espetó el chaparrito.
—Miserable eres tú que ni siquiera llegas a la mesada. —Le soltó Billy y todos nos partimos de risa, excepto Starfire que nos observó confusa. Intuí que probablemente no estaba acostumbrada a esa clase de humor entre sus amistades.
Tras ver tres episodios, concluimos que era más que suficiente como para dar inicio al lypsinc. Starfire argumentó que dada su falta de experiencia en el asunto prefería estar de observadora esa primera vez, así que la nombramos jueza para decidir quién ganaría en cada batalla.
Fue una dura disputa porque todos estábamos muy afilados y Kyd Wykkyd había elegido muy buenas canciones, pero finalmente nuestro silencioso amigo resultó el ganador. Para ser una persona que no hablaba y que pocas veces imprimía sentimientos en su rostro, era un excelente intérprete cuando de pop de los 2000 implicaba. Había que darle ese mérito.
Al poco tiempo de terminar, seguimos hablando mientras tomábamos algunas cervezas para recomponer el desgaste y sin darnos cuenta, nuestra invitada se fue quedando dormida en el sillón. Su rostro reflejaba una calma sincera y tuve el presentimiento de que hacía mucho que no se sentía así. Se había relajado. A lo mejor había sido el alcohol, las risas, las Drag Queens o el hecho de poder respirar en un ambiente que no era el usual y hacía que sus problemas quedaran al margen por un tiempo.
Mamooth se paró para buscar una manta y cubrir a Starfire para que no tuviera frío, algo que hizo que ella se removiera un poco en el sillón buscando adoptar una posición más cómoda. Se me escapó una sonrisa por la ternura de esa imagen. Esa chica necesitaba con desesperación un poco de paz mental y despejarse.
—Se ve agotada, ¿no? —Lanzó SeeMore en alusión a la tamaraneana, una vez que Mamooth volvió a sentarse a su lado.
—Demasiado —Opiné. —. Trabajando un sábado persiguiendo ex alumnos de la Colmena luego de pelear con tu novio. No hay psiquis que resista.
—Y no olvides su fundamental rol como jueza de lypsincs. —Resaltó Mamooth mientras Kyd se ponía de pie y hacía una reverencia, saludando a un público imaginario. El gigantón rodó los ojos y se cruzó de brazos soltando un bufido. —Presumido.
—Creo que necesita descansar —Dije, dispuesta a acercarme para despertarla y que tomara un taxi rumbo al departamento de Raven y Garfield para que pudiera dormir tranquila, pero SeeMore me tomó del brazo impidiéndome avanzar.
—Déjala dormir —Indicó el cíclope. Me volví a sentar e interrogué a mis amigos con la mirada. —. No es necesario que se vaya. Puede quedarse aquí.
—La última vez que una desconocida se quedó en esta casa las cosas se salieron de control. —Disparó Gizmo, ácidamente.
—Pero a esta desconocida no se la va a coger Billy. —Solté, haciendo que todos rieran menos el destinatario de mi chiste.
—Eso ya lo veremos —Replicó él, sonriendo con malicia.
—Supongo que si ella quiere…—Dije, ignorando a Billy y encogiéndome de hombros. — No estaría mal que se quede. Creo que necesita un cambio de aire.
—Y además sería bueno tener a alguien amable en esta casa para variar. —Soltó el cíclope por lo bajo, pero todos lo oímos.
—Disculpe su majestad por no ser catedrático en buenos modales. Esa clase no daba créditos extra en La Colmena. —Espetó Mamooth, llevándose una mano al pecho dramáticamente. Todos volvimos a reír.
—No me estoy quejando, es sólo que… a veces es lindo hablar con una persona agradable, sin sarcasmos ni ironías.
—Eso suena como una queja para mí. —Repuso Gizmo.
—¿Estás diciendo que soy una perra sin corazón? —Exclamé, fingiendo estar ofendida, poniéndome una mano en la frente mientras perdía mi mirada en la nada.
—¿Acaso te molesta que hable de caca en el desayuno? —Acusó Billy, imitando mi gesto.
—¿Qué sigue? ¿Decir que Gizmo es un enano malhumorado e insoportable? —Soltó Mamooth.
—¡Oye!
Volvimos a reír, esta vez con más fuerza y por un largo rato. Como hacía bastante que no hacíamos. Frené por un instante para recuperar el aliento y repasé con la vista a mis amigos, procurando observar sus rostros para grabarlos en mi memoria. Hubo algo diferente en ese momento que me hizo querer detenerme a apreciarlo y a ser consciente de todo lo que habíamos compartido juntos. De lo que estábamos viviendo esa misma noche, en la que habíamos organizado todo para levantarle el ánimo a SeeMore (y un poco a mí también) y de lo que nos quedaba por compartir aún. Y por primera vez en muchísimo tiempo, más del que me gustaría admitir, me sentí afortunada. Me sentí agradecida de tener a ese grupo de imbéciles mal llevados en mi vida y de poder llamarlos amigos.
Bueno bueno bueno bellezas cósmicas! Espero que les haya gustado el capítulo de hoy y que estén contentos que salimos del tour de caca (aunque luego habrá más porque como dije: hay que justificar la clasificación). Me cuentan: ¿Qué les pareció la aparición de Starfire? ¿Qué onda el ataque a Jinx? ¿Quién se habrá metido al depto y porqué? Y más importante aún: ¿Quién es el campeón de lypsinc en sus grupos de amigos? ¿O son más del Karaoke?
Les mando muchos saludos y espero que estén a salvo. Un abrazo gigante para toddys Mantenganse a salvo, cuidense y cuiden a los suyos. Si pueden no salgan y nos vemos el Lunes!
Coockie
