Hola, ¿cómo están? He regresado con una pequeña historia.
He estado alejada un poco y recién regreso para ver qué hay una gran inmensidad de muy lindas historias!
Espero sinceramente que no repita una idea pasada en esta historia
La historia y los personajes pertenecen a Riichiro Inagaki y Boichi, esta historia es solo para entretener sin fines de lucro
Sin más que decir… disfruten y háganme saber si les gustó
MEMORIAS
Tranquilidad, esos es lo que el bello paisaje invitaba a sentir. Una vista que apreciaba silenciosamente una rubia cuyos orbes azules observaban el atardecer sentada en un tronco caído cerca de la playa.
El sonido del oleaje y los tenues colores anaranjados la mantenía concentrada.
-Al fin todo terminó- susurro para sí misma, sin percatarse que alguien se sentaba a su lado sin disimular mucho su presencia
-Se puede decir que sí, pero aún falta mucho para reestablecer la civilización- contesto un joven con ojos color carmín, sobresaltándola un poco, pues pensaba que estaba sola.
Sin querer romper la atmósfera con tontos reclamos, se giró un poco para mirarlo, sintiendo como su corazón se aceleraba un poco al apreciar cómo los colores del atardecer se impregnaban un poco en su piel y los últimos rayos de sol le daban un leve toque de brillo en esos orbes carmín.
-Así parece- se limitó a contestar, retomando su mirada al horizonte solo para volver su mirada inmediatamente hacia el joven cuando sintió como el meñique de este se entrelazaba con el de ella, como si está fuera su manera tímida de pedir permiso para que le permitiera tomar su mano con mayor firmeza.
Tímidamente se acercó un poco hacia él y entrelazaron sus manos y ella se recargo cómodamente en el hombro del científico. Ellos no se describían a sí mismos como personas fanáticas del romance, sin embargo seguían siendo seres humanos.
Sin poderlo evitar Kohaku se sonrojo levemente, pues parecía que sus sentimientos nacidos hace mucho tiempo atrás parecían al fin ser correspondidos; pero para no equivocarse lo quiso comprobar, así que con todo el valor que tuvo lo llamo
-Senku- y al momento en qué este volteo ella depósito un suave beso en sus labios, al ser eso tan atrevido no quiso abrir los ojos
Después de unos segundos dejo de sentir ese cálido contacto, aterrada abrió los ojos solo para darse cuenta de que él no estaba ahí, y no solo él sino todo a su alrededor.
Una profunda obscuridad la había envuelto, no importaba a qué dirección mirara, no había nada lo cual la empezó a alterar de sobre manera
-Senku, ¿dónde estás?- pregunto desesperadamente, sintiendo que el aire le faltaba de a poco- ¡SENKU!- grito con todas sus fuerzas para abrir los ojos encontrándose con el techo de lo que reconoció como el de su casa; pero algo era diferente, aunque ya era de tarde los últimos rayos de sol le permitieron darse cuenta de que había cosas diferentes.
Aún agitada y sudando frío se levantó dispuesta a ir hacia la puerta, pero para su desgracia chico con una pequeña mesita de noche tirando así un vaso de agua que se hizo pedazos al chocar contra el piso.
Lo cual la extraño aún más pues no recordaba ese mueble, cuando se dispuso a recoger los fragmentos una terrible punzada en su cabeza la hizo desistir en dicha tarea y se llevó sus manos a su cabeza solo para darse cuenta de que tenía algo enrollado
-¿Vendas?- se cuestionó y cuando estaba por desencadenar más pensamientos de duda la puerta se abrió
-Al fin despiertas Kohaku- dijo con alivio Senku, quién se veía muy fatigado y con enormes ojeras bajo sus ojos.
Al verlo la rubia, tuvo una cascada aún mayor de pensamientos en su mente, si antes estaba confundida ahora estaba peor
"¿Qué hace Senku aquí?, ¿él la había estado cuidando?, ¿por qué tengo vendas?, ¿qué fue lo me pasó exactamente?" fueron las preguntas que le pasaron como flash en su mente pero sobre todo una
-Senku, ¿cuánto tiempo llevo dormida?- pregunto un poco consternada, pues parecía que habían pasado algunos días por lo menos por como lucía él
El chico que hasta entonces se había encargado de retirarle las vendas para revisar la aparente herida se detuvo de seguir ante la pregunta
-Cerca de 3 días, tu realmente me preocupaste, después de que tu…- se vio interrumpida la explicación ante lo que parecían unos pequeños sollozos que, de a poco, se hicieron más intensos hasta por fin terminar en un llanto desesperado
Senku dejo salir un suspiro- parece que ya se despertó- y acto seguido se dirigió a la puerta. Lo cual desconcertó más a la chica
-Se despertó… ¿quién?- pregunto muy confundida haciendo que el joven detuviera su andar
-El bebé, quién más podría ser- cuestionó ahora el muy confundido
- ¿Bebé?- muy bien ahora sí estaba totalmente perdida- ¿cuál bebé?
Ante ese cuestionamiento, Senku la miro impactado -¿acaso tu… no lo recuerdas? -
¿Qué les pareció?
ME GUSTARÍA SABER QUE PIENSAN
CHAOOO
