Hola, ¿cómo están? Aquí les presento el siguiente capitulo, espero les guste

Muchas gracias por sus lindos comentarios

La historia y los personajes pertenecen a Riichiro Inagaki y Boichi, esta historia es solo para entretener sin fines de lucro

CAPITULO 2

Senku dejó salir un suspiro -parece que ya se despertó- y acto seguido se dirigió a la puerta. Lo cual desconcertó a la chica

-Se despertó... ¿quién?- preguntó muy confundida haciendo que el joven detuviera su andar

-El bebé, ¿quién más podría ser?- cuestionó ahora él muy confundido

-¿Bebé?- muy bien, ahora sí estaba totalmente perdida- ¿Cuál bebé?

Ante ese cuestionamiento, Senku la miro impactado -¿acaso tu... no lo recuerdas?- Para este momento la mente del científico trataba de formular alguna posible respuesta ante la notoria desorientación de la rubia reflejada en esos ojos azules que marcaban un notorio pánico – Ay no- fue lo que salió de su boca cuando por fin su mente le arrojó la respuesta más probable

-Muy bien, creo que es algo que tengo que ver con mis propios ojos al parecer- Reclamo Kohaku al no obtener una respuesta a su interrogante, mientras se dirígia en dirección a la puerta pasando por un lado de él. El audible llanto parecía brovenir del cuarto que solía usar como almacén, el cual intuía que ya no lo era

Para cuando Senku salió de sus pensamientos la chica ya se encontraba a medio camino-espera Kohaku, tal vez no sea buena idea que lo averigues ahora, parece que el golpe te afecto más de lo que pensé- advirtió el peli blanco siguiéndola, sin lograr que sus palabras frenaran su andar

Cuando la rubia al fin llegó a la habitación se sorprendió un poco al ver que el sucio almacén ahora estaba decorada de una manera muy peculiar pues tenía muchos muebles de madera, algunos los pude distinguir como cajoneras pero sin duda los muebles que más destacaban eran dos, el primera era lo que parecía ser una silla que tenía pegada a las patas unos pedazos de madera curvados y el otro mueble era una hermosa cuna tallada en madera con una red anti mosquitos en la parte superior.

Este mueble la paralizó más que los otros pues de ahí provenían los llantos de un bebé, pero ¿por qué un bebé estaba ahí en su casa?

Con total curiosidad se acercó y removió lentamente la red y sus ojos se abrieron de sobremanera al ver aún pequeño bebé tapado hasta el pecho con unas hermosas sábanas blancas.

Al observar mejor, Kohaku no pasó por algo su corto cabello rubio y su carita fruncida mientras aún lloraba desconsolado.

De un momento a otro este abrió sus ojitos mostrando unos vidriosos ojos carmín a la vez que extendía sus bracitos, como pidiendo ser alzado

Ante esta vista lejos de enternecerse se alejó como si quemará, acción que miro Senku desde el marco de la puerta, él había visto todo expectante a las acciones de la chica y al verla alejarse de la cuna provocó un sentimiento de amargura dentro de él.

Con paso lento se dirigió a la cuna pasando por un lado de la rubia y acuno al bebé entre sus brazos y lo comenzó a arrullar, a la espera de tranquilizarlo un poco -Vamos tranquilo... todo estará bien- trato de consolar a su bebé pero de alguna manera también trataba de darse ánimos a sí mismo

Kohaku trataba realmente de entender lo que pasaba, Senku era una persona poco expresiva y ahora ahí estaba sosteniendo un bebé como si fuera algo normal

Bastaron unos segundos para que el pequeño dejara de llorar, lo cual le permitió a Senku poder continuar con su conversación -Kohaku escucha- resopló en un intento por tomar las cosas con objetividad.

Pero la rubia esta lejos de escucharlo pues su mente estaba trabajando arduamente para dar con una posible respuesta. La cual llegó en un par de segundos después de analizar la situación "ellos eran familia"pero eso era imposible, tal vez todo era un simple sueño y uno muy raro, pues hasta donde recordaba, ella y Senku solo eran buenos amigos, algo que no le terminaba de gustar pues lo quería como algo más; sin embargo ahora estaban en esta situación… sin duda era un sueño muy raro

-Esto es un sueño muy raro- contestó convencida dando algunos pasos hacia atrás, en dirección a la puerta

-¿Sueño? Kohaku lo que tu tienes es...- pese a su preocupación por las acciones de la chica el trato de concentrarse y seguir con una explicación lógica que la lograra tranquilizar pero sus palabras se vieron interrumpidas cuando la vio inclinarse de dolor sosteniéndose su cabeza

-KOHAKU- exclamó , asustando al bebé sin querer el cual comenzó a llorar- No, no llores, tranquilo- trato de calmarlo meciéndolo en sus brazos

Ante eso Kohaku ya no aguanto más y salió corriendo hacia la choza de su hermana, escuchando como Senku gritaba su nombre tras ella.

Corrió lo más rápido que pudo, ignorando a todos los que se pudo llegar a encontrar en el camino, oyendo solo murmullos a su paso. Subió con total desesperación las escaleras que llevaban a la choza de la sacerdotisa

Al visualizarla se le fue encima colgándose a ella, tomándola totalmente por sorpresa

-Kohaku- alcanzó a exclamar mientras hacía todo lo posible por no perder el equilibrio- has despertado al fin- dijo abrazándola con mucho cariño

-Por qué todos dicen eso- sollozo en su hombro- Ruri estoy muy confundida, no entiendo qué está pasando

-De qué hablas Kohaku- cuestiono inclinando un poco su cabeza-

-Desperté y todo luce tan diferente- sollozó en el cuello de su hermana, abrazándola más contra ella

-¿A qué te refieres?, nada ha cambiado o eso es lo que yo pienso- contestó la mayor tratando de pensar qué cosas han cambiado. En medio de eso estaba cuando vio a Senku entrar con el bebé en brazos

-Mi casa es diferente, incluso yo me siento diferente- exclamó alejándose un poco de su hermana mientras se tomaba su larga cabellera que ahora le llegaba a la altura del ombligo- y no solo eso, ahora yo y Senku... Senku y yo… ahora hay un bebé en mi casa Ruri- al fin termino de explicarse viendo como su hermana la miraba desconcertada, lo cual hizo estallar a Kohaku- él y yo no somos nada y ahora tenemos un bebé- exclamó a viva voz, escuchando a su espalda el llanto de un bebé

Evidentemente no noto que Senku estaba tras ella y sin saber por qué se llevó una mano a la boca como para callar las palabras que ya habían salido. Por su parte Senku la miraba con un profundo dolor, mientras sus ojos carmín se movían de izquierda a derecha muy lentamente como si la analizarán

-Lo que no me dejaste explicarte es que parece que ahora tienes amnesia- suspiro resignado mientras arrullaba al bebé tratando de calmarlo una vez más

-Amne qué- preguntaron las dos hermanas al unísono

-A lo que me refiero es que Kohaku tiene una pérdida de memoria- explicó con simpleza-

-¿Entonces esto no es un sueño?- cuestionó viendo al bebé

-No, no lo es- contestó el científico en un tono dolido, cosa que no pasó por alto Kohaku. Con un ligero carraspeo Senku recompuso su expresión a una seria- parece que no recuerdas muchas cosas Leona, así que para tener un referente dime, ¿cuál es tu recuerdo más próximo?- pregunto muy expectante a la respuesta-

La rubia por su cuenta, se concentro un poco hasta que abrió sus ojos al recordar -lo último es el día que desembarcados después de derrotar al hombre del why- contestó con mucha seguridad, notando una mirada de mucha tristeza por parte de su hermana y de SENKU- ¿que sucede?-

-Veras…- comenzó a explicar mientras se acercaba a ella pero en ese momento el bebé comenzó a llorar poniendo de puntas a la rubia menor y sin saber por qué dio dos pasos lejos del científico, cosa que noto el peli blanco mostrando momentáneamente otra mirada dolida – será mejor que luego toquemos el tema, ahora estás muy alterada-

-Opino lo mismo, déjala aquí está noche, mañana yo misma la llevaré a casa- trato de suavizar el ambiente la sacerdotisa, para lo cual solo recibió un asentimiento por parte del científico

-Imagine que pasaría algo así- Dijo para extenderle a la sacerdotisa una bolsa – Dentro esta un ungüento medicinal, por favor colocalo en su herida- a lo cual la rubia mayor lo tomó y asintió

Antes de dar media vuelta vio a Kohaku por última vez, como si se despidiera con la mirada, como si buscara el valor de hacer algo sin atreverse al final. Con un pequeño suspiro se dirigió a la puerta para salir y emprender su camino a casa sin dar una mirada atrás.

-Senku…- susurro Kohaku, ella sabía que lo había lastimado con sus acciones y palabras, pero ella no sabía realmente lo que estaba pasando y cuál era su relación actual, porque por lo que entendía había algo entre ellos, después de todo había un bebé de por medio

No dejo de verlo hasta que lo perdió totalmente de vista -Ruri…- mencionó tomando por sorpresa a la mayor quien la miro en señal de que la escuchaba- ¿cuánto tiempo a pasado desde que logramos vencer al hombre del why?-

Ruri sin saber si la respuesta alteraría a su hermana o la ayudaría a recordar algo, se removió incómoda en su lugar sin saber qué hacer

-por favor- suplico la menor

-dos años- contesto, haciendo que su hermana menor cayera de rodillas al suelo.

Esto es todo por ahora, espero les haya gustado

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chaooo